TLC, ENCE: Algunos hechos preocupantes
Algunos temas de la inserción global del país con el mundo globalizado no han comenzado preocupar, porque es evidente que han aparecido síntomas no del todo positivos que muestran que las coyunturas, hasta ayer interesantes, producto quizás del voluntarismo positivista de alguno de nuestros gobernantes, no son hoy nada halagüeñas. Una de ellas, de acuerdo a trascendidos, tiene que ver con el Tratado de Libre Comercio que se firmaría con EEUU, que tendría que recorrer la “vía rápida”, propuesta que motivó encendidas polémicas antes de que se concretaran propuestas, con trenes que se perdían y otros que nos pasaban por encima.

Sin embargo, al parecer, el otro contendiente en el tema, que parecía no se había tenido en cuenta, según algunos trascendidos, está perdiendo interés en crear una cabecera de playa en el pequeño Uruguay, porque es bien posible que firme un gigantesco acuerdo de Libre Comercio con, nada menos, que Brasil.
Si estas afirmaciones son ciertas, si el desinterés del norte se concreta en hechos, quienes por aquí nos embarcamos en largas elucubraciones sobre la conveniencia o no de firmar un acuerdo de estas características, nos vamos a sentir ridículos partiquinos de un juego internacional en el que, lamentablemente, solo hemos perdido el tiempo.
El otro tema que nos debe hacer reflexionar es el de la empresa española ENCE, que sin mayores escrúpulos, anunció que no levantará la planta de celulosa en Fray Bentos, luego que el país – en una defensa de su soberanía, pero también de esa inversión extranjera bienvenida – jugara difíciles cartas en su reracionamiento con la Argentina y se viera enfrentado a un agresivo corte de rutas, llegando incluso a instancia en la Justicia internacional, como la Corte de La Haya.
La sumatoría de hechos que se dieron mostraron un lamentable accionar del gobierno argentino que por razones de presunta demagogia política y de intereses cruzados, prefirió lesionar la vieja relación con Uruguay que poner freno a la irracionalidad de los “ambientalistas” argentinos que se oponían, con argumentos cada vez más difusos – que no pudieron prosperar en La Haya – a que se levantaran las elaboradoras de pasta de celulosa en el territorio uruguayo.
Sin embargo a la Argentina le bastó una negociación oblicua, presionando o halagando al gobierno de España, para que la empresa ENCE, suspendiera sus planes auque el gobierno uruguayo y la gente del país se hayan encolumnando y esforzado para que esa planta se levantara en su emplazamiento original.
Los argumentos del presidente de la empresa española para justificar la decisión son – como sostiene el ministro de Transportes y Obras Públicas, Víctor Rossi – realmente pueriles. Pero lo grave de todo el asunto es enfrentarnos los uruguayos a nuestra debilidad, porque es evidente que tanto el gobierno anterior como el actual, apoyaron de todas maneras a las empresas Botnia y ENCE. Que los españoles, luego de comenzar los trabajos, de contratar a personal, de recibir permisos de todo tipo y de que se les habilitara el funcionamiento en el lugar de una zona franca, con todo lo que ello significa, hablen del “efecto acumulativo” de las dos plantas, dando la razón a los “ambientalistas” argentinos, es un hecho insólito.
El señor presidente de la empresa podría haber buscando un argumento menos inverosímil, más serio, que explicara la realidad de lo que significa un emprendimiento multinacional y una empresa de esas características que está enfrentada, obviamente, a intereses cruzados que depende de presiones de distintos gobiernos.
De esa manera muchos uruguayos no avisados u otros que tienen una visión idílica sobre los beneficios de la globalización, la que tiene – evidentemente – claros y oscuros, podrían recibir un baño de realidad y no hacer jugar al país todas sus cartas en una sola dirección, abandonando los necesarios caminos pragmáticos que son necesarios para desarrollar una economía en el mundo de hoy.
Se trata de pensar con cabeza propia, de medir los resultados positivos y negativos de una inversión extranjera, que pueden tener también –recordemos lo ocurrido en la Argentina en el período de las privatizaciones de Menem y Cavallo – aspectos indeseables que derrumben a un país y lo lancen, como a nuestro vecino, a que el 50% de su población, cayera en el sub consumo y el hambre.
Los hechos de los últimos días son fluidos y preocupantes. Sobre ellos debemos reflexionar y sacar conclusiones para encarar el porvenir, abandonando las posiciones encontradas que parecen elementos hoy pueriles ante la magnitud de las alternativas que nos afectan en el mundo.




"Microbiología: básica, ambiental y agrícola", de la doctora Lillian Frioni, profesora de Microbiología de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República, de Montevideo, responsable de la Unidad Asociada Ecología Microbiana de la Facultad de Ciencias, de la misma Universidad, e investigadora del Programa de Desarrollo de Ciencias Básicas (PEDECIBA).
Fue profesora titular de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Rosario (Argentina) y de la Universidad Nacional de Rìo Cuarto (Argentina).
Este último libro de Frioni tiene fecha de ediciòn de mayo del 2006 y fue publicado por el Departamento de Publicaciones de la Facultad de Agronomìa.(464 páginas)
Email de contacto: (lfrioni@fagro.edu.uy) o/y (aeapublicaciones@fagro.edu.uy)
Facultad de Agronomía (Avenida Garzón 780, Montevideo, URUGUAY)


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