A pocos días de la reforma impositiva

Los uruguayos estamos a pocos días, concretamente cinco, de que se ponga en marcha la discutida reforma impositiva que, según el gobierno servirá para regular la gravísima distorsión de impuestos existente en el país, además de determinar un mecanismo mucho más equitativo que, de alguna manera, logrará una mejor recaudación la que redundaría en una multiplicación de servicios públicos, que se prestarían con el respaldo de recursos suficientes.
Sin embargo, más allá de la magnitud de la panacea que se plantea como una necesidad imprescindible de modernización del país, han aparecido voces discordantes que sostienen que el mínimo no imponible es demasiado bajo, que no es posible castigar jubilaciones y pensiones, que de ninguna manera son rentas, que se debería comenzar a cobrar el impuesto a partir de quienes superen la canasta básica de alimentos que bordea los 30 mil pesos, etc. Sostienen también, con otra visión, que se castiga y desestimula al trabajo, porque nadie hará un esfuerzo mayor si el producto del mismo será devorado por un Estado que, hasta el momento, no ofrece contrapartidas adecuadas y que, los “mejores servicios” son nada más que un aditivo propagandístico que se suma a la implementación de la nueva norma impositiva y no una realidad palpable y mucho menos plausible en el corto plazo.
Por ello, ante la confusión, es bueno ir a las fuentes, escuchar a quienes saben de la larga historia de los impuestos a la renta que, por lo demás, se están aplicando en casi 170 países del mundo, norma que está siendo continuamente modernizada por los gobiernos, para mejorar su eficacia y, por supuesto, su ecuanimidad.
Uno de los que saben es el economista Alberto Barreix, que junto a Alvaro Roca, diseñaron el corazón de la actual norma, la que defienden en su globalidad, pero difiriendo con algunos criterios incluidos a “mano militari” por el Ministerio de Economía, como el del IVA. Los técnicos planteaban llevar el IVA a dos franjas, de 14 y 17 %, y de ninguna manera manejar solamente la reducción en un punto a ese impuesto, como ha ocurrido con la norma que se aplicará desde el primero de julio.
Barreix, en una largo reportaje radial, sostuvo que uno de los peligros mayores que tiene la reforma impositiva, es que las normas sean horadadas por lobby que se manejan desde posiciones de poder y que buscan subterfugios de distinta índole para evitar pagar por partidas concretas que reciben. Hoy por hoy sabemos que los legisladores tratan de que las partidas de secretaría y las que reciben para la “compra de diarios”, un verdadero privilegio que nunca se ha discutido a fondo, en base al cual senadores y diputados reciben 10 mil pesos mensuales que integran a su sueldo y sobre el cual no deben rendir cuentas.
Otros lobby manejan que partidas para vivienda deberían estar exceptuadas de la imposición, justamente lo que el técnico Barréix señala como el primer problema grave que puede tener la implementación de este impuesto que, según el técnico, parte de un mínimo no imponible demasiado bajo. Por otra parte hay quienes sostienen que partidas resueltas por poderes independientes del Estado, como el Poder Legislativo o el Poder Judicial, no deberían ser considerados por otro poder, como elementos imponibles.
Es tema es difícil, su complejidad excede el simple análisis periodístico, porque a cada hora aparecen factores nuevos que muestras perfiles novedosos sobre un sistema nuevo que los uruguayos comenzaremos a experimentar, masivamente, dentro de tan solo cinco días.
Más allá de los errores que se puedan haber cometido en el texto que se aplicará, de las injusticias que puedan detectarse y de quienes, de alguna manera, puedan eludir la norma, es evidente que el gobierno deberá tener la mano firme para evitar que sectores con ingresos más altos que los del promedio de la población asalariada, puedan escapar del alcance de la Ley. Cuando la reforma esté asentada, se vean sus virtudes y defectos, se analizaran los ajustes correspondientes que hoy, por más que se propongan, obviamente, no tendrán andamiento.
Además, parece evidente que al gobierno no le deberá temblar la mano para aplicar el impuesto superando la presión en los “pasillos”, la de los lobby, que se están desesperando para esconder partidas y hundir a la reforma impositiva en su mal mayor, la “horadación” de sectores de privilegio, extremo que desde el primer día debe evitarse de plano.





"Microbiología: básica, ambiental y agrícola", de la doctora Lillian Frioni, profesora de Microbiología de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República, de Montevideo, responsable de la Unidad Asociada Ecología Microbiana de la Facultad de Ciencias, de la misma Universidad, e investigadora del Programa de Desarrollo de Ciencias Básicas (PEDECIBA).
Fue profesora titular de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Rosario (Argentina) y de la Universidad Nacional de Rìo Cuarto (Argentina).
Este último libro de Frioni tiene fecha de ediciòn de mayo del 2006 y fue publicado por el Departamento de Publicaciones de la Facultad de Agronomìa.(464 páginas)
Email de contacto: (lfrioni@fagro.edu.uy) o/y (aeapublicaciones@fagro.edu.uy)
Facultad de Agronomía (Avenida Garzón 780, Montevideo, URUGUAY)


GeoBitácoras:



montevideana dijo
Tengo tanto para comentar y tanto para hacer en éste momento que me abstengo...por ahora, porque se habla tanto de éste tema, escucho tantas quejas y tengo muchas ganas de decir cosas al respecto, por lo menos algunas, en cuanto pueda escribo algo no de tu altura, más bien con enojo, ja ja
No por el impuesto, del cual por ahora digo, que me meten la mano en el bolsillo y estoy contenta porque yo voté ésto porque es fácil pedir pero no dar, porque a éste país lo sacamos entre todos o no lo saca nadie adelante, y porque por primera vez, veo y siento con orgullo a dónde van a parar los pesos que trabajo.
Pero ya diré más. No se enoje nadie che es una opinión personal, ta??
Besitos.
Caro.
27 Junio 2007 | 02:14 AM