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Bitácora de Charly

Un caminante incansable en busca de la verdad y un trabajador por la felicidad colectiva

4 Junio 2006

Uruguay: Una situación económica compleja

En los últimos años, Uruguay sufrió varias crisis. La peor fue la del año 2002 porque afectó el ahorro de muchas personas y determinó el cierre de todos los bancos de capital presuntamente nacional. Allí el ahorro se fue al diablo y la economía se contrajo a niveles pocas veces vistos en el país, dejando a lo largo y ancho de las ciudades largas cadenas de persianas cerradas.

Era el efecto que el mercado interno, en razón de lo ocurrido, se había reducido drásticamente y su corolario más indeseable fue la desocupación y la marginación de cientos de miles de compatriotas, algunos casos a tal nivel, que pasaron a sobrevivir en las propias calles.
El tiempo pasó, la economía en alguna medida – especialmente en lo que tiene que ver con las exportaciones porque el absurdo desfasaje cambiario, que había comenzado a producirse luego de la devaluación brasileña, terminó por la razón del artillero- comenzó a repuntar, la copa de los exportadores comenzó a dejar derramar algunos de sus sobrantes y mejoró en algo la venta en los shopping, de autos 0 kilómetro y otros bienes durables.
Sin embargo, por las deficiencias estructurales de la economía y el sistema adoptado a fines del gobierno de Jorge Batlle y en el comienzo del encabezado por Tabaré Vázquez, esos mejores guarismos no sirvieron para que esa mejoría que se mostraba en la macroeconomía también se reflejara a nivel micro.
Sin embargo hubo otro hecho importante, que fue la puesta en marcha de los Consejos de Salarios, mecanismo para nada nuevo, pero que determinó la posibilidad de negociar entre trabajadores y empresarios nuevos niveles salariales. En alguna medida el mecanismo sirvió para mejorar el poder adquisitivo de los trabajadores de la actividad privada, lo que se reflejó de inmediato en la actividad general del país, ya que el mercado interno comenzó a reactivarse a un ritmo aceptable. Todo ello con un techo, dado por el nivel de los incrementos logrados que tampoco fueron concedidos ni con generosidad ni visión de futuro. Paralelamente el gobierno, por influencia de su ministro de Economía, se negó a adoptar una política de incrementos para la administración pública, en donde parecía imprescindible comenzar a revertir injusticias salariales abrumadoras. Se mantuvieron congelados los ingresos, en un error conceptual mayúsculo, que determinó que le reactivación de la economía tuviera márgenes acotados.
Pese a que hubo un pequeño repunte de los depósitos bancarios, es claro que los uruguayos aún tienen temor de volver a colocar sus ahorros en los bancos. Por otro lado, la tasa de interés en pesos sigue siendo poco atractiva cuando no negativa frente a la inflación. Esa combinación tasa de interés real-riesgo institucional conspira contra el desarrollo del mercado de capitales.
El tipo de cambio tampoco es una alternativa para el ahorro pues se estima peligroso “refugiarse” en el dólar, una alternativa que sigue perdiendo consistencia, porque al Ministerio de Economía le sirve esta política de achicar el endeudamiento reactivando el valor del peso frente a la divisa norteamericana.
¿Qué puede hacer la gente con sus ahorros? No debe sorprender, entonces, que el mercado inmobiliario aparezca como la alternativa de inversión más segura que ve el ahorrista. El aumento de los precios de los bienes inmobiliarios en Montevideo solo puede explicarse si se ve la propiedad como refugio de ahorro.
Las constantes subas de precios en algunos sectores de la ciudad no están convalidadas por salarios en dólares. Para poder pagar un precio alto en dólares por metro cuadrado construido hay que tener un buen ingreso medido en dólares, y no es el caso de la mayor parte de la población.
Tampoco crédito hipotecario explica la suba, pues el Banco del ramo vive sus horas más difíciles, a punto de suspender su actividad, en una situación de quiebra técnica, otro elemento que explica los precios en el mercado inmobiliario.
La mayoría de la población no califica, por nivel de ingresos, para acceder y tampoco van a ser tantos los que se arriesguen a tomar uno en pesos a tasa variable en medio de tensiones inflacionarias.
Quien compra como inversión tiene que considerar que cuanto mayor sea el precio en dólares que paga por metro cuadrado mayor será el alquiler en dólares que tendrá que cobrar para obtener una renta razonable. ¿Hay tanta gente que puede pagar alquileres así?
La impresión es que los pequeños sectores que tienen capacidad de ahorro y siguen viendo la propiedad como un buen refugio van a dejar de comprar donde los precios subieron demasiado y buscar oportunidades en zonas de valores rezagados, como los balnearios del este, en donde existen ofertas ruinosas.

servido por Carlos 2 comentarios compártelo

2 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Analista

Analista dijo

Atinado tu comentario, pero faltan aspectos para completar el panorama. Me parece que te faltó ahondar en un aspecto relevante que está vinculado a nuestra dependencia económica, a la necesidad que tenemos tanto de la regiòn como del mundo y de la incomprensión que existe en el equipo económico de la necesidad de mejorar el poder de compra de la gente. Dicen que nuestro mercado interno es insignificante, pero es el que tenemos, y el comercio, la industria, los importadores dependen de la capacidad de compra de la gente. Si Astori sigue emperrado en lo mismo, despreciando a los uruguayos como compradores, todo seguirá siendo mediocre, chato, incoloro e insipido. Si un día toman la iniciativa de mejorar el circulante vía aumentos salariales es obvio suponer que todo mejoraría, saldríamos de la actual mediocridad. Me olvidaba de las jubilaciones y las pensiones, totalmente achatadas. ¿Te imaginás los viejos con algo más de poder de compra?

5 Junio 2006 | 12:05 AM

Victoria

Victoria dijo

Coincido plenamente con Analista. La Economía es una disciplina aparentemente inexpugable para los que no somos formados en la materia. Aún así, en los últimos tiempos nosotros, los comunes mortales, nos hemos encontrado, cada vez con mayor frecuencia, enfrascados en conversaciones, debates e incluso discusiones plagadas de terminología que apenas si sabemos emplear: cosas como inflación, producto bruto interno, calificadoras de riesgo, atraso cambiario, especulación, déficit fiscal y mil más, se incorporaron al lenguaje cotidiano.
Más allá de su complejidad, sin embargo, nosotros, los de a pie, percibimos que los Dioses del Olimpo Económico no beben de la copa del Sentido Común. Cometen el error de siempre y apuntan sus egregias narizotas al elevado horizonte macro. Por acá abajo aumentan el combustible y las tarifas públicas, y se va al carajo el poder adquisitivo.
La prioridad de la reactivación del Mercado Interno, la aplicación de políticas económicas que atendieran urgentemente las necesidades básicas de la gente y la inversión inteligente del Estado fueron, entre otros, pilares y promesas...
Sería prudente que nuestro equipo económico considerase abrir sus aparentemente deficientes oídos, quizá entonces ese indeseable murmullo de irritación y descontento que parece ir en un sordo y ominoso in crescendo se apagaría.

6 Junio 2006 | 07:46 AM

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"Microbiología: básica, ambiental y agrícola", de la doctora Lillian Frioni, profesora de Microbiología de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República, de Montevideo, responsable de la Unidad Asociada Ecología Microbiana de la Facultad de Ciencias, de la misma Universidad, e investigadora del Programa de Desarrollo de Ciencias Básicas (PEDECIBA). Fue profesora titular de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Rosario (Argentina) y de la Universidad Nacional de Rìo Cuarto (Argentina). Este último libro de Frioni tiene fecha de ediciòn de mayo del 2006 y fue publicado por el Departamento de Publicaciones de la Facultad de Agronomìa.(464 páginas) Email de contacto: (lfrioni@fagro.edu.uy) o/y (aeapublicaciones@fagro.edu.uy) Facultad de Agronomía (Avenida Garzón 780, Montevideo, URUGUAY)  Bitacoras.com

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