El desastre del tránsito: responsabilidades de unos y de otros
Transitando por la avenida Suárez, casi al llegar a Larrañaga, me comí un pozo con mi pequeño Ford Festiva que me provocó arreglos posteriores y gastos, por supuesto, de alineación. Ahora el pozo no está, se lo tapó con algún material, pero su presencia – según la gente de una estación de servicio que allí existe – se remonta a muchos meses.
Me pregunto: ¿si en ese caso, hubiera ocurrido un accidente, mi automóvil se hubiera desviado mucho más y producido un desastre, la IMM de Montevideo asumiría la culpa de su falencia enorme? ¿O la Justicia interviniente entendería que yo, como conductor, debería haber previsto que tenemos un gobierno comunal desastroso, que ni siquiera soluciona los problemas de pavimento, ni de iluminación, ni de depósitos de basuras colocados en lugares inapropiados, ni de falta de señalización, y la culpa del siniestro era mía?
Por supuesto que todo es posible y la responsabilidad penal en un accidente puede saltar para cualquier lado y ahora está de moda castigar a los conductores, aunque los camioneros sean “obligados” en los hechos a trabajar jornadas insoportables, el gobierno no haya previsto el transporte de madera hacia Botnia, que multiplicó brutalmente el tránsito por rutas inadecuadas, las que son angostas, poco sólidas, etc.
Ahora tenemos otro dato, que los inspectores de tránsito que solo están dedicados a poner multas, todavía parecen no haber entendido. Es el aumento gigantesco el parque de motos y motonetas (se está vendiendo un promedio de 400 por semana), sin que se adopten medidas de regulación, zonas especiales para su circulación y para su estacionamiento.
¡Qué se van a adoptar estas medidas si todavía se continúa con el mismo esquema de tránsito, de multar por la patente, desapareciendo los inspectores en las horas pico y en los lugares clave en donde se debería organizar el tránsito!
¡Qué se va a hacer si todavía las intendencias están discutiendo la patente única, cuya clave está en el criterio de algunas de seguir lucrando de manera brutal con uno de los tributos que, a niveles mundiales, tienen uno de los niveles más altos!




"Microbiología: básica, ambiental y agrícola", de la doctora Lillian Frioni, profesora de Microbiología de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República, de Montevideo, responsable de la Unidad Asociada Ecología Microbiana de la Facultad de Ciencias, de la misma Universidad, e investigadora del Programa de Desarrollo de Ciencias Básicas (PEDECIBA).
Fue profesora titular de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Rosario (Argentina) y de la Universidad Nacional de Rìo Cuarto (Argentina).
Este último libro de Frioni tiene fecha de ediciòn de mayo del 2006 y fue publicado por el Departamento de Publicaciones de la Facultad de Agronomìa.(464 páginas)
Email de contacto: (lfrioni@fagro.edu.uy) o/y (aeapublicaciones@fagro.edu.uy)
Facultad de Agronomía (Avenida Garzón 780, Montevideo, URUGUAY)


GeoBitácoras:



Caro dijo
Te siento enojado y con razòn, es un problema multidiciplinario que incluye a los conductores, autoridades, peatones, todos......
Cada cual que se haga responsable de su parte.
Es horrible te subis al auto y vivis cal....por una cosa u otra, entre los pozos, peatones, otros OTRAS conductores CONDUCTORAS, que me perdonen mis colegas pero chicas cuando hay alguna animalada son mujeres o personas muuuuy mayores, desde el vamos hay mucha gente que no debería estar manejando, si le sumamos todo lo demàs como lo que estàs planteado de forma tan inteligente como siempre...que podemos esperar por favor??? lo que tenemos muerte y muerte y muerte, es un tema del que ademàs por razones obvias y personales me cuesta hablar por demàs...besitos.
Caro.
7 Febrero 2008 | 01:55 AM