Desensillar hasta que aclare: estamos a pocas semanas de la reforma impositiva

Se acerca la puesta en marcha de la implementación del Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF) y más allá de infinidad de consideraciones que se puedan realizar sobre la justicia del tributo que se pone en marcha, se está evidenciando que la norma aprobada por la mayoría parlamentaria de las dos Cámaras, elevada al Parlamento por el Ministerio de Economía. Un proyecto que tuvo un trámite cerrado y, por lo tanto, no admitió ningún tipo de contribución de la oposición que, obviamente, le hubiera dado a la Ley un mayor apoyo político.
Recordemos que el impuesto a la renta de las personas físicas es un tema que siempre ha tenido hondamente sensibilizada a la población. La polémica que estalló previamente a una anterior elección presidencial en torno a este impuesto, determinó cambios en el esquema electoral y si bien, no podemos decir que decidió el comicio, según es opinión de algunos analistas es posible que haya influido fuertemente en el mismo.
Por supuesto que todos percibimos lo que está ocurriendo a nivel social con una movilización creciente de sectores de jubilados, planteos políticos de diversa entidad, inclusive algunos que proponen una reforma de la Constitución a fin de impedir que las pasividades sean grabadas. Todo un camino tempestuoso, que era previsible, que tiene como objetivo llegar al 1ro de Junio, cuando se de el punta de pie inicial a la reforma impositiva, en el marco de una situación que hoy es difícil de predecir.
Existen algunos supuestos previos que son indiscutibles. El país se merecía una profunda reforma impositiva pues la enormidad de gravámenes de todo orden, superpuestos y en algunos casos repetidos, hacían el ordenamiento de la tributación una de las materias pendientes de un país que, entre otras lindezas, tiene la población paga un Impuesto al Valor Agregado (IVA) récord a nivel mundial que, luego de la reforma, bajará solo un punto. Sin embargo por las características del país, el nivel de ingresos, la extensión de los sectores asalariados, el impuesto a la renta de las personas físicas tiene una característica distinta, pues se aplicará sobre las pasividades, que en este país, como todos sabemos, no son el reflejo de los ingresos sino un suma que se logra luego de una serie de prorrateos realizados por el BPS, a la que se le aplican topes y que hoy no supera, en ningún caso los 18 mil pesos. Si un activo aportaba por 60 mil pesos, luego de 35 años de labor y de 60 de edad pasa a jubilarse, no cobra por el monto aportado, sino una suma que va desde el 50 al 65 % del monto promedio de los mejores diez años de los últimos veinte trabajados, y ello con un tope que en ningún caso en el día de hoy superará los 18 mil pesos.
O sea que es difícil definir renta a ese ingreso recortado de los jubilados que de acuerdo a los estudios recién comenzará a pagar el IRPF a partir de 9.816 pesos. De acuerdo a un interesante cuadro realizado por el legislador José Luis Blasina, la cifra de corte será 12.300 pesos, en que los pasivos pasarán a pagar más de lo que hoy se le descuenta por el llamado impuesto a los sueldos.
Pero, ante lo que ocurre en el seno de nuestra sociedad, no es adecuado actuar como el avestruz. Por eso es bueno preguntarse si las jubilaciones constituyen una renta. Para la Ley 18.083, no cabe duda que las jubilaciones y pensiones son consideradas por el legislador como una renta gravada por el nuevo impuesto.
Sin embargo lo que cabe determinar si desde el punto de vista financiero, los ingresos mencionados tienen la típica característica de una renta. A juicio de algunas organizaciones de jubilados las jubilaciones y pensiones tienen una naturaleza diferente que las rentas del trabajo, las rentas puras del capital o las rentas empresariales.
En este sentido, es válido afirmar que se trata de un ingreso que beneficia a quienes lo perciben producto del ahorro de toda la vida laboral, pero que no se trata de una típica renta.
Por ello, más allá de los escarceos políticos, de las reflexiones acaloradas de unos y otros, es evidente que el tema deberá ser dilucidado por la justicia que, de alguna manera, tendrá profundizar el análisis y llegar a una conclusión que sirva para que el país avance. Una reforma, sea esta cual sea, que se concrete en contra intereses mayoritarios y determine injustas discriminaciones, no tiene ningún sentido.
Por ello, el mejor, desensillar hasta que aclare.




"Microbiología: básica, ambiental y agrícola", de la doctora Lillian Frioni, profesora de Microbiología de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República, de Montevideo, responsable de la Unidad Asociada Ecología Microbiana de la Facultad de Ciencias, de la misma Universidad, e investigadora del Programa de Desarrollo de Ciencias Básicas (PEDECIBA).
Fue profesora titular de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Rosario (Argentina) y de la Universidad Nacional de Rìo Cuarto (Argentina).
Este último libro de Frioni tiene fecha de ediciòn de mayo del 2006 y fue publicado por el Departamento de Publicaciones de la Facultad de Agronomìa.(464 páginas)
Email de contacto: (lfrioni@fagro.edu.uy) o/y (aeapublicaciones@fagro.edu.uy)
Facultad de Agronomía (Avenida Garzón 780, Montevideo, URUGUAY)


GeoBitácoras:



alacant dijo
Interesante post. Sí la declaración de la renta es algo que nos preocupa a todos. Vivamos en el país que vivamos. Suerte con vuestra reformas y que sean para bien. Saludos.
17 Abril 2007 | 11:16 PM