Gavazzo y la historia de la caja fuerte de Medina
Sherlock estaba preocupado por los acontecimientos ocurridos a nivel judicial, por la locuacidad de algunos tristes personajes, como José “Nino” Gavazo, una de las cabezas más visibles de la represión, responsable por el Ejército uruguayo de Automotores Orletti y, sin duda, también uno de los más duros violadores de los derechos humanos. Por eso nuestro sabueso se dirigió otra vez al Expreso Pocitos, con el fin de realizar un contacto con un presuntamente “arrepentido” que estaba dispuesto a hablar.

Cuando se acercó a la puerta, vio que el hombre estaba adentro, leyenda en una edición anterior, una nota de Roger Rodríguez, sobre el pedido de extradición realizado por el juez federal argentino, Daniel Rafecas.
-¿Toma un café? – preguntó el anfitrión…
-Si, un café, dijo Sherlock, que se sorprendió con el tono ambarino de la bebida que tomaba su informante.
-¿A esta hora? – dijo nuestro sabueso, agregando: “yo no podría tomar…”
-Vamos al tema… Lo que le quiero contar es algo sobre Nino, siempre manipuló a los jefes amenazándolos de abrir la boca y denunciarlos.
-¡Sea más claro!
-Claro… El tratar de torcer una decisión judicial no es algo nuevo para Gavazzo… Le cuento que cuando se dio la reapertura democrática, en los primeros escarceos, antes de ser implementada la Ley de Caducidad, Nino recibió una citación de la Justicia.
-¿Y?
-En ese momento comenzó a manejar a los mandos. Se fue al comando del Ejército, que estaba a cargo del general Hugo Medina, que no fue un líder de nada, sino un pusilánime, más que pobre en ideas y acciones, y logró chantajearlo. Un fatuo, nada más… Pero no hablemos mal de los muertos…
-Explíquese por favor.
-Claro Gavazzo entró con la citación de la Justicia y le dijo a Medina: “Usted me tiene que ordenar por escrito que no concurra a declarar al Juzgado, porque de lo contrario lo hago y ahí digo todo lo que se de todos ustedes”
-Y… ¿Qué hizo Medina?
-Por supuesto, le ordenó por escrito que no se presentara a la Justicia y tomó la citación que guardó, efectivamente, en la caja fuerte.
-Entonces, esa es la pieza que le faltaba a la historia de la caja fuerte, que, según se dice, fue fundamental para que se aprobara la Ley de Caducidad.
-Claro, fue una jugada propagandística o de inteligencia, en que Medina quedaba como adoptando una medida dura, de defensa de los militares, que preocupó a los políticos, pese a que algunos conocían la trama como el presidente Julio María Sanguinetti.
Esa fue la historia que se tejió, pero la verdad fue la de Gavazzo. ¿Es así?.
-Claro y le aseguro que hay mucha gente que ha visto esa orden escrita de Medina que le dio satisfacción a Nino.
-Mire usted… Las cosas que hay que sacar a luz para que algún día impere la verdadera verdad.
-Ni lo diga…




"Microbiología: básica, ambiental y agrícola", de la doctora Lillian Frioni, profesora de Microbiología de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República, de Montevideo, responsable de la Unidad Asociada Ecología Microbiana de la Facultad de Ciencias, de la misma Universidad, e investigadora del Programa de Desarrollo de Ciencias Básicas (PEDECIBA).
Fue profesora titular de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Rosario (Argentina) y de la Universidad Nacional de Rìo Cuarto (Argentina).
Este último libro de Frioni tiene fecha de ediciòn de mayo del 2006 y fue publicado por el Departamento de Publicaciones de la Facultad de Agronomìa.(464 páginas)
Email de contacto: (lfrioni@fagro.edu.uy) o/y (aeapublicaciones@fagro.edu.uy)
Facultad de Agronomía (Avenida Garzón 780, Montevideo, URUGUAY)


GeoBitácoras:


