Cuando la violencia va contra la democracia, es fascismo

Uno de los responsables de las acciones violentas que ocurrieron en el centro de Montevideo durante una de las marchas en repudio a la visita del Presidente norteamericano, George W. Bush, fue identificado por la Policía, detenido y finalmente el pasado jueves, procesado por la Justicia por el delito de sedición.
Se le habría probado, en base de fotografías, que fue uno de los autores de la rotura de los vidrios de un comercio de comidas rápidas, producto de una acción minoritaria, insólitamente grave, diametralmente alejada del estilo pacífico del resto de los manifestantes de esa propia marcha calificada como organizada por los sectores radicales.
La Justicia ha actuado y en el correr del tiempo se sabrá, porque el fallo seguramente será apelado, si la medida de la juez interviniente, es mantenido en firme.
Este no es el tema que nos ocupa centralmente, porque que esta acción de la Justicia de nuestro país, ha determinado declaraciones de una señora, al parecer orientadora de grupo Plenaria Memoria y Justicia, que son preocupantes por su significación antidemocrática y propias de quienes quieren hacer claudicar, por cualquier medio, el sistema que nos ha servido a los uruguayos para lograr llevar al gobierno a los representantes de la izquierda.
La señora Irma Leites habla de “la derechización del Poder Judicial”, y estima que es un error muy grave estimar como sedición, “quemar un muñeco y una bandera y romper un vidrio”. Asegura que existe una “criminilización de la lucha y que se considera sediciosa por ser anticapitalista”
Parecería que al grupo que orienta y a ella misma le parece lo más normal de mundo romper vidrieras de comercios, de un local religioso, golpear a periodistas y otras acciones de ese tipo, para protestar contra la visita de un presidente extranjero y contra el gobierno progresista que lo invitó. Decíamos en un nota anterior, acciones que se podían haber evitado con una negociación previa con los organizadores de la marcha y una ostensible presencia policial en algunos puntos críticos.
No entendemos como en este país, en donde sufrimos una dictadura feroz, represiva como pocas, tiránica y despótica, que nos pudimos sacar de encima hace algo más de dos décadas, todavía no todas las personas entiendan la necesidad de mantener la reglas del juego democrático lo que significa, respetar los derechos ajenos para exigir que los nuestros sean respetados en la misma proporción. Y que en esa democracia tiene un papel central el imperio de la Justicia que, por supuesto, puede cometer errores, extralimitarse, pero sin su funcionamiento pleno no podríamos seguir construyendo un país que ha ingresado en otro año importante de crecimiento.
Una sociedad, por supuesto, injusta. Donde, los ingresos, pese a la inteligente política de los Consejos de Salarios y las actualizaciones a funcionarios y jubilados, no alcanzan para disminuir la brecha entre ricos y pobres y tampoco para abatir el desempleo, la pobreza y la marginalidad, pese a que en estos últimos aspectos se ha avanzado.
¿Cómo quiere destruir el capitalismo la señora Leites? ¿Rompiendo los vidrios de los comercios de 18 de Julio, robando en ópticas, destrozando locales religiosos o tratando de que quienes compran nuestra producción dejen de hacerlo?
¿Ese militantismo desaforado que propone, que justifica cualquier violencia, tiene algo que ver con las luchas de los trabajadores? ¿No será, por su índole violentista, antidemocrática y minoritaria, que ese mecanismo que propone se pueda caracterizar como fascismo?




"Microbiología: básica, ambiental y agrícola", de la doctora Lillian Frioni, profesora de Microbiología de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República, de Montevideo, responsable de la Unidad Asociada Ecología Microbiana de la Facultad de Ciencias, de la misma Universidad, e investigadora del Programa de Desarrollo de Ciencias Básicas (PEDECIBA).
Fue profesora titular de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Rosario (Argentina) y de la Universidad Nacional de Rìo Cuarto (Argentina).
Este último libro de Frioni tiene fecha de ediciòn de mayo del 2006 y fue publicado por el Departamento de Publicaciones de la Facultad de Agronomìa.(464 páginas)
Email de contacto: (lfrioni@fagro.edu.uy) o/y (aeapublicaciones@fagro.edu.uy)
Facultad de Agronomía (Avenida Garzón 780, Montevideo, URUGUAY)


GeoBitácoras:



Madeleine De Cubas dijo
El fin no justifica los medios, y no es precisamente haciendo vandalismo y con actitud de matones como se consigue avanzar. Para negociar lo que nos conviene es preciso usar la cabeza..., y al parecer hay gente que no la tiene o la tiene en otra parte. Estoy de acuerdo contigo. Muy buen post. Un saludo. Señora Nostalgia
1 Abril 2007 | 01:36 AM