Se fue Lula, llega Bush: Sobre asimetrÃas y oportunidades

Pasó el presidente Lula, interesado en recomponer las buenas relaciones con Uruguay, luego de algunos ''mal entendidos'', todavÃa inexplicables a los ojos de la cuidadosa geopolÃtica que lleva adelante ItamaratÃ, y la semana próxima llega George Bush, que luego de un almuerzo con el propio Lula, realizará un largo contacto con el gobierno uruguayo, afianzando una relación de la que hasta el momento solo Uruguay ha sacado buenos dividendos.
Pasó el presidente Lula, mandatario del primer paÃs del continente, interesado en recomponer las buenas relaciones con Uruguay, luego de algunos ''mal entendidos'', todavÃa inexplicables a los ojos de la cuidadosa geopolÃtica que lleva adelante ItamaratÃ, y la semana próxima llega George W. Bush, nada menos que el presidente de los EE.UU, que luego de un almuerzo con el propio Lula, realizará un largo contacto con el gobierno uruguayo, pescará con el presidente Tabaré Vázquez, afianzando una relación de la que hasta el momento solo Uruguay ha sacado buenos dividendos.
Es bien claro que con Lula de avanzó poco en materia comercial, que era el tema fundamental que urgÃa solucionar a nuestro gobierno, especialmente terminar ese cuasi bloqueo que se plantea en el paÃs del norte a varios productos de exportación uruguayos que siguen sufriendo enormes dificultades para ingresar a Brasil.
Ese asuntó quedó en el tintero y el presidente de Brasil se cuidó muy bien en dar una opinión distinta a la habitual sobre el conflicto papelero con Argentina, a la que considera su igual en el bloque regional y con la que no quiere diferencias mayores.
Sin embargo hubo en el marco de los bucólicos paseos por la estancia presidencial de Anchorena, un reconocimiento al tema de las asimetrÃas entre los distintos paÃses del Mercosur y la convicción del gobierno brasileño de que ''hay que trabajar'' para apuntalar a los paÃses menores tratando de igualar los flujos comerciales.
Recordemos que el déficit que se tiene en el comercio entre Uruguay y Brasil, es desfavorable a nuestro paÃs en 400 millones de dólares, que sumados a los 600 que se sufren con Argentina, marcan un guarismo récord, una cifra que asombra a nuestros economistas y que hace difÃcil sostener mucho tiempo más la ecuación económica sin llegar a un despeñadero previsible.
En ese panorama asimétrico, de crisis evidente del comercio exterior uruguayo en el marco del Mercosur, es que llega el presidente de EEUU, George W. Bush, para conversar de estos temas y de muchos otros. Es evidente que la situación comercial uruguaya, de mil millones de dólares de déficit dentro del marco del acuerdo regional, está signando el diálogo con Bush. Porque, ¿qué salidas le quedan al paÃs? ¿Es posible una reversión de la situación comercial en el Mercosur que determine un cambio de esas perniciosas reglas del juego? ¿O finalmente Uruguay deberá abrirse paso a otros mercados, en base a acuerdos diversos, para resolver su contradicción externa?
Brasil, sin duda, ha mostrado por boca de su mandatario comprensión y buenas intenciones, pero los acuerdos concretos firmados en Anchorena son sobre temas puntuales (puentes, combustibles alternativos, etc.) y no sobre la liberación de nuestras exportaciones que encuentran dificultades, cuando no son detenidas sistemáticamente en territorio norteño, ni otros planes de complementación comercial.
¿Y Argentina? La actitud del paÃs vecino del RÃo de la Plata es mucho más dura. Siempre hemos pensado que las relaciones éticas entre los estados son sustanciales y, por supuesto, juegan un papel fundamental cuando se deben construir las polÃticas comunes que son la base para el desarrollo regional. El Mercosur no solo exige el cumplimiento del Tratado de Asunción, sino una serie de reglas de convivencia que debieran ser comunes a los estados miembros.
Repetimos: ¿Y Argentina? Sin duda que el paÃs vecino no tiene ninguna intención de reducir las asimetrÃas con Uruguay y menos intentar achicar en déficit comercial, contrario a nuestro paÃs, de casi 600 millones de dólares.
Es que el gobierno de Néstor Kirchner, metido hasta las orejas en los vericuetos de una lucha intestina, necesita situar adversarios con los cuales establecer conflictos, aprovechando de esa manera las coyunturas lamentables como la que se siguen dando en la provincia de Entre RÃos, en donde varios piquetes de supuestos ambientalistas mantienen cortados los pasos fronterizos a Uruguay, sin haber demostrado hasta ahora fehacientemente ninguna de sus afirmaciones sobre la supuesta contaminación que le asignan a la planta de Botnia.
La última gravÃsima trasgresión a la verdad fue concretada por los pretendidos ecologistas, al sostener que el perfil de la planta contamina ''visualmente'' a los ojos de los habitantes de Gualeguaychú y que por la chimenea del enclave industrial saldrán gases tóxicos que terminarán con la agricultura de la zona. Si hubiera averiguado algo sabrÃan que la enorme chimenea que los alarma a la distancia, que se encuentra a más de 40 kilómetros de la ciudad, Gualeguaychú, y a 7 kilómetros del balneario argentino más cercano, no es justamente una chimenea, sino un gigantesco filtro que evitará justamente lo que los ''ambientalistas'' afirman: que pasen a la atmósfera gases indeseables.
Pero hay más sobre la polÃtica de Argentina. La acción de los representantes del Ministerio de EconomÃa, afirmando que el sistema financiero uruguayo es permeable al lavado de dinero del narcotráfico y por ende, al financiamiento indirecto del terrorismo internacional, además de sonar mal y a destiempo, demuestra como el gobierno de Kirchner trata de ubicar adversarios para, quizás, acumular fuerzas en causas pretendidamente nacionalistas.
¿Qué es lo que pretende el gobierno argentino con esa inopinada denuncia poniendo en la picota el sistema financiero uruguayo y a sus salvaguardias? Los objetivos pueden ser interpretados de muchas maneras, pero una de ellas, la que puede estar más ajustada a la realidad, es la de intentar perjudicar a Uruguay en la próxima colocación de bonos de deuda que, a nivel de los mercados internacionales, son literalmente ''sacados de las manos'', lográndose un éxito en su colocación sin precedentes.
Éxito que, por supuesto, no obtiene la Argentina, que solo ha podido colocar bonos de deuda en las millonarias compras realizadas por Venezuela, pero que en general ha fracasado en los mercados financieros del mundo, a diferencia de Uruguay.
Por lo demás, si existÃa un tema enojoso y lamentable de la legislación financiera uruguaya, era la existencia de las SAFIs (Sociedades Anónimas Financieras de Inversión), verdadero cáncer del sistema financiero uruguayo, que no le servÃan al paÃs, porque lo que tributaban era absolutamente menor, y además habÃan sido ideadas para albergar en su operativa todo tipo de operación ''no santa'' que se concretara fuera de fronteras. Las SAFIs, como lo hemos afirmado reiteradamente desde estas páginas, no tenÃan otro objetivo que estimular la huÃda de capitales de los paÃses limÃtrofes.
Sin embargo estas organizaciones, con una resolución que se aprobó conjuntamente con la Reforma Tributaria, no podrán seguir creándose en nuestro paÃs y las que están todavÃa en funcionamiento, deberán amoldarse a la reglamentación que establecerá al respecto de las mismas el Poder Ejecutivo, limitando su accionar y terminando con su actividad negativa para el prestigio del paÃs y para los intereses legÃtimos de los paÃses vecinos, entrando las mismas en caducidad a partir del 2010.
Dos caras de la misma moneda, en el marco de las relaciones internacionales de nuestro paÃs. Brasil un paÃs que se abre al dialogo, pero que tiene restricciones a la hora de profundizar en los temas candentes de la relación bilateral, y Argentina que tiene un gobierno que se mantiene en su tesitura lamentable de seguir adoptando polÃticas incalificables contra nuestro paÃs.
Somos pesimistas por el futuro del Mercosur, porque por más que sea un importante y trascendente proyecto, exige de polÃticas acordes y coordinadas de los paÃses que, en un plano de igualdad de derechos, deben obviamente, atender las asimetrÃas, para que el conjunto crezca en armonÃa.
Si ello no ocurre, necesariamente, cada uno con su librito, buscará lo que le conviene en este mundo tan difÃcil y con tan encontradas oportunidades.
Lo que es indefectible.




"MicrobiologÃa: básica, ambiental y agrÃcola", de la doctora Lillian Frioni, profesora de MicrobiologÃa de la Facultad de AgronomÃa de la Universidad de la República, de Montevideo, responsable de la Unidad Asociada EcologÃa Microbiana de la Facultad de Ciencias, de la misma Universidad, e investigadora del Programa de Desarrollo de Ciencias Básicas (PEDECIBA).
Fue profesora titular de la Facultad de AgronomÃa de la Universidad de Rosario (Argentina) y de la Universidad Nacional de Rìo Cuarto (Argentina).
Este último libro de Frioni tiene fecha de ediciòn de mayo del 2006 y fue publicado por el Departamento de Publicaciones de la Facultad de Agronomìa.(464 páginas)
Email de contacto: (lfrioni@fagro.edu.uy) o/y (aeapublicaciones@fagro.edu.uy)
Facultad de AgronomÃa (Avenida Garzón 780, Montevideo, URUGUAY)


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