Vergüenza ajena por el discurso de Cristina Fernández

Vergüenza ajena es lo que cualquier observador desapasionado ha tenido ante el discurso pronunciado en su asunción del mando por la presidenta argentina, Cristina Fernández, que en su primera alocución como mandataria afirmó que Uruguay es el responsable del conflicto regional, por haber violentado el tratando del Río Uruguay.
Fue una agresión contra nuestro presidente, Tabaré Vázquez, que había concurrido a la transmisión de mando para reafirmar la hermandad de los pueblos uruguayo y argentino, mostrando con su presencia en el Congreso argentino, la tradicional actitud de estar abierto a todo tipo de negociación.
Un momento mal elegido por Cristina Fernández para una diatriba contra Uruguay en que se saltea, nada menos, que el tema medio ambiental, ese absurdo manejado por la financiada oficialmente por los “asamblea” de Gualeguaychú, que hicieron campaña contra la construcción de la planta de la empresa finlandesa, hablando de desastres ecológicos, de lluvias ácidas, de muertes en cadena por cáncer, etc. El disparaterio derivó en el cierre de puentes que, de alguna maneja, ha lesionado la economía uruguaya, pero que han creando dentro de la propia argentina zonas en donde no se cumple con la ley, ni con la Constitución, ni con las bases constitutivas del MERCOSUR.
La que está en falta en todo el conflicto es Argentina, que permite esta agresión contra Uruguay, en base a la violación aceptada de normas básicas que realiza un grupo de exaltados que militan continuamente financiados por la municipalidad de Gualeguaychú y la gobernación de la provincia de Entre Ríos. ¡Mala cosa!
La razón del embrollo es el criterio geopolítico de asignarle a Uruguay un papel de hermano menor, productor de materias primas y con industrias familiares dedicadas al consumo regional. Las grandes inversiones extranjeras, ¡no faltaba más!, se deben hacer del otro lado de la frontera, por ello Cristina Fernández le reprocha a Tabaré Vázquez que Uruguay no le pidió permiso a Argentina para levantar una fabrica de celulosa en las orillas del río Uruguay.
“La solución la dará el alto tribunal de La Haya”, según la flamante presidenta argentina, por lo cual admite que en los próximos dos años en la provincia de Entre Ríos sigan los “piquetes” violando la ley, impidiendo el tránsito libre a los propios argentinos, que para viajar a Uruguay, tienen que ir a algún puente “más amigable”, o subir con automóvil y petates a un catamarán de los que cruzan el río en pocas horas.
Por otro lado es una ingenuidad el análisis que se hace en algunos sectores del gobierno uruguayo, sosteniendo que las palabras de la novel presidenta argentina han pasado de largo sobre la figura de Tabaré Vázquez y pegado con fuerza en el anterior gobierno colorado. Esa es una pequeñez política que se saltea, nada menos, que la realidad y le da una importancia descomunal a los partidario (lo que empequeñece aún más el análisis), sobre lo que debería tomarse como una política de Estado.
Por más que haya habido errores en el gobierno anterior del doctor, Jorge Batlle, estimar que las palabras de la presidenta argentina sobrevolaban a este gobierno para derrumbarse sobre el anterior, son análisis de muy cerrada concepción política. Tan pequeña como la actitud que llevó a Cristina Fernández a decir lo que dijo, como lo dijo, y el lugar buscado para decirlo.
Un mal comienzo.





"Microbiología: básica, ambiental y agrícola", de la doctora Lillian Frioni, profesora de Microbiología de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República, de Montevideo, responsable de la Unidad Asociada Ecología Microbiana de la Facultad de Ciencias, de la misma Universidad, e investigadora del Programa de Desarrollo de Ciencias Básicas (PEDECIBA).
Fue profesora titular de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Rosario (Argentina) y de la Universidad Nacional de Rìo Cuarto (Argentina).
Este último libro de Frioni tiene fecha de ediciòn de mayo del 2006 y fue publicado por el Departamento de Publicaciones de la Facultad de Agronomìa.(464 páginas)
Email de contacto: (lfrioni@fagro.edu.uy) o/y (aeapublicaciones@fagro.edu.uy)
Facultad de Agronomía (Avenida Garzón 780, Montevideo, URUGUAY)


GeoBitácoras:



Jorge Lépore dijo
Es cierto lo que se piensa alrededor de pequeños dichos en un día especial, que es como decir, mal momento para peores palabras. Claro que la conflictiva generada por la pastera es compleja y reclama aparte de un profundo análisis mucha calma y sinceridad, ahí vamos camino a la par. Ahora lo que hacen los asambleistas de gualeguaychú tambien está sobrepasando los límites de la convivencialidad en un Estado de Derecho, ya que ejercen su protesta perjudicando el derecho de quienes tambien vivimos en esta sociedad y nos impiden el libre tránsito, lo que supone una libertad a n uestro derecho constitucional, pero, y este país parece ser desde hace demasiados años un país de muchos peros, la costumbre acomoda la inconveniencia de los perjudicados y aquí parece que no pasó nada o al menos "casi nada", aunque ud. no lo crea. Sou nic en esta Argentina a varias puntas desconocida y son más los perjuicios que los beneficios y se dice que somos un país con democracia de afuera no de adentro, porque aquí manda la imperatividad de los gremios, y así las cosas, si te gusta bien y sino jodete viejo, bancátelas que con los militares era peor! Ahora si salteamos esta aclaración, no puedo dejar de rescatar la preparación política y la presencia humana que pone de manifiesto la Señora Presidenta y que la caracterizó estos años de Senadora y Primera Dama, y que habrá que ver lo que queda de todo lo bueno. Un Abrazo Fraterno Hermano Yorugua, y no olvidemos que compartimos la desgracia del mismo imperislismo y fuimos re-colonizados hoy día por los mismos españoles de antaño. ¡A cagar con todos ellos Viejo!
11 Diciembre 2007 | 11:36 PM