Papeleras: ¿Y si Vázquez y Kirchner volvieran a dialogar sin la manía del prejuicio?

A pedido de la empresa Botnia el gobierno uruguayo retiró las tropas del Ejército, que habían creado un perímetro de seguridad en torno a la misma. La información sirve para mostrar, en primera instancia, que no fue – como se había manejado para justificar la presencia de los militares en la zona – una iniciativa de la empresa que se sentía insegura ante las “amenazas” de los piqueteros de Gualeguaychú y de algunas informaciones, verdaderamente insólitas, de que una señora de más de 80 años pretendía inmolarse convirtiéndose en una portadora de explosivos, para borrar de la faz de la tierra la "afrentosa" chimenea que se levanta en las cercanías de Fray Bentos.
Entonces, ahora hay que preguntarse: ¿Cuáles fueron las razones por las cuales el gobierno uruguayo adoptó la insólita medida?. La que, como cualquier observador desapasionado comprendió, provocaría una inmediata escalada que, sin duda, en nada contribuiría a una solución negociada y rápida del diferendo.
Si hubieron “exagerados” informes de “inteligencia”, se debieran analizar los mismos y si fueron excesivos, buscar las razones de ello. Porque no es posible que el gobierno base su accionar en opiniones de servicios que nunca, tal como dice nuestra historia, han contribuido positivamente en nada en la solución de los problemas del país.
Si ocurrió, como otras fuentes aseguran, por la opinión de algunos políticos que ven en la acción militar una salida para todas las contigencias, que también se informe.
Por otra parte, a esta altura de los acontecimientos, también parece excesiva la suspensión de la reunión de los intendentes de las dos orillas, a la que asistiría el gobernador Busti y que tendría lugar en la casa de gobierno de Salto. ¿Qué estrategia estaba cuestionando ese acercamiento, especialmente cuando Busti mandó a sus “muchachos” a desactivar el corte que se quería imponer en Concordia, con el cual Uruguay hubiera quedado totalmente bloqueado?
Un acercamiento entre los intendentes y el gobernador Busti, podría haber ablandado un poco más la situación y, de alguna manera, aislado aún más a los grupúsculos que cortan las rutas que, se mantienen en ellas, solo porque el gobierno argentino (mejor dicho, el presidente Kirchner, en su contencioso personal con Tabaré Vázquez) así lo quiere.
Por otra parte dicen que Kirchner estaba desconsolado la semana última. Tabaré Vázquez se había mostrado desairado por el anuncio, hecho en Buenos Aires, de que la empresa española ENCE se localizaría en la uruguaya Colonia. Uruguay decidirá, aclaró en el acto el mandatario uruguayo.
Pareció un desafío a Uruguay la actitud del jefe de Gabinete, Alberto Fernández, de hacer el anuncio en Buenos Aires junto al presidente de la empresa.
Sin embargo, el gobierno uruguayo no se enteró por los diarios. El empresario estuvo antes en Montevideo y le dio la novedad al hombre de más confianza de Tabaré Vázquez, Gonzalo Fernández, e inició allá, como corresponde, los trámites formales de la relocalización de la fábrica. Una versión no confirmada en Uruguay indica que el empresario papelero esperó durante dos días una audiencia con Tabaré Vázquez, que no llegó.
Altas fuentes argentinas señalaron que la decisión de ENCE fue obra de una gestión silenciosa y paciente del rey de España, que ya en junio último propició un encuentro entre funcionarios nacionales y directivos de la empresa. El rey merece el eterno agradecimiento de los argentinos por lo que ya ha hecho, dijeron.
Cuando teníamos la mitad del problema resuelto, el gobierno de Uruguay creó un nuevo problema por un supuesto desaire que no existió, describieron aquí. "Estoy dispuesto a negociar mil formas para salir del conflicto, pero tenemos que sentarnos a negociar", habría dicho Kirchner.
Para los argentinos el nudo, anudado una y otra vez – según el periodista Joaquín Morales Solá - es que Tabaré Vázquez no quiere negociar más con la Argentina mientras estén cortados los puentes binacionales. Kirchner cree, en cambio, que de una negociación pueden surgir los argumentos como para disuadir a los asambleístas de Gualeguaychú.
El viejo e irresuelto problema de los aranceles en el Mercosur se metió en el medio; esta vez la decisión la tomó Uruguay. Kirchner mira, dolido, para otro lado.
En el fondo, está seguro de que el Mercosur consiste fundamentalmente en una fuerte alianza entre Brasil y la Argentina.
Es cierto, pero parcial: Uruguay tiene un enorme peso fundacional y simbólico, por lo menos, en la alianza sudamericana.
Recelos por cosas que no se han hecho.
Enfados por cosas que sí se han dicho. Pasiones movidas por la conjetura.
¿Y si probaran volver a hablar sin la manía del prejuicio?




"Microbiología: básica, ambiental y agrícola", de la doctora Lillian Frioni, profesora de Microbiología de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República, de Montevideo, responsable de la Unidad Asociada Ecología Microbiana de la Facultad de Ciencias, de la misma Universidad, e investigadora del Programa de Desarrollo de Ciencias Básicas (PEDECIBA).
Fue profesora titular de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Rosario (Argentina) y de la Universidad Nacional de Rìo Cuarto (Argentina).
Este último libro de Frioni tiene fecha de ediciòn de mayo del 2006 y fue publicado por el Departamento de Publicaciones de la Facultad de Agronomìa.(464 páginas)
Email de contacto: (lfrioni@fagro.edu.uy) o/y (aeapublicaciones@fagro.edu.uy)
Facultad de Agronomía (Avenida Garzón 780, Montevideo, URUGUAY)


GeoBitácoras:



Gustavo dijo
Si las papeleras van a contaminar las aguas, ¿en qué región de Uruguay convendría instalarlas?
¿Cuantas poblaciones que vivan del turismo y/o la pesca tienen los uruguayos en el río que van a contaminar?
¿Cuánto afectarían las plantas en el interior de Uruguay o cerca de una localidad turística?
Tabaré es oncólogo... me llama poderosamente la atención que no se preocupe por poner una industria altamente contaminante.
Ningún país puede hacer lo que quiera.
Si Mónaco descubriera que es más rentable poner papeleras (en realidad, pasteras) y desplazar a la industria del turismo, ¿Francia lo permitiría?
Para un país tan pequeño como Uruguay, ambas pasteras significan muchos millones de dólares anuales.
¿Se va a contaminar el medio ambiente?
No importa, que lo solucionen otros en el futuro.
19 Diciembre 2006 | 12:05 AM