El “desencanto” uruguayo

La información propalada al mundo por la agencia cubana Prensa Latina, más allá de que se pueda disentir con la encuesta que se maneja, parece indicar una tendencia a tener muy en cuenta. Los uruguayos se han “desencantado” del gobierno frenteamplista, sus errores han golpeado muy duramente en el concepto de la gente que, evidentemente, buscará nuevas alternativas en la próxima elección de finales del 2009.
Porque no alcanzan medidas espectaculares vinculadas a un crecimiento económico que viene atado a la coyuntura internacional y no a la gestión del ministro de Economía, que más bien ha trabajado denodadamente para construir paso a paso una imagen que le posibilite ser candidato a la Presidencia de la República. La pregunta que se hacen los uruguayos, es: la economía no hubiera crecido de la misma manera sin un ministro tan rutilante, contradictorio y soberbio al frente de la cosa económica, simplemente con la cualidad de ser un correcto administrador que, además, no hubiese castigado a los uruguayos con una reforma impositiva que golpea hasta a los sectores más humildes.
Un ministro de economía que, además, por razones no muy claras defendió hasta el final la gestión de un director de Casinos, cuya actuación determinó una pérdida de 16 millones de dólares (ni siquiera esa cifra es segura, porque en Casinos no se llevaba, al parecer, una detallada contabilidad confiable), en una actividad en que “la banca”, a nivel mundial, nunca pierde. Cuando se manejó este hecho a nivel internacional la opinión generalizada de los técnicos extranjeros, fue que en los casinos uruguayos seguramente se produjeron hechos de corrupción, inclusive un destacado administrador de casinos estatales de la Argentina, definió el tema con una frase lapidaria: “busquen al chorro”.
Pero hay más temas, muchos más, con los cuales los uruguayos se han desencantado y lo demuestran, manteniendo perenne la sangría de jóvenes que se van a buscar nuevos horizontes laborales en el extranjero, quizás uno de los elementos más brutales que están cuestionando el futuro del propio país.
Uno de ellos es la pérdida de los valores culturales, en que Uruguay es un territorio de paso, en donde se sigue apoyando el rudimento de la murga y el carnaval, expresiones seudo comerciales de lamentable nivel y, obviamente, se dejan de lado a organismos esenciales: el estudio auditorio del SODRE sigue sin terminarse, no existen suficientes recursos para la investigación científica y tecnológica y menos, por supuesto, para el desarrollo de los mejores caminos nacionales para la creación.
Se hace la “vista gorda” a la violencia, desde la que practican bandas organizadas que utilizan a menores de edad para cumplir sus fechorías cada vez con mayor violencia física y se permite que un atractivo turístico como es, indudablemente, el Mercado del Puerto, sea degradado año a año por batalles campales protagonizadas por borrachos que, obviamente, tienen el resultado de alejar a los turistas que, además, son robados impunemente por bandas de jóvenes delincuentes que la policía no detiene, porque la justicia, sin los recursos legales adecuados, los deja inmediatamente en libertad.
Y, ¿el Parlamento que hace? Sobre esta situación, que muestra los peores síntomas de una sociedad que se está deshaciendo, saliendo de los causes de un país que pueda ofrecer los basamentos para una vida tranquila y un desarrollo adecuado, parecería que el concepto de diputados y senadores es que no hay que legislar.
¿Quién se quiere quedar en un lugar donde una fiesta de fin de año se convierte en una batalla campal de bándalos borrachos, que masivamente se lanzan botellas? Muchos se preguntan: ¿El Ministerio de Turismo no ha visto el perjuicio que esto provoca?
¿Para que sirve la Policía?
¿A quién le gusta vivir en un país en donde se identifican a los ladrones y a los rapiñeros, pero la policía no los detiene, porque sabe que la justicia los dejará libres en pocas horas?
Entonces es adecuado comprender que los que durante años y años luchamos para que la izquierda asumiera el gobierno, en un esfuerzo de organización denodado, no estemos hoy azorados por lo que ocurre, en el país, en donde se niegan medicamentos a enfermos con males que pueden convertirse en terminales, en donde existiendo en el país los técnicos suficientes y capacitados para manejar con suficiencia un hospital de ojos, el gobierno por un convenio mal negociado quiera imponer a un grupo de médicos extranjeros que trabajarían sin la adecuada reválida técnica que se le exige a cualquier otro. ¿A que se debe esa soberbia cuasi tonta, que acepta cualquier cosa, aunque ella sea un escollo para poner en marcha una institución de esa categoría?
Y podíamos seguir infinitamente con ejemplos sobre la lamentable situación que está cambiando la visión de los uruguayos.
El apoyo electoral al Frente Amplio
Montevideo, 31 dic (PL) La tendencia del gobernante Frente Amplio (FA) a perder apoyo electoral encendió hoy una nueva luz de alarma, al revelar una encuesta que de celebrarse ahora las elecciones uruguayas las ganaría el principal partido de oposición.
Un sondeo de MPC Consultores indicó que a poco más de dos años y medio en el poder, el FA tiene una intención de votos del 34,3 por ciento, aproximadamente lo mismo que en 1999.
Por su parte, el Partido Nacional (PN) tiene un 30,6 por ciento de respaldo, el Colorado (PC) un 18 y el Independiente (PI) un 1,2.
Así las cosas, si las elecciones fueran hoy ninguna de esas fuerzas alcanzaría el 50 por ciento más uno de los votos requeridos para llevar a la Presidencia a su candidato y habría que ir a una segunda vuelta.
En el llamado balotaje el escenario más probable sería una alianza entre los partidos tradicionales y la eventual derrota del FA.
MPC Consultores consideró que si a aquellos niveles de respaldo se le suma una proyección de indecisos, la sumatoria de los votos del PN y el PC superaría a la coalición de izquierda por 10 puntos porcentuales, aún si fuera apoyada por el PI.
La encuestadora estima que tales cifras confirman un axioma de histórico comportamiento en Uruguay desde el retorno a la democracia en 1985: toda gestión de gobierno significa pérdida de votantes.
jf asg




"Microbiología: básica, ambiental y agrícola", de la doctora Lillian Frioni, profesora de Microbiología de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República, de Montevideo, responsable de la Unidad Asociada Ecología Microbiana de la Facultad de Ciencias, de la misma Universidad, e investigadora del Programa de Desarrollo de Ciencias Básicas (PEDECIBA).
Fue profesora titular de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Rosario (Argentina) y de la Universidad Nacional de Rìo Cuarto (Argentina).
Este último libro de Frioni tiene fecha de ediciòn de mayo del 2006 y fue publicado por el Departamento de Publicaciones de la Facultad de Agronomìa.(464 páginas)
Email de contacto: (lfrioni@fagro.edu.uy) o/y (aeapublicaciones@fagro.edu.uy)
Facultad de Agronomía (Avenida Garzón 780, Montevideo, URUGUAY)


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=Patricia= dijo
Meme por allá. Abrazo y buen 2008! ;)
4 Enero 2008 | 03:48 AM