¿Por qué se cree que los uruguayos somos estúpidos?
Es bueno, ante tanta expresión emotiva, tratar de centrar un poco la polémica y argumentar - si estamos en condiciones de hacerlo - a fin de que entendamos de qué se trata el conflicto en que estamos envueltos y que parece cosa de nunca acabar.

¿En que se basó la política de llevar el conflicto, por parte del gobierno argentino, ante el Tribunal de La Haya? Seguramente en la intención de intentar desactivar otro conflicto, mucho más grave, producto de la prédica constante del gobernador Jorge Busti y de un grupo de empresarios turísticos de esa provincia, que luego de espantar a los negociadores de la empresa Botnia - el primero - con sus pedidos de “participación sin riesgos” en las utilidades del emprendimiento que los inversores estaban dispuestos a realizar en la Argentina, se sintió herido en su amor propio y con suficiente fuerza como para impedir que las construcciones de las plantas se realizaran del lado uruguayo.
Y tanto va el cántaro a la fuente, que se rompe. Es así que la prédica de la supuesta defensa del medio ambiente, del río "que se contaminará", de que los entrerrianos "se morirán por cáncer" como consecuencia de los residuos infectos que dejará el trabajo de los emprendimientos pasteros, de "lluvias ácidas" que caerán sobre todos, haciendo un desierto lo que es hoy un vergel, fue prendiendo en una población abierta a las mejores causas y, de allí, a las medidas de acción directa – impulsadas por el propio gobernador, herido en su orgullo y en su bolsillo – hubo un corto paso. Comenzaron los dañinos cortes de rutas. Busti, que es un hombre sin límites, no solo pretendía eso, quería el bloqueo económico de Uruguay lo que es una medida brutal, sin límites, el preanuncio de cosas peores. ¿O no?
El trámite en La Haya estaba perdido de antemano. Uruguay no necesito de mucho para exponer su posición, le bastó decir lo que todos sabemos. Que los científicos que han estudiado el impacto ambiental han dicho, entre ellos los más cotizados del mundo, de imparcialidad evidente, como por ejemplo los canadienses recomendados por el gobierno Argentino y designados por el Banco Mundial, y otros de gran categoría internacional, que han concluido que las plantas no contaminarán porque se están cuidando todos los detalles para que así sea. Además las recomendaciones u objeciones hechas por los canadienses, de inmediato, se pusieron en marcha para solucionarlas.

Hasta aquí sobre las plantas de elaboración de celulosa que ahora, como no se puede seguir sosteniendo que contaminarán en medio ambiente, se afirma que rompen el bucólico paisaje de esa zona del río Uruguay. En esto juegan un papel los aliados de Busti, los empresarios turísticos, que tampoco quieren que se construyan.
Pero eso no es lo preocupante. Lo que sí es, es la actitud de algunos de los participantes de la polémica que salen con argumentaciones de "tribuna", como puede ser, que dicen cosas tales como "a estos uruguayos a los que les matamos el hambre", o que dicen que Punta del Este fue construida por los argentinos, utilizando el mecanismo fácil de la degradación y la ofensa personal que nada que tiene que ver aquí.
Es verdad, el que escribe esto vivió 11 años de su vida, durante su exilio, entre Rosario y Río Cuarto, y se encontró con un pueblo argentino con problemas similares al de los uruguayos, con una represión brutal, desapariciones, asesinatos. Un pueblo bueno, solidario, amable, inteligente. Pero ahora - y siempre - hay expresiones fascistoides que alarman, de un chovinismo barato que justifica todo y que pisotea la razón.
Hubo gran inversión argentina en Punta del Este, es verdad, de quienes utilizaron las SAFIS, para escapar del fisco argentino, y pusieron su dinero "negro" en obras rentables en el este uruguayo. Muchas veces dinero mal habido, producto de "coimas" como las del caso IBM-Banco Nación, de "lavado", etc.
El nuevo gobierno anunció que hará desaparecer las SAFIS, que no existirán más, porque solo sirven para "la joda", el manejo inadecuado de fondos, las trasgresiones.

Hoy Punta del Este sigue creciendo con inversión genuina que viene de todo el mundo.
El pueblo uruguayo vive una situación compleja. De algo más de tres millones de habitantes, uno está por debajo de la línea de la pobreza. La solución no es el asistensialismo, que se expresa por el "jornal solidario", "la compesanción a los jefes de familia", o otras medidas similares. El camino es crear fuentes de trabajo para revertir esta situación traumática. Por eso es necesaria la inversión extranjera, y por ello son bienvenidas las fábricas de celulosa.
Pero, como no somos suicidas, ni estúpidos, y sabemos que una de las ventajas comparativas de nuestro país es su medio ambiente, que nunca contaminaríamos, trabajamos en ese sentido. Por ello, en el caso de las empresas que se levantan en Fray Bentos se han tomado todas las medidas para que sean adecuadas a las más avanzadas exigencias de la ciencia y, por supuesto, no contaminen.
Y por eso queremos también que en la comisión de control, que tendrá decisión sobre el funcionamiento de las mismas, esté representada la Argentina, que comparte intereses sobre el río Uruguay.
La misma resolución del Tribunal de La Haya lo dice con todas las letras, si se prueba en adelante que las plantas contaminan, pueden llegar a ser "desmanteladas" Y Uruguay está de acuerdo con ello, por lo qué es necesario que Argentina se integre a la Comisión de control.
En definitiva. ¿Por qué hay gente que cree que los uruguayos somos tan estúpidos y nos importa un carajo contaminar el rìo Uruguay?




"Microbiología: básica, ambiental y agrícola", de la doctora Lillian Frioni, profesora de Microbiología de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República, de Montevideo, responsable de la Unidad Asociada Ecología Microbiana de la Facultad de Ciencias, de la misma Universidad, e investigadora del Programa de Desarrollo de Ciencias Básicas (PEDECIBA).
Fue profesora titular de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Rosario (Argentina) y de la Universidad Nacional de Rìo Cuarto (Argentina).
Este último libro de Frioni tiene fecha de ediciòn de mayo del 2006 y fue publicado por el Departamento de Publicaciones de la Facultad de Agronomìa.(464 páginas)
Email de contacto: (lfrioni@fagro.edu.uy) o/y (aeapublicaciones@fagro.edu.uy)
Facultad de Agronomía (Avenida Garzón 780, Montevideo, URUGUAY)


GeoBitácoras:



lucia dijo
Te dejo la misma pregunta que me hago en mi blog:
¿para qué los argentinos llevaron la cuestión a La Haya si ahora aseguran que son "14 tipos que no saben nada, vendidos a los intereses de los europeos. Sólo 1 la tenía clara."
¿Harán ahora piquetes en Holanda para que renuncien estos corruptos?
17 Julio 2006 | 03:05 AM