Sobre Bush y los barros mal olientes del progreso

GEORGE W. BUSH, luego de su visita relámpago a Uruguay, cuyos resultados veremos en el transcurso del tiempo, se fue del país dejando una estela de escándalo, vestiduras rasgadas, posiciones encontradas y una demostración que muestra que el encolumnamiento de nuestra izquierda tras el primer gobierno progresista del país es sólo una ficción.
Muchos sectores prefirieron salvar su trasero, dejando de lado el compromiso con el gobierno y por ende con el país, manifestando estentóreamente su descontento por la presencia de Bush en el país, aunque en ese contacto nuestro gobierno buscara soluciones importantes para varios sectores que necesariamente deben destrabarse, porque no pueden continuar vegetando dentro de una parálisis económica que, de no haber soluciones, los llevará a la caducidad y a la desaparición.
Olvidaron, por supuesto, intentando quedar impolutos ante la historia (la mediocre historia de entrecasa) cuestionar al representante del "imperialismo" y al gobierno por haberlo invitado, sin advertir que este debió pagar un costo político por emprender un camino difícil, pero a ojos vista, imprescindible, para tratar encontrar un mejoramiento de nuestro comercio exterior. ¿Qué pretendían?
Por supuesto que hubiera tenido mucho menor costo político para el gobierno desentenderse de Bush, olvidarse de los sectores que necesariamente tienen que incrementar sus ventas al exterior y continuar, como hasta ahora, en la línea infructuosa de tratar de modificar el tradicional déficit comercial, que se sigue incrementando de año en año, con nuestros socios mayores del Mercosur.
Personalmente pensamos que lo que ha ocurrido en el país es preocupante, sin desconocer -nadie lo puede olvidar - lo que ha significado este personaje que nos visitó en las agresiones contra Afganistán e Irak y en el actual armado del andamiaje que trata de crear las condiciones para otra agresión armada a Irán.
Por eso, más allá de comprender el significado de esta presencia, lo que advertimos es la incomprensión de muchos que tienen responsabilidades en sectores populares hacia el gobierno progresista, que prefieren gritar y manifestar, que apoyar una negociación, como la que debe hacer todo gobierno serio, con el presidente de la mayor potencia económica del planeta.
Sin duda, es más fácil discursear, manifestar, que transitar por el difícil barro, el ocasiones mal oliente, que significa crear los basamentos para moverse en este mundo globalizado.





"Microbiología: básica, ambiental y agrícola", de la doctora Lillian Frioni, profesora de Microbiología de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República, de Montevideo, responsable de la Unidad Asociada Ecología Microbiana de la Facultad de Ciencias, de la misma Universidad, e investigadora del Programa de Desarrollo de Ciencias Básicas (PEDECIBA).
Fue profesora titular de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Rosario (Argentina) y de la Universidad Nacional de Rìo Cuarto (Argentina).
Este último libro de Frioni tiene fecha de ediciòn de mayo del 2006 y fue publicado por el Departamento de Publicaciones de la Facultad de Agronomìa.(464 páginas)
Email de contacto: (lfrioni@fagro.edu.uy) o/y (aeapublicaciones@fagro.edu.uy)
Facultad de Agronomía (Avenida Garzón 780, Montevideo, URUGUAY)


GeoBitácoras:



bree dijo
¿NO hay un refran que lo dice? Dios los hace y ellos se unen...o algo parecido...
11 Marzo 2007 | 04:34 PM