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Bitácora de Charly

Un caminante incansable en busca de la verdad y un trabajador por la felicidad colectiva

8 Julio 2006

El informe de la Facultad de Ciencias sobre las pasteras

La inoportunidad del informe sobre una investigación elaborada por la Facultad de Ciencias es evidente y, su publicación tiene un papel a jugar, sin ninguna duda, en el tira y afloje que comenzará a dilucidarse dentro de unos días cuando la Corte Internacional de La Haya comience a dar a conocer sus decisiones sobre las pasteras que se levantan en la zona de Fray Bentos.

Por supuesto que no es nuestra intención cuestionar a los medios de prensa que hicieron público el trabajo (al parecer una revisión bibliográfica, sin respaldo experimental, riguroso, comprobable alguno), que se dio a conocer en el momento en que los jueces de de la Corte de La Haya analizaban los distintos aspectos del tema.
Un trabajo, eso sí, a tener en cuenta para ahondar líneas de investigación, para adoptar recaudos y tener cuidados estrictos en la defensa del medio ambiente, pero de ninguna manera un señalamiento de lo que ocurrirá en definitiva en esa zona del río Uruguay cuando se pongan en funcionamiento las plantas que elaborarán pasta de celulosa.
Una revisión bibliográfica es eso y nada más. Se trata de un trabajo empírico, de una puesta al día de lo que ocurre en algunos casos, tomados como ejemplos de otros países, que se trasladan a nuestra realidad, como si aquí se fueran a repetir automáticamente, determinando contingencias que – leyendo lo expresado – parecerían catastróficas.
¿Por qué ocurrió todo esto? Está muy bien que la Facultad de Ciencias haya realizado un esfuerzo para ponerse al día en la problemática y, eventualmente realizar trabajos de campo para medir los impactos ambientales. Se trata de una entidad científica prestigiosa, con investigadores de alto nivel.
Pero, no entendemos, por qué este apresuramiento, de hacer público un trabajo previo, difusión en la que jugaron evidentemente intereses contrapuestos. El o los periodistas que estuvieron presentes en la reunión del Consejo de la Facultad en donde se trató el tema, fueron convocados por alguien, interesado de que la revisión bibliográfica saliera a luz, aunque ese hecho por si solo, fuera de contexto, provocara alternativas negativas difíciles de predecir.
Aquí juega una cuestión de responsabilidad institucional, porque el resultado de ese trabajo se debió dar a conocer abiertamente, no solo a “algún” periodista, y además informar que se trataba de un análisis limitado, previo, que abre caminos para un trabajo de campo más profundo y detallado. El Consejo de la referida Facultad – que no es una isla en el océano del descontrol – debió haber sopesado la oportunidad de hacer conocer esta minuciosa revisión bibliográfica y, si entendía que era correcto – ¡quizás sí lo fuera! - , la que debía complementarse con una explicación detallada sobre su limitado alcance.
Lo ocurrido, en definitiva, es lamentable y por supuesto fue utilizado por el gobierno argentino para tratar de influenciar en la Corte Internacional de La Haya, a donde debió enviar cantidad suficientes de fotocopias sobre el resultado de esa revisión bibliográfica con resultados favorables, cuando se toma la información tal como se obtuvo y se informó, a los intereses argentinos.
Por supuesto, que no queremos aparecer aquí como planteando cortapisas a la información, que cuando se tiene debe darse. Sino que nos importa dar nuestra opinión sobre el significado que puede tener un informe menor, parcial, sin trabajo de campo, basado en experiencias ajenas, sin que esto se aclarara bien y sin que se dijera que se trataba de eso y nada más.
El que tiene que medir la oportunidad de dar a conocer un trabajo de esta naturaleza es el organismo que lo elabora que, además, tiene que completar la información haciendo pública su naturaleza. No es adecuado sostener – como alguien lo hizo – que se trató de un “excelente trabajo”, cuando es nada más y nada menos que el comienzo de un análisis que debiera continuar para confirmar, sobre el terreno, si las aventurada afirmaciones que allí se realizan son de recibo.
Lo que no podemos aceptar (ni creer), que alguna persona, por intereses subalternos, haya tratado de magnificar este trabajo, actuando como informante de la prensa, dando a conocer que el tema sería tratado en el Consejo de la Facultad, para provocar en efecto indeseado que se ha producido.
Sería muy grave, extremadamente grave, confirmarlo.

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servido por Carlos 2 comentarios compártelo

2 comentarios · Escribe aquí tu comentario

locaporlaluna

locaporlaluna dijo

Ojalá que no, pero el miedo y el poder son dos grandes monstruos que pueden lograr grandes catástrofes, y cuando los intereses están en juego, salen de sus antros.
Apostemos a la gente incorruptible, que siempre queda, en todos los rincones.
Un cariño grande, Carlos

8 Julio 2006 | 08:45 PM

Sin pelos en la lengua

Sin pelos en la lengua dijo

Me han dicho que el señor Panario aspiraba al cargo que tiene Alicia Torres al frente de la DINARA. Y, justamente, Panario es el que está detrás de este informe inoportuno, parcial y que nada tiene que ver con lo que ocurre en el río Uruguay. Es un infome que hace estallar los testiculos no a que se reduzcan por la contaminación que no existe más que en los libros que leyeron y que son de otras realidades. Lamentable Charly, muy lamentable.

10 Julio 2006 | 06:56 PM

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logo Nombre: Carlos Santiago. Fecha de Nacimiento: olvidada Profesión: periodista y escritor. Una persona que quiere estar comprometida con la libertad y particularmente la que me "impongo en cada una de mis notas periodísticas" Como escritor me gusta volar, caminar por un mundo imaginario, en el que me sumerjo con pasión, involucrándome con mis personajes que generalmente me llevan de un lado al otro sin respetarme en lo más mínimo. En lo formal estoy preparando algún nuevo libro, tarea de siempre - casi eterna - y en lo menos etéreo, integré la mesa de la secretaría de redacción del diario LA REPUBLICA de Montevideo. También la secretaría de redacción del suplemento Bitácora (http://www.bitácora.com)
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"Microbiología: básica, ambiental y agrícola", de la doctora Lillian Frioni, profesora de Microbiología de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República, de Montevideo, responsable de la Unidad Asociada Ecología Microbiana de la Facultad de Ciencias, de la misma Universidad, e investigadora del Programa de Desarrollo de Ciencias Básicas (PEDECIBA). Fue profesora titular de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Rosario (Argentina) y de la Universidad Nacional de Rìo Cuarto (Argentina). Este último libro de Frioni tiene fecha de ediciòn de mayo del 2006 y fue publicado por el Departamento de Publicaciones de la Facultad de Agronomìa.(464 páginas) Email de contacto: (lfrioni@fagro.edu.uy) o/y (aeapublicaciones@fagro.edu.uy) Facultad de Agronomía (Avenida Garzón 780, Montevideo, URUGUAY)  Bitacoras.com

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