La “jubilación” de Estela Medina

La uruguaya es una sociedad desagradecida que malgasta sus esfuerzos y castiga oficialmente a unos y premia a otros, sin importar trayectorias, labores, capacidades, funciones dentro del conglomerado humano. Pero mucho más incapaz de comprender cuales son los mejores bienes de la sociedad y, a algunos de ellos se los tira a la basura como trastos inservibles, aunque se esté objetivamente cometiendo una injusticia no con la persona, sino con los bienes intangibles que van conformando la alta pirámide que conlleva a hacer a todos mejores, lo que se llama cultura.
¡Cómo no indignarnos con el frio voto de mayorías que mostraron su ignorancia sobre como se construyen los valores esenciales de una sociedad! ¡Cómo no hacerlo con la jubilación a la fuerza de nuestra máxima actriz (no decimos que fue, sino que seguramente lo es actualmente), Estela Medina!
¿Tiene alguna explicación tal enormidad, tal falta de respeto por la construcción de un Uruguay mejor? Aquí no se trata solo de defender la figura de Estela Medina, que sigue deslumbrando desde las tablas, siendo un ejemplo notable de expresión y técnica teatral que trae, acrecentada por su experiencia en la Comedia Nacional, desde la formación que le dejara a varias generaciones de actores la notable Margarita Xirgú.
Los argumentos burocráticos, propios de una administración que aterra por su miopía absurda, no son de recibo cuando se trata de defender la cultura. ¿O quizás esta Junta Departamental hubiera “jubilado” también a un Pablo Picasso, cuyos últimos años de producción fueron brillantes y otros miles de artistas de mundo entero que elaboraron el acerbo cultural del mundo entero.
Y a Estela Medina se la jubiló porque pasó los 70 años de edad, que ya tenía largos la doctora Azucena Berrutti, cuando el presidente Tabaré Vázquez la llamó para ocupar uno de los ministerios más complejos de este período: Defensa Nacional. Estela Medina debe ser más joven que el líder del MPP,
El concretado es un dislate de tal magnitud, una afrenta a la cultura nacional de tal cuantía, que no admite explicaciones de ningún tipo y que obviamente determina que entendamos que existe algo más profundo en esos políticos que, obviamente, no tienen conocimiento alguno sobre el valor de la cultural, de ese bien inmaterial que está en la base misma de la mejor de las convivencias.
No es posible que tratemos así a nuestros “sabios”, a quienes construyen




"Microbiología: básica, ambiental y agrícola", de la doctora Lillian Frioni, profesora de Microbiología de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República, de Montevideo, responsable de la Unidad Asociada Ecología Microbiana de la Facultad de Ciencias, de la misma Universidad, e investigadora del Programa de Desarrollo de Ciencias Básicas (PEDECIBA).
Fue profesora titular de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Rosario (Argentina) y de la Universidad Nacional de Rìo Cuarto (Argentina).
Este último libro de Frioni tiene fecha de ediciòn de mayo del 2006 y fue publicado por el Departamento de Publicaciones de la Facultad de Agronomìa.(464 páginas)
Email de contacto: (lfrioni@fagro.edu.uy) o/y (aeapublicaciones@fagro.edu.uy)
Facultad de Agronomía (Avenida Garzón 780, Montevideo, URUGUAY)


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Antonio Pi dijo
Hace tiempo que no ingresaba a tu siempre interesante blog. Por suerte hoy me encuentro con este comentario con el que coincido plenamente y que es una radiografía de la lamentable realidad que vivimos en el Uruguay con un grupo de políticos, encaramados en los órganos de decisión, que además de ignorantes son de una soberbia enorme que demuestra su poca inteligencia. Lo hecho con Estela Medina no es más que otra arbitrariedad enorme, sin otro objetivo que perjudicar a la cultura en su conjunto.
6 Marzo 2008 | 07:46 AM