Ante los desmanes es necesaria la aplicación de la Ley

¿Es posible tanta enajenación, tan enorme disparidad con la realidad y los basamentos democráticos, como para que grupos de personas hayan protagonizado los desmanes del viernes en el centro de Montevideo con la excusa de protestar contra la llegada al país del presidente de EEUU, George W. Bush?
Lo visto la otra noche es inaudito, y fuera de toda vinculación con un pueblo que vive en una democracia plena en que cada una de las personas puede expresar sus creencias políticas o religiosas con la mayor libertad siempre que esas acciones se realicen dentro del marco de la ley.
Tanto la demostración convocada por el PIT-CNT, como la que protagonizaron los grupos violentistas, eran manifestaciones de protesta por la llegada al país de George W. Bush. Sin embargo todo el contenido de esa acción de repudio se vio empañada totalmente por esta acción de vándalos que no fueron a manifestar su oposición sobre la presencia del presidente norteamericano, sino a delinquir, rompiendo las vidrieras de comercios, agrediendo a periodistas por el simple motivo de cumplir con su función de registrar los hechos, porque las bandas de desaforados pretendían protagonizar la agresión en total impunidad, sin dar la cara (que cubrían con máscaras).
Fueron hechos lamentables, fuera de lugar, que empañan la protesta contra Bush y que reducen a un escándalo puntual protagonizado por vándalos y delincuentes, una protesta que había congregado a muchos miles de personas.
Ahora es la Justicia la que tiene la palabra, porque alguien tiene que responder ante los daños materiales provocados en los comercios, por los robos que se produjeron posteriormente, cuando grupos de ladrones se llevaban los elementos que quedaban sin protección tras las roturas de las vidrieras.
¿Cómo es posible que haya todavía algunos dirigentes que reivindiquen esta protesta violentista, contraria a la convivencia de los uruguayos que vulnera, además, a la democracia que funciona en plenitud en nuestro país? ¿Qué aplaudan el sentido de la protesta y que sostengan que la demostración contra la llegada de Bush fue un éxito y que las acciones, que convirtieron al centro de Montevideo en una “tierra de nadie”, es el resultado de la acción de grupos imposibles de controlar?
La acción de los violentistas, además, sirvió para opacar la otra demostración, la organizada por el PIT-CNT, que fue un ejemplo de movilización de protesta en democracia, en donde con firmeza se planteó diferencias que se tienen por la llegada al país de Bush, a quién desde la proclama que se leyó, se lo cuestionó duramente.
Los títulos de la prensa en el mundo se centran sobre los desmanes de los grupos de enmascarados que, insólitamente, la Policía recién comenzó a reprimir luego de que cometieran en grueso de sus fechorías. No sabemos como estaba armado el dispositivo de seguridad, pero es evidente que en primera instancia los agentes del orden tenían instrucciones de no intervenir. Lo malo es no haber tenido en cuenta los antecedentes de los participantes de los hechos, de esa mecánica violentista que va creciendo en la impunidad a la que se suman, en todas las ocasiones, delincuentes comunes que aprovechan la enajenación de los primeros para concretar sus delitos.
Ahora debemos lamentar el escándalo, los destrozos, y felicitarnos porque los hechos no hayan llegado a mayores y hoy debiéramos llorar víctimas humanas que no se produjeron por razones fortuitas. Pero la violencia desatada podría haber determinado cualquier cosa.
Por el afianzamiento de nuestra democracia, por la necesaria protección que debe concretar el instituto policial de todos los ciudadanos, esperemos que en el futuro de tomen previsiones más severas que, obviamente, no quiere decir que se recurra a la represión lisa y llana. Sino que se prevengan los hechos porque no es posible la indefección de vecinos y comercios en base a criterios no claros que dejan a actuar a grupos que,obviamente, utilizan los métodos del fascismo.
Y en esta ocasión se investiguen los hechos, se busque a los responsables y, para defender nuestro estado de derecho, se apliquen todos los extremos de la ley.





"Microbiología: básica, ambiental y agrícola", de la doctora Lillian Frioni, profesora de Microbiología de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República, de Montevideo, responsable de la Unidad Asociada Ecología Microbiana de la Facultad de Ciencias, de la misma Universidad, e investigadora del Programa de Desarrollo de Ciencias Básicas (PEDECIBA).
Fue profesora titular de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Rosario (Argentina) y de la Universidad Nacional de Rìo Cuarto (Argentina).
Este último libro de Frioni tiene fecha de ediciòn de mayo del 2006 y fue publicado por el Departamento de Publicaciones de la Facultad de Agronomìa.(464 páginas)
Email de contacto: (lfrioni@fagro.edu.uy) o/y (aeapublicaciones@fagro.edu.uy)
Facultad de Agronomía (Avenida Garzón 780, Montevideo, URUGUAY)


GeoBitácoras:



montevideana dijo
Carlos que bueno leerte. Obviamente lo mío es muy visceral, a veces me da un poco de verguenza, creo que deberìa seguir algunos consejos y esperar unos minutos antes de hablar o en èste caso de escribir, pero sabes algo? no puedo, necesito decirlo y es lo que hago.
Estoy un 100% de acuerdo contigo, 100%.
Que tengas un buen fin de semana.
Caro.
10 Marzo 2007 | 01:47 PM