“Venta de identidades” en el Chuy para sortear disposición
La DGI impuso rígidas medidas que acotan
la venta a los uruguayos en los Free Shop
Las medidas de regulación adoptadas por la Dirección General Impositiva (DGI) en la zona de Chuy, controlando la venta en los Free Shop, obligando que los mismos cumplan con sus obligaciones estipuladas (venta exclusivamente a turistas extranjeros munidos de la documentación correspondiente), ha servido para mejorar en algo el comercio de la zona brasileña que se ve invadida por veraneantes uruguayos habidos de surtir sus campamentos y viviendas de turismo con elementos “para la temporada”, sino que ha creado además una suerte de comercio ilegal para el que se prestan en la zona fronteriza ciudadanos argentinos y brasileños que por una “apropiada comisión” prestan su documento extranjero y permiten que uruguayos obtengan también los beneficios de los locales creados para la venta de productos con impuestos reducidos.
“Hecha la ley hecha la trampa”, sostiene un lugareño de nacionalidad brasileña que alquila también su documento para las compras en los Free Shop, agregando: “La Impositiva no tuvo en cuenta en su rigidez que este tipo de comercio no tiene futuro dentro de un mecanismo tan estricto de venta, porque evidentemente, si bien es buena la cantidad de turistas brasileños que se acercan y compran, es también claro que el número de los argentinos se ha reducido y con el impedimento de la venta a los uruguayos el negocio se derrumba”
Los brasileños son atraídos por los Free Shop en razón de los productos de alta calidad que ofrecen que, en ningún rubro, se encuentran en el lado brasileño, además por los precios más que competitivos que atraen por supuesto también a los uruguayos. Las decisiones de regulación resueltas por la DGI, todas ajustadas a derecho, han modificado el panorama de la venta en la frontera favoreciendo ostensiblemente al comercio instalado del lado de Brasil que, pese a los subidos precios de sus productos que son el resultado de la actual situación cambiaria, logran altos niveles de comercialización por la compra ansiosa de clientes uruguayos impulsados por un sentido de “consumo”, abarrotan los tradicionales comercios del otro lado de la frontera.
El “viaje de compras al Chuy” es uno de los tradicionales atractivos turísticos de quienes pasan sus vacaciones en los bellos balnearios del departamento de Rocha. En años anteriores era costumbre, en los primeros días de la estadía, realizar una compra para cubrir el consumo mínimo que se tiene en los días de vacaciones, generalmente de productos brasileños de bajo costo. Sin embargo las modificaciones en los equilibrios macroeconómicos fueron modificando esa situación, y en razón de que los productos uruguayos se comenzaron a volver competitivos, esa costumbre tan uruguaya comenzó a modificarse. El viaje al Chuy en los últimos años tenía como objetivo la compra de bebidas de primera marca (vinos, whiskys y licores), a precios reducidos (de Free Shop), que pasaban a engrosar la alacena de las vacaciones de los veraneantes. Sin embargo las últimas medidas de la DGI, aplicando estrictos controles en esas bocas de expendio exclusivas para extranjeros, modificó también esa característica del mercado turístico.
Los propietarios de Free Shop, de acuerdo a lo informado a LA REPUBLICA, están tratando de negociar con el Poder Ejecutivo y, de alguna manera con la DGI, algunas nuevas “reglas del juego” menos rígidas que, dentro de un marco de legalidad, le permitan hacer rentable su negocio. “En estos momentos con la afluencia de compradores de Brasil las ventas no van mal”, decía el informante, “pero las coyunturas fronterizas son cambiantes pese a que la constante de los países de la zona, por el momento, es el crecimiento”
“Siempre se sigue señalando que Brasil va a modificar su paridad cambiaria, porque algunos de los rubros de su economía no son competitivos con el actual nivel. Si ello ocurriese – dijo el informante – se le plantearía a los Free Shop una situación muy grave, porque sus precios dejarían de ser competitivos para el turista norteño”
“No pedimos que se haga los vista gorda con nuestros comercios, como se hacía hace un tiempo, permitiéndonos la venta abierta a cualquier cliente. Lo que solicitamos es que comencemos a analizar el significado que tiene el consumo en zona de frontera, con el fin de hacer viable un comercio que expende productos de alta calidad, también algunos de la industria nacional con ventajas impositivas, a un publico que es esencialmente el turista que realiza estadías en el departamento de Rocha. Para los comercios similares de otras zonas, como las de Rivera, por ejemplo, habría que realizar otras consideraciones. Sin embargo creo realmente que si se logra una legislación apropiada que permita a los Free Shop venderle a los turistas en general, se estaría dando un paso adelante y también evitando, por supuesto, todos los elementos lamentables que traen las medidas estrictas, como el comercio en negro, la falsificación de identidades, etc”




"Microbiología: básica, ambiental y agrícola", de la doctora Lillian Frioni, profesora de Microbiología de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República, de Montevideo, responsable de la Unidad Asociada Ecología Microbiana de la Facultad de Ciencias, de la misma Universidad, e investigadora del Programa de Desarrollo de Ciencias Básicas (PEDECIBA).
Fue profesora titular de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Rosario (Argentina) y de la Universidad Nacional de Rìo Cuarto (Argentina).
Este último libro de Frioni tiene fecha de ediciòn de mayo del 2006 y fue publicado por el Departamento de Publicaciones de la Facultad de Agronomìa.(464 páginas)
Email de contacto: (lfrioni@fagro.edu.uy) o/y (aeapublicaciones@fagro.edu.uy)
Facultad de Agronomía (Avenida Garzón 780, Montevideo, URUGUAY)


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