Felices fiestas

Quiero saludar a todos mis amigos en razón de estas fiestas, deseándoles realmente felicidad. La Navidad es una fecha especial para estar con todos, los que están y los que no están, unidos en el recuerdo. Una fecha de conmemoración discutible, con aditamentos lamentables como la brutalidad (tan uruguaya) de las bombas de estruendo, los cohetes hasta la madrugada, el beber hasta el hartazgo, sin límites, para luego en el enloquecido tránsito provocar accidentes de gravedad diversa.
También tiene ese otro aditamento insólito de la sociedad occidental, que se enloquece por el consumo, como sin él, no se pudiera ser feliz en una fiesta en que todo debiera ser recogimiento, paz y meditación porque, más allá de nuestras ideologías, las enseñanzas terrenales de Cristo tienen un profundo humanismo que, por supuesto, sería plausible que fueran el denominador de nuestras sociedades.
Por todo ello, un saludo cordial a todos los amigos que ingresan a mi bitácora personal, por las más distintas razones. “Blok” atípico en que trato de ser leal conmigo mismo, no ocultar mi pensamiento en ningún caso, negándome a censurar intervenciones de lectores que hacen denuncias, algunas desde el anonimato, porque no se atreven a “dar la cara”. Lo que pasa que es difícil identificarse, a cara descubierta, en una sociedad que tiene anticuerpos defensivos, especialmente virulentos en algunos sectores, y que hacen pagar caro cualquier desliz fuera del camino trazado por el poder.
Por ello, es ética y moralmente imposible, la censura, pero sigo reclamando que quienes hagan denuncias duras, se identifiquen a través de una dirección de email, que no saldrá publicada en el “blok”, para así consolidar la seriedad de lo que afirman.
Bueno: felicidades para todos, para amigos y adversarios, especialmente para quienes se animan a exponer públicamente su pensamiento y luchan por su verdad.
Los otros, los medrosos, quienes en su mediocridad se agarran de su vinculación al poder y esconden su pensamiento real, mi desprecio intelectual, pero humanamente, sin dejar de saludarlos en esta ocasión.
La sociedad seguirá su marcha pese a ellos.
Feliz Navidad para todos…




"Microbiología: básica, ambiental y agrícola", de la doctora Lillian Frioni, profesora de Microbiología de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República, de Montevideo, responsable de la Unidad Asociada Ecología Microbiana de la Facultad de Ciencias, de la misma Universidad, e investigadora del Programa de Desarrollo de Ciencias Básicas (PEDECIBA).
Fue profesora titular de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Rosario (Argentina) y de la Universidad Nacional de Rìo Cuarto (Argentina).
Este último libro de Frioni tiene fecha de ediciòn de mayo del 2006 y fue publicado por el Departamento de Publicaciones de la Facultad de Agronomìa.(464 páginas)
Email de contacto: (lfrioni@fagro.edu.uy) o/y (aeapublicaciones@fagro.edu.uy)
Facultad de Agronomía (Avenida Garzón 780, Montevideo, URUGUAY)


GeoBitácoras:



locaporlaluna dijo
Es verdad, al menos en Uruguay la Navidad tiene más de pagana que de espiritual, pero todavía estamos los que sobrevivimos al consumismo y festejamos con más silencio que ruido.
Desde mi lugar de lectora, pedirte que no bajes los brazos (del teclado), tu bitácora es un buen lugar para llegar, pensar y replantearse, hacer un alto entre tanto ruido vital. Gracias y muchas felicidades, Carlos
25 Diciembre 2006 | 03:15 PM