Index Librorum Prohibitorum
El siglo XX ha sido también de oscurantismo. Es bueno en ocasiones refrescar la memoria y recordar que solo la Iglesia Católica había prohibido una cantidad de libros y autores, justamente muchos de los más avanzados del siglo, cuyas obras sufrieron un nivel de clandestinidad que, de alguna manera, también las revaloró. Como no entender, entonces, lo ocurrido con una obra menor, como "El Código Da Vinci", obra sobre la que cayeron los rayos y las centellas del sectarismo ideológico y - cuando hablamos de su versión cinematográfica - tuvo una unanimidad en contra de críticos, lo que sorprendió, porque se trata de otra súper producción norteamericana, bien realizada, con un director solvente y escenarios atractivos (Paris, Londres, la Champagne francesa, etc.), que cuenta la historia alambicada que conocemos y que no le hace mal a nadie. Se trata de un triller entretenido y realmente atractivo. Quizás los críticos uruguayos hayan preferidos obras nacionales como La Perrera que, sorprendentemente, tienen el mismo costo (hablamos el de la entrada al cine) para el espectador.

Indice de libros prohibidos en el siglo XX
Prohibitorum o "Índice de libros prohibidos", también llamado Index Expurgatorius es una lista de aquellas publicaciones que los laicos de la Iglesia Católica catalogaron como libros perniciosos; además establecía las normas de la iglesia con respecto a los libros. El propósito de esta lista era prevenir la lectura de libros o trabajos inmorales que contuvieran errores teológicos y prevenir la corrupción de los fieles.
Fue creada en el año 1559 por la Sagrada Congregación de la Inquisición de la Iglesia Católica Romana (posteriormente llamada la Congregación para la Doctrina de la Fe). El índice fue actualizado regularmente hasta su última edición que data de 1948, con materiales que fueron agregando tanto la Congregación o el Papa. La lista no era simplemente un conjunto de obras prohibidas, los autores se veían obligados a defender su trabajo: podían volver a publicarlas con modificaciones si ellos deseaban evitar que alguna engrosara la lista y se fomentaba la censura en las publicaciones.
La trigésima segunda edición, publicada en 1948, contenía aproximadamente 4.000 títulos censurados por varias razones: herejía, deficiencia moral, sexo explícito, inexactitudes políticas, entre otras. Autores notables fueron incluidos en esta lista: Laurence Sterne, Voltaire, Daniel Defoe, Nicolás Copérnico, Honoré de Balzac, Jean-Paul Sartre, André Gide, el sexólogo holandés Theodor Hendrik van de Velde, autor del manual de sexo El matrimonio perfecto.

Algunos de los títulos integraron este índice por tener un contenido político definido: en 1926, la revista "Acción francesa", que adoptaba los derechos por las causas de ese país, fue puesta en la lista.
Los efectos de este índice se sintieron por todos lados, más allá del mundo católico. Durante muchos años, en lugares como Quebec, Espana, Italia y Polonia (países católicos), fue muy difícil encontrar copias de estos libros, especialmente fuera de las grandes ciudades. Como lista oficial fue abandonada en 1966 bajo el papado de Pablo VI, seguidamente del final del Concilio Vaticano II y en gran parte debido a consideraciones prácticas. No obstante puede ser considerado un pecado venial para los católicos el hecho de leer libros que eran injuriosos contra la fe o la moral, el individuo deberá autoanalizar su conciencia para disitnguir si lo hubo o no, sacerdotes pueden servir de guía espiritual.
En la primera edición (1559) aparecían tres listas que agupaban:
Todas las obras y escritos de un autor prohibido
Libros específicos de un autor prohibido
Escritos específicos de un autor incierto
Algunos autores notables cuya obra completa integraba la lista son:
Anatole France (1922)
André Gide (en 1952)
Denis Diderot
Emile Zola
Honoré de Balzac
Jean-Paul Sartre (en 1959)
Maurice Maeterlinck
François Rabelais
Henri Bergson (en 1914)
René Descartes (en 1633)
Blaise Pascal
Entre los libros específicos se encontraban:
El contrato social de Jean-Jacques Rousseau
Ensayos de Michel de Montaigne
Justine y Juliete del Marqués de Sade
Los miserables, Nuestra Señora de París de Victor Hugo (en 1864)
Madame Bovary de Gustave Flaubert
Gran Diccionario Universal de Pierre Athanase Larousse
Algunas obras de Alejandro Dumas
Las historias de amor de Stendhal (en 1828)
Las historias de amor de George Sand (en 1840)
tomado de Wikipedia
http://es.wikipedia.org/wiki/Index_Librorum_Prohibitorum




"Microbiología: básica, ambiental y agrícola", de la doctora Lillian Frioni, profesora de Microbiología de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República, de Montevideo, responsable de la Unidad Asociada Ecología Microbiana de la Facultad de Ciencias, de la misma Universidad, e investigadora del Programa de Desarrollo de Ciencias Básicas (PEDECIBA).
Fue profesora titular de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Rosario (Argentina) y de la Universidad Nacional de Rìo Cuarto (Argentina).
Este último libro de Frioni tiene fecha de ediciòn de mayo del 2006 y fue publicado por el Departamento de Publicaciones de la Facultad de Agronomìa.(464 páginas)
Email de contacto: (lfrioni@fagro.edu.uy) o/y (aeapublicaciones@fagro.edu.uy)
Facultad de Agronomía (Avenida Garzón 780, Montevideo, URUGUAY)


GeoBitácoras:



Picarona dijo
No te olvides de las dictaduras y tampoco de los libros prohibidos en el llamado "socialismo real", en donde poetas y escritores, por pensar distinto a la versión oficial que querían imponer los gobernantes. Tampoco de las quemas de libros en Chile, en Argentina y en Uruguay, cuando funcionaban las dictaduras y para los militares era delito leer, tan solo leer, algún texto opositor del marxismo. Recuerdo que a un amigo lo detuvieron por llevar en su portafolio un libro sobre el "Cubismo", el de Picasso, no el de Fidel. Lo de la Iglesia fue atroz, pero el oscurantismo se extendió más allá. ¿Qué me decís de los gobernantes que quieren amedrentar a la prensa y a los periodistas? No son harina del mismo costa.
10 Julio 2006 | 12:37 AM