Se abrió el camino del diálogo con Argentina
Se ha anunciado que el resultado obtenido por el “facilitador” embajador Juan Antonio Yánez, luego de su último periplo en el Río de la Plata es alentador: por lo menos los dos gobiernos, separados desde hace largos meses por un muro de silencio, se han avenido a conversar sobre el polémico tema de la construcción, por parte de la empresa finlandesa Botnia, de una planta pastera en Fray Bentos, sobre el río Uruguay.

Veremos lo que ocurre en adelante y como se resuelve el entuerto, pero es evidente que el quién tiene más dificultades para llegar a acuerdos concretos es el gobierno argentino, por la presencia intransigente y desaforada de los piquetes en Entre Ríos, que sus propios errores, dejaron crecer.
Hoy, para Néstor Kirchner cualquier tipo de acuerdo con Uruguay que simplemente refrende y asegure los derechos argentinos a que la planta no contamine - ¿qué mejor logro se podría obtener? ´-, que, por otra parte es lo que Uruguay siempre ha ofrecido, determinará la oposición sistemática de los piqueteros que tienen una exigencia de máxima, absurda e inaceptable para Uruguay: la relocalización de la planta.
Sin embargo el gobierno argentino debe saber que tarde o temprano va a pagar un costo político por el impulso que le diera a los radicalizados sectores piqueteros de Entre Ríos, que en Gualeguaychú cortan el acceso al puente internacional General José de San Martín, hace más de dos meses. Si historiamos las raíces de la movilización en la provincia vecina a Uruguay, desde un principio asistimos al impulso de las acciones dadas desde el gobierno provincial que, seguramente, proveyó a los “asambleístas” de la logística necesaria para poder mantener la medida un largo tiempo.
Posteriormente el gobernador Jorge Busto, cuando la movilización se le hizo incontrolable y la misma fue copada por sectores radicalizados, del peronismo “ultra” y otros marginales de la política argentina, dio un paso al costado y comenzó a cuestionar las medidas de acción directa en las rutas, impidiendo el tránsito de y hacia Uruguay, argumentando que el mantenimiento de los cortes podía afectar el éxito de la gestión argentina ante la Corte de La Haya.
Claro, la movilización piquetera ahora tiene una dinámica propia y las señoras en reposera que toman mate debajo de una sombrilla en el centro de la ruta, impidiendo el tránsito de vehículos y, lo que es peor, el trabajo de miles y miles de personas afectadas en su actividad por la medida extrema, son relevadas cada poco tiempo por otras señoras que matizan la merienda de facturas con grasa con el tomar el fuerte sol del tórrido verano que se vive en la zona, claro, siempre luego de embadurnarse el cuerpo de filtros adecuados, tienen un costo. Para todo eso se necesita apoyo logístico, transporte desde Gualeguaychú hasta la zona del corte, dinero para movilidad, para publicidad que evidentemente alguien lo entrega con generosidad.
Es muy importante que los dos gobiernos se hayan avenido a conversar, abriendo las posibilidades en etapas de ir creciendo el los caminos de solución del espinoso asunto, que debe ser culminada por una cumbre de presidentes en que se firme un acuerdo definitivo que deje zanjada esta situación y establezca con claridad a los dos países en base a que condicionantes se pueden levantar plantas industriales en ambos márgenes del río compartido.
Hay que realizar un esfuerzo supremo, dejando de lado todos los temas accesorios, para que esta posibilidad se concrete.




"Microbiología: básica, ambiental y agrícola", de la doctora Lillian Frioni, profesora de Microbiología de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República, de Montevideo, responsable de la Unidad Asociada Ecología Microbiana de la Facultad de Ciencias, de la misma Universidad, e investigadora del Programa de Desarrollo de Ciencias Básicas (PEDECIBA).
Fue profesora titular de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Rosario (Argentina) y de la Universidad Nacional de Rìo Cuarto (Argentina).
Este último libro de Frioni tiene fecha de ediciòn de mayo del 2006 y fue publicado por el Departamento de Publicaciones de la Facultad de Agronomìa.(464 páginas)
Email de contacto: (lfrioni@fagro.edu.uy) o/y (aeapublicaciones@fagro.edu.uy)
Facultad de Agronomía (Avenida Garzón 780, Montevideo, URUGUAY)


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