Publicidad:
La Coctelera

Bitácora de Charly

Un caminante incansable en busca de la verdad y un trabajador por la felicidad colectiva

14 Noviembre 2007

Ahora se juega sin cartas ocultas

La planta de Botnia produciendo:
llegó la hora de la verdad

Lo ocurrido en la cumbre Iberoamericana realizada en Santiago de Chile, no por obvio y esperado, deja de ser grave, tanto para calificar la valoración realizada por algunos analistas y asesores que suponían que la inopinada medida anterior del presidente Vázquez de suspender el visado de la autorización para el inicio de las actividades de la `planta de Botnia, significaba otorgar el plazo adecuado para que se instrumentara una solución al ya largo e irracional diferendo.

Ahora al desmoronarse todas esas esperanzas peregrinas, con la planta en funcionamiento y luego de que el presidente argentino, en otro de sus desubicados desplantes, saludara y apoyara a la delegación de “asambleístas” presentes en la capital trasandina, se debe esperar que la producción de celulosa marche bien, sin mayores desaguisados para el ambiente, porque las lupas argentinas estarán puestas todas sobre cualquier columna de humo un poco oscura que parezca inapropiada y se buscará desde Gualeguaychú todo “pelo en la leche” para demostrar que la planta contamina. Ya se han producido algunas expresiones alucinantes de ello, por suerte, increíbles por absurdas.
En una nota anterior afirmábamos que era equivocado pensar en diferentes concepciones entre el saliente presidente Kirchner y su esposa, la electa Cristina Fernández, lo que parece quedar explicitado plenamente luego de las afirmaciones realizadas por la presidenta electa, el sábado último, en el diario Página 12. Es que el matrimonio Kirchner – Fernández ha vivido toda una vida de coincidencias, en una sociedad familiar robusta y sin fisuras. Cristina últimamente en el Senado de la Nación, además, fue siempre la vocero del gobierno, promoviendo los proyectos impulsados por la Casa Rosada. Entonces: ¿por qué pensar que uno y otro piensan diferente, si además ya ha trascendido que se mantendrá incluso al mismo jefe de gabinete y se repetirá al canciller y a otros polémicos ministros? Es casi absurdo aferrarse a una esperanza de cambio cuando objetivamente no existe ningún elemento que muestre fisuras entre Kirchner y su esposa, la futura presidenta argentina, que obviamente detenta ese cargo en el marco de un plan de continuismo avalado por los mismos sectores que apoyan la actual administración. El único cambio objetivo en la situación es la decisión de Vázquez de autorizar el funcionamiento de la planta de Botnia, lo que abre un nuevo escenario en que las afirmaciones de los “asambleístas” podrán convertirse en ridículas pretensiones, diluyéndose la movilización si es que en un mediano plazo se confirma que lo afirmado por Botnia, la DINARA y el gobierno uruguayo, es cierto: que la planta no contamina ni contaminará en el tiempo.
Que el gobierno uruguayo intente las mejores relaciones con la futura presidenta no quiere decir, por supuesto, que en torno al conflicto regional las cosas cambien, ni que se levante el corte de los puentes, ni que la gobernación de Entre Ríos no siga financiando a los “asambleístas” piqueteros que, seguramente, ingresarán ahora en una creciente y más enloquecida militancia contra Uruguay.
Nos preocupa, eso si, el nivel de asesoramiento político con que cuenta nuestro presidente que nunca pudo haber intuido cabalmente, pues es un hombre inteligente, la peregrina idea de que postergando el visado para el funcionamiento de la planta, lograría un gesto distinto de Argentina. Quizás hubiera sido más sano ir Santiago de Chile con las cartas vistas, la planta funcionando, para de alguna manera poner la pelota en el campo argentino.
Claro, el “facilitador” español buscaba un acercamiento de otro tipo, un imposible acuerdo diplomático en que los dos países aceptaran bajar sus pretensiones, azuzados por el prestigio del rey Juan Carlos, cuya tarea en definitiva fue tan solo epidérmica, con la presencia de un negociador que intentó, con total ingenuidad, acercar a las partes que obviamente estaban en posiciones irreconciliables, esencialmente en razón de que los perimidos criterios geopolíticos de Argentina, también recreados por Kirchner, se rompieron en mil pedazos.
Ni siquiera hubo posibilidad de una reunión medianamente seria entre los equipos negociadores, porque el gobierno argentino no quiso acercamientos, ni cambios. Argentina ni siquiera aceptó la propuesta española de un encuentro protocolar cumbre (para la foto) entre el rey Juan Carlos, con los presidente Vázquez y Kirchner. Claro, el gobierno argentino mantiene sus peregrinas pretensiones y ahora sigue diciendo que la solución definitiva será dada por el Tribunal de La Haya.
¿Pretensiones? Lamentablemente alguna de las pretensiones argentinas imposibles de cumplir, como el traslado de la planta, un absurdo irrealizable que determinaría el fin de la inversión y el abandono de las actuales instalaciones. Un real suicidio para toda la política de inversiones extranjeras que lleva adelante Uruguay, que de aceptar tal enormidad, hubiera retrocedido muchos pasos en su actual inserción internacional.
Pero aquí cabe una interrogante estratégica que nunca nadie respondió, una cosa que siempre nos preguntamos y lo seguimos haciendo a esta altura de los acontecimientos: ¿por qué se construyó allí la planta, en la margen misma del río y no unos kilómetros más adentro? ¿No se pensó que ese gigantesco emprendimiento industrial significaba una especie de afrenta para la provincia de Entre Ríos, que quería la inversión para si, y para la propia Argentina, que le seguía asignando a Uruguay un papel geopolítico menor, de partiquino productor quizás de dulce de leche y proveedor de servicios turísticos?
Que Uruguay inicie un camino industrial de magnitud y que en Fray Bentos se levante la planta de celulosa que puede llegar a ser una de las mayores del mundo, es romper con un esquema demasiado rígido, negativo para los intereses de nuestro país, cuyo mantenimiento un largo tiempo ha determinado la actual situación uruguaya.
Parece evidente que un camino geopolítico distinto, como el que tiene planteado hoy Uruguay, con una intensa industrialización, que puede determinar un cambio de su realidad y su destino, se debe realizar tratando de evitar escollos en los países vecinos, cumpliendo cada uno de los acuerdos regionales, evitando mal entendidos y buscando, obviamente, que conflictos como el que se produjo en Fray Bentos – Gualeguaychú no se repitan. La soberanía sobre nuestro territorio y decisiones, no significa hacer lo que se quiera, sin tener en cuenta a los vecinos.

EL MONITOREO

Con la planta funcionando comienza a tener importancia esencial la labor de la DINAMA. Porque una cosa es autorizar, analizar los proyectos y las obras, afirmando que todas las cosas están bien y otra muy distinta es día a día, hora a hora, minuto a minuto, determinar que ninguno de los procesos industriales produce contaminación, ni directa y menos acumulada.
Esa tarea es esencial y está llena de dificultades. Sabemos que un solo análisis de agua tiene un costo, cuando se hace con propiedad, de 5 mil dólares. Y, nos preguntamos: ¿Cuántos análisis se deben hacer a la semana? ¿Uno al día? Multipliquemos… ¿La DINARA tiene asignados los fondos necesarios para su trascendente tarea con la que al parecer, colaborará el LATU? Sin embargo es evidente que ese monitoreo, por más afinado que esté, nunca contará con el aval de los ambientalistas argentinos que, de acuerdo a lo que sabemos, confiarán en la red de censores que manejarán técnicos argentinos para lo qué, el gobierno de Kirchner, ha invertido un millón y medio de dólares solamente en equipos. Como hay que tener claro, por más seriedad que haya en los análisis argentinos y uruguayos, pueden existir otros elementos, por ejemplo los metodológicos, que pueden determinar resultados dispares.
Por otra parte, es evidente, que los asambleístas automáticamente rechazarán todo análisis realizado por la DINARA, por lo que – parecería importante – que existiera un organismo internacional de alto nivel que también hiciera su análisis, el que fuera insospechable en el mundo, para que Uruguay tenga un respaldo indiscutible, por más que los asambleístas digan lo que digan, se deban enfrentar con análisis independientes que no puedan ser tildados por terceros de responder a intereses parciales o empresariales.
Sin embargo más allá de ello la Dirección Nacional de Medio Ambiente tendrá la obligación, minuto a minuto, de medir lo que está ocurriendo en esa zona del país. Tarea que se deberá concretar con seriedad, sin titubeos, para que la población de Fray Bentos y particularmente la de Gualeguaychú se queden tranquilas de que el gigante industrial solo servirá, si todo va bien, para el progreso.
Y si va mal, por algún imprevisto o un proceso industrial deficiente, que se cumpla con lo reiterado en más de una oportunidad por nuestro gobierno.

servido por Carlos sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Los comentarios están cerrados


Sobre mí

Avatar de Carlos

Bitácora de Charly

Montevideo, Uruguay
ver perfil »
contacto »
Vota por este sitio en Los Mejores de RedFind
RelojesWebGratis!

Recomienda esta pagina!
logo Nombre: Carlos Santiago. Fecha de Nacimiento: olvidada Profesión: periodista y escritor. Una persona que quiere estar comprometida con la libertad y particularmente la que me "impongo en cada una de mis notas periodísticas" Como escritor me gusta volar, caminar por un mundo imaginario, en el que me sumerjo con pasión, involucrándome con mis personajes que generalmente me llevan de un lado al otro sin respetarme en lo más mínimo. En lo formal estoy preparando algún nuevo libro, tarea de siempre - casi eterna - y en lo menos etéreo, integré la mesa de la secretaría de redacción del diario LA REPUBLICA de Montevideo. También la secretaría de redacción del suplemento Bitácora (http://www.bitácora.com)
Google
"Microbiología: básica, ambiental y agrícola", de la doctora Lillian Frioni, profesora de Microbiología de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República, de Montevideo, responsable de la Unidad Asociada Ecología Microbiana de la Facultad de Ciencias, de la misma Universidad, e investigadora del Programa de Desarrollo de Ciencias Básicas (PEDECIBA). Fue profesora titular de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Rosario (Argentina) y de la Universidad Nacional de Rìo Cuarto (Argentina). Este último libro de Frioni tiene fecha de ediciòn de mayo del 2006 y fue publicado por el Departamento de Publicaciones de la Facultad de Agronomìa.(464 páginas) Email de contacto: (lfrioni@fagro.edu.uy) o/y (aeapublicaciones@fagro.edu.uy) Facultad de Agronomía (Avenida Garzón 780, Montevideo, URUGUAY)  Bitacoras.com

GeoBitácoras: Montevideo, Uruguay. More blogs about Bitacora de Charly.
Internautas por la Paz y La Libertad

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera