Estos resultados se han conseguido a través de un estudio realizado por la publicación electrónica ZDNet Australia, donde puedes acceder y medir tu velocidad de una manera sencilla.. Uruguay aparece en el lugar 127, tras una enormidad de países del tercer mundo, mostrando con ese dato la gigantesca ineficiencia de ANTEL, empresa pública que gasta millones y millones de pesos en propagandear la "bonanza" de las comunicaciones en el Uruguay. Sin embargo la realidad es muy otra.
El grupo Carta Abierta pidió a la Feria del Libro de Buenos Aires que me retirara la invitación para inaugurarla, por mi posición "liberal" y "reaccionaria". ¿Qué quieren, una nueva Cuba?
MARIO VARGAS LLOSA (*)
Un puñado de intelectuales argentinos kirchneristas, vinculados al grupo Carta Abierta, encabezados por el director de la Biblioteca Nacional Horacio González, pidió a los organizadores de la Feria del Libro de Buenos Aires, que se abrirá el 20 de abril, que me retirara la invitación para hablar el día de su inauguración. La razón del veto: mi posición política "liberal", "reaccionaria", enemiga de las "corrientes progresistas del pueblo argentino" y mis críticas a los Gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner. Bastante más lúcida y democrática que sus intelectuales, la presidenta Cristina Fernández se apresuró a recordarles que semejante demostración de intolerancia y a favor de la censura no parecía una buena carta de presentación de su Gobierno ni oportuna cuando parece iniciarse una movilización a favor de la reelección. Obedientes, pero sin duda no convencidos, los intelectuales kirchneristas dieron marcha atrás.
Me alegra coincidir en algo con la presidenta Cristina Fernández, cuyas políticas y declaraciones populistas en efecto he criticado, aunque sin llegar nunca al agravio, como alegó uno de los partidarios de mi defenestración. Nunca he ocultado mi convencimiento de que el peronismo, aunque haya impulsado algunos progresos de orden social y sindical, hechas las sumas y las restas ha contribuido de manera decisiva a la decadencia económica y cultural del único país de América Latina que llegó a ser un país del primer mundo y a tener en algún momento un sistema educativo que fue un ejemplo para el resto del planeta. Esto no significa, claro está, que aliente la menor simpatía por sus horrendas dictaduras militares cuyos crímenes, censuras y violaciones de los derechos humanos he criticado siempre con la mayor energía en nombre de la cultura de la libertad que defiendo y que es constitutivamente alérgica a toda forma de autoritarismo.
Precisamente la única vez que he padecido un veto o censura en Argentina parecido al que pedían para mí los intelectuales kirchneristas fue durante la dictadura del general Videla, cuyo ministro del Interior, el general Harguindey, expidió un decreto de abultados considerandos prohibiendo mi novela La tía Julia y el escribidor y demostrando que ésta era ofensiva al "ser argentino". Advierto con sorpresa que los intelectuales kirchneristas comparten con aquel general cierta noción de la cultura, de la política y del debate de ideas que se sustenta en un nacionalismo esencialista un tanto primitivo y de vuelo rasero.
Porque lo que parece ofender principalmente a Horacio González, José Pablo Feinmann, Aurelio Narvaja, Vicente Battista y demás partidarios del veto, por encima de mi liberalismo es que, siendo un extranjero, me inmiscuya en los asuntos argentinos. Por eso les parecía más justo que abriera la Feria del Libro de Buenos Aires un escritor argentino en consonancia con las "corrientes populares".
Si tal mentalidad hubiera prevalecido siempre en Argentina el general José de San Martín y sus soldados del Ejército Libertador no se hubieran ido a inmiscuir en los asuntos de Chile y Perú y, en vez de cruzar la Cordillera de los Andes impulsados por un ideal anticolonialista y libertario, se hubieran quedado cebando mate en su tierra, con lo que la emancipación hubiera tardado un poco más en llegar a las costas del Pacífico sudamericano. Y si un rosarino llamado Ernesto Che Guevara hubiera profesado el estrecho nacionalismo de los intelectuales kirchneristas, se hubiera eternizado en Rosario ejerciendo la medicina en vez de ir a jugarse la vida por sus ideas revolucionarias y socialistas en Guatemala, Cuba, el Congo y Bolivia.
El nacionalismo es una ideología que ha servido siempre a los sectores más cerriles de la derecha y la izquierda para justificar su vocación autoritaria, sus prejuicios racistas, sus matonerías, y para disimular su orfandad de ideas tras un fuego de artificio de eslóganes patrioteros. Está visceralmente reñido con la cultura, que es diálogo, coexistencia en la diversidad, respeto del otro, la admisión de que las fronteras son en última instancia artificios administrativos que no pueden abolir la solidaridad entre los individuos y los pueblos de cualquier geografía, lengua, religión y costumbres pues la nación -al igual que la raza o la religión- no constituye un valor ni establece jerarquías cívicas, políticas o morales entre la colectividad humana. Por eso, a diferencia de otras doctrinas e ideologías, como el socialismo, la democracia y el liberalismo, el nacionalismo no ha producido un solo tratado filosófico o político digno de memoria, sólo panfletos a menudo de una retórica tan insulsa como beligerante. Si alguien lo vio bien, y lo escribió mejor, y lo encarnó en su conducta cívica fue uno de los políticos e intelectuales latinoamericanos que yo admiro más, el argentino Juan Bautista Alberdi, que llevó su amor a la justicia y a la libertad a oponerse a la guerra que libraba su propio país contra Paraguay, sin importarle que los fanáticos de la intolerancia lo acusaran de traidor.
Los vetos y las censuras tienden a imposibilitar todo debate y a convertir la vida intelectual en un monólogo tautológico en el que las ideas se desintegran y convierten en consignas, lugares comunes y clisés. Los intelectuales kirchneristas que sólo quisieran oír y leer a quienes piensan como ellos y que se arrogan la exclusiva representación de las "corrientes populares" de su país están muy lejos no sólo de un Alberdi o un Sarmiento sino también de una izquierda genuinamente democrática que, por fortuna, está surgiendo en América Latina, y que en países donde ha estado o está en el poder, como en Chile, Brasil, Uruguay, ha sido capaz de renovarse, renunciando no sólo a sus tradicionales convicciones revolucionarias reñidas con la democracia "formal" sino al populismo, al sectarismo ideológico y al dirigismo, aceptando el juego democrático, la alternancia en el poder, el mercado, la empresa y la inversión privadas, y las instituciones formales que antes llamaba burguesas. Esa izquierda renovada está impulsando de una manera notable el progreso económico de sus países y reforzando la cultura de la libertad en América Latina.
¿Qué clase de Argentina quieren los intelectuales kirchneristas? ¿Una nueva Cuba, donde, en efecto, los liberales y demócratas no podríamos jamás dar una conferencia ni participar en un debate y donde sólo tienen uso de la palabra los escribidores al servicio del régimen? La convulsionada Venezuela de Hugo Chávez es tal vez su modelo. Pero allí, a diferencia de los miembros del grupo Carta Abierta, la inmensa mayoría de intelectuales, tanto de izquierda como de derecha, no es partidaria de los vetos y censuras. Por el contrario, combate con gran coraje contra los atropellos a la libertad de expresión y la represión creciente del gobierno chavista a toda forma de disidencia u oposición.
De quienes parecen estar mucho más cerca de lo que tal vez imaginan Horacio González y sus colegas es de los piqueteros kirchneristas que, hace un par de años, estuvieron a punto de lincharnos, en Rosario, a una treintena de personas que asistíamos a una conferencia de liberales, cuando el ómnibus en que nos movilizábamos fue emboscado por una pandilla de manifestantes armados de palos, piedras y botes de pintura. Durante un buen rato debimos soportar una pedrea que destrozó todas las lunas del vehículo, y lo dejó abollado y pintarrajeado de arriba abajo con insultos. Una experiencia interesante e instructiva que parecía concebida para ilustrar la triste vigencia en nuestros días de aquella confrontación entre civilización y barbarie que describieron con tanta inteligencia y buena prosa Sarmiento en su Facundo y Esteban Echeverría en ese cuento sobrecogedor que es El matadero.
Me apena que quien encabezara esta tentativa de pedir que me censuraran fuera el director de la Biblioteca Nacional, es decir, alguien que ocupa ahora el sitio que dignificó Jorge Luis Borges. Confío en que no lo asalte nunca la idea de aplicar, en su administración, el mismo criterio que lo guió a pedir que silenciaran a un escritor por el mero delito de no coincidir con sus convicciones políticas. Sería terrible, pero no inconsecuente ni arbitrario. Supongo que si es malo que las ideas "liberales", "burguesas" y "reaccionarias" se escuchen en una charla, es también malísimo y peligrosísimo que se lean. De ahí hay sólo un paso a depurar las estanterías de libros que desentonan con "las corrientes progresistas del pueblo argentino".
Hace mucho que se trabaja para que no haya solución energética de fondo. "Lo mejor es importar electricidad" (¿!?). Ahora empiezan los apuros de los que perdieron cinco años sin estudiar ni decidir. Consultando el sitio web de Radio El Espectador, puede leerse el siguiente diálogo asombroso, entre Emiliano Cotelo que dirige el prestigioso programa "En perspectiva" y el director gerente de la minera Aratirí, el señor Fernando Puntigliano, que fuera hasta hace poco, brillante presidente de la Administración Nacional de Puertos, un hombre enteramente respetable.
E.C. -"Jorge de Pocitos le pregunta cómo solucionan la demanda de energía eléctrica.
F.P. -Es una pregunta muy importante y legítima. Hemos estudiado distintas posibilidades, hemos hablado con el director de Energía, el doctor Ramón Méndez, Y NO TENEMOS CAPACIDAD HIDROELÉCTRICA, LAS ENERGÍAS RENOVABLES NO SON DE GENERACIÓN CONSTANTE, POR TANTO NO QUEDA OTRA ALTERNATIVA QUE EL CARBÓN, con tecnologías buenas y modernas.
E.C. -Montarían especialmente una planta de generación de energía eléctrica a carbón.
F. P. -Esta es la propuesta que estamos manejando.
E.C. -En Uruguay no hay ninguna planta de ese tipo.
F. P. -No, en Europa hay muchas, hay tecnologías buenas.
E.C. -¿Incluso desde el punto de vista ambiental? Porque es una de las críticas que reciben.
F. P. -Efectivamente, Uruguay tiene que resolver el problema de cómo hacer para generar la energía que va a necesitar para un desarrollo que posiblemente se le venga encima, se estima que el crecimiento energético del país va a ser importante, y quedan muchas alternativas al carbón".
COMENTO: El carbón es el combustible más inadmisible. En un año, una usina a carbón echa al aire 7.800.000 toneladas de CO2; el fuel oil, 4.700.000 toneladas de CO2; y una central nuclear: cero. (Fuente: Nucleonor).
Lo grave de la publicación de esta propuesta no radica en lo que propone Aratirí; lo grave es que el tema fue "hablado con el director de Energía, el doctor Ramón Méndez". Pienso que esa conversación traicionó dos veces las plausibles intenciones del Presidente de la República en cuanto a políticas de Estado.
1) Creo no equivocarme si digo en cuanto al medioambiente, que nadie, ninguno de los partidos de oposición y tampoco el Frente Amplio, está dispuesto a ensuciar nuestro país física y moralmente, quemando carbón.
2) Y se traiciona por segunda vez al Presidente cuando se impone una pésima solución antes de haber estudiado como se debe, la utilización del gas o de la energía nuclear. La conspiración del silencio viene callando y holgando, como si estas dos posibilidades no existieran. En 5 años no se avanzó un milímetro en cuanto a comparación.
De esa persistente mentalidad derrotista, resulta que NO HAY MÁS REMEDIO que recurrir al carbón. ¿Para qué crear comisiones interpartidarias, si el director de Energía acepta que Aratirí, dé comienzo a la serie de usinas a carbón?
No tengo dudas, tanto el director de Energía como la empresa saldrán a desdecirse. No tienen otra. En caso contrario, todo indica que serán dejados de lado.
"No quedan represas por construir y la energía renovable no es constante. No quedan alternativas, salvo el carbón. ¿No quedan?...
La huella del carbón
Cuando se platea la posibilidad de poner en producción una mina de hierro, corresponde estimular esa iniciativa y corresponde al mismo tiempo, prever un poco más.
Una mina de hierro, hace posible y redituable instalar una planta de pelletización del mineral extraído; vendría a ser el primer valor agregado con trabajo nacional.
Las pequeñas esferas de mineral de hierro sinterizado llamadas pellets son la materia prima para las diversas fases posteriores en la producción de aceros; la primera etapa en los procesos encadenados que llevan a la fabricación de tubos, varillas para la construcción, alambre, perfiles para puentes y construcciones industriales, chapa para la industria automovilística, electrodomésticos, etc.
Nuestro país, por falta de energía abundante a precio internacional, no puede instalar fábricas de papel, aunque tenga fábricas de celulosa (caso conocido: Stora Enso). Tampoco podría hacer funcionar la industria del acero, aunque tuviéramos hierro de excelente calidad, en cantidad suficiente.
Los trabajadores del Uruguay no tendrán nuevas fuentes de trabajo por falta de electricidad: el colmo de las carencias, la que engendra miseria. África brinda comodities a todo el mundo y vive pobre; no sabe ni puede industrializar. El momento de comprender eso es precisamente éste, cuando parece que una mina de hierro es viable. Hay que saberlo: sin electricidad, no habrá industria.
Sabiamente, el gobierno formó una comisión interpartidaria para que atienda y planee la cuestión energética. Es de esperar pues, que el emprendimiento de Aratirí, si se concreta, nos encuentre el año que viene con un buen plan referido a electricidad, que prevea cubrir las necesidades de esa empresa y las consiguientes empresas que se instalen para tratar el hierro. De ser así. ¿Cuál será el combustible que se utilizará para darle a la minera Aratirí y a las industrias supervinientes, electricidad abundante y barata? Según las declaraciones del señor Puntgliano será: ¡¡¡EL CARBÓN!!!
La semana pasada en una reunión de altas autoridades internacionales sobre "No Proliferación Nuclear", realizada en Buenos Aires (a la que fui invitado), el embajador chileno Alfredo Labbe Villa, expresaba su sorpresa ante diplomáticos de Argentina y Brasil que "todavía" buscaban alternativas respecto a la "huella del carbón". El embajador chileno mostró entonces que para su país no hay alternativa. Para mantener el nivel actual en la exportación de productos tan famosos como los vinos, las frutas de calidad y otros alimentos que se venden con éxito al mundo desarrollado, Chile debe cumplir a rajatabla las exigencias ambientales de la Comunidad Europea. Por consiguiente, "la huella del carbón" es incompatible.
¿Alguien consideró lo que significaría para el "Uruguay Natural", la huella del carbón? Ing. Álvaro Bermúdez.
Fue una semana muy importante en materia de información sobre cambios en los medios electrónicos, sin embargo las definiciones todavía no se han dado con claridad. El centro de todo es la decisión, que deberá partir del Poder Ejecutivo, sobre la norma de la televisión digital que se adoptará en el país, es polémico. El gobierno de Tabaré Vázquez ya se había definido por la llamada norma europea qué, en definitiva, determinará que nuestro país funcione como una isla en un continente que mayoritariamente se volcó por la norma japonesa-brasileña. Pero además esa resolución deberá sortear la oferta del vecino del norte de integrar 40 millones de dólares para los trabajos previos, siempre que se tome una decisión modificando la anterior resolución.
Muchos nos preguntamos sobre la pertinencia de esta polémica, tan alejada del centro de la atención general, qué además debería contener algunas aclaraciones previas: ¿Por qué Uruguay optó por norma europea, junto a Colombia y Panamá, dejando de lado la corriente generalizada en el continente de implantar la norma japonesa-brasileña? Uno de los argumentos que manejan los defensores de la norma europea es que hoy un cambio de la misma determinaría que se perderían todos los avances realizados en torno a la misma. Claro, que nos gustaría saber quienes realizaron esos trabajos y qué avances existen más allá de algunos de consultorías bien pagados por contribuciones llegadas desde el viejo continente.
Luego que Uruguay firmara el convenio de financiación con la Unión Europea para iniciar pruebas de televisión digital según su norma, se hicieron ensayos y como demostración para la posterior introducción del sistema, se planea emitir un partido del mundial en forma digital.
La Unión Europea (UE), donó 690.000 euros para la compra de equipamiento y capacitación de personal en Televisión Nacional del Uruguay (TNU), para comenzar a emitir digitalmente en Montevideo.
El Ministerio de Industria firmó el convenio con la UE el 9 de marzo, más allá de que aún no está la última palabra dicha en cuanto a cuál norma de televisión digital se adoptará, si la europea (DVB-T) o la japonesa/brasilera (ISDB-T).
Si después se decide cambiar de norma - como solicita Brasil y duda el presidente Mujica - este va a tener que tomar en cuenta que hay cosas que ya están en marcha, hay dinero investido y planes concretos para la puesta en marcha del sistema europeo.
En 2007 se hizo la elección, sin mayores explicaciones, por el sistema europeo y se concretaron acuerdos y compromisos, pese a que ahora surgen claras dificultades. El quedar despegados tecnológicamente de los demás países del continente, con la excepción de Colombia y Panamá, le plantea al sistema importantes contrariedades especialmente en la contratación de "enlatados" y otras dificultades para la transmisión por cable, ya que los canales de "cabecera" se regirán por el sistema japonés-brasileño que, según estudios brasileños, es mucho más "confiable",
Al parecer la norma japonesa/brasilera sería más idónea para la transmisión de televisión móvil y tendría una mejor calidad de recepción. Pero los equipos brasileños, al ser más modernos, serían más caros, mientras que los receptores de la opción europea son de bajo costo. Los brasileños afirman que la norma europea es "vetusta".
Ambos sistemas brindan televisión en alta definición, múltiples canales, televisión móvil e interactividad, y además, cada vez van a tener más compatibilidad, así como en principio hubo diferentes sistemas para la televisión color (PAL-N, NTSC) que luego se aproximaron.
A través de la multiplicación de canales que implica la televisión digital, se genera la oportunidad para el país de vender contenidos audiovisuales, aunque nuestra televisión tiene una lamentable realidad en este aspecto de la que son prueba palpable las programaciones de los canales nacionales.
Según informa el diario "El País", antes de adoptar el sistema japonés, Brasil realizó en el año 2000 un exhaustivo estudio de las tres normas existentes, la europea DVB-T, la japonesa ISDB-T y la estadounidense ATSC.
El informe final concluyó que el sistema ISDB-T presentó "la mejor performance en cuanto a recepción dentro de edificios, notables ventajas en recepción móvil bajo condiciones de ruido y es mucho más flexible que los otros sistemas". En tanto, el sistema americano ATSC resultó el más inadecuado, debido a deficiencias en la recepción móvil.
En España, cuando se lanzó la TV digital, concretándose el apagón del sistema analógico, se habilitaron 2.200 canales nuevos de TV. Sin embargo, el mercado no pudo absorber la demanda de contenidos y no fue posible conseguir avisadores para tantas señales.
Mucho tememos que en Uruguay los cambios, incluidos los de índole tecnológica, sean siempre accidentales y nunca esenciales, de continente mas qué de contenido. Con la imperativa implantación de la Televisión Digital, en el sistema que se adopte finalmente, se demostrará una vez más esa afirmación.
Seguramente el innovador artilugio que los usuarios nos veremos obligados a incorporar a nuestros televisores para nada determinará cambios en la programación de la televisión nacional, inalterable en sus bodrios "nacionales" o "enlatados" qué persisten desde los tiempos de su aparición como tal, por la década del 50.
Le realidad de la televisión uruguaya da cuenta de una situación que es incontrastable. Cuando el funcionamiento de un sector es monopólico, como el de la TV (a cargo de tres concesionarios que heredan por generaciones el usufructo de ondas que son del Estado), el resultado es más que lamentable.
La pobreza en los contenidos en una TV que además muestra a cada segundo el bajo presupuesto que utiliza para sustentar su programación (hasta la elección de les películas qué se exhiben en la programación es calamitosa), sin hablar de la poco creativa y repetitiva fórmula noticiosa que se limita a llevar a la pantalla noticias que tienen cierta vetustez, con el aditivo de alguna pobre toma en el lugar de los hechos o ilustrando las mismas con escenas de archivo.
¿Es lo que veremos por la modernísima televisión digital? Porque la alta definición (ya existen canales de cable que trasmiten en este sistema) no asegura nada, ni determina que haya un salto en lo cultural, ni que el país mejore en su industria audiovisual. ¿Alguien cree por ventura que luego del posible "apagón analógico", que se produciría algún día, los uruguayos tendremos la posibilidad de ver algo mejor?
Por supuesto que ya se anuncia que en nuestro país la televisión digital funcionaría "a medias", porque no habría que abandonar los televisores del viejo sistema, a los que se les acoplaría un mecanismo que permitiría la compatibilidad de los sistemas.
Podríamos hablar largamente de la monopólica televisión nacional, de sus carencias insuperables, de su lucha en un medio chico por un rating esquivo y su dependencia de factores, como el político, que la ha acostumbrado a hacer una labor poco atractiva, en que programas de fuerte denuncia, revulsivos y creadores de agenda (tenemos ejemplos como Zona Urbana y Lanata), qué por razones distintas son jaqueados.
Dejaron de salir porque les resultó en algunos casos insoportable y en otros imposible de sortear, las presiones, de los propios canales o de una opinión pública sesgada, que generalmente victimiza a los periodistas duros, transgresores, pero que a la vez - como la vida misma - tienen perfiles frívolos, como cualquier ser humano.
Una televisión nacional que se complementa también con los canales cable que presentan una multi oferta altamente competitiva para nuestro medio y enfrentan al teleespectador con propuestas de mejor nivel de producción televisiva. Mientras aquí no aparece rentable armar programas interesantes que salgan de ciertos márgenes: si son transgresoras, porque los anticuerpos creados en la sociedad y en el poder de inmediato actúan, tampoco si exigen medios medianamente costosos de producción dado que en el país no existe respuesta publicitaria suficiente como para financiar el esfuerzo.
Entonces, ante tanto dislate, es claro que se debe regular la relación entre el Estado que entrega las ondas - que no quiere decir gobierno - y los permisarios de la mismas, es una acción básica que esté vinculada al necesario afianzamiento de valores fundamentales para el desarrollo de la democracia, estableciendo cuotas de pantalla para el autor y el actor nacional y una serie de otros elementos básicos vinculados al interés nacional.
Son esenciales para la construcción de una sociedad democrática - dijimos en alguna ocasión - la libertad de prensa, la libertad de expresión y el derecho a la información mediante la promoción de la ética, la investigación, la precisión y el uso de las nuevas tecnologías en el ejercicio periodístico, así como la protección de los periodistas, sin duda, uno de los eslabones más débiles, junto con los receptores de la información, de todo el proceso comunicacional.
En materia de elegir los programas, tiene todo el derecho del mundo el teleespectador de ver lo que quiere, un enlatado de Tinelli, que los largos y tediosos "enganchados" de carnaval que ofrece el canal de la IMM.
Muchos de nosotros podemos tener las cosas claras y definirnos por gustos y decir que programa queremos que se vean en la TV, que quizás algún director de programación nos haga caso. Pero hay que recordar que los canales privados viven de los avisos y estos dependen de la cantidad de pantallas prendidas (rating) existan. Sin embargo para sortear los problemas que la mediocridad de su programación muestra, han optado por actuar monopólicamente, manejando todos los vericuetos del negocio. La TV abierta está vinculada, canal a canal, con un sistema de cable, que recauda por su lado. El negocio - pese a la chatura de los contenidos propios - es redondo. La televisión digital, no lo dudamos, caerá en la mismas manos y la alta definición y su interactividad solo potenciará algunos de los bodrios actuales.
Y todos nosotros, las víctimas de esa situación, los que miramos la colorida pantalla boba, debemos advertir que tenemos en nuestras manos la fórmulas para comandar el proceso, dándoles la razón a unos o defenestrando las ideas de uno o de otro, con una simple acción.
Fracaso de ANTEL en Flores: solo 5 nuevos usuarios para el Plan Cardales
"Tras cada formulación ideológica
existen intereses económicos"
Carlos Marx
Parecería que en nuestro país, al igual que en algunas castas hindúes, existen tabúes y vacas sagradas que, aunque se manejen en contra los intereses generales de la población, como le sirven a algunos centenares o miles de compatriotas, claramente privilegiados por una legislación permisiva, con que los distintos grupos políticos gobernantes trataron de mantener a toda esa gente como una reserva política intocada.
¿Esto a cuenta de que va? Es que una nota anterior mía sobre las insólitas movilizaciones iniciadas por SUTEL en contra en decreto del presidente Tabaré Vázquez, abriendo el juego a todos, en la implementación del plan Cardales, motivó la respuesta militante y desinformada de un señor (que no nombro, porque la respuesta fue a otro medio), al parecer entendido en el tema de las comunicaciones que, obviamente, tiene como objetivo central el defender que de esta empresa pública se consolide aún más su actividad monopólica, sin importarle - quizás por convicción o por miopía - que el camino que plantea sea el certificado de defunción del referido plan y, por supuesto, el comienzo del fin de una empresa pública, que si se paraliza escudada en ese monopolio, a la corta o a la larga pagará la consecuencias en un mundo que avanza a otra velocidad.
Pero, para que no se nos tilde de lo que no somos, aclaremos la génesis de estas empresas, que en su momento fueron una necesidad para del desarrollo del país. Desde los tiempos de Batlle y Ordóñez, las empresas públicas han sido un instrumento invalorable, así como una palanca para emprendimientos de gran escala dado que era imposible que estos funcionaran en nuestro país sin el apoyo del Estado. No existían capitales de riesgo de otro tipo que pudieran sustituir a los públicos en ese momento.
Ese fue el caso de primero de UTE, que englobaba también la telefonía y luego de la nonata ANTEL, que a lo largo de un largo proceso pasó a la mayoría de edad y llevó la telefonía digital a todo el territorio terminando con la "demanda insatisfecha", que logró grandes penetraciones del uso de Internet con servicios de "última" tecnología, que desarrolló Ancel, Adinet y muchos otros servicios.
Lo que decía mi nota anterior, que mi contrincante calificó de "prejuiciosa" es que ahora, por temor a un fracaso que está lejos de constatarse, existe el peligro que ANTEL se transforme en un freno para el desarrollo de las telecomunicaciones. Hasta ahora la empresa estatal no lo ha sido, más allá de algunas debilidades que se pueden señalar. Pero en caso que se convierta en un obstáculo como está ocurriendo en relación al plan Cardales, se debería repensar el instrumento, no simplemente protegerlo y diferir su crisis. Y con el decreto 537/009 el Poder Ejecutivo lo intentó hacer pero, luego, las presiones determinaron su derogación. Es que las corporaciones tienen - evidentemente- un poder todavía importante.
ANTEL está capacitada para competir de igual a igual con empresas extranjeras poderosas, eso está bien claro. Por lo demás el decreto 537/009 emanado del Poder Ejecutivo reiteraba los derechos de la empresa, reafirmando su acción monopólica en materia de la trasmisión por el tendido de cables de cobre. Pero, como decíamos antes, si ANTEL no tiene la capacidad para competir, todo lo que haga el gobierno amparándola de empresas de capitales no nacionales (¿para definir esto habrá que pedir algún certificado especial a Interpol?) u de otros, solo servirá para postergar una crisis y lograr que el país pague mayores costos y se atrase. Por otra parte, esa política que se pretende reafirmando el monopolio de ANTEL, ¿qué tiene que ver con el llamado hecho por los futuros titulares del Poder Ejecutivo ante miles de empresarios en el hotel Conrad? ¿O es que quienes quieran invertir en comunicaciones no tendrán vela en este entierro?
Los expertos están convencidos - no el señor que me responde - que se dice también experto y defiende el monopolio- que ANTEL puede competir porque ya lo ha demostrado, incluso con las limitaciones que tiene como empresa pública.
Si bien últimamente está disputado su liderazgo en un mercado tan dinámico como el de la telefonía celular, nadie puede decir que el servicio de ANCEL es de calidad inferior, ni que se ha quedado atrás en las inversiones o en la introducción de nuevas tecnologías.
En todo caso, se la debería poner en pie de igualdad con las empresas privadas y no protegerla con medidas monopólicas. Para que la empresa estatal pueda competir en este nuevo mundo de la convergencia, tiene que ser audaz y pensar en el futuro. Como los tiempos son más cortos en el área de las telecomunicaciones, el futuro será en pocos años y no se pueden demorar las decisiones.
Pero ahí aparecen de nuevo las vacas sagradas, al igual que las del ejemplo, que son dejadas a la buena de Dios, para que su leche sea deglutida a raudales solo por la casta de elegidos, los que tienen en algunos casos dos o tres aguinaldos, no pueden ser removidos en razón de las leyes que los amparan en la enormemente perniciosa "inamovilidad", privilegio que es negado diciendo que si un funcionario roba o comete una falta grave de lo puede sumariar y dejar cesante, claro, previa venia del Senado de la República.
Y están también los otros, los que quizás sustenten ideológicamente estos caminos monopólicos, que siguen manejando como ley revelada planteos de Lenin, como el atinente a que un funcionario electo por el pueblo debe ganar no lo mismo que un burócrata, sino lo mismo que un obrero. ¡Buena contribución se le está haciendo a la función pública nivelando para abajo, pero a la vez sin reducir de hecho el volumen de las erogaciones presupuestales, porque el resto del total de los sueldos van a financiar las actividades mastodónticas de los partidos políticos!
Quienes lograron insertarse en esa casta de privilegiados, también pueden llamarse los "intocables" que ahora, cuando Mujica con énfasis habla de reformar del Estado para ponerlo al servicio de la gente (o sea, del interés general) comienzan a moverse nerviosos. Estos "intocables" uruguayos, obviamente, son los que defienden el estatismo monopólico a ultranza, los que pretenden mantenerse parapetados en un cascarón de privilegios, al que le resbala cualquier crisis. En el 2002, cuando la crisis de nuestro sistema financiero, que se extendió al resto de la actividad económica, la caída del empleo no se verificó entre los "intocables" del Estado. La variable de ajuste, por las deformidades de la organización económica del país, fue solo en la actividad privada.
Los "intocables" uruguayos ni siquiera resignaron los aguinaldos de más que cobraban a favor del bien público y de las arcas estatales que se agotaban rápidamente, por políticas más que discutibles, por las cuales el Banco Central y luego la Tesorería de la Nación, pasaron a tapar los agujeros de una banca privada nacional que se hundió de un solo saque. Claro, recordemos, los bancos privados de capital nacional se hundieron pero no la mayoría de los banqueros, con excepción de los hermanos Peirano, las "cabezas de turco" de un proceso indeseable del que salimos por el crédito puente que nos otorgó el "odiado" George W. Bush, que puso a disposición del país el crédito puente que evitó el hundimiento qué llevaría entrar en "default", obligando también a que el FMI cambiara de posición y comenzara a revisar su política hacia nuestra economía. Recordemos que en plena crisis la organización crediticia también nos había dado la espalda.
Ese estatismo burocrático que, es bueno decirlo, no es general de todos los servidores del Estado, porque todos sabemos que los policías, los soldados, los médicos y enfermeros de Salud Pública, los funcionarios del INAU, etc., si bien han logrado mejorar en algo sus ingresos, ni por cerca llegan a la categoría de los "intocables", a los que deberíamos sumar - para no hacer injusticias en este análisis - a los funcionarios de la Intendencia de Montevideo, los que siguen exprimiendo hasta el martirio a esa vaca sagrada que desde hace décadas lleva la cucarda del Frente Amplio, logrando demostrar con su actitud que las políticas de intangibilidad salarial y rebaja de horas de labor no sirven para hacer ganar conciencia de la función pública qué se cumple. El ejemplo que da ADEOM parece demostrar claramente lo qué decimos.
Tras cada ideología - decía Carlos Marx - existen intereses concretos. Nuestro expone los suyos pero con flojos argumentos, manejando números ilusorios sobre la penetración de Internet en la población, que según sus cifras es del 40%. No vale la pena analizar esos número y polemizar sobre un tema que para los conocedores sería demasiado aburrido y árido, para quienes se sumergen hoy en este tema. Sobre las mismas solo debo decir que el señor discrepante o está mal informado, o su imaginación lo lleva a engrandecer, como en un cristal óptico, muchas veces lo que es la realidad. Como "experto" al parecer su formación es más "libresca" que vinculada a la realidad.
Pero para ejemplificar de lo que hablamos, que desmiente la eficiencia de ANTEL en varias materias, léase lo siguiente: "Los ciudadanos de diez municipios de la Comunidad de Madrid pueden contratar ya con la operadora de cable ONO una conexión a Internet ultrarrápida, de 50 y 100 megas de bajada (entre 5 y 3 de subida).
La operadora comercializará estos servicios en cuatro paquetes, un dúo (banda ancha y teléfono) y dos tríos (banda ancha, teléfono y televisión), cuyos precios oscilarán desde los 60 euros el dúo de 50 Megas, y los 80 euros el de 100 Megas, hasta los 75 euros el trío de 50 Megas y 95 euros el de 100 Megas"
Esto significa que por la misma plata que pagamos hoy en Uruguay, recibimos 50 veces más velocidad. O dicho de otra manera: ANTEL es 50 veces más cara que ONO. ¿Quizás este "experto" tenga otra visión sobre esta afirmación tomada de El País de Madrid?
Sobre los servicios de ADSL que para el "experto" son los de menor precio de América Latina, es bueno que el lector ingrese a la página Web de algún diario argentino, Clarín por ejemplo, y compare las ofertas de las empresas que en la Argentina cumplen con ese servicio, o el ya en funcionamiento "triple play". Se enterará que los precios de la bendecida ANTEL duplican o triplican, en la ecuación final de los distintos componentes (precio, velocidad, servicio), con los que nos castiga ANTEL.
Por supuesto el señor afirma no querer responder este argumento, aduciendo que es producto de realidades distintas. ¿Entonces con qué compara las tarifas de ANTEL? Dice que maneja estadísticas internacionales de organismos serios. Sin embargo los datos precedentes, pese a que son de realidades distintas, son los que se pagan por servicios similares en países vinculados a Uruguay. ¿Para nuestro opinólogo, las tarifas de ANTEL son las más bajas, porque lo dice "alguien", aunque sean más altas que las de Argentina, Brasil, Chile, España, EE.UU, Canadá, Francia, etc.
Claro, pero ante todo hay que defender el monopolio estatal, para lo cual se maneja toda una ideología - que en el mal llamado socialismo real - fue la que llevó a la implosión de un sistema que fue sustituido por la salvajada del capitalismo depredador.
Los uruguayos que tenemos un gobierno con visión nacional, que quiere que los servicios públicos sean realmente eso, servicios públicos, y no le tiene miedo a la integración del capitaltal como lo está machacando Mujica - para el desarrollo y el trabajo, venga de donde venga, cuando "molesta" a la vaca sagrada también recibe el repudio de los "intocables"
Es una realidad ya anquilosada, que hoy no sirve y molesta, la qué, además, aparece como difícil de cambiar.
En la actual administración llevada adelante por el gobierno del Frente Amplio, uno de sus logros más resonados es la implementación del Plan Ceibal, por el cual los niños de nuestro país han recibido una laptop y se han iniciado en la necesaria alfabetización informática. A su vez, ha sido Informática la materia del sistema formal de enseñanza que ha sido más recortada, registrando grandes pérdidas, tanto de horas como de puestos de trabajo y condiciones laborales en un período de sólo 5 años: a) a partir de 2006, reducción del 50% de las horas de aula al anularse el par docente, lo que implicó una perdida notoria -tanto para docentes como para alumnos- de calidad educativa. b) Posterior disminución de horas semanales por grupo, pasando de 5 a 4 horas, lo que supuso una nueva pérdida de puestos de trabajo y la reducción de la presencia e importancia curricular de la materia. c) A partir de este 2010, eliminación del 50% de los cargos de laboratorio en aquellos liceos que cuentan con más de una sala de Informática, lo cual significa no sólo más pérdidas de horas y puestos laborales, sino un nuevo retroceso en las condiciones laborales, en tanto supone que el docente de aula de informática pierde un nuevo apoyo a su tarea (el mismo apoyo que también pierden las instituciones liceales, dado el perfil que tiene el cargo docente para el Laboratorio de Informática). Tres grandes reducciones en solo 5 años de gobierno del FA, con notable efecto sobre las condiciones laborales y con pérdida de trabajo para los docentes de Informática.
Y en todos los casos, las decisiones se tomaron sin consultas ni explicaciones. Contradictoriamente, en los discursos -y parece que casi únicamente allí- se ha priorizado el carácter consultivo y participativo para todos los espacios educativos. Pero, en el caso de lo sucedido en este año, ni siquiera se informó del nuevo recorte de horas para la materia: ni siquiera la mínima "gentileza" de poner en conocimiento al personal docente, que vivió además la incertidumbre y la angustia de no ver aparecer el llamado de elección de cargos docentes en los tiempos habituales. ¿Qué hubiese pasado, qué se diría sobre los derechos de los trabajadores, sobre la pérdida de fuentes de trabajo, sobre el carácter inconsulto y hasta sobre el "manoseo psicológico" si esto pasaba en un gobierno de derecha? No por compartir otros logros de la izquierda, ni por compartir en general su visión de la sociedad se puede ser ciego a otros errores que están teniendo. Es que parece que el tan mentado Plan Ceibal tiene otros "efectos presupuestales", un lado "oculto" y menos deseable de ser publicitado a todo "bombo": mientras se plantea un discurso de apoyo a lo tecnológico y a la informática por parte de las autoridades educativas y de gobierno, que se concreta en los hechos con la puesta en práctica del Plan Ceibal, el gobierno apunta a quitar presencia curricular a la materia, reduce radicalmente los puestos de trabajo y perjudica las condiciones laborales de los docentes con que cuenta el sistema educativo para llevar su tarea de educación informática. Más ceibalitas y menos Informática y docentes de la materia en los liceos parece ser la notable contradicción instalada.
El discurso que hace hincapié en las tan mentadas ceibalitas y su posible efecto casi "mágico" parece no contar para nada con el factor humano docente profesional. Gasto enorme de presupuesto en el Plan estrella de esta administración y reducción sistemática de presupuesto para el factor humano docente del sistema educativo que lleva adelante esta disciplina. No se trata de fomentar falsas oposiciones (ceibalitas o docentes), de algo que debería ciertamente ser complementario y no opuesto, pero vale tener bien en claro por dónde va la idea de quienes llevan adelante estas actuales políticas educativas. ¿Qué diríamos de la siempre "nefasta" derecha local frente a situaciones como estas si fueran ellos los que las estuviesen llevando adelante? Lo mínimo que diríamos es que están sustituyendo docentes por laptops en nuestro sistema educativo formal, arrasando a la vez con todos los mecanismos de participación y respeto de condiciones de trabajo, en el marco de una clara lógica del "capitalismo desenfrenado e inhumano", en una clara actuación de corte "empresarial" y en contra de los derechos de todo trabajador. Pero, bueno, esta política y manera de actuar es la que precisamente está llevando adelante un gobierno de izquierda. Difícil de digerir.
Y aunque siempre es malo ver la realidad desde la caricatura y los panfletos ideológicos, sirve para ayudar a comprender algunas cuestiones centrales que el asunto tiene. Es que no es gratuita la aversión que se tiene con Informática tanto desde las autoridades educativas de izquierda como desde los propios gremios docentes (los cuales en absoluto han salido ni saldrán a denunciar esta situación), en la medida que la disciplina Informática padece un "doble estigma: a) es "hija directa" de la Reforma Rama (con lo cual la disciplina y los docentes de Informática quedaron vinculados a una reforma impuesta sin consulta alguna y con gruesos errores pedagógicos, siendo considerados sus docentes casi "arribistas", finalmente funcionales y al servicio de una "lógica de mercado educativo" impulsada por la derecha), por lo cual los gremios docentes en todo momento le han visto con muy poca simpatía; y es considerada una materia "instrumental", alejada de los presupuestos "humanistas" e "ilustrados" que dominan en el imaginario docente.
La disciplina Informática no cuenta con prestigios epistémicos ni con apoyos gremiales dentro del sistema educativo. Su fragilidad política en ese sentido es tal que no es necesario para las autoridades ni siquiera notificar o explicar por qué se le reduce horas. ¿Qué pasaría si esos procedimientos se dieran con disciplinas como Historia, Matemática, Literatura o alguna otra materia "fuerte", tanto en lo gremial como en su "legalización" epistemológica? No pasaría, claro. Los juicios intelectuales (o prejuicios, mejor dicho) "humanistas, ilustrados y progresistas" que dominan en la actual administración educativa, más allá del discurso sobre el Plan ceibal y los beneficios de las nuevas tecnologías, forman parte importante de esta situación.
En los hechos, ya ven ustedes cuál es la práctica educativa que se está llevando adelante en cuanto a la materia Informática en nuestro sistema educativo secundario, más allá de la ceibalita que reciben nuestros hijos para aprender nociones básicas de informática y jugar un rato. Tampoco es para nada extraño que sea Inglés la otra materia que tuvo pérdidas horarias dentro de la nueva reformulación impulsada en este período. Forma parte de una misma lógica y visión de lo educativo. Es que se considera que Inglés e informática son meramente "instrumentales", o sea materias "menores" según cierta concepción "ilustrada y humanista". En tanto, el mundo ciertamente va hacia otros lados, precisamente hacia fortalecer las materias "instrumentales" como Inglés e Informática a lo largo de toda la currícula. Hay cuestiones básicas para las nuevas sociedades del siglo XXI: dominar matemática, el idioma madre, tener un segundo idioma internacional y adquirir el lenguaje y los conocimientos básicos de la herramienta más poderosa de estos tiempos históricos: la informática.
En tanto, en nuestro país Informática apenas se imparte en dos años del sistema educativo formal (primero y segundo de liceo) con una carga horaria reducida, un solo docente para decenas de alumnos y con programas (a los lineamientos programáticos de contenidos me refiero) poco apropiados. El abandono no puede ser peor. Ni tampoco la poca visión sobre la importancia efectiva de la materia. ¿O se cree de verdad que las ceibalitas tendrán por sí mismas alguna suerte de efecto mágico que logrará generar sujetos críticos utilizando las nuevas tecnologías, mas allá del factor humano y de buenos programas educativos que orienten ese contacto con el elemento físico que es la laptop? La apuesta debe ir precisamente en el sentido contrario del actual: no seguir quitando presencia a Informática, sino fortalecerla, logrando actualizar sus planes y presentándola como materia obligatoria a lo largo de los seis años del sistema educativo secundario, sumando cursos anuales especializados para los años de bachillerato, que sirvan como preparación para ingenierías informáticas, carreras audiovisuales, mano de obra calificada para empresas de software, etc, etc.
Mientras que los países que más rápidamente se adaptan a las nuevas circunstancias y logran a partir de esto crear sociedades con mayores posibilidades económicas -y de oportunidades- impulsan a la materia Informática a lo largo y ancho de todo su sistema educativo, tanto en primaria como en secundaria, en Uruguay le damos una laptop a los niños en la escuela, ponemos solo dos años de Informática para todo el nivel secundario y nos dedicamos a podar sus horas y quitar sus docentes dentro del sistema (teniendo la ventaja de que los docentes de informática tienen además formación en otras materias, por lo cual se trata de un cuerpo interdisciplinario que facilita la integración de saberes y el apoyo a otras materias curriculares). ¿Mentalidad tercermundista, cortedad de visión? Claramente, siempre ha sido -y sigue siendo- parte de nuestro problema más arraigado.
(*) Nota publicada en el blog (http://pabloromero7.blogspot.com )
Es pequeño, casi enclenque, gafudo, arría los pantalones a la antigua usanza, con el cinto calzado casi en el esternón. Que le darías una limosna. Es humilde, gentil, escucha. Que parece un filósofo. Es multimillonario, pero sobre todo es el emprendedor de éxito, con 105.000 empleados, en su mayoría ingenieros, que "ha cambiado la percepción antipática que los indios tenían de los empresarios", comenta Toni Joseph, consejero delegado de Mindworks Global Media Services. "Es el Bill Gates de la India, el que hizo de su ciudad de Bangalore un Silicon Valley", le define su amiga Bachi Karkaria, periodista del Times of India. Es Narayana Murthy (1946), el fundador y presidente de Infosys, uno de los siete empresarios más admirados (y premiados) de todo el mundo. Un tipo capaz de contratar 25.000 ingenieros en un solo ejercicio, pero que sigue viviendo frugalmente en su domicilio de siempre.
Su trayectoria viene a cuento porque 2009 ha sido el año de los emergentes países BRIC, con China afianzándose en la locomotora de la economía mundial, Brasil consolidando su hegemonía latinoamericana y todos ellos cortando el bacalao en la cumbre de Copenhague. Porque conviene a los españoles, ahítos de traficantes y negociantes, recordar que existen verdaderos empresarios. Y porque almorzar con él es una experiencia que se debe compartir.
Murthy fundó Infosys en 1981 con seis amigos y los ahorrillos de su esposa. Iba en ciclomotor. Estallaba la revolución de los ordenadores personales, de alto poder y bajo coste, y empezaban a ser fiables para las finanzas, telecos, control de producción o servicios al cliente, relata. "Algunos nos dimos cuenta de esa revolución y sabíamos que teníamos talento, decenas de miles de ingenieros en paro, que podrían proporcionar soluciones a las necesidades de los países del G-7", rememora.
La empresa de tecnologías de la información creció a borbotones sobre todo desde la liberalización económica india en los noventa, y tras el estallido de la burbuja de las puntocom, cuando muchas compañías norteamericanas deslocalizaron a mansalva sus desarrollos de software y backoffice (administración/gestión interna). Primera empresa de su país en cotizar en el Nasdaq, en 1999, factura 2.000 millones de dólares anuales, obtiene unos beneficios trimestrales de 317 millones, y está implantada en más de veinte países. No en vano el 90% de sus pedidos proceden del exterior, frente a la líder, Tata Consultancy Services (3.000 millones), orientada al mercado interior y los contratos gubernamentales.
Murthy explica esos resultados por la explotación del recurso "talento": "Hemos creado una cadena de valor añadido de talento, entrenando a nuestra gente a ser innovadores, a plantearse problemas y sus soluciones". Y por una visión globalista del negocio que permite convertir lo negativo en positivo. Como la invención de una nueva jornada laboral: "Combinando los horarios de trabajo en India y América, el día de 24 horas permitía resolver los problemas de los clientes cuando éstos dormían", como ya formuló en el IESE barcelonés, del que es asiduo visitante, en 2007.
Mientras unos apuestan a que China, por tamaño, disciplina y desigualdades menores ostentará el liderazgo asiático a medio plazo, otros votan por India, porque pese a sus mayores desigualdades, sociales, étnicas y religiosas, el capitalismo (emergente) se da ahí la mano con la democracia (imperfecta), evitando el trauma de enterrar una dictadura y bautizar un Estado de derecho. Para Murthy, los cimientos de la fortaleza de su país los puso Nehru, "nuestro éxito es tributario de su apuesta por la educación y la formación". Pero considera como requisito indispensable para su potencia el logro de una paz duradera en la región (Paquistán, Sri Lanka, Bangla Desh...). Mientras, su sector ha aportado a la economía india el 40% de los empleos creados en el último decenio; ha multiplicado por seis la educación en ingenierías; genera al año unos ingresos de 47.000 millones de dólares, y el 33% del comercio exterior. Y se las promete felices, porque para 2020, el mercado mundial de externalización por software, hoy de 400.000 millones de dólares, se triplicará.
Pero la India-potencia económica sigue teniendo pies sociales de barro, reconoce. "Una buena parte de mis conciudadanos no se beneficia de esos extraordinarios resultados", la mitad no tienen acceso a los servicios sanitarios, el 80% no dispone de cuenta corriente en el banco; cerca del 45% de la distribución alimentaria falla.
Por eso ejerce, como Gates, de filántropo militante con la Fundación Infosys. Y es que, multimillonario de vida frailuna, este "capitalista desde la razón", admirador sin recato de Milton Friedman, se confiesa también un "socialista de corazón". Como empresario notorio, su filosofía es sencilla: "Actuar lleva a ser reconocido; el reconocimiento trae el respeto; el respeto acarrea poder. La humildad en el uso del propio poder realza la dignidad de una organización". Igual que aquí, ¿verdad?
Nombre: Carlos Santiago.
Fecha de Nacimiento: olvidada
Profesión: periodista y escritor. Una persona que quiere estar comprometida con la libertad y particularmente la que me "impongo en cada una de mis notas periodísticas"
Como escritor me gusta volar, caminar por un mundo imaginario, en el que me sumerjo con pasión, involucrándome con mis personajes que generalmente me llevan de un lado al otro sin respetarme en lo más mínimo.
En lo formal estoy preparando algún nuevo libro, tarea de siempre - casi eterna - y en lo menos etéreo, integré la mesa de la secretaría de redacción del diario LA REPUBLICA de Montevideo.
También la secretaría de redacción del suplemento Bitácora (http://www.bitácora.com)
"Microbiología: básica, ambiental y agrícola", de la doctora Lillian Frioni, profesora de Microbiología de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República, de Montevideo, responsable de la Unidad Asociada Ecología Microbiana de la Facultad de Ciencias, de la misma Universidad, e investigadora del Programa de Desarrollo de Ciencias Básicas (PEDECIBA).
Fue profesora titular de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Rosario (Argentina) y de la Universidad Nacional de Rìo Cuarto (Argentina).
Este último libro de Frioni tiene fecha de ediciòn de mayo del 2006 y fue publicado por el Departamento de Publicaciones de la Facultad de Agronomìa.(464 páginas)
Email de contacto: (lfrioni@fagro.edu.uy) o/y (aeapublicaciones@fagro.edu.uy)
Facultad de Agronomía (Avenida Garzón 780, Montevideo, URUGUAY)