Uruguay: Defender la democracia de los embates intolerantes
Parece evidente que algunos dirigentes políticos, en su afán triunfalista, han perdido la brújula, si con ese término podemos referirnos a las declaraciones del diputado emepeista, Esteban Pérez y a las insólitas amenazas proferidas anteanoche por un director de la Intendencia de Montevideo, que afirmó que los habitantes de la ciudad, de prosperar algún recurso legal en torno al nuevo Catastro, “tendrán que pagar contribuciones inmobiliarias acrecentadas entre el 30% y 70 %”
El diputado Pérez, de acuerdo a afirmaciones realizadas en el semanario Búsqueda, emprendió también el camino de la amenaza, pero contra el mismo Poder Judicial, diciendo que nos jueces no olviden que están a merced de los presupuestos que resuelven los legisladores.
Una y otra declaración, casi idénticas en su esencia, le hacen un mal inconmensurable al Frente Amplio, porque surge de personajes que, al igual que el piquetero D’elia en la Argentina, utilizan la metodología del amedrentamiento y el terror para tratar de resolver los reveses políticos que, con sus actitudes desmedidas, no hacen más que ahondar.
Quizás no falten quienes salgan a defender a estos personales que, claramente, utilizan una clara metodología fascista, afirmando que tienen un pasado de lucha y militancia, asegurando que algunos de ellos fue engrandecido por la tortura y la cárcel.
Pero la verdad que estos personajes que son capaces de cualquier trasgresión en contra la convivencia y las instituciones, que no miden el significado que tiene vivir en un estado de derecho, en una democracia representativa, no debieran representar a la izquierda, que llegó para establecer la paz, limar las aristas que separan a las distintas clases sociales, tratando de que la riqueza se distibuya de la manera más equitativa posible.
Una fuerza que llegó al gobierno luego de muchos años de luchas, de acumulación de fuerzas, de convencimiento persona a persona, dentro de un marco de una república democrática, rasgo que siempre fue acentuado y defendido por su líder, el presidente Tabaré Vàzquez.
¿Cómo es posible que los líderes de los grupos a los que pertenecen estos torpes ejemplos del peor sectarismo, no cuestiones claramente su conducta y – si es posible – los alejen de sus filas? Son personas que le están haciendo mal al Frente Amplio, pero más que ello, a la convivencia democrática, a la democracia uruguaya.
Y, como es posible que en el tema de la contribución inmobiliaria, el intendente Erlich no haya explicado, en cadena de radio y televisión, lo que está ocurriendo. Porque si esos incrementos enormes de algunas contribuciones se deben a errores de la IMM, hay que solucionarlos antes de seguir adelante.
Por lo demás, es evidente, que en nuestro país no es posible aumentar un tributo “al barrer”, sin analizar la capacidad contributiva de las familias, porque hacerlo de esa forma administrativa es, literalmente, condenar a muerte a muchos montevideanos.




"Microbiología: básica, ambiental y agrícola", de la doctora Lillian Frioni, profesora de Microbiología de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República, de Montevideo, responsable de la Unidad Asociada Ecología Microbiana de la Facultad de Ciencias, de la misma Universidad, e investigadora del Programa de Desarrollo de Ciencias Básicas (PEDECIBA).
Fue profesora titular de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Rosario (Argentina) y de la Universidad Nacional de Rìo Cuarto (Argentina).
Este último libro de Frioni tiene fecha de ediciòn de mayo del 2006 y fue publicado por el Departamento de Publicaciones de la Facultad de Agronomìa.(464 páginas)
Email de contacto: (lfrioni@fagro.edu.uy) o/y (aeapublicaciones@fagro.edu.uy)
Facultad de Agronomía (Avenida Garzón 780, Montevideo, URUGUAY)


GeoBitácoras:



Pipo Pescador dijo
¿Qué horror! Esto es lo que está ocurriendo en nuestro viejo Uruguay, luego de tantos años de luchas populares para imponer un gobierno popular socialista. Si es así dejo de aconsejar a mis hijos que vean como alternativa válida el regreso al país, ya que hace algunos años por razones laborales me tuve que radicar en California,
La crisis en EEUU me está golpeando en lo personal, porque fue uno de los tontos en creer que aquí los bancos eran indestructibles. Sin embargo llegó un momento que las amortizaciones de nuestro crédito se hicieron confiscatorias, pese a que todavía - a duras menas,y en detrimento de nuestro nivel de vida - seguimos cumpliendo.
Sin embargo la situación ya es insostenible y mi consejo a los hijos (tengo dos) es que regresen a su país, el Uruguay.
Pero ahora, con las informaciones que me llegan, me quedé sin discurso, sin argumentos. Porque una cosa es luchar por una sociedad mejor en un país con problemas pero bien orientado. Pero que la intolerancia, cuando se pueden perder privilegios, es una actitud que trasciendo a los sectores políticos. Lamentable conclusión.
12 Abril 2008 | 12:53 PM