Sigue pasando: mujeres pobres, nacionales y extranjeras, documentadas e indocumentadas, agachando el lomo en el tras bambalinas del verano esteño. Los relatos hablan de abusos, maltratos, comportamientos delictivos o ilegales por parte de los empleadores. Las mujeres, obligadas o asustadas, callan.
Les dicen que vendrán a conocer el mar en un país del que muchas de ellas apenas escucharon el nombre. Vendrán a trabajar pero será como unas vacaciones, les dicen. Cada verano se cuentan por decenas las trabajadoras domésticas que llegan a Punta del Este junto a turistas, en su mayoría argentinos. Son paraguayas, bolivianas, peruanas, que viajaron a Argentina en busca de trabajo, que pasaron por los talleres de costura clandestinos, por las villas miseria porteñas, que quedaron sin trabajo y ancladas en un país que no es el propio.
Algunas trabajan todo el año para sus patrones, otras comenzaron apenas unos meses antes de venir a "veranear", y otras fueron directamente "contratadas" para la temporada. Pasan la frontera uruguaya en calidad de turistas y luego trabajan clandestinamente. No tienen habilitación legal y los patrones no pagan sus aportes, por eso no cuentan con ningún beneficio ni protección durante su estadía. Al llegar, el dinero prometido puede verse reducido a la mitad, no tienen día libre ni tiempo de descanso: de día limpian, cocinan, cuidan a los niños. De noche también.
Hay casos en que sus empleadores han llegado a retenerles la documentación y los celulares, se les ha prohibido salir del apartamento y les racionan la comida. La mayoría banca, porque no tiene forma de volver a Argentina o a su país, porque se saben en infracción y porque desconocen en absoluto sus derechos. En algunas ocasiones las trabajadoras han quedado abandonadas sin recibir el pago correspondiente y sin posibilidades económicas de regresar a su hogar.
Welcome Home
Pasadas las siete de la tarde son más de 40 las personas reunidas en la sede de los canillitas de Maldonado. Son mucamas, porteros, trabajadoras domésticas, entre otros, cuyos sindicatos forman parte de la Federación Uruguaya de Empleados de Comercio y Servicios (Fuecys). Fue a través de la federación en Maldonado que las denuncias de trabajo de extranjeras en diverso grado de irregularidad se hicieron públicas. Para ellos es moneda corriente en el verano recibir información de que en tal o cual edificio una extranjera trabaja en situación de explotación.
El servicio de mucamas generalmente es contratado por la administración de un edificio. Las mujeres tienden camas, limpian baños, aspiran y ponen orden en los apartamentos. Trabajan en pareja y se estima que cada mucama realiza la limpieza de entre ocho y diez apartamentos por día. En ese trajinar es que entran en contacto con las trabajadoras domésticas "informales", contratadas por los dueños o inquilinos de los apartamentos.
La mañana que Brecha estuvo en Maldonado, Marita -que es mucama- había prestado ayuda a una cocinera que desde las 4 de la mañana se sentía mal, aunque recién a las 11 sus patrones llamaron a la emergencia. Y para dar una idea de la mezquindad humana, cuantifica: "Te estoy hablando de apartamentos que salen un millón de dólares, y que se alquilan a 25 mil dólares mensuales".
Cesar Teijón, delegado departamental de Fuecys e integrante del Sindicato Único de Trabajadores de Edificios de Maldonado (Sutem), contó que en estos días estuvieron en contacto con una trabajadora paraguaya a la que no se le permitía salir del edificio, pero de pronto la comunicación con ella cesó abruptamente y no han sabido más qué fue de su vida. Pocas semanas atrás estuvieron en contacto con una trabajadora peruana de 30 años, acusada por sus empleadores de romper la computadora, por lo que habían decidido no pagarle el salario hasta tanto no recuperaran el dinero equivalente a un aparato nuevo. Y dos días antes de que Brecha llegara a Maldonado, contó un trabajador, otra peruana partió a Buenos Aires con un pasaje que la familia para la que trabajaba le había dejado. Ellos se fueron antes, sin aviso, y le dejaron un boleto para varios días después. La mujer paró en casa de una mucama uruguaya. Tuvo suerte, comentan con ironía los trabajadores organizados a Brecha, en algunas ocasiones les dan el día libre y cuando vuelven la familia ya no está. Muchas de ellas son las que pasan a engrosar los asentamientos de la periferia, y luego se las ve vendiendo cualquier cosa en las ferias.
Teijón contó también que más de una extranjera llega a trabajar a Punta del Este con la esperanza de obtener el dinero que les permita contratar abogados para hijos que fueron atrapados actuando de "mulas" y que hoy están presos. Eso, más la falta de contactos en el país, la retención de los documentos y una cultura muy arraigada, del tipo: "Una que es pobre muchas veces tiene que agachar la cabeza ante gente de cuna de oro", como dijo resignada una trabajadora que esperaba ser asesorada tras la asamblea, hace que las domésticas soporten muchas veces todo tipo de humillaciones.
Situaciones similares y peores -sospechan- pueden encontrarse en los chalés y chacras marítimas en las zonas cercanas a Punta del Este (José Ignacio, Manantiales o La Barra), donde las mujeres ni siquiera tienen contacto cotidiano con mucamas o trabajadores que vengan de afuera. Ese es un mundo aparte.
La mañana siguiente
Al ámbito institucional no llegó todavía ninguna denuncia concreta sobre la situación de trabajadoras domésticas explotadas, confirmó a Brecha Juan Andrés Roballo, director de la Inspección Nacional de Trabajo. Por lo tanto tampoco se conoce quiénes son los empleadores, más allá de la obviedad de que se trata de gente con alto poder adquisitivo.
Según consideró Roballo, el tema tiene diferentes ramificaciones: por un lado puede haber irregularidades laborales (registros en el bps con salarios subdeclarados, trabajo en negro, incumplimiento en los pagos, etcétera), y por otro se pueden dar situaciones de maltrato (empleadores que gritan o agreden a los trabajadores) que eventualmente configuren un delito. Y un tercer capítulo también delictivo: la retención de documentos o la imposición de permanecer en la casa. Cualquiera de estos temas involucra no sólo a trabajadores extranjeros, también a los nacionales. "Lo primero que requerimos para actuar son direcciones", explicó Roballo. De otra manera es imposible hacer la inspección y, llegado el caso, dar cuenta a la justicia o al organismo del Estado competente. En el Sutem y en el Sindicato Único de Trabajadoras Domésticas (Sutd) señalan la imposibilidad de formalizar muchas de las denuncias porque no cuentan con una red capaz de sostener a las personas (en particular a las extranjeras) una vez que la bola empieza a rodar: cuando la denuncia cobra forma existen altas posibilidades de que la involucrada quede sin trabajo; si se trata de una trabajadora del Interior o del exterior "necesitamos tener previsto el alojamiento, la alimentación, el pasaje de regreso, y no contamos con nada de eso", explicó Teijón. También hay casos en los que la involucrada se retracta por temor y el hecho entonces resulta difícil de comprobar.
Sonia, una de las representantes del Sutd, contó el caso de una trabajadora uruguaya que se comunicó para decir que "la estaban volviendo loca, que desde diciembre no la dejaban salir. Seguimos el caso con la Policía, que corroboró que la persona efectivamente trabajaba en la casa indicada; fuimos y logramos hablar con ella, pero extrañamente se echó para atrás y nos dijo que ya no trabajaba allí. Unos días después apareció en el sindicato para pedir disculpas, confirmar que todo era verdad, y nos dijo que había estado tan presionada y se sentía tan mal que finalmente renunció. Sus empleadores eran una familia inglesa".
Intentando tejer la red, Fuecys de Maldonado se contactó con Migraciones, donde les informaron que si la trabajadora ingresó legalmente, entonces el tema no era de su competencia. En el Consulado de Perú les dijeron que no cuentan con alojamiento, aunque en Montevideo podrían coordinar con alguna institución. Tampoco cuentan con una política de repatriación para sus connacionales, por lo que no pueden hacerse cargo del regreso, según dijeron a Fuecys. En el Ministerio de Relaciones Exteriores tampoco: les informaron que "si la persona está legal y sin problemas jurídicos, no la pueden expulsar ni sacar del país".
Agujeros
Diva abandona la siesta en su casa del asentamiento Kennedy para atender a Brecha en un lugar del patio resguardado del sol. Es brasileña, ronda los 60 años y hace 40 que vive en Uruguay. Gruesa y de baja estatura, lleva el pelo entrecano recogido en una trenza larga. Diva es de esas mujeres a las que poca cosa les sorprende ya. La primera vez que trabajó fue a los 9 años, cuando cuidaba a otros niños en la playa, hijos de veraneantes con plata.
Después, cuando se mudó a Rocha, llegaban a su casa personas buscando domésticas. Le decían a su madre: "Dame una, para qué querés tantas", en referencia a los 14 hijos que tenía. "Y yo me aprontaba la primera, porque era tanta el hambre..." Ahora no trabaja más, en parte por una trombosis en la pierna y en parte por "la estética"; nadie quiere ya personas mayores y pasadas de peso. También trabajó como doméstica en el campo, y sus empleadores le aseguraban que no le pagaban porque estaban guardando la plata para cuando se fuera; sabe de acusaciones infundadas de robos y de encierros varios. También sabe que lo de las extranjeras trabajando en malas condiciones es un asunto viejo. Alguna vez en la playa entabló conversación con alguna que le dijo "plata no vemos, porque venimos a conocer el mar".
El año pasado al Kennedy llegaban "empleadores" ofreciendo 4 mil pesos para trabajar como doméstica. Hay veces que ofrecen 12 o 13 mil pesos, pero después terminan pagando 7 mil. Y como todo es "en negro", es difícil que la gente reclame. "Igual, ahora están un poco mejor, porque hay gremio, y leyes del gobierno, pero todavía te gritan, te pegan", cuenta ella, y agrega: "está bien que trabajen extranjeros, yo misma lo soy, si vienen de a uno, pero si los vas a buscar en masa...". Lo dice en referencia a las palabras de Mujica sobre la necesidad de contratar mano de obra extranjera calificada. Para ella es toda una contradicción: "¿Cómo va a haber acá mano de obra capacitada si hay gente ganando salarios mínimos, o trabajando las 24 horas? ¿Así cuándo se van a capacitar?".
Esquivando los charcos de agua estancada en las calles del Kennedy, Diva nos guía a la casa de una vecina "que el otro día me contaba de los gritos que le pega la patrona". Pero ya no le grita más: hace una semana que la despidieron, cuenta ahora en la puerta de su casa la susodicha. Trabajaba desde hacía cuatro veranos, intermitentemente, para una familia argentina. De 9 a 15 horas, y aunque jamás salía temprano no le pagaban horas extras ni tenía día libre. Cobraba 600 dólares y nunca estuvo en caja. "La patrona pasaba los dedos por los muebles para ver si estaban limpios, gritaba porque decía que la camisa estaba mal planchada o algo mal lavado. Yo aguantaba y aguantaba, pero si me decía que algo estaba mal le decía que no. No pudo conmigo, y me mandó decir por la casera que no volviera porque necesitaba alguien con cama."
"Se creen que sos la fregona, la esclava", había dicho Diva un rato antes. Y eso fue justamente lo que no aguantó Daisy, que vive en el asentamiento de atrás de la Cilsa. Trabajó el año pasado como mucama en la Season Tower, al lado del Conrad. Su horario era de 9 a 17, con media hora para comer. Su salario era de 12 mil pesos nominales. "Teníamos que llevarnos la comida y el agua, y si en un apartamento nos regalaban una torta teníamos que pedir permiso a la encargada para comer", cuenta Daisy. Cuando se retiraban del trabajo eran revisadas (cuerpo y pertenencias) para asegurarse de que nada faltaba. Daisy es de esas mujeres fuertes, que se enfrentan a lo que creen injusto. Dice: "Te escupen todo el día; comeré pan de la basura, pero mi dignidad bien para arriba". n Según de dónde sean
El laudo para las trabajadoras domésticas es de 7.975 pesos por 44 horas semanales. En temporada, el pago por el trabajo varía según el empleador. Uno de los reclamos del sindicato es que pueda llegarse a un acuerdo para que durante la temporada se cobre un plus, porque de otra forma las trabajadoras que están empleadas durante todo el año corren con desventaja respecto a las zafrales. Durante el verano los salarios son variados, pero según los comentarios que Brecha recogió rondan los 12 mil pesos (nominales). Si el registro en el bps existe, es habitual la subdeclaración.
Durante la temporada generalmente el trabajo de las domésticas, mucamas y porteros se hace los siete días de la semana. Todos los trabajadores a los que Brecha consultó confirmaron que, aunque la ley lo habilite, no existe el descanso cuando hay zafra.
En el verano también hay quienes acceden a salarios de 20 mil y 30 mil pesos, cuando el trabajo es con cama adentro, según dijo la representante del sindicato. En algunos casos se cumple y en otros (como les sucede a muchas extranjeras) cuando van a cobrar el sueldo de pronto se redujo a la mitad. Un trabajador contó que, en el edificio donde cumple funciones, dos paraguayas cobran mensualmente 700 dólares entre las dos (su empleador es un empresario algodonero argentino), mientras que una uruguaya cobra 1.500 dólares. Desde el BPS
En los últimos 45 días el BPS (Banco de Previsión Social) lleva realizadas 1.840 inspecciones, mil de ellas estuvieron focalizadas en el trabajo doméstico, explicó el presidente de la institución, Ernesto Murro. Los funcionarios recibieron 17 denuncias por irregularidades, 16 fueron confirmadas y hoy se negocia con los empleadores la forma de regularización.
Murró advirtió que en el último año creció la inmigración de trabajadoras bolivianas, peruanas, paraguayas, entre otras nacionalidades, que se emplean mayoritariamente como trabajadoras domésticas. Si la trabajadora ingresa al país como turista y luego entra "en actividad", debe emitirse un permiso de permanencia temporal, algo contemplado en los convenios bilaterales. Con Perú todavía no se ratificó el acuerdo.
El BPS planteó al Mercosur que las trabajadoras domésticas puedan trasladarse sin dificultades por los países miembros, pudiendo permanecer hasta un año trabajando (hoy el período es de tres meses). Si una trabajadora está regularizada en el país de origen, los aportes continuarán haciéndose allí. Pero si está en negro, entonces deberá ser regularizada en Uruguay y los aportes se harán aquí.
El BPS tiene registradas 66 mil trabajadoras domésticas, sobre un total estimado de 115 mil, cifra que esperan afinar mediante el censo.
La dirección de La Voz de la Mayoría se había reunido para analizar la delicada situación. Nuestro redactor responsable, Alexis Jano Ros, había sido citado por un juez militar. En aquellos días de mediados de 1984, la dictadura presionaba para silenciar a la prensa mientras se negociaba lo que sería el pacto del Club Naval. Solo horas antes había sido procesado con prisión el periodista Julián Murguía de La Democracia por publicar una contratapa titulada “El pactito feo”.
La Voz era la continuidad del semanario Convicción. La dictadura lo había clausurado por publicar una entrevista a Wilson Ferreira Aldunate. Alexis tenía registrado el nombre de una publicación barrial en Colón y quedó como responsable. La publicación la seguía dirigiendo Enrique Alonso Fernández junto a los tres delegados de los grupos políticos que sostenían el proyecto: Víctor Vaillant (CBI), Jorge Lorenzo (PCU) y Ernesto de los Campos (PS).
En aquella primera edición de La Voz, se habían publicado dos artículos que podían “sensibilizar” a los militares. Eduardo “Pichu” Varela había conseguido un duro informe de la OEA sobre la situación de los derechos humanos en Uruguay y yo había escrito un breve artículo sobre los malos tratos que recibían Graciela Jorge y Nélida Fontoura en el Penal de Punta de Rieles. Una de las dos notas había provocado la requisitoria judicial.
Los abogados Hugo Batalla y Héctor Clavijo (defensores del general Líber Seregni), nos explicaban las eventuales consecuencias penales de la citación militar. “Es posible que no pase nada, aunque también pueden procesar con prisión por ataque a la moral de las Fuerzas Armadas en el grado de vilipendio, por el Artículo 59 del Código Penal Militar, tanto al redactor responsable como al periodista autor de la nota que se considera lesiva”, profetizó Batalla.
El Pichu y yo nos miramos. A la vez levantamos las cejas y tragamos saliva. Compartimos la sonrisa ante el eventual destino y nos prometimos cigarrillos.… Yo era un “primario”. Mi antecedente era un despido de El Día junto a medio centenar de afiliados al sindicato ATED. Eduardo tenía una “prontuario” largo: fue fundador en 1963 de la Lista 30 de la Asociación de la Prensa del Uruguay (APU), y había trabajado en muchas publicaciones de los sesenta.
Varela pertenecía a aquella generación de periodistas comprometidos que escribieron en los diarios tradicionales y en los nuevos periódicos de izquierda. Toda una escuela de escritores y militantes de la pluma. Colaboradores de Marcha, fundacionales de cuanta publicación surgiera aunque se fundiera o fuera clausurada… Época, Eco, Ya, Extra, etc. Protagonistas de la huelga del 69, víctimas del pachecato, presos, exiliados o insiliados durante la dictadura.
En aquellos días del 84, el Pichu había vuelto a demostrar que la pluma era más filosa que la espada… Luego compartimos redacción en Tiempo de Cambio, Brecha y La República. Chocamos copas en cuanto boliche rodeara esas redacciones. Nos cruzamos en otras, como Caras&Caretas donde él fue fundador y yo recién llego. Fue compañero, padre, abuelo y bisabuelo. Se murió el domingo 29 de agosto… Hace 25 años, él me llevó los cigarrillos.
Por Roger Rodríguez, tomada de la revista Caras y Caretas.
Eduardo Varela fue compañero en innumerables redacciones. Su vida culminó luego de una compleja existencia repleta de esfuerzo, militancia, sinsabores, amarguras y alegría. Muchas veces sus crónicas tocaron las fibras más íntimas del poder de turno y el Pichu nunca bajó la guardia. Lo que nos sorprenden hoy, en este momento del recuerdo, son algunos silencios y olvidos sobre quién fuera, en oportunidades, uno de los periodistas de nota. Una muy difícil e cruenta enfermedad puso punto final a una vida compleja pero apasionada. Chau Pichu.
En estos días “Bitácora de Charly” llegó a200milingresos. En el relativamente corto período de tiempo que lleva abierta esta página de comunicación, en torno a ella lo único que he recogido son satisfacciones.
De alguna manera llegar a esa cifra deingresos, quizás modesta comparada con la que reciben otras similares, es una gran satisfacción demostrativa, por supuesto, de que el camino emprendido por esta Bitácora, de lograr contactos inteligentes con personas de todos los confines del mundo, ceñidos por la limitante del idioma español(vamos a ver si en adelante no colocamos un sistema de traducción ágil, sencillo y eficiente)
Esto para lograr ampliar el abanico de lectores los que, como siempre, tienen el derecho inalienable de dar su opinión sobre los trabajos que se presentan, el que siempre es presentado con total libertad, sin cortapisas y sin temor de que se contengan términos ofensivos.
Esa es la libertad que reclamamos para nosotros y, de alguna manera, la que ponemos en juego en nuestro blog porque es necesaria para la comunicación democrática y el crecimiento de unos y otros. Esta tarea no la concebimos de otra manera.
Festejaremos entre amigos personales este número200mil. Es una buena ocasión para un reencuentro con gente querida, compañeros entrañables.
Por lo demás, lo que lo que resta es agradecer a todos por esta cifra que muestra, de alguna manera, lo que significa una fluida comunicación.
Una convocatoria que concretó un gran homenaje para el 4 de junio de 2012
El 4 de junio quedó instituído como fecha para el festejo anual del diario Época. La propuessta , aceptada por todos los presentes en la cena realizada el miercoles pasado en el Tasende, fue realizada por el periodista Manrique Salvarrey, qué envió un mensaje desde Buenos Aires, sentando las bases para una gran conmemoración cuando se cumpla el medio siglo del diario de la izquierda uruguaya que marcó toda una epoca en la lucha por la libertad y en contra del despotismo que crecía en el país. Además del mensaje reseñado hubo otro de Gutemberg Charquero, desde Malmo (Suecia), quién se adhirió desde la distancia a la conmemoración. También el escritor Eduardo Galeano, que fuera director del diario, envió un saludo a los presentes, disculpando su ausencia en obligaciones contraída anteriormente.
En la fotografía, entre otros sentados, el contador (ministro del Tribunal de Cuentas) Ariel Alvarez, el crítico Jorge Pigñataro, Jorge Rodriguez. el doctor José Díaz (ex legislador y Ministro del Interior) e Ivonne Bellusci, esposa de Ruocco. Parados: Carlos Santiago, Erasmo Fried (sub Jefe de Deportes), Garabet Arakeliam (columnista), el crítico de arte Nelson Di Maggio, quién hiciera sus "primeras armas" en Ëpoca, la señora Mabel López, el profesor Rafael Bayse, Héctor "Pirito" Charquero , Ernesto Dagnino (Maneco), América Sanromá y Angelito Ruocco (Jefe de la histórica sección Deportes de Época) Todo un grupo de periodistas y colaboradores dispuestos a emprender otra patriada como la de Época.
El músico Aharonian que estuvo también presente, no es que esté debajo de la mesa, sino que todavía no se había hecho presente.
Microsoft pone a disposición de los internautas la última versión previa de su nuevo sistema operativo
Microsoft permite descargar a partir de hoy la versión en pruebas de Windows 7, la última versión de su sistema operativo en la que el gigante espera corregir los errores del criticado Vista. Windows 7 release candidate llega como un anticipo muy aproximado de lo que será el nuevo sistema operativo de Microsoft, después del mal sabor de boca que ha dejado a muchos usuarios el Vista.
Al ser la última versión beta, se supone que Microsoft no introducirá cambios mayores en la edición definitiva del sistema operativo y tan sólo se harán pequeñas mejoras. Microsoft prevé que unos tres millones de usuarios descarguen esta versión de Windows 7, que ya ha sido probada en los últimos días por suscriptores de MSDN y Technet.
En teoría, está versión beta no expirará hasta junio de 2010, pero se espera que Microsoft empiece a comercializar Windows 7 mucho antes, posiblemente durante este otoño. El fabricante de ordenadores Acer podría empezar a vender portátiles equipados con Windows 7 el próximo octubre, según la prensa anglosajona.
El gigante del software espera corregir con Windows 7 los errores de Vista, su último sistema operativo lanzado hace dos años y que ha generado más críticas que alabanzas entre los usuarios, haciendo que muchos de ellos prefirieran, incluso, seguir utilizando versiones más antiguas de Windows como XP.
Curiosamente, el nuevo sistema operativo llega con una función llamada Windows XP Mode, que permite a los usuarios y a las pequeñas y medianas empresas ejecutar aplicaciones de Windows XP directamente desde Windows 7.
Además, la última generación de Windows incluye menos alertas y ventanas emergentes notificando riesgos de seguridad potenciales, algo que irritó a muchos usuarios de Vista y que fue, incluso, ridiculizado en anuncios de su competidor Apple.
Otra de las novedades es la herramienta Remote Media Streaming, pensada principalmente para empresas, que permite acceder de manera remota a bibliotecas de medios digitales situadas en la oficina desde cualquier PC con Windows
No es que los demás avancen y nos dejen por el camino; es que el Uruguay retrocede y se degrada. La presente nota se propone contar someramente la historia de un quede nacional; identifica al ente autónomo culpable; y compara con un ejemplo que nos humilla: Costa Rica.
Hacia el año 2000 Antel aisló el país para ejercer más cómodamente su monopolio. Se negó a recibir ¡sin costo! la mejor conexión: el cable madre de fibra óptica que va bordeando el continente: Global Crossing.
Los gerentes de Antel sostuvieron: "La demanda ¡está satisfecha!"
En ese momento, Antel cobraba 18 veces el precio internacional por sus conexiones a la red de redes. La palabra "satisfecha" era una mentira insolente.
El ingeniero Alberto Saavedra que reside en EE.UU., dijo entonces:
-"Global Crossing tiene una capacidad 1,7 terabits por segundo, que es fenomenal.
Sin conexión a esta anchura de banda para mandar y recibir información, un país del sur de Sudamérica, está estrangulado, cada vez más estrangulado; la multiplicación del tráfico en la red es geométrica". Y calificó la actitud de Antel como un delito de lesa patria.
Y eso es exactamente, lo que sucedió: el Uruguay quedó mal herido en medio del avance del mundo. Querer conectarse y no poder, traba todo: los negocios, el turismo, la vida cotidiana.
El presidente de Antel Edgardo Carvalho, la vio venir:
-"En el 2009 Internet hace explosión, era evidente que las conexiones con el exterior, que son lamentables desde hace mucho, no iban a soportar la demanda que impone el Plan Ceibal" (+ 220.000 usuarios).
¿Y qué hizo Antel? Que se sepa, no hizo absolutamente nada; su presidente habló de una conexión en Las Toninas (Argentina) y las toninas no llegaron a nuestras playas. Hubiera sido una solución mejor que lo que hay, pero el país seguiría dependiendo de otro país, cuando el cable pasa frente a nuestra costa y conectarse es bien posible.
Ocho años después de su denuncia inicial, leo de nuevo a Alberto Saavedra en "La Onda digital" y vuelvo a sentir vergüenza ajena.
-"El costo por unidad de telecomunicaciones se reduce en un 50% cada 9 meses (Scientific American, nov. 2000). Este increíble salto, se produce gracias a las nuevas tecnologías de fibra óptica.
En el 2010, Uruguay podría tener 500.000 clientes de "banda ancha" con la capacidad más que suficiente, por un precio máximo de US$ 40 por mes, incluyendo televisión por cable con innumerables canales, larga distancia internacional; Internet con multimedia y TV. La infraestructura se lograría con una inversión del orden de US$ 500.000.000 en 10 años y generarían ingresos del orden de los US$ 200.000.000 por año". (1) (hasta aquí Saavedra).
¿Y Antel qué piensa?
El vicepresidente de Antel, Gonzalo Perera, consultado sobre posibles mejoras en el servicio, dijo:
-"Antel desde 2005, está pidiendo la licencia para WiMax, una norma de transmisión inalámbrica de alta velocidad que permitiría mejorar sensiblemente el ancho de banda".
COMENTO: No es así. WIMAX, acrónimo de Worldwide Interoperability for Microwave Access (Inter-operabilidad Mundial para Acceso por Microondas), es una norma de transmisión por ondas de radio de última generación ORIENTADA AL DENOMINADO BUCLE LOCAL INALÁMBRICO; en inglés se utiliza el término "última milla". (3)
El señor Perera agrega:
-"Las comparaciones con otros mercados son di-fíciles y muchas veces injustas. En comparación con países como Argentina, la penetración de ancho de banda de Uruguay, es mucho mejor".
COMENTO: No es así. En Argentina el ancho de banda supera los tres megabits por segundo; "20 megas" son considerados residenciales. Por un servicio de Internet tipo ADSL Empresarial de ANTELDATA (3072 Kbps Bajada / 256 Kbps Subida) en Argentina se paga US$ 36 por mes y en el Uruguay se paga US$ 218 por mes.
Sigue el vicepresidente Perera:
-"Puede haber negocios con problemas por el ancho de banda y no queremos que eso suceda, pero estoy seguro que en el resto de la región eso pasa mucho más".
COMENTO: No es así. En el cono sur, todos los países tienen conexión al cable de Global Crossing.
Un ejemplo más proporcionado: Costa Rica (cuya superficie es menos de un tercio de la extensión de nuestro país, 51.000 kms2) y tiene poco más de tres millones de habitantes) inauguró su conexión al cable de Global Crossing el 18 de julio del 2008.
Hacer un "branch" para conectarse con esa fabulosa carretera de fibra es lo normal (2); lo raro es un país como el Uruguay, que prefiere el atraso.
No creo que todos los directores de Antel carezcan de información sobre banda ancha. Tampoco creo que los sucesivos directores del ente se hayan "vendido" por dinero. Hacen lo contrario de lo que deben, sabiéndolo, porque el sindicato de Antel es más fuerte que el gobierno y les impone lo que quiere aunque sea muy malo para el país.
Hace ocho años el ingeniero Fernando Bracco, presidente de Antel, intentó con éxito mejorar la tecnología y las funciones de Antel. El personal amenazó al gobierno y Bracco tuvo que renunciar.
El problema "reforma del Estado", viene de lejos y parece radicalmente insuperable.
Cuando los empleados de los entes autónomos quieren un privilegio, amenazan con una huelga y el gobierno cede; y los funcionarios conocen la debilidad de su patrón y abusan de su fuerza.
Ante la presión del sindicato de Antel, el gobierno actual se asustó y paró una licitación para instalar la fibra óptica en el cableado interno (última milla).
Y el Uruguay quedó condenado a los anacrónicos cables de cobre.
En estos días, cuando el ministro de Industria decide oponerse al ancho de banda, dice:
-"Si dejamos que entre la actividad privada, Antel se funde": está repitiendo mecánicamente, lo que dicen los funcionarios de Antel en contra del bien general. Y cuando agrega que un sistema nuevo que no llegue a todos no es aceptable, por injusto, el ministro comete un error: la conexión beneficia a todos y el encargado de dar precios bonificados para igualar las posibilidades de los pobres, es justamente, el Poder Ejecutivo.
El chantaje gremial fue denunciado sin levante por del vicepresidente de la República, Nin Novoa, cuando afirmó con ironía:
-"Los entes autónomos son propiedad de sus funcionarios".
El presidente de la República había adelantado la idea:
-"Hay otro tipo de apropiación de las empresas públicas que tampoco puede continuar: la de sus corporaciones de funcionarios que a menudo confunden sus intereses legítimos con los no menos legítimos intereses de la sociedad". (4)
No es casualidad pues, que la sociedad encabezada por una página web (www.MasAnchoDeBanda.com/) y el diario digital Equinox que dirige Félix Obes (http://www.equinox-uruguay.com/), muevan gente y conmuevan radios y diarios. Es el primer síntoma de una rebelión de muchos, contra la acción antipatria de Antel.
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(1) http://www.laondadigital.com/
(2) Global Crossing inaugura cable submarino en Esterillos. Costa Rica, www.convergedigest.com/bandwidth/newnetworksarticle.asp?ID=25038
(3) Wikipedia.
(4) Intervención en el Seminario del "Centro 1815", el 2 de septiembre del 2000.
3 de febrero.- La adicción a Internet forma parte de las llamadas 'nuevas adicciones sin droga' o adicciones comportamentales, si bien no es una patología aceptada oficialmente por los organismos sanitarios, aunque sí es una realidad incuestionable.
En principio, fue una 'broma científica' del psicólogo Ivan Goldberg en un foro de salud mental celebrado en Nueva York (EEUU) en 1995. Afirmó haber descubierto un nuevo 'Síndrome de adicción a Internet', y propuso el primer 'Cibergrupo de Ciberadictos Anónimos'. Al día siguiente, la noticia había dado la vuelta al mundo por Internet.
En la actualidad se estima que es una adicción real, frecuente, preocupante y globalizada. Sobre todo en jóvenes, varones, con los problemas típicos de la adolescencia, o personalidades introvertidas, u otros trastornos como el TDAH, depresión, etc. Según estudios serios, afectaría a un 8-10% de los usuarios habituales de la Red.
En España según la 'Encuesta sobre el uso problemático de Internet, ludopatías y adicciones al trabajo y compras' llevado a cabo por el Govern de les Illes Balear en 2006, el 17% de los varones de 16 a 25 años cumplen los 'criterios de uso problemático'. El patrón típico de un adicto a Internet es una persona joven, urbana, con conocimientos de inglés y manejo de ordenadores, de profesión liberal y de clase media o media-alta.
Sin embargo, hay quien opina que la adicción a Internet no existe, que sólo es un medio para que se expresen otras conductas adictivas, como el sexo, la compra o el juego, ya que se favorece el anonimato, la intimidad, la desinhibición, la adopción de personalidades ficticias, etc. Pero, exista o no, hay que considerar que el mero uso de Internet suscita riesgos, ya sea por los contenidos (pornografía, juego, sectas), los contactos (engaños, estafas, secuestros), o los productos (falsificaciones, fármacos...).
Asimismo, el abuso afecta a la salud física (posturas, vista), y psíquica (obsesividad, ansiedad, abstinencia). Se da curiosa circunstancia de que hay muchas páginas web para su detección, prevención y tratamiento, sin embargo, en la asistencia sanitaria común es difícil detectarlo, ya que las personas afectadas no suelen aceptar su problema, y menos aun sentirse enfermas, y los familiares que se percatan no saben qué hacer.
Mientras tanto, los casos aumentan y las estadísticas cambian tan deprisa que no vale la pena dar hoy datos que mañana estarán obsoletos. Baste saber que sólo 'World of Warcraft', uno de los juegos más adictógenos, cuenta en este mismo instante con más de nueve millones de 'enganchados'. En definitiva, parece que hay razones más que suficientes para aceptar que la adicción a Internet puede constituir un problema socio-sanitario en ciernes, que hay que empezar a detectar y abordar. En todo caso, para saber si usted mism@ es adict@ puede entrar en Internet y autoaplicarse un test de los que hay en la Red. ¡Paradojas de la vida postmoderna!
Jesús J. de la Gándara es psiquiatra y jefe del Servicio de Psiquiatría del Complejo Asistencial de Burgos.
Nombre: Carlos Santiago.
Fecha de Nacimiento: olvidada
Profesión: periodista y escritor. Una persona que quiere estar comprometida con la libertad y particularmente la que me "impongo en cada una de mis notas periodísticas"
Como escritor me gusta volar, caminar por un mundo imaginario, en el que me sumerjo con pasión, involucrándome con mis personajes que generalmente me llevan de un lado al otro sin respetarme en lo más mínimo.
En lo formal estoy preparando algún nuevo libro, tarea de siempre - casi eterna - y en lo menos etéreo, integré la mesa de la secretaría de redacción del diario LA REPUBLICA de Montevideo.
También la secretaría de redacción del suplemento Bitácora (http://www.bitácora.com)
"Microbiología: básica, ambiental y agrícola", de la doctora Lillian Frioni, profesora de Microbiología de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República, de Montevideo, responsable de la Unidad Asociada Ecología Microbiana de la Facultad de Ciencias, de la misma Universidad, e investigadora del Programa de Desarrollo de Ciencias Básicas (PEDECIBA).
Fue profesora titular de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Rosario (Argentina) y de la Universidad Nacional de Rìo Cuarto (Argentina).
Este último libro de Frioni tiene fecha de ediciòn de mayo del 2006 y fue publicado por el Departamento de Publicaciones de la Facultad de Agronomìa.(464 páginas)
Email de contacto: (lfrioni@fagro.edu.uy) o/y (aeapublicaciones@fagro.edu.uy)
Facultad de Agronomía (Avenida Garzón 780, Montevideo, URUGUAY)