Fontanarrosa: un año después
El escritor y dibujante es recordado por su obra variada, llena de talento e inventiva. Un artista amado en ámbitos muy diversos.
Ese 19 de julio de 2007 hubo distintas muestras de dolor, pero un único hilo conductor: pocas veces en los últimos tiempos una muerte resultó tan devastadora en ámbitos tan distintos, desde los altos círculos de la literatura hasta los lugares más pedestres.
Enseguida se multiplicaron las biografías que hablaban de Boggie, Inodoro, Mendieta, tres novelas, doce volúmenes de cuentos e infinitas recopilaciones de chistes e historietas. Por encima de todo, el fanatismo por Rosario Central, en cuya camiseta hoy grita el “Canaya”, un hincha creado por él mismo, que se desgañita después del gol.
Sus personajes provocan fanatismo e identificación inmediata, y las historias que protagonizan, inverosímiles e hilarantes, llevan a una inmersión inigualable. A medida que su enfermedad avanzaba, cierta melancolía ganaba su trabajo: dominaba todos los registros, narrando con igual maestría la soledad existencial de un guerrero vikingo o la tristeza ante la vocación frustrada de un futbolista que quería ser poeta.
Sus últimos años entregaron imágenes potentes. El 20 de noviembre de 2004 dio en Rosario la “lección final” del Congreso Internacional de la Lengua Española, donde llevó el concepto de incorrección política a la máxima expresión: habló sobre “las malas palabras” ante el presidente de la Real Academia Española... Víctor García de la Concha. El escenario, el tema y los nombres confirmaban -una vez más- que la realidad puede ser mejor que la ficción.
Quince meses después, familiares y amigos -cercanos y anónimos- se congregaron bajo el balcón de su casa para darle ánimo ante el avance de su enfermedad. Fontanarrosa, al lado de su mujer Gaby, era superado por la emoción. “Mi vieja, que tiene 86 años, estaba debajo de un sombrero mexicano que la protegía del calor. Y en el ómnibus descubierto lo veía a Franco, mi hijo”, recordó tiempo después. Al año siguiente, la esclerosis lateral amiotrófica terminó de ganar la batalla.
Por encima del dolor y la bronca ante una pérdida injusta, queda el eterno agradecimiento a quien dio felicidad instantánea con sus relatos de perdedores, de una intensidad sólo comparable a la tristeza de saber que la historia se estaba terminando.




"Microbiología: básica, ambiental y agrícola", de la doctora Lillian Frioni, profesora de Microbiología de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República, de Montevideo, responsable de la Unidad Asociada Ecología Microbiana de la Facultad de Ciencias, de la misma Universidad, e investigadora del Programa de Desarrollo de Ciencias Básicas (PEDECIBA).
Fue profesora titular de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Rosario (Argentina) y de la Universidad Nacional de Rìo Cuarto (Argentina).
Este último libro de Frioni tiene fecha de ediciòn de mayo del 2006 y fue publicado por el Departamento de Publicaciones de la Facultad de Agronomìa.(464 páginas)
Email de contacto: (lfrioni@fagro.edu.uy) o/y (aeapublicaciones@fagro.edu.uy)
Facultad de Agronomía (Avenida Garzón 780, Montevideo, URUGUAY)


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nestor dijo
Muy buena nota, lástima que en el mundo se encuentren muy pocos Fontanarrosa!. Vitriolo
19 Julio 2008 | 07:52 PM