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La Coctelera

Bitácora de Charly

Un caminante incansable en busca de la verdad y un trabajador por la felicidad colectiva

Categoría: Economía

27 Septiembre 2009

Tarea difícil de hacer, que será más difícil si no se hace

 

La necesidad de cambiar la matriz energética

 

Cuando los uruguayos recién pasamos los rigores de un invierno de una dureza que descolocó a muchos, sorprendiendo a otros y afectando a los demás en sus vidas cotidianas, quienes debieron consumir cantidades desusadas de energía para lograr niveles adecuados de calor, sin dejar de mencionar a los sectores menos favorecidos que seguramente sobrevivieron de mala manera a una situación nada nueva, es hora que nos preguntemos las razones de una situación que es aparentemente distinta y que seguramente se sucederá con un verano tórrido y seco que también provocará, seguramente, cambios en las necesidades de energía.

 

El tema sobrevoló la Asamblea de las Naciones Unidas en que participó el presidente Tabaré Vázquez. Por la importancia del tema parece correcto situar el tema en un problema que afecta al planeta en su conjunto y que ha puesto en ridículo, de alguna manera, a muchos responsables de la política económica del mundo que, como ridículos de una película de animados dibujos animados, están obnubilados por la competencia en el mercado y el crecimiento, considerando como único teatro de operaciones su país y el mundo por sus ramificaciones comerciales:

Los hechos han demostrado que las cosas han cambiado rotundamente y el cambio climático global, producto del mal manejo de la economía ha aparecido mostrando una cara siniestra que coloca a la humanidad ante alternativas de hierro y medidas estrictas que se deberán cumplir, porque el planeta es uno solo y no tiene repuesto.

Para más de un experto el cambio climático representa un desafío único para la economía ya que "constituye el fracaso del mercado - según sostuvo oportunamente el ex vicepresidente del Banco Mundial, Nicolás Stern, que calificó como- "el más importante fracaso del capitalismo mundial, más extendido y nunca conocido"

La situación es sumamente grave para un país como el nuestro en donde todavía no se ha tomado plena conciencia de la gravedad del tema, de su costo humano y material, de la necesidad que se tiene -también en nuestra dimensión- de adoptar las medidas adecuadas y urgentes que determinen cambios rotundos en la matriz energética.

Porque el Uruguay también, por una razón de subsistencia, tiene que  adoptar medidas de urgencia destinadas a contribuir a una solución global a un problema que ya está produciendo pérdidas que se acercan en lo cuantitativo al 20 por ciento del PIB mundial (5.500 mil millones de dólares)

Esos responsables políticos de que hablamos, por soberbia o ignorancia despreciaban y olvidaban el hecho de que los recursos naturales provienen de este mismo planeta y que la energía abundante y barata necesariamente es finita y que los lazos entre la actividad humana y la explotación de los recursos naturales se condujo siempre por el peor de los caminos, el del lucro, la especulación financiera y la depredación sin medida.

Poco después las abundantes pruebas de necesidades de acciones urgentes ante el calentamiento climático se incrementaron y la comunidad científica pasó de la interrogación a la duda, de la duda a la presunción y de esta a la certeza. Y en este panorama aparecieron las largas huellas de la corrupción. Por ejemplo se supo que hasta hace pocos años un grupo poderoso, como Exxon Mobil, gasto decenas de millones de dólares para financiar a organismos encargados de manipular información sobre calentamiento climático, con el fin de apaciguar la creciente alarma mundial.

El clima no es solamente el tiempo que hace fuera de la casa, sino un ciclo completo y complejo donde entran factores múltiples que interactúan sobre este; el agua, provocando sequías, inundaciones, polución y por lo tanto, migraciones de población, desertificación; epidemias; incendios; pérdida de la biodiversidad; fríos o calores no previstos y fuera de la tradición de regiones y países.

Y Uruguay no vive dentro de una campaña de cristal que lo preserva de males y determina que se puedan alejar en el tiempo la toma de decisiones decisivas que nos afectarán a todos. ¿Acaso es posible plantearse dentro de este panorama proyectar la construcción de centrales energéticas que no funcionen en base a sistemas de producción "limpios"? ¿Sería adecuado construir otra central que funcionara con gas, petróleo o carbón cuando el mundo va en otra dirección, buscando en la energía eólica y en la nuclear las soluciones de energía que se necesitan?

La otra solución, lamentablemente, tan uruguaya sería la de no hacer nada o muy poco en la dirección correcta y buscar en la interconexión energética una solución que nosotros no nos animamos a adoptar. Claro, no se si se tendrá en cuenta que si no se hace nada o poco - como está ocurriendo mayormente a nivel mundial - las reservas de gas con efecto invernadero (anhídrido carbónico, metano, óxidos de nitrógeno) se duplicarán rápidamente década a década y la temperatura media aumentara cerca de 5 grados en forma global, lo que sería catastrófico para los países costeros por lo que implicaría en el cambio del nivel de las aguas de los océanos. Y de ello, se cree por ventura, que Uruguay esta exento?

Además otro riesgo inherente del calentamiento climático implica una disminución de la capacidad del mar y de la tierra para producir biomasa para la alimentación, la energía y a jugar su rol activo de fuente y receptáculo de la biodiversidad. Este riesgo puede ocurrir catastróficamente en el 2015, según sitúan algunos científicos, siguiendo las tendencias de estos últimos años, por lo cual hay urgencia de actuar de inmediato.

En su informe el ex vicepresidente del Banco Mundial, Nicolas Stern, calculó en 5.500 mil millones de dólares el costo global de esta inacción
representa una cifra cercana al 20 PBI mundial. Para el PNUD el costo del calentamiento global se duplicará cada diez años:
"Hacer costará caro pero no hacer costará más caro". Para este experto el cambio climático representa un desafío único para la economía: "Constituye el fracaso del mercado más importante y más extendido, nunca conocido"

Para Ban Ki-Moon, secretario general de la ONU el calentamiento climático podría también comprometer la paz y la seguridad internacional, haciendo un llamado el funcionario a luchar contra la pobreza, ya "que se puede hablar de un costo social del carbono"
Cuando se habla de hambrunas pandemias, y riesgos de conflictos no se está en un problema coyuntural sino en una crisis planetaria que constituye el desafío principal del siglo XXI.

Mientras tanto conviene hablar del tema porque es insuficiente sólo que nos sentáramos a esperar una solución proveniente del sistema político o de  empresas públicas que anuncian pero no llaman a licitación para ampliar nuestra incipiente producción eólica y sigue en agua de borrajas el proyecto de levantar una central con combustible nuclear.

 

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8 Septiembre 2009

Goteo imparable: subieron casi un 40% los depósitos de argentinos en el Uruguay

 

Además de plazos fijos, concentra un sinfín de activos y propiedades. Esto se da en medio de una fuerte controversia entre ambos países. Argentina pide información de titulares. El gobierno de Tabaré propone firmar un "memorandum". La postura sobre el secreto bancario. ¿Es Uruguay un paraíso fiscal?

por Verónica Dalto (*)

 Cruzar la orilla del Río de la Plata para refugiarse en la plaza financiera uruguaya es una práctica que no cesa. Algunos meses más, otros menos, pero el gustito por llevar dinero al otro lado del charco se mantiene.

En julio de este año, los depósitos de argentinos en el sistema financiero del país vecino se incrementaron casi un 40%, respecto de igual mes del 2008.

Según los últimos datos revelados por el Banco Central del Uruguay (BCU), los bancos contaban ese mes con u$s2.786 millones de no residentes, de los cuales se estima que un 90% pertenece a argentinos.

 

En ese mismo lapso, de la Argentina se fueron u$s12.700 millones. Y los períodos de fuerte salida de dólares fueron, justamente, los que más engrosaron las arcas del sistema financiero del Uruguay.

El atractivo por ese país también queda plasmado en la casi plena ocupación de las cajas de seguridad, fenómeno del que diera cuenta iProfesional.com en el mes de julio (ver nota: "Las cajas de seguridad se agotan en el país y hasta escasean en Uruguay").

"Cuando la incertidumbre en Argentina aumenta, se incrementan casi automáticamente los depósitos de los no residentes en el país vecino. Este comportamiento quedó en evidencia durante la crisis de 2002, momento en el que se registró un fuerte crecimiento que alcanzó el máximo histórico de u$s6 mil millones, casi la mitad de las colocaciones totales de la época", dice un informe de la consultora Datarisk.

 

Puntos Importantes
  • Entre julio de 2008 e igual mes del corriente año, los depósitos de no residentes subieron el 38% en bancos uruguayos
  • Suman alrededor de 100.000 los argentinos que tienen SAFI o sociedades "off shore" en la vecina orilla
  • En abril de este año, la OCDE calificó a Uruguay como "paraíso fiscal", por no respetar las normas fiscales internacionales

Pero más allá de los depósitos en los bancos, existe un sinfín de activos, en particular propiedades, a nombre de sociedades off shore. La falta de datos precisos continúa generando una fuerte controversia ante los pedidos de información por parte de las autoridades locales.

Argentina quiere obtener información que Uruguay no le brinda
La salida permanente de capitales que sufre la Argentina, de los cuales un porcentaje no menor recala en la vecina orilla, motivó una secuencia de entredichos por el mantenimiento del secreto bancario en ambos lados del Río de la Plata.

Esta disidencia no es nueva. En mayo, la Comisión Nacional de Valores (CNV) y el Banco Central (BCRA) habían prohibido a los agentes locales cerrar operaciones con sujetos "constituidos o que residan en dominios, jurisdicciones o Estados que figuren como paraíso fiscal" (lo que alcanza a las sociedades offshore radicadas en el vecino país y a otros 87 destinos identificados internacionalmente como tales).

También, en su búsqueda por controlar la fuga de capitales, impidieron transar con países similares, que estén bajo la supervisión de organismos que no hayan suscripto convenios de intercambio informativo.

La idea de las autoridades nacionales era restringir la compraventa de títulos públicos, a través de las operaciones denominadas "contado con liquidación", mecanismo utilizado para triangular o para hacerse de activos uruguayos. 

El "conta con liqui", tal como se lo conoce en la jerga financiera, consiste en comprar un bono o título desde la Argentina -pero que cotice en otros países- venderlo fronteras afuera y convertir el monto obtenido en dólares, para luego dejarlos depositados en una cuenta del exterior.

Este era uno de los recursos preferidos por empresas e inversores para sacar divisas del país y, en ese marco, la plaza uruguaya resulta muy apetecible, pues la ley de lavado de dinero no penaliza la evasión tributaria.

Con esta resolución, tal como sostienen los analistas, pudo herirse de muerte al "contado con liqui". Pero los depósitos en los bancos uruguayos y las cajas de seguridad no dejaron de tentar a los argentinos.

Sociedades off shore
Por otro lado, una de las formas más comunes de operar es a través de las "Sociedades Financieras de Inversiones" (SAFI).

Las SAFI son empresas "off shore" (autorizadas a funcionar en otro país) cuyo verdadero dueño está a resguardo en los cofres de alguna escribanía uruguaya.

Estimaciones confiables precisan que alrededor de 100.000 argentinos tienen SAFI, a través de las cuales poseen todo tipo de bienes, en particular, propiedades a lo largo de la costa oriental.

"Ni Brasil ni la Argentina logran que el pequeño país hermano les proporcione información catastral de Punta del Este, ni tampoco ha cesado el uso de sociedades pantalla por parte de empresas y personas jurídicas residentes en la Argentina y Brasil que desean sustraerse a la acción de los fiscos", apuntó Jorge Gaggero, especialista en temas tributarios del Cefidar.

Como una reacción a estas críticas, recientemente el gobierno uruguayo dictó una norma según la cual, estas sociedades deberán demostrar que se mantienen en actividad, es decir, se verán obligadas a transformarse en sociedades anónimas o de otra índole.

Un memorándum que nunca llegó a firmarse
En junio, el Banco Central uruguayo expresó su posición de proporcionar información del mercado de valores a sus socios del Mercosur, y propuso la firma de un memorándum, que sería rubricado en forma conjunta. 

Un mes después, en julio, el Gobierno argentino, respaldado por Brasil y Paraguay, decidió no firmar tal memorandum de entendimiento. El secreto bancario que defiende Uruguay resultó ser el principal escollo, ante la necesidad de las autoridades locales de controlar la fuga de capitales y el lavado de dinero, vía esa plaza.

Ante la negativa, el Central uruguayo busco defenderse y expresó: "La delegación argentina se rehusó a aprobar el acuerdo. Solicitó posponer su consideración para realizar nuevos análisis, a la luz de las normativas emitidas por dicho país recientemente. Brasil y Paraguay manifestaron su voluntad de aprobar el acuerdo, no obstante lo cual accedieron a la postergación solicitada por Argentina".

La respuesta de nuestro país no se hizo esperar: "Nosotros no podemos hacer memorandos de entendimiento, porque con ello estamos permitiendo que los flujos de dinero vayan a esos países y no podemos controlar quiénes son los que operan", había dicho Eduardo Hecker, titular de la CNV a iProfesional.com, en julio.

Desde entonces, las líneas técnicas siguen tratando de acercar posiciones. Aunque el acuerdo no llegó a buen puerto, Uruguay se mostró dispuesto a poner en consideración el secreto bancario. "Quedó pendiente la posibilidad de ver cómo podría funcionar sobre bases hipotéticas", señalaron fuentes del BCU a este medio.

Se planteó que los cuadros técnicos discutan y planteen casos concretos de pedidos de información sobre la contraparte de las operaciones financieras, para mostrar si Uruguay está en condiciones de entregar esos datos. Pero hasta ahora no se ha logrado un buen resultado. "En ejercicios preliminares no fue satisfactorio. No soy optimista al respecto", dijeron fuentes de la CNV. 

Para las autoridades argentinas, si Uruguay entregara información sería "un paso adelante". Destrabaría la firma del memorando y hasta podría plantearse la exclusión del país vecino de los efectos de la resolución de la CNV. Pero, ante las hipótesis presentadas, Uruguay no ha respondido como Argentina hubiera querido y la probabilidad de firmar el acuerdo es baja.

Hace unas semanas, en el ámbito del Mercosur, se sometió a Uruguay a un test sobre la información que podría brindar ante los requerimientos argentinos. Las respuestas dadas por los uruguayos no satisficieron las demandas argentinas, según explicaron fuentes de la CNV.

Es así como la controversia entre la Argentina y el país vecino sigue firme y sin una vía pronta de resolución.

La postura uruguaya frente al secreto bancario
El secreto bancario es un tema de discusión global. Como consecuencia de la crisis financiera internacional, los países más poderosos reunidos en el "G-20" se han mostrado dispuestos a luchar para que se libere la información que permitiría verificar la situación fiscal de una persona o de una empresa, a fin de evitar que en los llamados paraísos fiscales anide el dinero que escapa de la acción de los gobiernos, en plena recuperación de sus sistemas financieros.

Para Uruguay, la fuga de capitales que sufre Argentina es un problema que surge del desorden interno del país, que ahuyenta inversores y a ahorristas. En tanto, sostienen que actualmente el secreto bancario es posible levantarlo vía una orden judicial.

En plena campaña electoral, hubo pronunciamientos de los candidatos a presidente uruguayos sobre el levantamiento del mismo. El oficialista, José Mujica, consideró que "cumplió una etapa". Pero su candidato a vicepresidente, Danilo Astori, sostuvo que se va "a mantener". Desde entonces, nunca más se planteó el tema.

El país vecino parece no estar dispuesto a figurar en "listas negras" sobre encubrimiento de operaciones financieras vinculadas con delitos. Pero tampoco quiere ceder ante la Argentina por los reclamos de información tributaria, al menos con un criterio amplio.

El economista uruguayo Garbriel Oddone Paris, socio de la consultora CPA Ferrere y director adjunto del Centro de Investigaciones Económicas, explicó que "Uruguay no va a ayudar en eso como ningún país chico", "salvo bajo condiciones de fuerza", porque no tiene nada que ganar con la colaboración fiscal, explicó.

"Si la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) sigue presionando a países pequeños y abiertos en materia de adhesión de desregulación impositiva y si lo hace pasible de sanciones, Uruguay estará dispuesto a firmar tratados de libre tributación, pero nunca con Argentina", destacó Oddone.

"El incentivo para firmar con Argentina, a diferencia de otros países, es bajo porque hay oportunidades de negocios que se dan gracias a que no hay colaboración fiscal", explicó.

Uruguay ¿Paraíso fiscal?
En abril de este año la OCDE había afirmado que Uruguay se encontraba bajo observación por no respetar las normas fiscales internacionales. El organismo lo ponía en la misma "lista negra" que a Costa Rica, Malasia y Filipinas.

Tras conocerse la noticia, el gobierno de Vázquez defendió las características de su sistema financiero, a la vez que el presidente del Banco Central, Mario Bergara, dijo que "Uruguay no es un paraíso fiscal" y el sistema financiero es "sólido" y "serio".

"Particularmente, desde la reforma tributaria, el contexto bancario y tributario uruguayo no configura un paraíso", afirmó Bergara. 

El funcionario agregó que la reforma tributaria extendió el régimen del secreto bancario con una flexibilidad superior al existente desde 1982 y destacó que este tema es "delicado" y afirmó que el secreto bancario no es el factor principal de la solidez del sistema.

Luego del correspondiente descargo, el país fue excluido del cuadro de "deshonor", una vez que el gobierno de Tabaré Vázquez se comprometiera a adoptar estándares internacionales de transparencia.

(*) De Profesional .Com. (Publicación argentina)

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15 Agosto 2009

La inminente revolución energética global

por FATIH BIROL (*)

 

El futuro de la humanidad, para no hablar de su prosperidad, dependerá de cómo el mundo aborde dos desafíos energéticos centrales: asegurar suministros confiables de energía costeable y virar hacia una energía eficiente de bajo contenido de carbono.

Se estima que la electricidad basada en renovables se duplicará entre 2006 y 2030

La producción de gas se triplicará en Oriente Medio y se duplicará en África, con reservas de bajo costo

El Escenario de Referencia -en el que no se introducen políticas nuevas- dentro del Panorama de la Energía Mundial 2008 de la Agencia Internacional de Energía ve un crecimiento anual de la demanda de energía primaria global del 1,6% promedio hasta 2030, de 11.730 millones de toneladas equivalentes de petróleo (Mtep) a apenas poco más de 17.010 Mtep -un incremento del 45% en apenas más de 20 años.

China e India representan poco más de la mitad de este incremento, mientras que los países de Oriente Próximo contribuyen otro 11% a la demanda. Los países que no son miembros de la OCDE representan el 87% del incremento, de manera que su porcentaje de la demanda de energía primaria mundial aumentará de 51% a 62%.

Se espera que la mayoría de los incrementos en la producción de petróleo provengan de unos pocos países -principalmente en Oriente Próximo, pero también Canadá con sus vastas reservas de arenas bituminosas, la región del Caspio y Brasil-. La producción de gas en Oriente Próximo se triplicará y cuando menos se duplicará en África, donde existen grandes reservas de bajo coste.

La tendencia según la cual los países consumidores se vuelven sostenidamente más dependientes de la energía proveniente de una pequeña cantidad de países productores amenaza con exacerbar los temores por la seguridad energética. El impasse en el suministro entre Rusia y Ucrania de 2009 hizo que estas preocupaciones se volvieran cristalinas en Europa, donde se calcula que las importaciones de gas aumentarán al 86% de la demanda para 2030, del 57% en 2006.

Por supuesto, aumentar la dependencia de las importaciones no necesariamente implica una menor seguridad energética, no más de lo que la autosuficiencia garantiza un suministro ininterrumpido. Sin embargo, una mayor inseguridad en el corto plazo parece inevitable a medida que se reduce la diversidad geográfica del suministro y crece la dependencia de rutas de suministro vulnerables.

También se espera que aumenten los riesgos de la seguridad energética a más largo plazo. Mientras las reservas de petróleo que quedan en el mundo se concentran cada vez más en un pequeño grupo de países, el dominio de estos países en el mercado puede amenazar el ritmo de la inversión. Cuanto mayor sea la demanda de petróleo y gas de estas regiones, mayor la probabilidad de que éstas quieran aplicar precios más altos y mantenerlos altos, difiriendo la inversión y limitando la producción.

Un crecimiento incontenible de la demanda energética claramente tendrá consecuencias graves para el clima también. De acuerdo con el Escenario de Referencia, que representa "seguir haciendo lo mismo", la AIE apunta a un continuo crecimiento del CO2 y emisiones de otros gases de tipo invernadero; existen proyecciones de que las emisiones de CO2 crecerán el 45% para 2030, mientras que otros gases de tipo invernadero contribuirán a un eventual incremento de la temperatura promedio de hasta 6° C.

Las tres cuartas partes del CO2 adicional provendrán de China, India y Oriente Próximo, y alrededor del 97%, de los países no pertenecientes a la OCDE en su conjunto -aunque las emisiones per cápita de los países no pertenecientes a la OCDE estarán muy por debajo del promedio de los países de la OCDE-. Si resisten a la tendencia global, sólo la Unión Europea y Japón verán menores emisiones en 2030 que hoy.

El sector energético tiene una tasa relativamente lenta de sustitución del capital debido a la prolongada vida útil de gran parte de su infraestructura. Normalmente, la difusión de tecnologías más eficientes en todo el sector energético demora muchos años. En consecuencia, tanto el sector público como el privado deben aceptar la necesidad de inversiones adicionales, así como los costes potenciales de un retiro temprano del capital, para acelerar este proceso y ofrecer recortes profundos en las emisiones.

Dos escenarios de políticas climáticas de la AIE muestran cómo podríamos estabilizar la concentración de gases de tipo invernadero en 550 o 450 partes por millón de equivalente de CO2. El escenario de 550 equivale a un incremento en la temperatura global de aproximadamente 3° C, mientras que el escenario de 450 implica un incremento de alrededor del 2° C.

En el escenario de 550, la demanda de energía hasta 2030 aumenta en aproximadamente el 32%, mientras que la porción de combustibles fósiles decae marcadamente y la demanda promedio en más del 1,2% anual, comparada con el 1,6% en el Escenario de Referencia. Las emisiones de CO2 relacionadas con la energía alcanzarían un pico en 2025 y decaerían ligeramente para 2030.

El escenario de 450 presenta un enorme desafío. El nivel de emisiones de 2030 para todo el mundo sería inferior a las emisiones proyectadas para los países no pertenecientes a la OCDE solamente en el Escenario de Referencia. En otras palabras, aun si los países de la OCDE redujeran sus emisiones a cero, ellos solos no podrían poner al mundo en la trayectoria de 450 partes por millón. Hacerlo implicaría un cambio de tecnología que -en términos de escala y velocidad de implementación- no tiene precedentes.

Las buenas noticias son que ya conocemos muchas de las políticas y tecnologías que pueden ofrecer ahorros sustanciales en el consumo de energía y emisiones de CO2. Pero las decisiones correctas se pueden empezar a tomar e implementar ahora mismo.

Estamos hablando de cambios significativos en el patrón de inversión en las cadenas de suministro y demanda, así como un enorme gasto adicional en nuevo capital social, especialmente en centrales de energía y en equipos y aparatos más eficientes en términos de energía. Si bien la escala total de la transformación implica depositar una carga sustancial tanto en el sector público como en el privado, la actual crisis financiera debería utilizarse como una oportunidad más que como una barrera para su lanzamiento.

La energía renovable desempeñará un papel importante. Se calcula que la generación global de electricidad basada en energías renovables (principalmente energía hidroeléctrica y eólica, pero también solar y de biomasa) se duplicará entre 2006 y 2030. En la UE, se calcula que la porción de energía eólica en la generación total de energía aumentará al 14% para 2030, del 2% actual, y representaría mucho más de la mitad del incremento total en la generación de energía de la UE. En el escenario de 450, las energías renovables representan el 30% de la mezcla de generación energética de la UE en 2030, muy por encima del 10% actual.

Los Gobiernos deben galvanizar esta transformación. Las señales claras de tarificación, incluida la tarificación de las emisiones de carbono, son cruciales, y muchos países no pertenecientes a la OCDE, además de necesitar un respaldo financiero que ayude a reducir sus emisiones de gases de tipo invernadero, pueden beneficiarse con la eliminación de los subsidios a los combustibles.

Pero las señales claras de tarificación no son suficientes, ya que un futuro reducido en carbono requiere importantes avances en el desarrollo de tecnología y en su puesta en funcionamiento. Los Gobiernos pueden crear incentivos para innovar, alentar la investigación y derribar barreras internacionales. Y es necesario que gran parte de la inversión adicional sea hecha por los hogares, impulsados por un cambio profundo en las actitudes sociales frente a la eficiencia energética. -

(*) Fatih Birol es el economista jefe de la Agencia Internacional de Energía, con sede en París. © Project Syndicate, 2009. www.project-syndicate.org. Traducción de Claudia Martínez.

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14 Agosto 2009

Pronostican petróleo a menos de US$ 10 en 10 años

 

Así lo espera Robert Prechter, que se volvió célebre al anticipar el desplome de las acciones en 1987

 

 Por Dinakar Sethuraman, de Bloomberg (*)

El petróleo podría caer a menos de US$10 el barril en los próximos diez años tras subir a un récord de US$147 el año pasado, dijo Robert Prechter, que se volvió famoso al advertir el 5 de octubre de 1987 que las acciones se desplomarían.

Espero que los precios del crudo caigan a menos de US$10 el barril en algún momento de los próximos diez años , dijo ayer Prechter, fundador de Elliott Wave International Inc. en un correo electrónico. Tomó muchos años que llegara a US$147,50, y el repliegue total también tomará mucho tiempo . Fuente:El Observador Fecha:14/08/09 El petróleo deberá caer a entre US$4 y US$10 por barril, según un análisis técnico llamado el principio Ondas de Elliott , dijo Prechter en el informe Elliott Wave Theorist el mes pasado.

El pronóstico se basa en la teoría de un superciclo que mediante una serie de cinco ondas del siglo pasado sugiere una caída con respecto al máximo del año pasado. El crudo en Nueva York tocó un récord en julio antes de caer a US$33,20 el 15 de enero por la expectativa de que la recesión mundial afectará la demanda de combustible. Desde entonces, el crudo ha subido a más del doble a US$70,70 el barril en Nueva York. El Brent subió a un máximo histórico de US$147,50 el 11 de julio de 2008. El panorama de las ondas de Elliott nos asegura que no habrá ondas adicionales de avance para extender la manía del petróleo en máximos , dijo Prechter en el informe.

Por el contrario, si se han completado cinco ondas desde principios de los años noventa, el crudo deberá caer a entre US$4 y US$10 el barril, lo que, sobra decir, apoya nuestra perspectiva deflacionaria . Las materias primas podrían haber tocado un nivel máximo el año pasado, y el próximo máximo podría producirse a fines de la década de 2030, dijo Prechter en el informe, citando al analista de ondas y ciclos Harry Dent, que demostró un ciclo de 29 años en las materias primas, con máximos previos en 1920, 1951, 1980 y 2008.

Dos semanas después de que Prechter advirtió en 1987 que las acciones se desplomarían, el promedio industrial Dow Jones cayó un 23%. Recomendó apostar en contra de las acciones estadounidenses tres meses antes de que el mercado tocara su cúspide en octubre de 2007. En febrero de 2009 recomendó poner fin a esa apuesta anticipando un pronunciado y atemorizante repunte .

El principio de Ondas de Elliott lleva el nombre de Ralph Nelson Elliott, contador que desarrolló el concepto en los años treinta, y propone que los precios del mercado siguen patrones específicos, que los practicantes actuales llaman ondas de Elliott.

(*) El Observador

 

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27 Mayo 2009

Polémica en España por la generación de energía

 

El Gobierno pone límites a nuevos proyectos de energías limpias para evitar burbujas especulativas - Las pequeñas empresas creen que los grandes grupos han ganado la partida

 

Por SANTIAGO CARCAR (*)

 

La mitad de la electricidad que se produce en España procede de fuentes que prácticamente no existían hace una década: molinos de viento, centrales que queman gas e instalaciones de cogeneración (producen calor y electricidad a la vez). Más aún: el pasado año, la quinta parte de la producción neta de electricidad (20,5%, de acuerdo con las cifras del Instituto de Diversificación y Ahorro Energético) fue limpia. Como entre 1995 y 2008, en un país que carece de combustibles fósiles, la demanda eléctrica creció un 90%, el resultado puede calificarse de espectacular. Las energías renovables, y especialmente la energía eólica, están detrás de ese cambio que ha llamado incluso la atención de la nueva Administración estadounidense. Pero, ¿a qué precio se paga el éxito?

 En euros, las renovables costaron a todos los usuarios en 2008 más de 3.300 millones de euros en primas. Los datos de la Comisión Nacional de la Energía (CNE) especifican que 1.144 millones fueron a la energía eólica, 968 millones a la solar, 716 millones a la cogeneración y el resto a la hidráulica, la biomasa y el tratamiento de residuos. Un reparto polémico. La razón es que dos tecnologías, la eólica y la fotovoltaica, se llevan dos tercios. Pero una, la eólica, produce mucho más que la otra. En 2008, los molinos de viento (16.549 megavatios de potencia instalada) cubrieron aproximadamente el 11% de la demanda, con puntas de producción de hasta el 30% (11.200 megavatios, según datos de Red Eléctrica). La energía solar fotovoltaica, con 3.120 megavatios de potencia instalada en 2008, seis veces más que en 2007, tiene como horizonte lejano alcanzar una producción del 1%.

 

La conclusión a la que ha llegado el Ministerio de Industria es que en determinadas tecnologías se ha creado una burbuja especulativa insostenible, con crecimientos de hasta el 450% anual como sucedió en el negocio fotovoltaico hace un año. Y hay que cortar por lo sano. En septiembre pasado, Industria revisó el pago de primas en el sector de la energía solar y este mismo mes, con un real decreto ley que ha sido convalidado en el Congreso con el apoyo de PSOE, CiU y PNV, ha decidido sujetar las riendas con más firmeza aún. Todos los proyectos de energías renovables tendrán que inscribirse en un registro y probar con documentos que cuentan con permisos, financiación (al menos del 50% del proyecto) y con los equipos necesarios antes de solicitar apoyos.

 El resumen de la situación, desde el punto de vista del Gobierno, está recogido en el decreto aprobado. Según el texto de la norma, la tendencia que siguen las tecnologías renovables "podría poner en riesgo, en el corto plazo, la sostenibilidad del sistema, tanto desde el punto de vista económico por su impacto en la tarifa eléctrica como desde el punto de vista técnico". Traducido, el párrafo quiere decir que el Gobierno cree que determinadas tecnologías encarecen el recibo de la luz, fomentan la especulación y dificultan la circulación de la energía por la red eléctrica.

 ¿Tiene razón el Gobierno? Sólo en parte. Porque la mayor parte del déficit entre ingresos y gastos del sistema eléctrico (16.000 millones de euros) se debe a dos hechos que discurrieron en paralelo: mientras el precio del petróleo pasó de 20 a 147 dólares en cinco años (de 2003 a 2008), el recibo de la luz se rebajó un 26% de 2000 a 2004. Y desde entonces, creció al ritmo de la inflación.

 Javier García Breva, director general de Solynova Energía, ex director del IDAE y ex diputado socialista, cuestiona la decisión de Industria por "incoherente". Representante de una de las 1.300 empresas que trabajan en el sector de la energía solar, cree que las renovables en general, y la energía fotovoltaica en particular, no son actividades económicamente sospechosas. "En la tarifa eléctrica", sostiene García Breva, "hay cargas, desde impuestos autonómicos, a la gestión de residuos nucleares", que han contribuido a descompensar el sistema más que las renovables. "El Ministerio de Industria y el Ministerio de Economía", prosigue, "jamás han reconocido que consumir renovables sea beneficioso para el país". Más aún, precisa, "pese al aparente esfuerzo realizado, en 2003 el consumo de energía primaria [término estadístico que contabiliza la energía antes de su transformación] cubierto con renovables llegó al 7% y hoy sólo llega al 7,6%". Conclusión: hay que invertir más, apoyando a todas las tecnologías y no sólo a aquellas que, probadas y con éxito, están siendo desarrolladas por grandes grupos empresariales.

 Porque los números cantan. Según un estudio realizado por Deloitte para la Asociación Empresarial Eólica (AEE) -en la que se integran los señores de los molinos, como Iberdrola o Endesa-, una vez hecha la cuenta de primas cobradas (950 millones), toneladas de gases de efecto invernadero no emitidas (20 millones), importaciones de petróleo no realizadas (500 millones de toneladas equivalentes de petróleo, tep) y exportaciones logradas (2.500 millones), el negocio se puede calificar de redondo.

 Son datos más que interesantes para un país con un déficit comercial de 94.000 millones de euros (año 2008), de los cuales el 47% corresponde a importaciones de gas y de petróleo. Y más que importantes si se tiene en cuenta que España depende en un 80% del exterior para su abastecimiento de energía y es el país europeo que más se aleja del cumplimiento de los compromisos del Protocolo de Kioto.

 "Lo mismo que tenemos un mix de generación de electricidad diversificado [nucleares, centrales térmicas y renovables]", dice García Breva, "habría que apostar por una cesta de renovables también diversificada". Aunque no lo dice, el directivo de Solynova Energía desliza así una idea más que asentada entre las empresas -1.300 según los registros- que tratan de hacer negocio con la energía solar: que los grandes grupos (Iberdrola, Acciona, Endesa, Abengoa...) han logrado llevar el agua a su molino en Industria, cortando las expectativas de los que tratan de ir por libre.

 El consejero delegado de Iberdrola Renovables, Xavier Viteri, no comparte esta idea. En su opinión, el real decreto aprobado por el Gobierno, con la obligación de registro previo de proyectos de renovables, "garantiza el crecimiento ordenado del sector" y el derecho a la retribución "de aquellas empresas que hayan hecho bien las cosas y que tengan idea de persistir".

 En opinión de Viteri, está fuera de toda duda que tiene que haber apoyo a las renovables. Porque lo contrario sería suicida. Viteri conoce al dedillo las tesis del economista Nicholas Stern en el estudio que realizó en 2006 para el Reino Unido. Stern defendía la necesidad de invertir el equivalente al 1% del PIB mundial para mitigar los efectos del cambio climático porque, de no hacerlo, el mundo se expondría a una recesión cercana al 20% del PIB.

 España, asegura Esteban Morrás, el primer ejecutivo de Acciona Energía, debe de tomarse en serio el desafío. "Podemos tener una posición de liderazgo", aunque "es importante determinar dónde está el sector" para que el Ejecutivo determine "nuevos objetivos e incentivos". Acciona, como las grandes del sector, cree que las decisiones de Industria van en dirección correcta.

 Todo lo contrario de lo que cree la Asociación de Productores de Energías Renovables (APPA) y Greenpeace. Ambas organizaciones presentaron esta misma semana un anteproyecto de ley para el fomento de las energías renovables que propone alcanzar en 2020 el 30% de renovables sobre el consumo final bruto.

 Tanto el presidente de APPA, José María González Vélez, como el presidente de Greenpeace, Juan López de Uralde, creen que el ministro de Industria, Miguel Sebastián, y su secretario de Estado de Energía, Pedro Marín, se equivocan en sus planteamientos al limitar el desarrollo de buena parte del sector. González Vélez piensa incluso que la política de Sebastián responde al movimiento de "alguna mano negra que no quiere que avancen las renovables para que funcionen los ciclos combinados [centrales de gas]".

 Con el precio del petróleo al alza -en torno a 60 dólares por barril, el máximo de seis meses- y el temor a que una próxima recuperación de la actividad económica internacional vuelva a disparar las cotizaciones, la apuesta por las renovables mantiene toda su vigencia. A pesar de que su gestión, como afirma el presidente de la compañía Red Eléctrica, Luis Atienza, no sea fácil. Un ejemplo: el pasado 19 de mayo, en pleno anticiclón, los más de 16.000 megavatios eólicos instalados sólo produjeron 300. "La variabilidad" en la producción de los parques eólicos, explica Atienza, oscila entre el 43% y el 1% de la demanda. Todo un reto de gestión. Pese a las dificultades, las inversiones y el riesgo de especulación, las renovables son el futuro. Para los escépticos, un dato: Abu Dhabi, sobre un océano de petróleo, quiere acoger la sede de una agencia internacional para las energías renovables.

 La dependencia es una carga insoportable

   España es muy dependiente energéticamente. En el último año, el grado de autoabastecimiento ha sido del 21,6%, según datos oficiales. Y en esa situación, salta el debate entre pronucleares y antinucleares y la polémica en torno a las energías renovables y su coste.

 La Fundación Ideas, que dirige el ex ministro socialista Jesús Caldera, ha elaborado un estudio en el que aboga por cerrar las nucleares en España a medida que agoten su vida útil. Es una posición que puede chocar con Industria, y claramente enfrentada a lo que defienden las empresas energéticas. "Sólo faltaba", señala un destacado ejecutivo del sector, "que la política entre de lleno en el debate y los dos grandes partidos se aferren, uno a la defensa de las nucleares y el otro a la defensa de las renovables. Sería un desastre". Porque, por el momento, la idea más extendida es que el Ejecutivo acabará por aprobar una prolongación de la vida útil de las nucleares para salvaguardar el 18% del suministro que suponen.

 En palabras -"a título personal"- del presidente de Red Eléctrica de España, Luis Atienza, extender la vida útil de una central como la de Garoña "tiene sentido económico". Y es que, como explica el secretario de Estado Pedro Marín, "el problema de nuestra dependencia energética del exterior pesa como una losa sobre nuestra economía y hay que resolverlo". "Vamos a atajarlo", asegura, "por una doble vía: de una parte, conteniendo el consumo energético, para lo que nos hemos centrado en políticas de eficiencia energética, y de otra, incrementando la producción energética nacional. Nuestro territorio no es rico en combustibles fósiles, por lo que las energías renovables deben desempeñar un papel esencial en el futuro energético".

 Pero como en la guerra todo vale, el Instituto Juan de Mariana (Universidad Rey Juan Carlos) ha elaborado un documento en el que sostiene que por cada cuatro empleos que se creen en la economía verde que defiende el nuevo presidente de EE UU, se destruirán nueve. Más madera.

 

(*) Nota extraída de El País de Madrid. 

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9 Mayo 2009

Crisis: "hacer hincapié en lo positivo", dice Paul Krugman

por PAUL KRUGMAN (*)

  ¡Hurra! ¡La crisis bancaria se ha acabado! ¡Vamos a celebrarlo! Bueno, vale, quizás no. Al final, la publicación que se hizo el jueves de las pruebas de resistencia bancaria a las que tanto bombo se ha dado supuso un anticlímax. Todo el mundo sabía más o menos lo que iban a decir los resultados: algunos grandes actores tienen que recaudar más capital, pero en general los niños, quiero decir, los bancos, están bien. Incluso antes de que se anunciaran los resultados, Tim Geithner, el secretario del Tesoro, nos dijo que serían "tranquilizadores".

Las perspectivas de que se lleve a cabo una verdadera reforma financiera están evaporándose

Pero que ustedes se sientan de verdad tranquilizados o no depende de lo que sean: un banquero o alguien que intenta ganarse la vida con otra profesión.

No me voy a meter a debatir la calidad de las pruebas de resistencia en sí, excepto para repetir aquello que muchos observadores han señalado: los reguladores no tenían los recursos necesarios para realizar una valoración realmente minuciosa de los activos de los bancos y, en cualquier caso, permitieron a los bancos negociar lo que los resultados iban a decir. No fue lo que se dice una auditoría rigurosa.

Pero centrarse en el proceso puede hacernos perder de vista el conjunto. Lo que estamos viendo aquí en realidad es una decisión por parte del presidente Obama y de sus funcionarios de lidiar con la crisis financiera, con la esperanza de que los bancos puedan llegar a recuperarse.

Es una estrategia que puede que funcione. Después de todo, ahora mismo los bancos están prestando a unos tipos de interés elevados y no están pagando apenas intereses por sus depósitos (con garantía del Gobierno). Si se les da el tiempo necesario, los bancos podrían volver a nadar en dinero.

Pero es importante ver la estrategia tal y como es y entender los riesgos. Recordemos que fueron los mercados, y no el Gobierno, los que en realidad declararon que los bancos estaban faltos de capital. Y aunque los indicadores del mercado de la desconfianza en los bancos, como los tipos de interés aplicables a los bonos bancarios y los precios de la cobertura de riesgo crediticio, han caído un poco en las últimas semanas, siguen rondando niveles que se habrían considerado inconcebibles antes de la crisis.

Como consecuencia, lo más seguro es que el sistema financiero no funcione con normalidad hasta que los actores cruciales recuperen una solidez financiera mucho mayor que la actual. Aun así, la Administración de Obama ha decidido no hacer nada drástico para recapitalizar los bancos.

¿Puede la economía recuperarse incluso con bancos débiles? Tal vez. Los bancos no van a ampliar el crédito en un futuro próximo, pero los prestamistas respaldados por el Gobierno han salido al paso para llenar el vacío. La Reserva Federal ha ampliado su crédito en 1,2 billones de dólares durante el pasado año; Fannie Mae y Freddie Mac se han convertido en las principales fuentes de financiación hipotecaria. Así que quizás podamos dejar que la economía arregle a los bancos y no al contrario.

Pero hay muchas cosas que podrían salir mal. No está claro del todo que el crédito de la Reserva Federal, Fannie y Freddie puedan sustituir completamente a un sistema bancario sano. Si no pueden hacerlo, esta estrategia de lidia terminará siendo la receta para una época prolongada de desempleo elevado y crecimiento débil, al estilo japonés.

De hecho, un periodo de varios años de fragilidad económica parece probable pase lo que pase. Puede que la economía no siga desplomándose, pero cuesta ver de dónde podría venir una recuperación de verdad. Y si la economía permanece en crisis durante mucho tiempo, los bancos tendrán unos problemas mucho mayores de lo que las pruebas de resistencia -que contemplan sólo los dos próximos años- son capaces de evaluar.

Finalmente, dada la posibilidad de que haya mayores pérdidas en el futuro, la evidente falta de voluntad del Gobierno para hacerse con la propiedad de los bancos o para dejarles quebrar crea una situación en la que nosotros perdemos de todas, todas. Si todo va bien, los banqueros ganarán mucho dinero. Si la actual estrategia fracasa, los contribuyentes se verán obligados a financiar otro rescate.

Pero lo que más me preocupa del derrotero que está tomando esta política no es ninguna de estas cosas. Es mi presentimiento de que las perspectivas de que se lleve a cabo una reforma financiera fundamental están evaporándose.

¿Se acuerda alguien del caso de H. Rodgin Cohen, un famoso abogado de Nueva York al que The New York Times describía como "una eminencia gris de Wall Street"? Salió fugazmente en los titulares en marzo cuando por lo visto rechazó el cargo de subsecretario del Tesoro a pesar de ser uno de los candidatos favoritos.

Pues bien, a principios de esta semana, Cohen dijo que el futuro de Wall Street no diferirá mucho de su pasado reciente, y declaró: "No estoy ni mucho menos convencido de que el sistema tenga algún fallo inherente". Oye, ¿y ese pequeño detalle de que ha causado la mayor recesión económica mundial desde la Gran Depresión? Peccata minuta.

Estas palabras dan miedo. Son indicio de que, aunque la Reserva Federal y la Administración de Obama sigan insistiendo en que están decididas a imponer una regulación financiera más estricta y una mayor supervisión, los entendidos de Wall Street se están tomando las suaves medidas bancarias tomadas hasta el momento como una señal de que pronto podrán volver a jugar los mismos juegos que antes.

Así que, como he dicho, mientras los banqueros sigan pensando que los resultados de las pruebas de resistencia son "tranquilizadores", los demás deberíamos estar muy, pero que muy, asustados.

(*) Paul Krugman es profesor de Economía de Princeton y premio Nobel de Economía en 2008. © 2009 New York Times News Service. Traducción de News Clips.( Tomado de El País de Madrid)

 

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31 Enero 2009

Pascal Lamy insiste en que las medidas proteccionistas son contraproducentes

El director general de la OMC se reúne con los ministros de Comercio de los países participantes en el Foro Económico para discutir sobre la Ronda de Doha

 

Pascal Lamy, director general de la Organización Mundial del Comercio (OMC), ha advertido hoy contra las medidas proteccionistas frente a la crisis económica. Lamy ha reconocido que los Gobiernos sufren cada vez más presiones para tomarlas, pero a la larga, en su opinión serán contraproducentes para la economía mundial. "El comercio no está entre las causas de esta gran crisis", ha justificado Lamy.

  •  

Lamy se ha reunido hoy en Davos con una veintena de ministros de Comercio de los países participantes en el Foro Económico Mundial que tiene lugar estos días en la ciudad suiza con la intención de abordar el estado de las negociaciones comerciales de la Ronda de Doha, paralizadas desde el pasado mes de julio. Sin embargo, la discusión se ha volcado inevitablemente hacia la crisis económica y financiera, según ha reconocido la ministra suiza de Comercio, Doris Leuthard, que ha actuado como anfitriona.

La vuelta al proteccionismo llevaría al aislamiento, ha dicho Lamy, y esto haría peor las cosas y provocaría "un efecto dominó" en otras áreas económicas. Los ministros reunidos con él, ha dicho Lamy, han concluido que la Ronda de Doha podría contribuir a estimular la economía, dado el efecto multiplicador que tiene el comercio internacional y porque sería una señal de confianza para el mundo. En una declaración conjunta, al término de la reunión, los ministros se han comprometido a concluir la Ronda de Doha y han prometido evitar la aplicación de nuevas barreras al comercio de bienes y servicios.

Lamy ha advertido que la OMC hará una evaluación continua de las medidas proteccionistas que adopten los países miembro y su compatibilidad con la legislación comercial internacional.

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27 Enero 2009

Crísis global: directivos y empresarios al borde del colapso

 

Varios ejecutivos se han suicidado, incapaces de afrontar el viaje del éxito al fracaso - Frenar la culpabilidad y gestionar incertidumbres sin transmitir ansiedad es vital para ser líderes en tiempos de crisis

Por ARIADNA TRILLAS (*)

 

"Se buscan hombres para viaje peligroso. Sueldo bajo. Frío extremo. Largos meses de completa oscuridad. Peligro constante. No se asegura retorno con vida. Honor y reconocimiento en caso de éxito". Hace 94 años, este anuncio sirvió al explorador sir Ernest Shackleton para reclutar a la tripulación que, a bordo del Endurance, debía poner rumbo al Atlántico Sur con la intención de atravesar la Antártida a pie. En la práctica, estos requisitos se quedaron cortos: la aventura se convirtió en una lucha épica de casi dos años contra un mundo de hielo. Pero... ¡sobrevivieron!

Las empresas de hoy, inmersas en una tormenta financiera y económica global que deja gigantes bancarios heridos, pedidos magros, fábricas paradas y largas colas ante las oficinas de desempleo, sueñan con sentar a un Shakleton en su Planta Noble. Y con sobrevivir. Los expertos en Recursos Humanos resumen así el liderazgo del explorador angloirlandés: transmitió confianza pese a la adversidad y mantuvo ocupado a todo el mundo para que el espíritu de trabajo persistiera.

Estamos en crisis. Y la crisis cambia las prioridades en las búsquedas de los cazatalentos, que seleccionan por encargo a los directivos de las empresas. "Importa más que nunca la flexibilidad, que hace que uno no sólo valga para expandir la compañía, sino también para las reestructuraciones y recortes de costes. E importan más la visión a largo plazo y la capacidad de trabajar en equipo", explica José Ignacio Leyún, socio de la firma Seeliger & Conde.

El cambio de paradigma vale para otros niveles de la organización. "Antes, pesaba tener el típico perfil de comercial, la capacidad de generar negocio. Hoy le supera más el arte de negociar, ya sea con proveedores o internamente con los empleados, y eso significa desenvolverse en la gestión de dificultades personales", corrobora Manuel Olivares, director comercial de Chrysler Jeep.

Pero, en general, los momentos de crisis son de gran exigencia para los jefes. "Saben que hay mucha gente mirándoles, leyendo en sus caras lo que ocurre. El jefe es un referente, debe pensar qué mensaje lanza, porque cuesta motivar desde la aflicción y el miedo", reflexiona Gonzalo Martínez de Miguel, director del Instituto INFOVA, que entrena a ejecutivos para lidiar con conflictos y reforzar su liderazgo.

Olivares, que lleva 20 años en uno de los sectores tocados por la crisis, el automóvil, lo corrobora: "Vivo con mucha tensión la magnitud y rapidez del desplome del mercado". España acusó en 2008 el mayor retroceso de matriculaciones de su historia. Los concesionarios de Chrysler han recortado 60 empleos de 180. El conjunto del sector estima que perderá 30.000 empleos. "Lo peor es decidir con quién te quedas, la variable humana lo complica", musita.

No todos valen para acometer una reestructuración. Hay quien dimite antes de asumirla. "A nadie le gusta amputar un brazo al enfermo, aunque sea para salvar una vida", comenta el miembro de la consultora Towers Perrin Antonio Delgado. Las dificultades objetivas no quitan que surjan los sentimientos de culpa.

Juan Rivera lo sabe bien. Cuando era más joven, llevaba las riendas de una multinacional farmacéutica en Oriente Próximo. Y estalló la primera guerra del Golfo. Le tocó cerrar la empresa en Arabia Saudí y Kuwait. 150 personas se quedaron sin empleo. Años después, también le tocó cerrar otra farmacéutica en Rusia, en plena tormenta financiera de 1998. "Sí, me repetía que era la guerra, que era la crisis financiera, que no era culpa mía. Pero también me preguntaba si no hubo algo que hubiera podido hacer mejor. Por cosas que ocurran en el mundo, el empleado tiende a culparte a ti. Ahora he aprendido a no sentirme culpable. Pero durante mucho tiempo no pude evitarlo", reconoce. Al poco de abandonar Moscú, Rivera, tras 20 años de experiencia en el sector farmacéutico, sufrió un infarto. Decidió dejarlo todo y mudarse a Sevilla.

Los hombres de negocios son de este mundo. Y la decena larga de suicidios de los últimos dos meses de inversores arruinados, millonarios caídos, empresarios que ven cómo se desvanece el proyecto de toda una vida, analistas que recomendaron a sus clientes poner su dinero en fraudes de oro como Madoff... son ejemplo extremo de las dificultades de personas acostumbradas al éxito para encarar un fracaso que desdibuja su prestigiosa imagen social.

"Pasar del máximo esplendor a no atreverse a mirar a la cara de los demás es complicado. Hace falta una estructura de personalidad muy fuerte para asumir cambios brutales y rápidos que convierten a personas habituadas al triunfo en víctimas de lo que sienten como vergüenza pública", apunta Miquel Roca, secretario de la Fundación Española de Psiquiatría y Salud Mental. Roca dice que los empresarios "suelen vivir las situaciones de crisis muy mal, sobre todo si tienen algún antecedente patológico".

Una quiebra, una reestructuración traumática o una estafa pueden funcionar como un detonante para el desarrollo de un cuadro más grave. Eso empieza a comprender hoy una antigua empleada de Winterthur que ha leído con estupor que quien fuera su jefe hace unos años, un hombre en apariencia poco emocional, fue hallado en diciembre con el cinturón atado al cuello. Christen Schnor, casado y con dos hijos, se ahorcó a los 49 años en la habitación de un lujoso hotel de Londres. Según la prensa británica, Schnor tenía un sueldo millonario como jefe del negocio asegurador del HSBC. El banco ha sufrido un recorte de empleo de 500 personas. Pero la antigua empleada explica que Schnor tenía una cartera importante de Madoff, la mayor estafa de la historia, con la evaporación de 38.500 millones. "Schnor era un antiguo general del ejército danés, estaba en la reserva. Lo ocurrido no encajaba con su código de honor", señala.

También la pérdida de más de mil millones invertidos por sus clientes en el mismo fraude de Madoff impulsó hace unas semanas a cortarse las venas al gestor de fondos Thierry de la Villehuchet. La sensación de fracaso, mezclada con la ruina, suele aparecer como elemento común en las circunstancias del puñado de millonarios vencidos. Es el caso del también irlandés Patrick Roca, inversor inmobiliario cuya fortuna se estimaba en 500 millones. Hace una semana, Roca, de 42 años, se pegó un tiro en el jardín de su casa, tras haber perdido grandes sumas en el nacionalizado AngloIrish Bank.

Adolf Merckle, quinto hombre más rico de Alemania, tuvo que desprenderse de la joya de su imperio, la farmacéutica Radiopharm: era un precio demasiado caro para su salvación financiera. Merckle había acumulado 16.000 millones de deudas. En parte, porque le salió rana su especulación con títulos de Volkswagen. El millonario Scott Coles recurrió a los fármacos para acabar con todo al ver que su firma, Mortgages Incorporated, caía en bancarrota.

Ayer mismo, se pegó un tiro un pequeño empresario de L'Escala (Girona), Genís Marcó, cuyo negocio principal es el karting y cuya familia impulsó la carrera incipiente al piloto Fernando Alonso. Se desconocen las causas, pero sus vecinos coincidían ayer en que Marcó no había podido digerir que no hubiera funcionado una de sus últimas inversiones, informa Natàlia Iglesias.

La lista es larga y en los periódicos empieza a leerse "epidemia de suicidios", mientras la memoria se remonta a las elevadas tasas de suicidio que EE UU registró tras el crash de 1929.

"Los suicidios de personas que no soportan perder responsabilidades, poder, dinero o prestigio son, hasta cierto punto, son anecdóticos. La crisis no necesariamente aumentará las patologías mentales, aunque puede agravar patologías menores", advierte Jerónimo Saiz, presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría.

Psicólogos y psiquiatras coinciden en señalar que en el último año y medio no se ha disparado la demanda por la crisis. "No hay que asumir que vaya a ocurrir. Fíjese: la prosperidad no generó mayor bienestar. No hizo bajar las consultas ni el consumo de medicamentos. Al revés: la depresión se colocó entre el primer y el segundo motivo de baja laboral", añade Saiz. Lo que este psiquiatra y los expertos en liderazgo subrayan es la angustia que genera la sensación de pérdida de control. "La incertidumbre puede matar una organización. El líder debe ser capaz de gestionar incertidumbre y a la vez transmitir certeza", enfatiza Delgado.

En muchos casos, la angustia se explica porque, debido a la larga etapa de bonanza económica, los directivos relativamente jóvenes no sabían qué era una crisis mayúscula. Y la hiperactividad puede rozar el absurdo. "Un directivo enérgico puede incurrir en un control excesivo. Por ejemplo, ahora hay entidades financieras que reúnen cada día su comisión de riesgos. No sirve de nada, pero se traslada una ansiedad contraproducente entre la plantilla", expone Juan Carlos Cubeiro, director de Eurotalent, para quien es esencial "ser positivo, sin caer en el dramatismo ni la euforia excesiva, y explicar bien la estrategia".

Ser positivo exige un sobreesfuerzo en las actuales circunstancias. En España, en 2008 se presentaron 2.864 concursos de acreedores. La cifra de PriceWaterhouseCoopers (PwC), es casi tres veces superior a la registrada en 2007. Y la aflicción se ha expandido sin igual entre los sectores de la construcción e inmobiliarios, protagonistas de un tercio de los concursos.

"Usted no sabe lo que es. Estoy rodeado de gente que ha crecido personal y profesionalmente conmigo", murmura Xavier Solano, presidente de la inmobiliaria catalana Restaura, que en octubre presentó el concurso de acreedores. "Tomar esta decisión y tener que romper un equipo humano ha sido el episodio más duro de su vida, ha sido un horror".

Hoy, Restaura intenta renegociar con la banca una deuda de 230 millones. "Quiero ser optimista, pero la banca exige un plan de viabilidad... Éramos 180. Se han ido 60", relata Solano. Tiene 63 años. A los 30, aún era un empleado de sucursal del Banco Popular. Llegó tarde al ladrillo, gracias a un préstamo. Es el clásico hombre hecho a sí mismo al que le repatea "que la opinión pública le mire como a un especulador. ¡Nosotros somos especuladores, pero resulta que un comerciante que compra una falda a 10 euros y la vende a 70 es un comerciante honrado!". Solano está persuadido de que sus empleados entienden el drama. "Nuestro problema es sólo éste: somos una inmobiliaria".

Y es que, como remacha Juan Rivera, el ex directivo farmacéutico que hoy dirige el Instituto de Liderazgo entre clases en Sevilla y Georgetown, las pequeñas y medianas empresas sufren de forma particular las crisis. Son las que tienden a buscar más alternativas antes del cierre. "Tienen mayor capacidad de resistencia, porque la relación personal es más estrecha con los empleados. Las grandes empresas, sobre todo las que tienen los centros de decisión lejos, se mueven a golpe de expedientes de regulación masivos", comenta Martínez de Miguel, convencido además de que el empresario que pierde un proyecto "sangre de su sangre" tiende a vivir un concurso peor que el directivo externo.

"Mi familia y yo podemos llegar a perder la empresa que fundaron mi padre y su socio", asiente Bruno Figueras, presidente de la inmobiliaria Habitat, que sucumbió al cambio de ciclo hace unos meses con más de 2.000 millones de deuda tras haber engullido el negocio inmobiliario de Ferrovial. "Personalmente es muy duro gestionar la incertidumbre permanente de un ERE, un concurso, demandas... Sinceramente, no se lo deseo a nadie", confiesa, porque "todos hemos perdido: los accionistas que acudieron con nosotros a una ampliación de capital (para comprar la inmobiliaria), los empleados que han tenido que salir de la compañía o visto frustrado su desarrollo, las entidades que creyeron en el proyecto y nos financiaron..."

Rivera dice a este respecto que esta crisis, "por fin", ha convencido a los escépticos economistas y empresarios de "la importancia de intangibles como el compromiso y la confianza, que en los buenos tiempos se veían como algo bonito pero etéreo". Hoy, remarca, "todos ven que la confianza y el compromiso tienen un impacto real en los números. Es clave institucionalizar mecanismos de relación efectiva entre las personas, y dejar claro en la empresa sobre la base de qué valores se decide echar o contratar a alguien".

Pero, más allá de los valores, los asesores se arremangan para dar con productos que ayuden a sus clientes a sacar la empresa de la crisis. O, según Manuel Martín, socio de PwC, "que les ayuden a no tirar la toalla, porque la crisis hace más conservadores a los empresarios y hay que combatir con optimismo a su nuevo principal enemigo: el desánimo interno".

El manual de PwC para los tiempos de crisis suena familiar, suena a competitición deportiva y suena a estrategia militar: "Primero debes defenderte, refinanciando deuda, reorganizando la estructura societaria para mantener el negocio de cara a al galería pero transformando el back office (la trastienda), reduciendo los costes, renegociando con proveedores, planteando dejarte comprar...", expone. Todo eso es el preámbulo para explorar nuevos mercados y negocios, o hasta para estudiar cómo expulsar a un rival del mercado. Eso es, para Martín, pasar a "jugar el partido y, después, pasar al ataque".

(*) El País de Madrid

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logo Nombre: Carlos Santiago. Fecha de Nacimiento: olvidada Profesión: periodista y escritor. Una persona que quiere estar comprometida con la libertad y particularmente la que me "impongo en cada una de mis notas periodísticas" Como escritor me gusta volar, caminar por un mundo imaginario, en el que me sumerjo con pasión, involucrándome con mis personajes que generalmente me llevan de un lado al otro sin respetarme en lo más mínimo. En lo formal estoy preparando algún nuevo libro, tarea de siempre - casi eterna - y en lo menos etéreo, integré la mesa de la secretaría de redacción del diario LA REPUBLICA de Montevideo. También la secretaría de redacción del suplemento Bitácora (http://www.bitácora.com)
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"Microbiología: básica, ambiental y agrícola", de la doctora Lillian Frioni, profesora de Microbiología de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República, de Montevideo, responsable de la Unidad Asociada Ecología Microbiana de la Facultad de Ciencias, de la misma Universidad, e investigadora del Programa de Desarrollo de Ciencias Básicas (PEDECIBA). Fue profesora titular de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Rosario (Argentina) y de la Universidad Nacional de Rìo Cuarto (Argentina). Este último libro de Frioni tiene fecha de ediciòn de mayo del 2006 y fue publicado por el Departamento de Publicaciones de la Facultad de Agronomìa.(464 páginas) Email de contacto: (lfrioni@fagro.edu.uy) o/y (aeapublicaciones@fagro.edu.uy) Facultad de Agronomía (Avenida Garzón 780, Montevideo, URUGUAY)  Bitacoras.com

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