Se levantaron los bloqueos; ahora a negociar el resarcimiento económico

Finalmente se puso fin a la ilegalidad de los cortes de rutas en la provincia de Entre Ríos, una insoportable afrenta a toda la legislación común que se establece en el acuerdo de integración que formó el MERCOSUR y, por supuesto, lo establecido en la propia legislación argentina. Se violaron, en definitiva, claras normas constitucionales que hacen al funcionamiento democrático mismo de estos países. Y ello ocurrió con el apoyo de un gobierno provincial y la "vista gorda" del propio gobierno nacional argentino que incluso, en alguna oportunidad, envió a un representante - el mismísimo jefe de gabinete Alberto Fernández - a estar presente en una asamblea de los piqueteros en Gualeguaychú.
El gobierno de Néstor Kirchner es el responsable central de toda una situación que determinó graves perjuicios para Uruguay, para el comercio exterior, cuyo ingreso y egreso, debió de modificar sus conductos y, fundamentalmente, para el tránsito de personas. Quiérase o no el turismo se vio resentido por esta situación, pues muchos visitantes habitualmente llegaban a Uruguay por vía terrestre, especialmente por automóvil.
También se perjudicó al transporte, tanto a las empresas de carga, como a las especializadas en pasajeros que debieron suspender frecuencias y multiplicar costos por el alargamiento de sus rutas en cientos de kilómetros, ya que debían pasar a la Argentina por la zona de Salto-Concordia.
Una responsabilidad que todos debemos tener presente, no para enrostrar a cada momento y utilizar a cada paso, sino para medir la seriedad de un gobierno, como el Argentino, que ahora - desde este miércoles - deberá comenzar a negociar con el uruguayo una salida para una situación que está bien clara.
-¿Hay algo para negociar? Tabaré Vázquez, por imperio de las circunstancia y como consecuencia de una imposición poco clara, se sentará a hablar con el presidente argentino para, en el bucólico marco de la estancia de Anchorena, se llegue a acuerdos sobre la construcción de las plantas en las inmediaciones de Fray Bentos.
Pero, ¿qué acuerdos? Ya el gobierno uruguayo aseguró que se exigirá a las empresas que construyen las plantas que utilicen la más moderna tecnología que evite la contaminación, tal como ocurre en los países de la Unión Europea. Esto ya está decidido y en marcha, no hay que discutirlo con Kirchner.
Uruguay también ha sostenido la necesidad de crear una comisión técnica binacional, de alto nivel, con el fin de hacer un seguimiento permanente de cada etapa en la producción de las fábricas de celulosa, para que las mismas mantengan los estándares de calidad acordados y, por supuesto, no violenten con alguna trasgresión o error, la preservación del medio ambiente. Esto también está decidido, no hay porque discutirlo con el presidente argentino. Quizás lo que cabría sería analizar con él sería la integración de esa comisión técnica de alto nivel.
Por ello no entendemos para qué, por qué razón peregrina, como la contracara del levantamiento de los cortes de rutas se habla de que las empresas tienen que suspender por 90 días las obras, con lo que ello significa con sus costes por lucro cesante, por salarios caídos, por atrasos en los trabajos, etc. ¿Para qué detener los trabajos?
Nos parece que esa es otra imposición inadmisible de la parte argentina, una especie de piedra de cambio que el gobierno de Kirchner trata de utilizar para no romper totalmente con los piqueteros que ilegalmente cortaron las rutas, en algunos casos por casi 50 días, con el apoyo del gobierno provincial y el aliento, ostensible, del propio gobierno de Néstor Kirchner.
Un tema que debería estar en la mesa de discusión a la que se sentarán los dos mandatarios mañana en Anchorena, es el resarcimiento a Uruguay por los perjuicios provocados por los ilegales cortes de rutas. Ese tema no debería estar ausente, de ninguna manera, pues lo hecho por el gobierno argentino tuvo una connotación demasiado grave, onerosa para nuestro país y ahora, porque estamos "respirando de nuevo", no es bueno olvidar todo aquel sufrimiento. ----




"Microbiología: básica, ambiental y agrícola", de la doctora Lillian Frioni, profesora de Microbiología de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República, de Montevideo, responsable de la Unidad Asociada Ecología Microbiana de la Facultad de Ciencias, de la misma Universidad, e investigadora del Programa de Desarrollo de Ciencias Básicas (PEDECIBA).
Fue profesora titular de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Rosario (Argentina) y de la Universidad Nacional de Rìo Cuarto (Argentina).
Este último libro de Frioni tiene fecha de ediciòn de mayo del 2006 y fue publicado por el Departamento de Publicaciones de la Facultad de Agronomìa.(464 páginas)
Email de contacto: (lfrioni@fagro.edu.uy) o/y (aeapublicaciones@fagro.edu.uy)
Facultad de Agronomía (Avenida Garzón 780, Montevideo, URUGUAY)


GeoBitácoras:



Pepo dijo
¡Te parece! En una negociación también hay que conceder y Uruguay no está en condiciones de jugar al duro, especialmente luego que tu presidente, el que votaste aceptó las condiciones de Kirchner, tal como se hizo publico en la conferencia de prensa. Por lo tanto, creo, que si bien tenés razón en el fondo de tu nota, los hechos le impedirán a Uruguay mantener mucho esa posición. Creo que Vázquez, en todos los casos, mostró su soledad, su falta de asesoramientos, su carencias de construcciones estratégicas en común. Es evidente que carece de un equipo de colaboradores directos que sirvan para algo. Más bien son empleados que le manejan el auto, le llevan las carpetas, le acercan el agua y quizás - si esa no es una tarea demasiado complicada - le manejan alguna agenda.
25 Marzo 2006 | 01:40 PM