La Justicia avanza en el caso de Automotores Orletti
La Justicia federal argentina ordenó la detención de militares argentinos y uruguayos y del ex miembro de la Triple A, Raúl Guglielminetti -quien fue arrestado ayer en la provincia de Buenos Aires-, por los crímenes ocurridos en el centro clandestino Automotores Orletti que funcionó en la dictadura bajo la órbita del Primer Cuerpo del Ejército.

Según fuentes judiciales, el juez Daniel Rafecas exigió la detención de dos ex miembros de la Fuerza Aérea: el vicecomodoro, Néstor Guillamondegui y el teniente coronel, Rubén Visuara, dos de las cabezas de la Secretaría de Inteligencia en la dictadura acusados de ser encargados de los “grupos operativos” en la represión, quienes ya se habrían entregado a la Justicia.
Los voceros indicaron que se ordenó además el arresto en este proceso del ex agente de la Side, Honorio Martínez Ruiz, que ya está detenido desde el año pasado pero por el robo a las cajas de seguridad de la casa matriz del Banco Nación.
El juez solicitó también la captura del ex agente de la Triple A, Raúl Héctor Guglielminetti, quien operaba bajo el seudónimo de Mayor Guastavino, denunciado por la Conadep por torturador en centros clandestinos de detención y que estaba prófugo desde hace varios años.
Según dijeron fuentes allegadas al caso, Guglielminetti fue arrestado en una casa quinta del partido de Mercedes, en la provincia de Buenos Aires.
En la lista confeccionada por Rafecas también figuran, Eduardo Alfredo Zapato Ruffo, lugarteniente de Aníbal Gordon en la Triple A, también señalado como uno de los más crueles torturadores del centro de Automotores Orletti.
Rafecas también pidió la detención de un grupo de militares uruguayos que están sospechados de haber participado en la detención ilegal de decenas de ciudadanos de ese país que fueron atrapados aquí, durante la dictadura.
En esa nómina figuran, Manuel Cordero Piacentini, Luis Maurente Mata, Ernesto Soca, Ramón Díaz Olivera, Ernesto Ramos Pereyra, Jorge Silveira Quesada, Jorge Gavazzo, Ricardo Medina Blanco, José Arab Fernández y Gilberto Visio, según indicaron fuentes judiciales.
Gavazzo, Cordero y Silveira Quesada habían sido indultados por el ex presidente Carlos Menem pero el juez Rafecas declaró recientemente la inconstitucionalidad de los decretos respectivos en estos casos.
Además, varios de los mencionados figuran ya en la causa que instruye el juez Norberto Oyarbide por el secuestro de la nieta del poeta Juan Gelman, nacida en cautiverio en Uruguay después de que su madre fue secuestrada en el marco del Plan Cóndor.
Automotores Orletti, un taller mecánico desactivado, fue uno de los centros clandestinos de detención que funcionó en el barrio porteño de Floresta, bajo la órbita del Primer Cuerpo del Ejército.
Por allí pasaron muchos ciudadanos de países vecinos, especialmente uruguayos, que fueron atrapados en la Argentina en el marco del llamado Plan Cóndor, que coordinó la represión entre las dictaduras de países del Cono Sur para detener a supuestos subversivos.




"Microbiología: básica, ambiental y agrícola", de la doctora Lillian Frioni, profesora de Microbiología de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República, de Montevideo, responsable de la Unidad Asociada Ecología Microbiana de la Facultad de Ciencias, de la misma Universidad, e investigadora del Programa de Desarrollo de Ciencias Básicas (PEDECIBA).
Fue profesora titular de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Rosario (Argentina) y de la Universidad Nacional de Rìo Cuarto (Argentina).
Este último libro de Frioni tiene fecha de ediciòn de mayo del 2006 y fue publicado por el Departamento de Publicaciones de la Facultad de Agronomìa.(464 páginas)
Email de contacto: (lfrioni@fagro.edu.uy) o/y (aeapublicaciones@fagro.edu.uy)
Facultad de Agronomía (Avenida Garzón 780, Montevideo, URUGUAY)


GeoBitácoras:



Descreído dijo
Espero que la Justicia uruguaya se ponga las pilas y actúe con celeridad para que estos señores, los militares uruguayos reclamados, sean extraditados y se haga con ellos justicia. Que de una vez por toda los peores crímenes de la historia del país los comiencen a pagar sus autores. ¡Viste Charly, que leí tu nota en Bitácora!
11 Agosto 2006 | 02:51 AM