Enrique Bonelli y el revisionismo de las Fuerzas Armadas

El embanderarse, como reiteradamente hace el comandante en Jefe de la Fuerza Aérea, Enrique Bonelli, en el compromiso de que esa institución militar “nunca más” reiterará hechos, como los ocurridos durante la dictadura militar que todavía separan a los uruguayos, es un objetivo difícil pero justo.
Un objetivo que quizás no sea comprendida por la totalidad del cuerpo armado, porque todavía muchos nostálgicos siguen sosteniendo su convicción de que su tarea, que trasgredió los límites de la Constitución de la República, pero también que violentó los derechos humanos, que son fundamentales para el funcionamiento de una sociedad, sigue siendo una necesidad producto de una contingencia histórica en la que, “la Patria estaba en peligro”.
Ayer el comandante Bonelli, en el acto de conmemoración del 94º Aniversario de la Fuerza Aérea Uruguaya (FAU), realizó un encendido llamado para que se gente una nueva etapa en el reracionamiento cívico militar, asumiendo el compromiso institucional para que ”nunca más” se repitan los hechos acontecidos durante la dictadura vivida por el país en la década del ’70. "Un nunca más en honor a la honestidad intelectual y a la verdad histórica que debe necesariamente comprender no sólo esos hechos, sino también (se hace) cuestionando gobiernos constitucionales y democráticos que iniciaron en la década de los ´60 un penoso proceso de confrontación política y violencia social que nos condujo a épocas aciagas" agregó el militar en su discurso. Un tema polémico que toca, por supuesto, a organizaciones como el MLN y otras, que bajo la tesis de la violencia, establecieron una estrategia que no prosperó y que, más allá de otras conjeturas, debiera comenzar a analizarse en profundidad por haber tenido una significación clave en nuestro devenir histórico.
El jerarca abogó también por un nuevo tiempo en el acercamiento entre las Fuerzas Armadas, y en especial la FAU, con la sociedad civil, cuyo relacionamiento calificó como de "ignorancia e incomprensión mutuas", e incluso a veces de "recelo y desconfianza", producto de ese pasado de violencia que siempre signa y envuelve a militares y civiles e nuestro país.
"La realidad actual del país y el mundo hacen concebir una FAU Y FFAA preparada solo para la guerra convencional o no convencional. Deben estar preparadas y equipadas para ser componente esencial de una respuesta integrada cívica milita, para enfrentar desastres naturales, pandemias, accidentes bioquímicas, ataques terroristas, así como otros fenómenos naturales o provocados por el hombre" añadió Bonelli.
En definitiva, un discurso sustancioso, pero más que eso, palabras de compromiso profundo con el país, con sus instituciones que marcan una visión, desde las fuerzas armadas, del papel que las mismas deben jugar dentro del marco de la democracia.
El lenguaje de Bonelli no es sorprendente ni en su profundidad ni en mostrar a un militar convencido de lo que dice y hace, especialmente cuando él mismo ha reiterado sus culpas, su participación en hechos vinculados a la represión, sin rehuir nunca responsabilidades. Recordemos que cuando el presidente de la República ordenó a las tres armas informar sobre todo lo que sabían en torno a las personas desaparecidas, el único dossier con elementos comprobables, fue el presentado por la propia Fuerza Aérea, en donde el tema se procesó en un revisionismo positivo que lleva a su comandante a sostener, cada vez que puede, el concepto fundamental del “nunca más”.
Por supuesto que el país se debe un gran debate nacional sobre el papel de las Fuerzas Armadas, las que deben tener funciones concretas y no ser, como hasta ahora, organismos teóricos de defensa de la soberanía incapaces de resolver hipótesis de conflicto favorables al país, y que gastan por su misma existencia una buena parte del presupuesto nacional. Bonelli en su discurso esbozó un camino que, quizás, sea bueno tenerlo en cuenta para acortar distancias y no sigamos pagando millones y millones del bolsillo de todos para organismos anquilosados, fuera de época, que hoy solo tienen función fuera del país, cuando algún contingente de militares uruguayos se pone bajo el mando de las Naciones Unidas.




"Microbiología: básica, ambiental y agrícola", de la doctora Lillian Frioni, profesora de Microbiología de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República, de Montevideo, responsable de la Unidad Asociada Ecología Microbiana de la Facultad de Ciencias, de la misma Universidad, e investigadora del Programa de Desarrollo de Ciencias Básicas (PEDECIBA).
Fue profesora titular de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Rosario (Argentina) y de la Universidad Nacional de Rìo Cuarto (Argentina).
Este último libro de Frioni tiene fecha de ediciòn de mayo del 2006 y fue publicado por el Departamento de Publicaciones de la Facultad de Agronomìa.(464 páginas)
Email de contacto: (lfrioni@fagro.edu.uy) o/y (aeapublicaciones@fagro.edu.uy)
Facultad de Agronomía (Avenida Garzón 780, Montevideo, URUGUAY)


GeoBitácoras:



Caro dijo
Todo es cierto, pero Bonelli tambièn dice que la actuaciòn de las Fuerzas Armadas fue efecto no causa, "justificando" su accionar, y con ésto no estoy para nada de acuerdo.
De cualquier manera, es bueno escuchar del Comandante en Jefe de la Fuerza Aèrea èstas palabras. Esta especie de autocrìtica, es bueno tomarla como ejemplo en todas las àreas y por todas las partes, de eso nos falta bastante.
Un abrazo.
Caro.
19 Marzo 2007 | 03:24 PM