Las prácticas monopólicas de Antel y la flaqueza de quien debiera controlarlas
por Carlos Maggi
Esta nota de Carlos Maggi que publicamos a continuación, al parecer, provocó "molestias" en el directorio de la empresa pública ANTEL que habría presionado al diario El País, en donde fue publicada el pasado domingo "sugiriendole" que el ente de las comunicaciones coloca en ese matutino importantes pautas de avisos. La empresa periodìstica, al parecer, le respondió diciendo que las opiniones de Maggi son de Maggi y por lo tanto, El Paìs por más que no las comparte, "que puede hacer"
De confirmarse la información anterior estaríamos ante una presión indebida de una empresa pùblica, tendiente a cercenar la libertad de expresión. Porque el directorio de ANTEL, si no está de acuerdo con lo expresado, debería demostrar que Maggi no dice la verdad cuando sostiene que sus tarifas son altas, un verdadero "robo a mano armada" Veamos lo que dice el destacado escritor

La Ursec se creó para mejorar el servicio y preservar la competencia, pero actúa como un encubridor
Cuando el sindicato de Antel avasalló al Directorio de Antel y a la Ursec, impidiéndoles que se adjudicara la licitación para el cableado de fibra óptica convergente, el monopolio de la telefonía fija, se hizo desbordante.
En ese momento quedó en claro, que el gobierno estaba aliado al sindicato; y contra esa fuerza, la fuerza de las leyes o el bien público pueden muy poco.
La Constitución prohíbe la creación de impuestos sin ley.
Pero ¿Qué puede decir contra las ilegalidades de Antel la oposición, integrada por partidos que practicaron este abuso ad nauseam?
DEFUNCIÓN DE LA U. - Con todo, fue durante el gobierno anterior, que la Ursec fue creada por ley para asegurar la libre competencia, a efectos de bajar los precios. Pero el gobierno actual, sin derogar la norma que sigue vigente, sin suprimir la Ursec, quebró a la Unidad de regulación; la obligó a dejar sin efecto una excelente iniciativa y cambió sus titulares.
A partir de ese momento, la Ursec, enérgicamente apercibida, se cuidó muy bien de no insubordinarse; prefirió no hacer nada, en vez de ejercer la función que le comete la ley: trabajar en pro de la lealtad comercial.
Suelta del dogal, Antel redobló sus prácticas monopólicas, una manera de proceder repudiada y sancionada en todo el mundo.
Las maniobras para subir los precios por cualquier comunicación que use los servicios del ente público, llegan a extremos descarriados. Las tarifas de los teléfonos celulares se llenaron de recovecos y entre tantas complicaciones (escondrijos) pasan arrebujados, los precios locos de la telefónica oficial. Hay un corso de vivezas antélicas dirigidas a reventar a los inversores (CTI y Movicón).
Antel impone que las comunicaciones que dependen de ella, tengan precios disparatados. La lista de ejemplos en subibaja es divertida y cada una de las jugarretas imaginadas, configura de hecho, una trapisonda del hampa administrativa. Mientras tanto la policía, Ursec, la autoridad encargada de vigilar, se declara sordomuda y ciega.
El mero teléfono (bendito Alejandro Graham Bell) está convirtiéndose, fuera del Uruguay, en un servicio gratuito. En el Uruguay, triste figura, el teléfono es un peligro mensual. Hay que oír a las amas de casa, aterrorizadas.
Fueron los clientes de Antel los que pagaron el costo de la red fija. Los históricos cables de cobre que siguen en funciones, fueron costeados con las utilidades de la empresa, obtenidas siempre mediante sobreprecios brutales. Los cables son de todos y Antel los usa contra todos.
Si se recurre al principio kantiano del imperativo categórico, puede afirmarse que en la medida que las demás reparticiones públicas sigan el ejemplo de Antel (imponiendo precios delictivos) Uruguay irá quedando impedido de exportar.
Nada inhibe tanto al país productivo, como los costos internos no transables; nos ponen fuera del mercado. Esta es la última raíz del mamarracho llamado Entes Autónomos: impiden que ésta sea una plaza codiciada para invertir, producir y vender trabajo uruguayo, al exterior.
La frescura con la cual se expresó la gerenta de Stora Enso fue admirable: en el Uruguay no se puede fabricar papel, porque la electricidad no tiene precio internacional.
Ay!... Si el Uruguay no produce a precio internacional ¿Dónde podrán vender los fabricantes, empresarios y productores, en un país de 3 millones de habitantes? Somos un puñadito de despoblación que cabe en un barrio de cualquier urbe de las grandes.
- Un país sin mercado interno suficiente, que cursa sus telecomunicaciones a precio mayor que sus vecinos, (usa la conexión internacional de ellos, para llegar el mundo) jamás podrá competir con sus vecinos.
- Un país que vende sus combustibles a precio mayor que sus vecinos (a tal grado que Argentina pone un precio diferencial en la frontera) jamás podrá competir con sus vecinos.
- Un país que para alumbrarse y producir debe importar electricidad desde países vecinos (estamos a media luz y la solución es una nueva conexión a Brasil) jamás podrá competir con sus vecinos.
Sobre la puerta del porvenir, hay un cartel que dice: "No se hagan ilusiones: O cambian los entes autónomos, o se derrumba la economía."
Ancap, Antel y UTE se tomaron el Mercosur en serio. Esa es la idea de los gerentes: sobrevivir sin invertir. Nada de distraer dinero en instalaciones: chupar rueda, parasitar para poder presupuestar (pa mi, pa mama y para loj gurise).
La aberración es más profunda de lo que parece. En estos días, el Directorio de Ancap no sólo festeja como un triunfo que Argentina haya decidido cobrar más caro los combustibles, en las zonas fronterizas, sino que divulga ese festejo como un trofeo.
La presidenta de Chile, la señora Bachelet, se alarma ante la resolución argentina.
¿Quién defiende mejor a su país, la petrolera compatriota que quiere vender más y más caro o el gobierno chileno que no quiere que suba el costo-país?
Ancap va por la suya, hace su negocio y así lo proclama; no tiene siquiera el pudor de callarse la boca. Pero lo que gana Ancap y lo que gana Argentina, subiendo la nafta y el gasoil, lo pierde el Uruguay.
-- Los camioneros uruguayos que la ven clara (quedan fuera de carrera en la medida que deban compran más gasoil al horrible precio de Ancap) están desesperados.
Ricardo Garzón escribe:
Michelle Bachelet, calificó la medida argentina como "incomprensible"
-- "Los países pueden tomar todas las decisiones internas, pero a nosotros no nos parece una decisión comprensible, no va en dirigida hacia una mayor integración. Será una materia para conversar con los distintos presidentes para ver cómo avanzamos hacia una mayor integración; cómo podemos evitar medidas como ésta, que realmente atentan contra una mayor integración."
Y agrega el Director de Enfoques:
-- "Si algo necesitamos aquí, para festejar, es una disminución en el precio de los combustibles, tan caros como en Europa; con la salvedad de que los ciudadanos del viejo mundo pagan tarifas de electricidad tres veces más baratas que en Uruguay; hablan gratuitamente por teléfono y la patente anual de los autos no sobrepasa los 50 euros. (Editorial en "Enfoques", diario digital )
¿DÓNDE ESTÁN LOS ENEMIGOS DEL PAÍS PRODUCTIVO?
Están en el Directorio y en las planillas de sueldos de nuestros entes autónomos que no son eficientes y que cobran sobreprecio, para compensar su mala performance. Ninguno de ellos defiende a su país; todos defienden su empresa, como si tuvieran afán de lucro. Por supuesto los directores no ganan un peso más; pero se solidarizan con el interés corporativo: un ente rico hace un personal privilegiado.
Los funcionarios de un organismo público en desgracia: AFE. SOYP, PLUNA, BANCO HIPOTECARIO, ADMINISTRACIÓN CENTRAL..., cobran miseria y estancamiento. Lo primero que dijo Astori cuando examinó el presupuesto del Hipotecario, fue:
-- Pero ¡En este banco que no funciona, hay trescientos funcionarios que cobran como si fueran ministros de Economía! - fue una comprobación irrefutable y atroz; y fue el principio de las restricciones.
En Internet, el abuso de Antel se puede medir al centésimo:
ADSL 512 cuesta en el Uruguay 200 dólares por mes.
Servicios similares cuestan 44 dólares en Chile y 33 dólares en Argentina;
cuatro veces lo que cuesta el mismo servicio en Chile; seis veces lo que cuesta en Buenos Aires.
En el Uruguay, desde setiembre del 2004, ADSL 512 aumentó un 18% ¡en dólares!
En el mismo lapso, los servicios similares en Chile y en Argentina, bajaron 15% y 23%, respectivamente.
Un enlace DS3 de 45 Mbps desde Argentina (Buenos Aires o Córdoba) hacia el NAP de las Américas (situado en Miami, FL) cuesta en el entorno de los 16.000 dólares mensuales en Argentina (con redundancia); y desde Uruguay la misma conexión cuesta 61.000 dls (sin redundancia). (Precios: 12/05).
La diferencia de costos entre Uruguay y Argentina hace que una empresa que localiza su actividad de Call Center o de Outsourcing en cualquier rubro y por consiguiente contrata con Antel una capacidad como la mencionada, pierde ¡540.000 dólares anuales! por instalarse aquí y no, del otro lado del río. Cada empresa que descubra esta vergüenza y se vaya, le hará perder al Uruguay, unos 400 nuevos puestos de trabajo calificado.
Pero Ursec no dice ni pío; parecería que la competencia desleal no es su problema y el trabajo de los uruguayos, tampoco.
En Argentina las empresas ofrecen tecnologías de conectividad más modernas y mejores que el ADSL, como el cable módem. Pero eso no le conviene al sindicato de Antel (puede desplazar con ventaja el uso de los cables de cobre) y por consiguiente su uso está vedado para las empresas localizadas en el Uruguay. (Fuente: "Antelmata.com.uy" en EQUINOX, diario digital, 18/7/06).




"Microbiología: básica, ambiental y agrícola", de la doctora Lillian Frioni, profesora de Microbiología de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República, de Montevideo, responsable de la Unidad Asociada Ecología Microbiana de la Facultad de Ciencias, de la misma Universidad, e investigadora del Programa de Desarrollo de Ciencias Básicas (PEDECIBA).
Fue profesora titular de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Rosario (Argentina) y de la Universidad Nacional de Rìo Cuarto (Argentina).
Este último libro de Frioni tiene fecha de ediciòn de mayo del 2006 y fue publicado por el Departamento de Publicaciones de la Facultad de Agronomìa.(464 páginas)
Email de contacto: (lfrioni@fagro.edu.uy) o/y (aeapublicaciones@fagro.edu.uy)
Facultad de Agronomía (Avenida Garzón 780, Montevideo, URUGUAY)


GeoBitácoras:



Urticante dijo
Leer a Maggi y venirle las ganas de emigrar de este país son dos cosas paralelas. No podemos más y todavìa la señora ingeniera María Simón, en reportaje que le escuché ayer, decía que los precios de ANTEL eran baratos. ¿Comparados con qué? Es una total falta de respeto por el usuario, por quién trabaja a quienes nos confiscan los ingresos, sean sueldos, jubilaciones o rentas, para favorecer a grupos corporativos de funcionarios inùtiles. Yo fue estafado por la empresa Unete de Uruguay al igual que usted, y ANTEL no hizo nada, quizás porque alguien del sindicato no quiere perjudicar a esa empres, porque "es de buenos muchachos", aunque roben a mano armada. Y ahora lo que faltaba, presiones institucionales de ANTEL sobre la prensa para acallar las protestas.
27 Julio 2006 | 01:13 PM