La difícil tarea del rey Juan Carlos
La dificil situación planteada en las relaciones con la Argentina en razón de la construcción de la planta elaboradora de celulosa en la zona de Fray Bentos, tiene desde ahora un nuevo elemento para su análisis, pero que no muestra que pueda contribuir a una salida a la situación planteada. Es el intento de acercamiento que comenzará a realizar el rey de España, Juan Carlos, a quién – según informaciones no desmentidas hasta hoy – el propio Presidente argentino, Néstor Kirchner, le habría solicitado su intervención.

¿Por qué somos ecepticos ante el intento? Esencialmente por la actitud del propio gobierno argentino, que más allá de querer establecer un diálogo con su similar uruguayo, sigue sin resolver el tema fundamental en el conflicto que son los grupos de exaltados que en Gualeguaychu, continúan cortando las rutas a los puentes internacionales en una acción que es inadmisible, inamistosa, además de torpe, que sigue manteniendose en el tiempo por el continuo “dejar hacer” del gobierno de Kirchner que ahora argumenta que no puede restablecer la ley, porque esos señores que no entienden razones de ninguna índole – ni siquiera de los técnicos de más alta calificación a nivel mundial que dicen que las plantas no contaminarán – tienen derecho a expresarse de esa manera. Y por lo tanto siguen adelante en su agresiva mecánica que perjudica, obviamente, intereses comerciales y, especialmente, turìsticos.de nuestro país.
Por otra parte la planta que levanta la empresa Botnia, que está siendo construída al más alto nivel para evitar que su labor contamine la zona, ya se encuentra en más de un 70 % de avance, lo que quiere decir que no hay posibilidad alguna de volver atrás con la obra como pretenden los agresivos “ambientalistas” de Gualeguaychú.
Entonces, ¿cuál será el camino para el acercamiento entre las partes? La gestión de buena voluntad que iniciará el rey Juan Carlos deberá vencer, obviamente, la resistencia argentina de reconocer que las acciones en Gualeguaychú son desmedidas y que la oferta de Uruguay, de crear una comisión binacional para el monitoreo conjunto de la planta de Botnia, es una garantía suficiente para zanjar la cuestión.
Pero, ¿por qué el gobierno argentino cambiará ahora su visión del conflicto, aceptando que la acción de los piqueteros que cortan las rutas es desmedida y que no habrá ningún tipo de consecuencia ambiental para la ciudad enterriana con el funcionamiento de la planta eleboradora de celulosa?
La historia de todo el conflicto, las declaraciones del presidente argentino Néstor Kirchner, de su canciller Taiana y de otros altos funcionarios, han ido mostrando una clara linea de conducta que tendría que modificarse para que la gestión del rey Juan Carlos llegara a un resultado positivo.
Pero hay más. Mientras el Presidente argentino trata de abrir un camino de mediación para lograr algunos puntos de descompresión con Uruguay, la encargada de temas medioambientales, Romina Piccholotti, viaja a Washington para intentar torpedear ante el Banco Mundial el préstamo que este organismo se apresta de otorgar a la empresa que construye la planta.
¿Cómo interpretar esta contradicciòn, este antagonismo casi absurdo? ¿Es posible que Piccholotti actue por su cuenta, sin aval del gobierno argentino, en su gestión contra Uruguay? Dado el centralismo manifiesto del gobierno argentino no creemos que esto sea así. Más bien es todo un conglomerado de hechos e informaciones para interpretar y que el tiempo comenzará a dar puntas para revelar que cangrejo se esconde bajo esta piedra.
Por ello, más allá que toda gestión de acercamiento, todo camino de negociación que abra una posibilidad de entendimiento entre los dos paìses sea bienvenida, la lectura de la realidad es tan contradictoria que es dificil que alguien bata palmas y entienda que por este camino se podrá encontrar una solución a la situación planteada, porque los piqueteros de Gualeguaychú no aceptarán ningún tipo de solución que no sea el drástico cierre de Botnia, para lo cual – incluso – han amenazado con acciones violentas en contra Uruguay.
Dificil la tarea del rey Juan Carlos, porque tendrá que conciliar lo en apariencia irreconciliable. No hablamos de los gobiernos, sino de uno de ellos, el Argentino que, lamentablemente, se ha dejado llevar por la irracionalidad de un grupo de supuestos ecologistas que no entienden razones de ningún tipo.
No habrá ninguna comisión técnica seria, de alto nivel, que los pueda convencer que la planta de celulosa no contaminará. En esa posiciòn se han encerrado, se mantienen y con ella han determinado y orientado a la política exterior del gobierno argentino.




"Microbiología: básica, ambiental y agrícola", de la doctora Lillian Frioni, profesora de Microbiología de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República, de Montevideo, responsable de la Unidad Asociada Ecología Microbiana de la Facultad de Ciencias, de la misma Universidad, e investigadora del Programa de Desarrollo de Ciencias Básicas (PEDECIBA).
Fue profesora titular de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Rosario (Argentina) y de la Universidad Nacional de Rìo Cuarto (Argentina).
Este último libro de Frioni tiene fecha de ediciòn de mayo del 2006 y fue publicado por el Departamento de Publicaciones de la Facultad de Agronomìa.(464 páginas)
Email de contacto: (lfrioni@fagro.edu.uy) o/y (aeapublicaciones@fagro.edu.uy)
Facultad de Agronomía (Avenida Garzón 780, Montevideo, URUGUAY)


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