En un cruce de caminos: TLC, ¿si o no?
Uruguay se encuentra en una encrucijada difícil que conlleva para la resolución de la mejor orientación, de establecer análisis profundos y alejados de las pasiones y sectarismos, por lo que se deben de aplacar los ánimos y, por supuesto, buscar toda la información posible porque luego de cualquier resolución no habrá espacio para arrepentirse porque, evidentemente, será difícil una marcha atrás, especialmente en razón de que las coordenadas políticas se irán modificando a nivel nacional, de la región y del comercio internacional.

El presidente de la República, Tabaré Vázquez, la pasada semana dio luz verde para que el gobierno inicie una exploración final de un posible acuerdo de libre comercio con EEUU. Es evidente que fue una decisión difícil la de nuestro primer mandatario, porque evidentemente sabía que su propia fuerza política, el Frente Amplio, se había definido por mayoría aplastante tajantemente contra este tipo de acuerdos. Una decisión, además, que fue impulsada por su propio conglomerado político, el Partido Socialista, que ahora, para no abandonar al Presidente de la República está dispuesto a rediscutir su posición.
Por eso, en este cruce de caminos, es que los uruguayos debemos afinar nuestra inteligencia para evitar confrontaciones que, en definitiva, si le hacen mal al gobierno, le hacen mal al país. Tiene sus costos adoptar la decisión de firmar un TLC con EEUU, pues al respecto ya existen advertencias de por lo menos tres de los miembros plenos del MERCOSUR, Venezuela, a la postre el mayor inversor institucional que ha tenido el país en los últimos tiempos, y nuestros vecinos de fronteras, Argentina y Brasil, países que nos adquieren buena parte de nuestros saldos exportables, además de proveernos de energía.
Suponemos que todos estos aspectos han sido tenidos en cuenta y sopesados por el Presidente de la República, para dar vía libre para el pasaje de un tren, que el mismo definió, como de viaje único. Porque en este tema no se pueden cometer errores, no son admisibles, especialmente cuando muchos sectores – incluso la mayoría del propio Frente Amplio – se ha definido en contra del posible acuerdo y no es de zahorí concluir que la firma de un TLC con EEUU puede acarrear dificultades con los demás socios del MERCOSUR.
Humildemente decimos que nos parece que no es hora de confrontar ni en la interna del gobierno, ni del Frente Amplio, ni del Parlamento. Lo que hay que hacer es analizar las conveniencias de un acuerdo como el que se discutiría, siempre y cuanto sea visado antes del 30 de junio por el Congreso norteamericano, con las dificultades que la elaboración el mismo supone (al respecto existe una esclarecedora entrevista al doctor Carlos Pérez del Castillo), intercambio en el qué, obviamente, deberán participar todos y no solo reducidas comisiones de técnicos de algún Ministerio, cuyo titular ya está jugado a favor del TLC.
El camino que propone el Presidente de la República es, obviamente, riesgoso, porque como ya lo sabemos los uruguayos, alguno de los países vecinos puede reacciones sin consideraciones y, además, ¿cuál será la actitud de Venezuela claramente enfrentado al gobierno de George W. Bush?, que – repetimos – es actualmente nuestro principal inversor institucional.
Por supuesto que Vázquez puso un límite. Dijo que se debería avanzar en esa dirección, siempre y cuando ello no dificultara el mantenimiento del acuerdo regional. Sin embargo, más allá de esa expresión, sabemos que la dinámica de los acontecimientos puede determinar contingencias de todo tipo. Es de esperar, de prosperar la iniciativa del TLC, que sus actuales propulsores no se hayan equivocado y que el país, de alguna manera, multiplique su actividad, con más exportaciones hacia el mercado norteamericano, reflotando la economía por obra y gracia de inversiones directas e indirectas que se concretarían.
De lo contrario entraríamos en un lamentable cono de sombras, con consecuencias no muy fáciles de definir previamente.




"Microbiología: básica, ambiental y agrícola", de la doctora Lillian Frioni, profesora de Microbiología de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República, de Montevideo, responsable de la Unidad Asociada Ecología Microbiana de la Facultad de Ciencias, de la misma Universidad, e investigadora del Programa de Desarrollo de Ciencias Básicas (PEDECIBA).
Fue profesora titular de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Rosario (Argentina) y de la Universidad Nacional de Rìo Cuarto (Argentina).
Este último libro de Frioni tiene fecha de ediciòn de mayo del 2006 y fue publicado por el Departamento de Publicaciones de la Facultad de Agronomìa.(464 páginas)
Email de contacto: (lfrioni@fagro.edu.uy) o/y (aeapublicaciones@fagro.edu.uy)
Facultad de Agronomía (Avenida Garzón 780, Montevideo, URUGUAY)


GeoBitácoras:



Mensajero dijo
Estimado Santiago, dices:
Que “se debe buscar toda la información posible porque luego de cualquier resolución no habrá espacio para arrepentirse”;
Que “no es hora de confrontar ni en la interna del gobierno, ni del Frente Amplio, ni del Parlamento”;
Que “en este tema no se pueden cometer errores”;
Que “es de esperar, de prosperar la iniciativa del TLC, que sus actuales propulsores no se hayan equivocado”
Pienso que lenta e imperceptiblemente te deslizas desde el periodismo hacia el sacerdocio. Sugieres a tus lectores que esperemos calladamente el inminente juicio final. Sin embargo, los escépticos no oramos ni creemos en la infalibilidad de nadie.
Visto el carácter hermético de las negociaciones sólo podemos basarnos en los dichos de las partes. Y orejeo las cartas y no me convencen. Entonces, dada la importancia del tema resulta imprescindible debatirlo seria y públicamente ahora, antes de que prime la lógica de los hechos consumados. Sólo quiero ser tratado como ciudadano y frenteamplista, particularmente por quienes voté. Dejemos el oscurantismo político para los militaristas, los tecnócratas y otros políticos infames.
Que no se trata de fe.
Saludos cordiales.
14 Agosto 2006 | 02:50 AM