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La Coctelera

Bitácora de Charly

Un caminante incansable en busca de la verdad y un trabajador por la felicidad colectiva

Categoría: Cristina Fernández

13 Enero 2009

Puente cerrado, callejón sin salida

Por Luis Bruschtein (*=

Una fábrica tomada por los obreros tiene el mandato de seguir produciendo, pero cuando se trata de un puente tomado no queda muy claro cuál será el paso siguiente. Seguirá siendo un puente tomado hasta la eternidad, una especie de monumento a lo inútil. Para los vecinos de Gualeguaychú, el cierre por tiempo indefinido del puente se convirtió, como puente cerrado, en un callejón sin salida.

El aislamiento es el primer síntoma de un conflicto mal llevado. La medida de máxima, prematura, les impidió regular sus tiempos, medir respaldos, opciones y posibilidades de extender la causa que defendían más allá del pueblo afectado. Una idea del aislamiento lo da el hecho de que tras la andanada de cuestionamientos que realizaron distintos funcionarios del Gobierno, prácticamente no se alzaron voces en su defensa. No hubo ningún dirigente de la oposición que tratara de capitalizar esa confrontación, como si se tratara ya de una causa sin destino.

El aislamiento no quiere decir que no tengan razón los vecinos. Tampoco el hecho de que sea un movimiento horizontal de los vecinos quiere decir que tengan razón. El conflicto en sí mismo tiene una lógica que se asienta en una realidad que se hace sentir en las consecuencias.

Algunos integrantes de la asamblea de Gualeguaychú dicen que el Gobierno miente y que esconde mediciones que darían certeza sobre la contaminación que estaría produciendo Botnia. Pero estos vecinos tampoco pueden ofrecer ninguna prueba de lo que supuestamente estaría ocurriendo en el río Uruguay. Con la misma vara, también se los podría acusar de mentirosos.

El argumento más fuerte de los asambleístas es que la contaminación se estaría produciendo por acumulación. Es decir, sus consecuencias no serían palpables ahora, sino más adelante. Es una hipótesis más razonable, pero que sigue siendo discutible, no es absoluta. El corte del puente por tiempo indefinido –o sea definitivo–, se tomó con la fuerte presunción de que el desastre que produciría la papelera sería inmediato y de proporciones importantes.

Aunque de todos modos puede decirse que la decisión de esa medida de máxima fue prematura, en ese momento se apoyaba en la certeza de un desastre. Cuando la planta entró en producción, la situación cambió: el desastre no se produjo. El ciudadano común, que podía simpatizar con la causa de Gualeguaychú, toma nota y duda, pone distancia de la medida extrema. En parte tiene razón. Aceptando la hipótesis de los asambleístas, que se mantenga la misma medida de máxima ante dos situaciones tan distintas –un desastre inminente y otro potencial, que ahora no se ve y que es necesario explicar– suena incongruente y excesivo. El corte del puente por tiempo indefinido comienza así a convertirse en enemigo de la causa que lo impulsa.

La movilización de Gualeguaychú no fue la primera en defensa del medio ambiente, pero nadie discutirá que tuvo el mérito de haber instalado la problemática ecológica en la política y la agenda pública. Y gran parte de la responsabilidad por el conflicto la tuvo el gobierno uruguayo, que decidió la instalación de Botnia entre gallos y medianoches, en los últimos días de la gestión de Jorge Batlle, sin abrir el mínimo proceso de consultas y consenso con el lado argentino, lo que despertó más dudas e inquietudes y trabó más el diálogo posterior.

En las semanas pasadas se verificó en la zona de Gualeguaychú la muerte de centenares de pájaros por el uso de agroquímicos en los campos de soja. Y en algunos lugares de Entre Ríos ya se ha denunciado que estos productos están afectando a las personas. Si hay que medir daño ecológico, en este momento es más peligroso el causado por la soja transgénica que el que estaría causando Botnia. Lo paradójico –y que resta seriedad a la protesta– es que la asamblea de Gualeguaychú no se ha pronunciado sobre lo que está sucediendo en sus campos ni ha planteado ninguna medida para evitarlo. Por el contrario, algunos de los productores rurales sojeros han participado en el corte del puente en defensa de un medio ambiente que ellos mismos están agrediendo.

(*) Página 12

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23 Octubre 2008

Perón opina sobre el régimen de jubilaciones

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17 Septiembre 2008

Un cálculo prematuro y erróneo de Cristina


Interesante trabajo del columnista Morales Solá sobre algunas declaraciones de la presidenta argentina vinculadas a la presunta firmeza con que el país vecino puede enfrentar la nueva crisis del sistema. Afirmaciones parecidas a las de otros mandatarios que también han expresado que sus respectivos países se encuentran en "las mejores condiciones" para sobrellevar las contingencias de cualquier crisis. Claro, recordémoslo, eran las mismas palabras que utilizó el doctor Julio María Sanguinetti, cuando en el año 1998, se verificó la sorpresiva devaluación de la moneda brasileña, que puso a nuestro país en un largo camino de recesión y decadencia. Afirmaciones que fueron reiteradas al comienzo de la crisis del 2002, cuando el gobierno del doctor Jorge Batlle afirmaba que estaba todo controlado y el ministro de Economía, Bensión, repetía que esperaba el inminente "rebote" de la economía que la sustraería de la continúa caída de los índices. ¿Paralelismos?


Por Joaquín Morales Solá
(*)

En un brillante ejercicio de inmodesto argentinismo, Cristina Kirchner dijo ayer que el Primer Mundo se desploma como una burbuja, mientras que su país sigue firme.

En todo caso, el mundo que se desploma se lleva también las condiciones internacionales del paraíso en el que vivió el kirchnerismo. Lo mejor ya pasó para el Gobierno, y ése es un problema que tendrá ramificaciones económicas y políticas. El célebre viento de cola que ayudó a la reconstrucción de la economía local en los últimos cinco años se ha frenado en seco.

Las nuevas circunstancias del mundo sorprenden a la Casa Rosada con gran parte de las asignaturas de la economía local postergadas o incumplidas. Creyentes fanáticos del Estado capitalista, los Kirchner no promovieron las inversiones privadas, sean éstas nacionales o extranjeras. Y no lo hicieron cuando la economía crecía al ritmo de tasas chinas, al 8 o 9% anual. Ahora, las inversiones en el mundo se rezagarán como consecuencia de la falta de crédito y de la escasa confianza en la marcha de las finanzas internacionales. En adelante, la Argentina no figurará, más que nunca, en el radar de los inversores.

Hay taxis del Primer Mundo que ya no usan aire acondicionado por el alto precio del combustible. Los argentinos seguimos abriendo la ventana para regular la calefacción o la refrigeración. El Estado no ha dejado de subsidiar el consumo de energía, sobre todo el de los sectores medios y altos de la sociedad. Pero ésos son los despilfarros inexplicables que no sólo deberán concluir, sino que han hecho de los años pasados una oportunidad perdida.

El mundo no saldrá de su actual crisis (y todavía no se sabe cómo ni cuándo) sin otra importante caída en los precios de las commodities. Estados Unidos, Europa y Japón están técnicamente en recesión, aunque falta aún que se cumplan los requisitos de la permanencia del fenómeno para llamarla definitivamente recesión. ¿Podrá China seguir creciendo a tasas cercanas al 10% anual cuando sus principales clientes en el mundo han dejado de comprar? Una desaceleración en China producirá automáticamente una caída en el precio de las materias primas, sean éstas soja, trigo, maíz y hasta petróleo. China ha hecho muchos milagros económicos, pero no se ha dado

(*) Para LA NACION

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24 Agosto 2008

Argentina en el 'default' económico y político

Jorge Altamira (*)

El kirchnerismo empieza a echar lastre sin cuidar ya las formas. La fulminante decisión de dejar para mejor vida el acuerdo firmado con Marsans para transferir Aerolíneas al Estado constituye una nueva vuelta de tuerca de la crisis política. Advertimos desde ya, sin embargo, que estamos ante un fraude descomunal porque el nuevo proyecto habla de "rescatar" a la empresa y de "comprar" las acciones, o sea que admite un valor a lo que efectivamente no vale absolutamente nada, debido al completo hipotecamiento del patrimonio de la empresa.
Este rescate fraudulento ya comenzó desde el momento en que el Estado se ha hecho cargo de todo el movimiento en operativo, mientras el grupo Marsans continúa siendo el titular del paquete accionario.

Aerolíneas en el limbo

La camarilla de los De Vido y los Jaime ha sufrido un golpe espectacular, porque esta voltereta para salvar el proyecto en Diputados le impide cerrar la trama de una década de negociados con el grupo español; esto, en medio de la crisis del Indek, señala prácticamente el final de este clan inamovible e inicia formalmente la desintegración del gobierno; De Vido y Jaime tendrán que salir a negociar un salvoconducto de impunidad para sus fechorías. La ruptura del acuerdo con Marsans coloca a la gestión futura de Aerolíneas en un cono de sombra, porque sufrirá el acoso de Marsans y de la patronal española, en medio de un déficit operativo absolutamente extraordinario y de una crisis generalizada de las compañías aéreas; conseguirá financiamiento corriente solamente a precios usureros. El compromiso armado en el bloque de diputados del PJ, para asumir en forma provisoria la dirección de AA sin haber zanjado la disputa con sus anteriores 'accionistas' (en realidad vaciadores), lleva directamente a una declaración de El kirchnerismo empieza a echar lastre sin cuidar ya las formas. La fulminante decisión de dejar para mejor vida el acuerdo firmado con Marsans para transferir Aerolíneas al Estado constituye una nueva vuelta de tuerca de la crisis política.
Advertimos desde ya, sin embargo, que estamos ante un fraude descomunal porque el nuevo proyecto habla de "rescatar" a la empresa y de "comprar" las acciones, o sea que admite un valor a lo que efectivamente no vale absolutamente nada, debido al completo hipotecamiento del patrimonio de la empresa. Este rescate fraudulento ya comenzó desde el momento en que el Estado se ha hecho cargo de todo el movimiento en operativo, mientras el grupo Marsans continúa siendo el titular del paquete accionario.

Aerolíneas en el limbo

La camarilla de los De Vido y los Jaime ha sufrido un golpe espectacular, porque esta voltereta para salvar el proyecto en Diputados le impide cerrar la trama de una década de negociados con el grupo español; esto, en medio de la crisis del Indek, señala prácticamente el final de este clan inamovible e inicia formalmente la desintegración del gobierno; De Vido y Jaime tendrán que salir a negociar un salvoconducto de impunidad para sus fechorías. La ruptura del acuerdo con Marsans coloca a la gestión futura de Aerolíneas en un cono de sombra, porque sufrirá el acoso de Marsans y de la patronal española, en medio de un déficit operativo absolutamente extraordinario y de una crisis generalizada de las compañías aéreas; conseguirá financiamiento corriente solamente a precios usureros. El compromiso armado en el bloque de diputados del PJ, para asumir en forma provisoria la dirección de AA sin haber zanjado la disputa con sus anteriores 'accionistas' (en realidad vaciadores), lleva directamente a una declaración de 'default' de la empresa, que no tiene condiciones de honrar sus deudas (fraudulentas o ficticias), sea con los acreedores privados como con el Estado.

Todo esto permite pronosticar que el proyecto que ahora se pretende 'consensuar' con la oposición no tiene ningún futuro y que constituye un intermedio para proceder a una próxima privatización. Aerolíneas se suma de este modo al estado general de 'default' que ha puesto en evidencia el 'modelo productivo', en especial a partir de la colocación infortunada de bonos en Venezuela. Los subsidios que deberán ser concedidos para el funcionamiento de AA se suman a los ya abultados que se pagan por otros desaguisados oficiales, lo que puede llevar el monto total de subvenciones, en un corto plazo, al 50 por ciento del presupuesto nacional.

En este punto contarán con el entusiasmado apoyo de Solanas-Lozano, que se han cansado de explicar la inevitabilidad del subsidio cuando se trata de los transportes (un premio para los capitalistas que los usan para sus negocios). El abultamiento de los subsidios se habrá de poner de manifiesto cuando se discuta, en pocos días más, la ampliación del presupuesto de 2008. Del intento de rescate del accionista privado se pasa, a corto plazo, a una necesidad de rescate del propio Estado, lo cual requerirá tarifazos, renegociaciones internacionales de la deuda de Argentina y una nueva devaluación del peso.

Transición

La crisis de Aerolíneas ha puesto en evidencia la vulnerabilidad del conjunto del régimen económico. La pseudo estatización de AA (rescate de Marsans) siempre fue una fantasía, que la burocracia de los sindicatos aeronáuticos alimentó con absoluta irresponsabilidad bajo la excusa de la defensa de las fuentes de trabajo. El régimen social actual no tiene espacio para parches o salidas aisladas; la recuperación de Aerolíneas (expropiación sin pago, incluidos los patrimonios y empresas de los estafadores) solamente es viable juntamente con medidas de fondo: nacionalización de la banca, desconocimiento de la deuda externa usuraria y reestructuración de la economía sobre nuevas bases. La burocracia sindical, en especial de la CTA, apoyó a muerte el acta fraudulenta de rescate de Marsans y aún más a los De Vido-Jaime, y ahora se encuentra completamente aislada, y sus trabajadores sin un plan de defensa real de la fuente de trabajo y de la propia empresa. Para tapar su propio derrumbe ha decidido juntarse con Moyano y Fernández (UTA) para ir a apoyar el nuevo engendro oficial.

En esta situación de transición (desintegración) del régimen actual, hasta los más emperrados opositores aseguran que cualesquiera sean las dificultades que se aprecian, no existe el riesgo de 'default'. Es exactamente al revés: Argentina ya está funcionando en un régimen de cesación de pagos, como lo prueba el hecho de que el gobierno está recomprando deuda pública, cuando se encuentra en la necesidad de obtener créditos nuevos, y como lo testimonian los proyectos para que la administración pública pueda meter mano en los fondos del Banco Nación, cuando ya la está metiendo en la Anses y el Banco Central.

'Default' hasta el cuello

La especie de que no hay riesgo de 'default' es sencillamente una estupidez, porque la economía mundial en su conjunto se encuentra en esa situación. ¡El gobierno de Estados Unidos, que se supone es el kilómetro cero del riesgo financiero, está pagando cerca de 200 puntos de riesgo país para mantener en el pulmotor a sus dos empresas de crédito (Fannie Mae, Freddie Mac)! El poderoso banco de inversión Lehman Brothers está tratando de vender títulos incobrables por 40.000 millones de dólares, al 22 por ciento de su valor original - 3.000 puntos de riesgo financiero (y como no consigue compradores, ¡está ofreciendo préstamos para hacerlo!). Los capitales están saliendo de las bolsas más reputadas: China cayó más de un 50 por ciento y Brasil cerca de un 20 por ciento. Si la devaluación del real prosigue (pasó de 1,56 a 1,70 el dólar en diez días), el comercio exterior argentino sufrirá un golpe descomunal y la capacidad internacional de pagos se irá definitivamente a pique.

El problema que no quieren reconocer los nac & pop, en especial los del grupo Fénix, es que el superávit fiscal apenas alcanza para pagar los intereses y que todo el sistema económico está organizado para que la deuda externa aumente sin pausa. La mitad de ella, ajustable por CER, es vulnerable a la inflación y la otra, en dólares, a la devaluación. Si el 'modelo' requiere moneda devaluada, inflación y desendeudamiento, es claro que no tiene salida, porque la inflación y la devaluación aumentan catastróficamente la deuda pública. A la luz de esto se entiende que el conflicto con el 'campo' nunca fue tal, en especial porque los dos polos en disputa apoyan la sojización. Fue una disputa para capturar la renta de los precios de exportación para evitar el 'default'; la derrota oficial aceleró la cesación de pagos.
La propuesta del ex ministro Lousteau, al comienzo del conflicto, de refinanciar otra vez la deuda pública, obedeció a esta circunstancia y fue el equivalente a una declaración de 'default' que no ha dejado de hacer sentir sus efectos. Hasta el mismo Chávez, con sus petrodólares, enfrenta el mismo problema, que se manifiesta en una enorme salida de capitales que llevó el mercado negro del dólar a más del doble del oficial. Por eso empezó hace unos meses a vender títulos públicos en dólares, que permitieran reducir la cotización del dólar en el mercado negro, lo mismo que hizo con los títulos que le compró a Argentina y que derribó las cotizaciones de la deuda argentina.

Los economistas oficiales -sean del gobierno o la oposición, de la derecha o del progresismo-, simplemente no admiten la bancarrota del capital aunque leen sobre ella todos los días. El entusiasmo que despertaron la soja y De Angeli se explican porque vieron en las cotizaciones de los granos la alternativa al derrumbe; pero la euforia duró poco: una, porque los granos se derrumbaron; dos, porque con los granos subieron todas las mercancías vinculadas con su implantación, siembra, cosecha y transporte. La caída de las materias primas ha acelerado liquidaciones: de deudas y capitales en los llamados países emergentes. Para la burguesía y para el gobierno es acuciante recomponer la situación con tarifazos, pero sabe que tal cosa provocará un estallido popular y también el estallido de la deuda externa por la vía de la inflación. ¿No hay 'default'?

Trampa

Es el 'default' lo que está liquidando al gobierno, no Carrió, De Angeli o Duhalde. La parlamentarización del régimen político no es tal, se trata de la descomposición del Poder Ejecutivo en un sistema presidencialista y del justicialismo y del kirchnerismo. El gobierno ya no tiene más un bloque mayoritario. Se desarrolla, al mismo tiempo, un conflicto 'destituyente' entre el gobierno y la oposición, y un co- gobierno entre uno y la otra, o sea un intento de co-legislar mientras se agudizan las contradicciones en su conjunto. La trampa más grande en la que podrían caer la izquierda o los luchadores populares es la adaptación a los vaivenes de la crisis y a las tendencias capitalistas que intentan, sin posibilidades, encauzarla.
default' de la empresa, que no tiene condiciones de honrar sus deudas (fraudulentas o ficticias), sea con los acreedores privados como con el Estado.

Todo esto permite pronosticar que el proyecto que ahora se pretende 'consensuar' con la oposición no tiene ningún futuro y que constituye un intermedio para proceder a una próxima privatización. Aerolíneas se suma de este modo al estado general de 'default' que ha puesto en evidencia el 'modelo productivo', en especial a partir de la colocación infortunada de bonos en Venezuela. Los subsidios que deberán ser concedidos para el funcionamiento de AA se suman a los ya abultados que se pagan por otros desaguisados oficiales, lo que puede llevar el monto total de subvenciones, en un corto plazo, al 50 por ciento del presupuesto nacional.

En este punto contarán con el entusiasmado apoyo de Solanas-Lozano, que se han cansado de explicar la inevitabilidad del subsidio cuando se trata de los transportes (un premio para los capitalistas que los usan para sus negocios). El abultamiento de los subsidios se habrá de poner de manifiesto cuando se discuta, en pocos días más, la ampliación del presupuesto de 2008. Del intento de rescate del accionista privado se pasa, a corto plazo, a una necesidad de rescate del propio Estado, lo cual requerirá tarifazos, renegociaciones internacionales de la deuda de Argentina y una nueva devaluación del peso.

Transición

La crisis de Aerolíneas ha puesto en evidencia la vulnerabilidad del conjunto del régimen económico. La pseudo estatización de AA (rescate de Marsans) siempre fue una fantasía, que la burocracia de los sindicatos aeronáuticos alimentó con absoluta irresponsabilidad bajo la excusa de la defensa de las fuentes de trabajo. El régimen social actual no tiene espacio para parches o salidas aisladas; la recuperación de Aerolíneas (expropiación sin pago, incluidos los patrimonios y empresas de los estafadores) solamente es viable juntamente con medidas de fondo: nacionalización de la banca, desconocimiento de la deuda externa usuraria y reestructuración de la economía sobre nuevas bases. La burocracia sindical, en especial de la CTA, apoyó a muerte el acta fraudulenta de rescate de Marsans y aún más a los De Vido-Jaime, y ahora se encuentra completamente aislada, y sus trabajadores sin un plan de defensa real de la fuente de trabajo y de la propia empresa. Para tapar su propio derrumbe ha decidido juntarse con Moyano y Fernández (UTA) para ir a apoyar el nuevo engendro oficial.

En esta situación de transición (desintegración) del régimen actual, hasta los más emperrados opositores aseguran que cualesquiera sean las dificultades que se aprecian, no existe el riesgo de 'default'. Es exactamente al revés: Argentina ya está funcionando en un régimen de cesación de pagos, como lo prueba el hecho de que el gobierno está recomprando deuda pública, cuando se encuentra en la necesidad de obtener créditos nuevos, y como lo testimonian los proyectos para que la administración pública pueda meter mano en los fondos del Banco Nación, cuando ya la está metiendo en la Anses y el Banco Central.

'Default' hasta el cuello

La especie de que no hay riesgo de 'default' es sencillamente una estupidez, porque la economía mundial en su conjunto se encuentra en esa situación. ¡El gobierno de Estados Unidos, que se supone es el kilómetro cero del riesgo financiero, está pagando cerca de 200 puntos de riesgo país para mantener en el pulmotor a sus dos empresas de crédito (Fannie Mae, Freddie Mac)! El poderoso banco de inversión Lehman Brothers está tratando de vender títulos incobrables por 40.000 millones de dólares, al 22 por ciento de su valor original - 3.000 puntos de riesgo financiero (y como no consigue compradores, ¡está ofreciendo préstamos para hacerlo!). Los capitales están saliendo de las bolsas más reputadas: China cayó más de un 50 por ciento y Brasil cerca de un 20 por ciento. Si la devaluación del real prosigue (pasó de 1,56 a 1,70 el dólar en diez días), el comercio exterior argentino sufrirá un golpe descomunal y la capacidad internacional de pagos se irá definitivamente a pique.

El problema que no quieren reconocer los nac & pop, en especial los del grupo Fénix, es que el superávit fiscal apenas alcanza para pagar los intereses y que todo el sistema económico está organizado para que la deuda externa aumente sin pausa. La mitad de ella, ajustable por CER, es vulnerable a la inflación y la otra, en dólares, a la devaluación. Si el 'modelo' requiere moneda devaluada, inflación y desendeudamiento, es claro que no tiene salida, porque la inflación y la devaluación aumentan catastróficamente la deuda pública. A la luz de esto se entiende que el conflicto con el 'campo' nunca fue tal, en especial porque los dos polos en disputa apoyan la sojización. Fue una disputa para capturar la renta de los precios de exportación para evitar el 'default'; la derrota oficial aceleró la cesación de pagos.
La propuesta del ex ministro Lousteau, al comienzo del conflicto, de refinanciar otra vez la deuda pública, obedeció a esta circunstancia y fue el equivalente a una declaración de 'default' que no ha dejado de hacer sentir sus efectos. Hasta el mismo Chávez, con sus petrodólares, enfrenta el mismo problema, que se manifiesta en una enorme salida de capitales que llevó el mercado negro del dólar a más del doble del oficial. Por eso empezó hace unos meses a vender títulos públicos en dólares, que permitieran reducir la cotización del dólar en el mercado negro, lo mismo que hizo con los títulos que le compró a Argentina y que derribó las cotizaciones de la deuda argentina.

Los economistas oficiales -sean del gobierno o la oposición, de la derecha o del progresismo-, simplemente no admiten la bancarrota del capital aunque leen sobre ella todos los días. El entusiasmo que despertaron la soja y De Angeli se explican porque vieron en las cotizaciones de los granos la alternativa al derrumbe; pero la euforia duró poco: una, porque los granos se derrumbaron; dos, porque con los granos subieron todas las mercancías vinculadas con su implantación, siembra, cosecha y transporte. La caída de las materias primas ha acelerado liquidaciones: de deudas y capitales en los llamados países emergentes. Para la burguesía y para el gobierno es acuciante recomponer la situación con tarifazos, pero sabe que tal cosa provocará un estallido popular y también el estallido de la deuda externa por la vía de la inflación. ¿No hay 'default'?

Trampa

Es el 'default' lo que está liquidando al gobierno, no Carrió, De Angeli o Duhalde. La parlamentarización del régimen político no es tal, se trata de la descomposición del Poder Ejecutivo en un sistema presidencialista y del justicialismo y del kirchnerismo. El gobierno ya no tiene más un bloque mayoritario. Se desarrolla, al mismo tiempo, un conflicto 'destituyente' entre el gobierno y la oposición, y un co- gobierno entre uno y la otra, o sea un intento de co-legislar mientras se agudizan las contradicciones en su conjunto. La trampa más grande en la que podrían caer la izquierda o los luchadores populares es la adaptación a los vaivenes de la crisis y a las tendencias capitalistas que intentan, sin posibilidades, encauzarla.

(*) especial para ARGENPRESS.info

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19 Agosto 2008

Una oscura sombra se cierne sobre el Gobierno argentino

Por Carlos Pagni (*)

La sociedad argentina parece acostumbrada a vivir en una crisis política crónica. La que se abrió en 2001 no se cerró. Al contrario, durante el segundo gobierno Kirchner se ha profundizado. Esa persistencia amenaza con efectos anestésicos. De lo contrario, es difícil explicar por qué los gravísimos descubrimientos que se están realizando alrededor del caso de los tres empresarios asesinados en General Rodríguez no provocaron todavía un vendaval sobre la vida pública.

Parte del financiamiento de la campaña electoral de Cristina Kirchner fue puesta de nuevo en tela de juicio. Está demostrado que entre los principales contribuyentes a ese proselitismo hubo una droguería sospechada por sus vinculaciones con el narcotráfico: Seacamp, de Sebastián Forza, uno de los muertos.

Cuando se activa el zoom sobre esta novedad aparecen otras igual de inquietantes. La droguería de Forza integraba un club de empresas acusado por el Ministerio de Salud de robar medicamentos a esa cartera y al PAMI y de elaborar expedientes apócrifos para cobrar subsidios en la Superintendencia de Salud.

El Gobierno adujo que esas irregularidades habían sido detectadas y que por eso a la firma de Forza se le había suspendido su condición de proveedora del Estado. Al César lo que es del César: un mérito de Graciela Ocaña. Sin embargo, la preocupación oficial por esas aberraciones se detuvo allí. Para detectar la trama de narcotráfico en la que estaría envuelta Seacamp fue necesaria la participación de una agencia extranjera, la DEA, que estaba investigando a Forza y a sus socios.

Las insinuaciones que aparecieron respecto de los recursos aportados a la fórmula Kirchner-Cobos durante el caso Antonini Wilson resultan ahora pecata minuta . Estas sombras nuevas son más oscuras. La precisión de los datos también es mayor: la empresa de Forza aportó 200.000 pesos para la campaña del Gobierno (más información en la pág. 13).

No alcanzó al más importante mecenas de la señora de Kirchner: Carlos Horacio Torres, con 350.000 pesos. La primera sorpresa: no se sabía que las tradicionales fuerzas vivas del kirchnerismo -los Eskenazi, Cristóbal López, Gerardo Ferreira (de Electroingeniería), Lázaro Báez, etc.- fueran tan mezquinas como para dejar que la lista la encabezara un extraño.

El diablo metió la cola: Torres también es socio de una droguería. Se llama San Javier. Allí convive con Néstor Lorenzo, acaso el más famoso empresario del rubro. En especial por su protagonismo en varios escándalos en La Plata, donde administra el colapsado Centro Oncológico de Excelencia (COE).

LA NACION consignó, en junio de este año, que a Lorenzo se le imputaban presuntos negociados con drogas oncológicas. Casi un objetivo si se coloca al frente de un centro de atención del cáncer al dueño de una droguería de la especialidad. De la intervención en el COE participan el gobierno de Daniel Scioli y el de Pablo Bruera, intendente de La Plata.

San Javier es también uno de los proveedores más caudalosos de la OSBA, la obra social que Mauricio Macri intervino al llegar al gobierno porteño.

Ahora, con la muerte de Forza, entre personas bien informadas del sector de la salud circula esta versión: el empresario asesinado habría vendido, en medio del concurso de una de sus empresas, una importante cantidad de medicamentos a la droguería San Javier, de Torres y Lorenzo. Esas mercaderías las habría cobrado con acciones. Se presume, aunque todavía no fue verificado por la Justicia, que Forza era socio y hasta director de San Javier.

* * *

Esta trama de negocios se vuelve más escandalosa por su doble relación con un funcionario público, Héctor Capaccioli. Es el superintendente del sistema de Salud desde que los Kirchner llegaron al poder. Al mismo tiempo, fue el tesorero de todas las campañas del oficialismo desde 2003. También se encarga de las finanzas del PJ Capital, donde todavía reina su jefe político, Alberto Fernández. Se entiende que a la cabeza del mecenazgo de los candidatos del Gobierno haya droguerías.

Se entendería mejor si se recordara una información que también publicó LA NACION este año, varias veces: según denuncias que investiga la Justicia, existe en el sistema de salud una rutina de saqueo de los recursos de las obras sociales a través de la elaboración de expedientes apócrifos sobre tratamientos de cáncer, hemofilia o sida a pacientes inexistentes. La superintendencia de Capaccioli paga los subsidios previstos para esas terapias costosas. La operación se ampara en que en los padrones de las obras sociales figuran como asociados quienes han dejado de serlo. El fraude sería inviable sin la participación de sindicalistas, dicen en el Ministerio de Salud. Algunos hasta delegan de manera sistemática en las droguerías el cobro de los subsidios de sus afiliados-fantasmas.

El caso más estridente de participación de una droguería en este régimen fue el de la empresa del asesinado Forza como proveedora de medicamentos oncológicos del Hospital Francés durante la intervención de José Salvatierra. El nombre de Salvatierra lleva de nuevo a Capaccioli, su jefe político. Capaccioli ha declarado que Seacamp fue dada de baja como proveedora del Francés cuando el Gobierno intervino ese hospital.

Desde aquel escándalo, por lo menos 18 droguerías son investigadas por la Justicia, otra vez a instancias de Ocaña: en homenaje al padrino de Capaccioli, Alberto Fernández (ex jefe de Gabinete), hay que recordar que también Ocaña le reportaba. De lo contrario, la fiesta que Julio De Vido se está haciendo con este affaire sería infartante.

Entre las droguerías (sobre todo, San Javier) y Capaccioli existiría un eslabón perdido. Para infinidad de operadores del sistema se trata de Néstor Vázquez, a quien Capaccioli mantuvo hasta hace meses como gerente general. Vázquez fue una figura principal de ese organismo cuando el superintendente era el sindicalista José Luis Lingeri, ex secretario general adjunto de la CGT.

Frente a este caudal de información resulta más injustificable la ceguera del dispositivo de seguridad del Estado ante las maniobras de narcotraficantes que aparecen a la luz del asesinato de Forza y de los otros dos empresarios. A pesar de las explicaciones del responsable del área, Aníbal Fernández, hasta ahora la única agencia que habría estado detrás de esos delincuentes con alguna eficacia fue la DEA norteamericana. Una excusa ideal para que el kirchnerismo vuelva a desatar su imaginación conspirativa: la actuación de ese organismo y las relaciones de Forza con sus viscosos informantes, algunos de los cuales lo habrían contactado con el periodismo y la Justicia para transformarlo en arrepentido, alimentan en algunos funcionarios la fantasía de un complot orquestado "desde el Norte". Igual que cuando apareció Antonini.

Mientras en los despachos oficiales gastan el tiempo con esa teoría, la agenda vira de golpe al castaño oscuro. La sociedad empieza a familiarizarse con la noticia de que en la Argentina operan con naturalidad pesadas redes de narcos ramificadas desde México y Colombia. Y se empieza a saber que esos malhechores tienen socios locales que contribuyen a financiar las campañas del Gobierno, instalados en el corazón del sistema de salud. Si esta masa de información se hubiera desplomado sobre la ciudadanía en medio de los cacerolazos que tronaban hace dos meses, sería posible que los peores pronósticos de Wall Street sobre la Argentina se estuvieran cumpliendo en estas horas. Para suerte de los Kirchner, el voto de Julio Cobos no fue positivo.
Los donantes de Cristina

* Varias empresas de salud y de la industria farmacéutica figuran entre las principales aportantes a la campaña de Cristina Kirchner, junto con bancos, compañías pesqueras y constructoras.

* Declararon aportes por más de $ 300.000 seis empresas farmacéuticas y de servicios de salud.

* Son Multipharma, Iter Medicina, Droguería Urbana, Global Pharmacy Ser SA, Global Pharmacy y Bristol Park SA. Donaron $ 310.000 cada una.

* Seacamp, la distribuidora de medicamentos de Sebastián Forza, asesinado en el triple crimen de General Rodríguez, aparece con $ 200.000 de aporte.

* También figuran All Medicine ($ 160.000), Fideisalud ($ 100.000), Audifarm ($ 100.000), Núcleo Farma ($ 100.000), Droguería Unifarm ($ 100.000), Swiss Medical ($ 80.000), Medicus ($ 80.000), Galeno ($ 80.000) y Framaline SA ($ 77.500), entre otras.

* El ranking de donantes declarados lo lideran Sitrack.com, de Pescarmona; Creaurban, de Angelo y Fabio Calcaterra, sobrinos de Francisco Macri, y Marsans Internacional Argentina SA. Donaron entre $ 300.000 y $ 400.000 cada una.

(*) LA NACION

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23 Julio 2008

Actualidad Argentina: La "Sota" comienza a mostrar sus piernas

ASI LO RECIBI Y ASI LO RETRANSMITO:

Estimados amigos:

Este es el último mail que reciben desde esta dirección, ya que estoy dejando este laburo y me voy del país. Algunos de ustedes ya saben porque y otros se están enterando ahora. Estos últimos meses fueron de mucho stress para mi y me la banqué como siempre.
Lo de las amenazas ya fue mucho, pero lo que colmó el vaso fue que mi hijo de 5 años me preguntara 'papá, vos sos ladrón?'.
Por eso me animo a contarlo todo y a pedirles a ustedes mis amigos que me ayuden, por que nuestros hijos no se merecen lo que está pasando.
En este país donde no hay Justicia y donde los medios de comunicación están comprados la única posibilidad que nos queda es esta. Con esto de las retenciones estamos viviendo un nuevo caso de coimas en el Congreso, mucho peor que el de la Banelco.
Yo sé lo que les digo porque la veo de adentro, algunos de ustedes me vieron por la televisión el día del debate de los diputados. En todos los años que llevo en la política me tocó armar muchas transas, pero nunca vi algo como esto.
Para que se den una idea de lo que está saliendo esta jodita, lean el Boletín Oficial del 7 de julio, donde aparece la decisión administrativa 310 de jefatura de gabinete.
Son 2510 millones de pesos que se reasignaron, y teóricamente fuerona parar al Ministerio de Planificación. No se crean que todo fue a parar a arreglar diputados.
De Vido estuvo manejando la caja de los actos, las carpas y las propagandas.
A nosotros nos q uedaron 500 palos para arreglar en el congreso. A algunos se los convenció con subsidios y obras pero otros pidieron cash.
No tengo la cifra exacta de lo que cobró cada uno, pero les puedo decir que en diputados hubo 8 que se llevaron la guita en mano para cambiar el voto Julio Arriaga, Lorena Rossi, Hugo Cuevas, Carolina Moisés, Leonardo Gorbacz, Marta Osorio, Osvaldo Salum y Griselda Herrera. De los senadores les puedo decir que están pidiendo entre 8 y 15 palos por cabeza, y que los que ya sabemos que van a cobrar son Juan Carlos Martínez, Rosa Díaz, Elena Corregido, Silvia Gallego, Isabel Viudes, Horacio Lores y Ramón Saadi.
Les juro que me da miedo tener que volver a empezar en otro lado pero esto no da para más. La cosa se está poniendo pesada estos tipos están relocos.
Yo voy a estar bien y seguro que cuando las cosas cambien voy a poder volver. Lo que les pido es que me den una mano difundiendo este mail. No borren ni mi nombre ni mi dirección de mail para que la gente sepa de donde viene.
Para los que no me conocen mi DNI es 17307854.
Un abrazo y hasta la vuelta:

Dr. Pablo V. Vargas
Asesor Secretaría de Gabinete y Relaciones Parlamentarias Jefatura de Gabinete de Ministros – Presidencia de la Nación 4331-1951 al 59, interno 4387 pvargas@jgm.gov.ar

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18 Julio 2008

Argentina: las dos horas que el país estuvo sin vicepresidente

Crónica secreta de la desaparición de Julio Cobos del recinto donde votaban los senadores

El ex presidente Kirchner dirigiendo el "operativo" por celular desde la quinta de Olivos.

El apriete de madrugada a Cobos tuvo como objetivo de máxima que desempatara a favor del Gobierno y, de mínima, que no llegara al recinto, en una especie de “secuestro expréss”. Cristina estaba durmiendo.

por Damián Glanz (*)

-¡Pelotudo, hay cinco millones de tipos mirando la tele! ¿A quién carajo querés que saque? ¿Quién carajo se va a levantar de la banca, Pepe? Todo el país nos está mirando. Cagamos, Pepe. Hagan algo ustedes.

Las paredes de madera de cerezo y roble de Eslavonia del Salón de Lectura del Senado contuvieron los gritos de Miguel Ángel Pichetto. Cerca de la medianoche del miércoles, enfurecido y derrotado, el jefe del bloque de senadores kirchneristas admitió que todas sus gestiones habían llegado a un límite. Que el peso del destino de su Gobierno ya no estaba en sus manos.

Su compañero de bancada, el presidente provisional del Senado, José Pampuro, apoltronado en un sillón de cuero marrón habano, comprendió que a partir de ese momento, si había alguna chance de revertir el resultado, esa llave estaba ahora en su poder. Pampuro llamó una vez más al jefe de Gabinete, Alberto Fernández: “Seguimos empatados y esto no cambia”.

–Entonces convenzan a Cobos. No me atiende el teléfono. Si vota, nos caga. Se va todo al carajo. ¿Entendés, Pepe? Cleto no tiene que votar.Hasta esa hora, la agenda kirchnerista del día sólo acumulaba fracasos. Y no había margen para uno más. La noche anterior, Pichetto y Pampuro se habían ido a dormir con la certeza de tener 34 votos en su haber, contra 33 que sumaba la oposición. También había cinco senadores que no habían revelado su juego. Con las primeras luces del día el conteo ya estaba empardado: 35 a 35. Después del mediodía, fue el propio vicepresidente quien les anunció que el santiagueño Emilio Rached, un radical K como él, acompañaría el rechazo a la resolución 125. “¿Y qué va a hacer Saadi?”, avanzó el mendocino. "Con Saadi están Florencio (Randazzo) y el Chueco (Mazzón). Todavía no sé nada”, respondió Pampuro.

Las definiciones de la tarde quedaron en absoluta reserva. Incluso los radicales Gerardo Morales y Ernesto Sanz cuidaron con celo la decisión de Rached. El santiagueño le había dicho a Morales que se sumaría a la postura de la oposición en el restaurante del primer piso del Senado. El reloj del comedor marcaba las 15.25. Rached salió temblando del restaurante, como quien sostiene el peso de la República sobre sus hombros. Morales, en cambio, terminó sus sorrentinos de ricota y corrió al despacho de Sanz disimulando una sonrisa.

Cuando Saadi confirmó en el recinto que votaría por el Sí, el temblor invadió al vicepresidente. ¿Cuánto pesa una República? Pichetto y Pampuro también se estremecieron. Ya no había dudas, Néstor y Cristina estaban en manos de Cobos.

“Esto se define esta noche. ¿Escuchaste, Pepe? Vamos de frente. Se hunde con nosotros o está afuera. Cleto no tiene que votar”, ordenó Kirchner desde Olivos.

Pichetto se ocupó del Plan A: forzar a uno de los díscolos a abandonar el recinto al momento de la votación. El jefe de la bancada K llamó a 16 senadores, no respondió ninguno. La presión subió. También la suya. Debió ser atendido por un pico de tensión arterial en la enfermería del Palacio. Los nervios se apoderaban de la tarde. Kirchner le pidió a Hugo Moyano que se sumara a la Plaza. La orden era clara: presionar.

El blanco del Plan A fue Carlos Menem. El blanco más fácil. “Le van a limpiar sus causas judiciales”, se dijo una y otra vez. El rumor se extendió hasta la noche. Menem no hizo nada por ahuyentar los fantasmas: desde el mediodía que no estaba en el Palacio. Tampoco atendía el teléfono. “Me juró que votaba”, decía Adolfo Rodríguez Saá.

Sanz entró en pánico: “Llamemos al hermano Eduardo”. El ex senador se ocupó del resto. Eduardo Menem llamó a su sobrina Zulemita. “Estamos con el papi en el Otamendi. Le hicieron unas placas de pecho por la neumonía. Cuando terminemos, lo llevo al papi de nuevo. No te preocupes”, dijo Zulemita.

Casi a la 1 de la madrugada apareció. Y después de una década, Carlos Menem volvió a adueñarse de la palabra. Sus enemigos de ayer y los de hoy le concedieron un profundo silencio. Menem estaba mareado por la fiebre, por el cansancio y por los años. No era muy diferente el estado de Pichetto, que ante la figura corvada de su ex jefe veía fracasar su última estrategia.

Cobos le cedió la presidencia a Juan Carlos Romero. Era la 1.30. El vicepresidente se fue a su despacho. Lo siguió Pampuro. Tenía la orden de ejecutar el Plan B. Se encerraron a solas.

“No podés bajar. No podés votar. Julio, está en juego el Gobierno. Tenés que acompañar a la Presidenta o irte”, le transmitió Pampuro. En ese momento llamaron Alberto Fernández y el ministro del Interior, Florencio Randazzo. No los atendió. “Ya di públicamente mi palabra. Dije que si llegaba el momento, iba a expresarme en la sesión. Eso voy a hacer”, afirmó Cobos.

En el recinto, los partidarios del No intentaron precipitar los hechos. “Sentá a todo el mundo”, le indicó Morales a Sanz, que junto a Rodríguez Saá se ocuparon de llamar a los demás senadores. Aún no eran las 2 de la madrugada. “Sería bueno que se acerque también el vicepresidente de la Nación, porque seguramente lo vamos a necesitar”, dijo Morales.

La chicharra comenzó a sonar. A las 2.35 el único senador que faltaba ocupar su banca era Pampuro. Tampoco estaba Cobos, que seguía con él. Pero nadie en el recinto, salvo Pichetto, lo sabía.

El turno para hablar le tocó a Sanz, al jefe de la bancada radical. “Si me está viendo el vicepresidente de la Nación, me gustaría que presidiera esta sesión en honor a los senadores que ya llevamos más de quince o dieciséis horas debatiendo”. Cobos no apareció.

–Pepe, no quiero votar en contra. Voy a pedir un cuarto intermedio para que busquemos un acuerdo. Tiene que haber consenso. Pero voy a bajar.

Pampuro le dijo una vez más que los Kirchner le pedían que se sumara al Gobierno o que se alejara de la votación. “Acepten el cuarto intermedio. Es lo que ofrezco”, insistió el vicepresidente.

Las negociaciones se desconocían en el recinto. “¡Qué bueno sería tenerlo al vicepresidente de la Nación!”, gritó Sanz al borde de la desesperación. Llevaba más de media hora prolongando su discurso, esperando. Ninguno de los 36 senadores que votarían por el No se atrevían a dejar sus bancas para averiguar personalmente qué estaba pasando.

Cualquier ausencia circunstancial podía abrir la puerta para una votación repentina, y fatal. Hasta las ganas de orinar también estaban vedadas.

Un colaborador de Sanz, mendocino como Cobos, se acercó al despacho del vice. Sólo se calmó cuando lo vio en persona.

–Julio, te estamos esperando.

–Ya estoy saliendo. Dame un minuto.

El asistente volvió al recinto y tranquilizó a Sanz. Pampuro ocupó su banca y Pichetto, el último orador, tomó la posta de los discursos. Cobos volvió por un segundo a su despacho. Hizo coraje y llamó a Alberto Fernández. Con vez temblorosa, le advirtió: “Voy a bajar. Ustedes pueden evitar que emita mi voto. Acepten el cuarto intermedio y busquemos consenso”.

Alberto cortó y alertó a Pampuro: “Esto se decide ahora. Cobos no puede llegar al recinto”. Junto al santacruceño Nicolás Fernández, Pampuro salió disparado. Mientras tanto, Pichetto entretenía a la tribuna con sus confesiones sobre las miserias electorales del oficialismo y sus aliados. Fernández y Pampuro interceptaron a Cobos a mitad de camino, entre su despacho y el recinto. Lo llevaron, casi a empujones al Salón de Lectura.

–Estás loco. Querés cargarte al Gobierno. Si votás en contra te tenés que ir. Va a presidir Pepe y va a desempatar Pepe.

–No voy a aceptar órdenes de ustedes. Si me tiene que decir algo, que me llame Cristina.

Pampuro volvió a llamar a Olivos. No consiguió dar con ella. A esa hora, la Presidenta ya estaba durmiendo.

–Julio, si pasás por esa puerta, tenés que renunciar.
Cobos abrió la puerta, se volteó y los mandó al carajo. A las 2.58 el Vicepresidente entró al recinto.

A las 3.46 habilitó la primera votación: empate. Segunda votación, un nuevo empate. “¡Que la historia me juzgue! Pido perdón si me equivoco. Voto… Mi voto no es positivo”, le dijo Cobos a la historia. Pichetto le ordenó a su bloque: “Saquen la tarjeta (del voto electrónico). Nos vamos a la mierda”.

(*) Del diario Crítica de la Argentina, que dirige Jorge Lanata.

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22 Junio 2008

Argentina: ya nada será igual

Por Joaquín Morales Solá (*)

La relación del Poder Ejecutivo con el vicepresidente Julio Cobos quedó lesionada. El bloque de diputados peronistas se acerca peligrosamente a la fractura si no se modifican las retenciones. Hugo Moyano está resentido después de la implícita desautorización a sus tratativas con los ruralistas. Masivos cacerolazos eyectaron a Luis D’Elía de la intimidad del Gobierno. Esos cacerolazos significaron también la pérdida de la tolerancia social hacia el poder que gobierna. Los indispensables productores agropecuarios argentinos le han abierto una puerta al Parlamento, pero difícilmente volverán a creer en un gobierno que los confiscó y los maltrató.

Ningún presidente democrático perdió como Cristina Kirchner tanta confianza popular en tan poco tiempo. El balance de los daños, tras más de 100 días de empecinado conflicto, es dramáticamente desastroso para la administración.

Cobos recibió insoportables presiones para que levantara la reunión que convocó para mañana con los gobernadores de las provincias sojeras. No la levantó ni la levantará. No lo conocen a Julio. Nunca retrocede , dijo un político que frecuenta al vicepresidente. Todos los gobernadores convocados habían aceptado la invitación de Cobos menos el bonaerense Daniel Scioli, que condicionó la asistencia a sus reflexiones. Raro: Scioli fue vicepresidente y sabe lo que significa la soledad en ese lugar del universo kirchnerista.

El Gobierno presionó a los gobernadores para que vaciaran de interlocutores a Cobos. Se bajaron todos, menos los tres que están más alejados de los Kirchner: el santafecino Hermes Binner, el cordobés Juan Schiaretti y el puntano Alberto Rodríguez Saá. Cobos decidió que hará esa reunión aunque termine asistiendo un solo gobernador. El Senado es el ámbito de la representación federal y hay un proyecto sobre el conflicto en el Congreso. ¿Qué maldad podría encerrar una conversación entre el titular nato del Poder Legislativo y los gobernadores de las provincias afectadas? Ninguna. Pero para la prusiana disciplina kirchnerista ese diálogo significa un acto de sospechosa conspiración. Quiere crecer para ser una alternativa política e institucional , suponen en el Gobierno.

La relación de los Kirchner con Cobos no volverá a ser como fue. Quedaron heridas abiertas , aceptaron cerca del vicepresidente. Habrá cierta dosis de disimulo, porque una sensación de pánico se adueña del matrimonio presidencial cuando imagina una crisis parecida a la renuncia de Carlos "Chacho" Alvarez. De la Rúa estaba mejor que Cristina cuando se quedó sin vicepresidente , resumieron en la cima.

Los Kirchner ya venían mal con Cobos y ahora están peor. Sostenían que éste se quiso apropiar de la iniciativa oficial de llevar al Congreso la decisión sobre las retenciones. Cobos había pedido la participación del Parlamento antes de que se produjera el anuncio de Cristina Kirchner, una de las pocas ideas sensatas que tuvo el Gobierno a lo largo de la crisis. Nosotros veníamos madurando esa jugada antes que él hablara , subraya el kirchenerismo puro.

Diputados peronistas liderados por los ex gobernadores Felipe Solá y Jorge Obeid, actuales legisladores, están buscando una fórmula para las retenciones que se sitúe a mitad de camino entre las posiciones de las entidades rurales y las del Gobierno. Hay que volver a poner el país en marcha , dijo uno de ellos. El Gobierno confía aún en que podrá ratificar las retenciones del 11 de marzo ( Creemos que tenemos número suficiente , se ufanaban el viernes en la Casa de Gobierno), pero también acepta que cualquier proyecto de ley puede ser modificado por el Congreso. Néstor Kirchner tomaría cualquier cambio como una fatal derrota política. ¿Cómo están los números? , preguntaba ansiosamente sobre el fin de semana.

Los números están mal. Unos treinta diputados rechazaron la propuesta de Diana Conti para sacar del medio al defensor del Pueblo, Eduardo Mondino, cuando éste hizo una gestión de acercamiento entre el Gobierno y el campo. Si ese número se mantuviera, con sumas y restas, el Gobierno habrá perdido la mayoría. ¿Y si Kirchner no aceptara modificaciones? El bloque se quebrará. Los tiempos han cambiado , dijo un importante legislador del kirchnerismo.

A pesar de las apariencias, Cristina Kirchner recibió con zozobra, emocionalmente herida, los cacerolazos del lunes. El impacto fue muy fuerte en su sensibilidad. Hay que ser justos: eso le sucedería a cualquier político. Los cacerolazos fueron la consecuencia de muchas crispaciones (el largo conflicto con los campesinos, la inflación, las mentiras oficiales sobre la inflación, el desabastecimiento, la inseguridad, un método arrogante y autoritario de gobernar durante cinco años), pero el detonador fue D Elía, según la evaluación oficial.

Ese mismo día, el jefe piquetero dio una conferencia de prensa en la que amenazó con tomar las armas. No dijo nada importante , le informó entonces a la Presidenta el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, protector político del líder de las fuerzas de choque oficiales. Miles de cacerolas salían a la calle pocas horas después. Parrilli vive en otro mundo. D Elía fue eliminado en el acto de todas las ceremonias oficiales.

Las fuerzas de choque continuaron con su trabajo después de la estigmatización que la Presidenta hizo de la Sociedad Rural. Piqueteros oficialistas fueron hasta la casa de Luciano Miguens, presidente de la entidad. ¡Están locos! Miguens es el dirigente más sensato que hay , gritó el jefe de Gabinete, Alberto Fernández. Desordenes e ideologías se mezclan en el oficialismo.

Sea como fuere, lo cierto es que las cacerolas salieron de la cocina y están, otra vez, en la puerta de salida de las casas. El precedente achica aún más los márgenes de acción de un gobierno acostumbrado durante un lustro a confundir la voluntad de un hombre con la voluntad del Estado.

El propio Moyano y varios peronistas más anticiparon que no se dejarían llevar por D Elía. Moyano debió ser empujado para que asistiera, remolón, a la provocadora conferencia de prensa de Néstor Kirchner. Los camioneros de Moyano fueron los últimos en llegar al acto de la Plaza de Mayo y los primeros en irse. Moyano había sido desautorizado por el Gobierno. Negoció con los dirigentes rurales y llegó a un acuerdo razonable con ellos en nombre de Julio De Vido, pero el pacto fue rechazado por el oficialismo. Moyano actuó por su cuenta , se escabulló De Vido cuando Kirchner lo reprendió por esa injerencia.

Tres encuestas independientes (Poliarquía, Römer y Giacobbe) le dan a la Presidenta una imagen positiva de sólo un 20 por ciento. Lo más grave es que la imagen negativa está en el orden del 50 por ciento. También Néstor Kirchner se derrumba en esas preciadas mediciones; gobernó siempre con la mira fija en ellas. Los importantes dirigentes del peronismo que ya venían díscolos (Reutemann, Schiaretti, Jorge Busti, Mario Das Neves) no tienen motivos ahora para volver al redil kirchnerista.

El kirchnerismo ha perdido hasta el manejo de la generosa "caja" política por obra de un consumo popular menor, de la nula recaudación de retenciones agropecuarias y del elefantiásico programa de inversión estatal. Varios buques con gasoil esperan en el puerto que el Gobierno y las petroleras se pongan de acuerdo sobre quién pagará la diferencia entre lo que ese combustible cuesta en el mundo y lo que vale en la Argentina, mucho menos desde ya. Hasta ahora, el Gobierno se hacía cargo de gran parte de la diferencia, pero se ha quedado sin plata. Pretende que las petroleras asuman todo el costo, pero las empresas se resisten.

La Presidenta desplegó sus banderas en el discurso de la Plaza de Mayo, mientras parecía advertir que se quedaría o se iría con esas banderas en alto. Su marido también le habló al peronismo de ganar o perder izando sus ideas en el mástil de la política. Perder es un verbo que el peronismo no está acostumbrado a conjugar.

Tiene ahora un buen argumento para esquivar la eventual derrota: la obcecación de De la Rúa fulminó al radicalismo. La ruina del peronismo, el otro partido histórico del país, pondría a la Argentina en las puertas de una aventura autoritaria y populista, dicen. Hugo Chávez es, si bien se mira, el producto del ocaso definitivo de los dos partidos históricos venezolanos.

(*) LA NACION de Buenos Aires

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"Microbiología: básica, ambiental y agrícola", de la doctora Lillian Frioni, profesora de Microbiología de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República, de Montevideo, responsable de la Unidad Asociada Ecología Microbiana de la Facultad de Ciencias, de la misma Universidad, e investigadora del Programa de Desarrollo de Ciencias Básicas (PEDECIBA). Fue profesora titular de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Rosario (Argentina) y de la Universidad Nacional de Rìo Cuarto (Argentina). Este último libro de Frioni tiene fecha de ediciòn de mayo del 2006 y fue publicado por el Departamento de Publicaciones de la Facultad de Agronomìa.(464 páginas) Email de contacto: (lfrioni@fagro.edu.uy) o/y (aeapublicaciones@fagro.edu.uy) Facultad de Agronomía (Avenida Garzón 780, Montevideo, URUGUAY)  Bitacoras.com

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