La Conferencia Episcopal ampara al arzobismo medieval
Cotugno y su medieval amenaza que está invalidando su propia investidura
Mañana sorprendente y plagada de insólitas declaraciones, con caídas en un medioeval intento oscurantista llevado adelante por monseñor Nicolás Cotugno que amenazó con “todos los fuegos del infierno” a los diputados que, al parecer, podrían aprobar por estas horas el proyecto de Salud Sexual y Reproductiva, que establece medidas que encausarían el proceso del aborto hacia soluciones sanitarias que, en nuestro país en los sectores más pobres de nuestra sociedad, se realiza en las peores condiciones higiénicas, provocando la muerte de un número elevado de víctimas.
La hipocresía que emana de esas expresiones brutales, de excomunión, que lanzó Cotugno, muestran el significado que tiene para los sectores más extremistas y oscurantistas de la Iglesia Católica, que se legisle a favor de los sectores más desposeídos.
Porque Cotugno no dice nada contra el aborto en general, que se practica abiertamente en nuestro país en decenas de clínicas que cobran buen dinero por solucionar el "problema" a mujeres de sectores que pueden pagar. Existen clínicas de este tipo que funcionan a pocos metros de sedes de organizaciones religiosas, a la vista de todos y nunca hubo una acción ni de Cotugno ni de ninguna otra persona representante de esa congregación, reclamando, impulsando la aplicación de la Ley vigente que pena la actividad.
¡Excomulgar!, es la amenaza, ¡Excomulgar!, como si con esa acción medioeval, burocrática y ridícula, que no tiene ningún tipo de vinculación positiva en la historia de la humanidad, pudiera cambiar una decisión de los legisladores, que podría ser considerada como progresista.
Amenaza, además, lanzada en contra de nuestros legisladores que, mal o bien, más allá de sus propios problemas políticos, porque además de posiciones encontradas enfrentan una amenaza de veto lanzada por el propio Presidente de la República. Tratarán de aprobar un proyecto de ley complejo que, de alguna manera, tiende a mejorar la situación de las mujeres más pobres que, de ponerse en marcha esta Ley que no es perfecta ni ideal, podrían recibir asistencia médica en los hospitales de Salud Pública.
Es totalmente inaceptable que un personaje tan primitivo y lamentable, encerrado en un mundo sin duda enfermo y secta rizado al máximo, invocando a la Iglesia Católica, emita tal amenaza terrorista sin importarle que en el país, por decisión de la gente, se viva en democracia y que en su defensa nos jugaríamos la mayoría de quienes vivimos en este pequeño país, porque se ha sufrido mucho por conseguirla.
Lo malo es que, además del manejo informativo que se hecho de todo el proyecto ha ido implantando en la cabeza de muchos que el Proyecto de Ley Sexual y Reproductiva es una norma que favorece el aborto, cuando lo que hace es regularlo evitando sus más graves consecuencias. En el Uruguay se realizarían más de 30 mil abortos anuales, que están de alguna manera detectados, pero existiría otra cantidad parecida de operaciones de ese tipo totalmente clandestinas, grupo en el que se producen los casos peores de mala praxis, o deficiencias de todo tipo, que llevan en muchos casos a la muerte.
¿Cómo se puede sostener gratuitamente que se trata de una norma que legaliza el aborto? ¡De ninguna manera! Dentro de las limitaciones que puede tener el régimen legal proyectado y de las fallas que puedan detectarse en su posible aplicación, la aplicación de esa norma tiene como objetivo el “despenalizar el aborto”, pero no autorizar que “masivamente se asesine”, como dicen muchos voceros de los sectores más atrasados de nuestra sociedad.
Es una norma que le quitaría – de sortear todas las posiciones contrarias de una sociedad que muestra retrasos legislativos ya inexcusables – el velo de hipocresía a una actividad que en adelante, para los sectores que actualmente pagan en las clínicas que existen en todo el país y que Cotugno no denuncia, le borrará su carácter de “clandestinidad”. Sin embargo para los demás abortos, los que se producen diariamente en las peores condiciones, con métodos que son difíciles de enumerar en una nota de este tipo, por su crueldad, habría un camino nuevo. El de tener el control médico en Salud Pública.
¿Esto es favorecer el aborto? Ese es un argumento efectista, profundamente reaccionario, propio de visiones de personajes que no toman contacto nunca, metidos en sus torres de marfil, con la realidad de los sectores populares, especialmente de las mujeres que viven en las zonas más carenciadas que son las que, justamente, tienen mayor índice de embarazos.
Por ello la amenaza se Cotugno alcanza una dimensión más grave, pues desampara a los católicos que la prueben de toda protección que les podría dar la Iglesia de los quemantes rayos del infierno.
Lástima que este señor con sotana, de hablar engolado, tenga tantas visiones contradictorias y nunca aclare los temas vinculados con su propia organización religiosa que, a lo largo de la historia de la humanidad, como muchas otras, tiene claros y oscuros que solo su explicitación y aclaración, determina lograr cierto respeto intelectual que Cotugno nunca ha ganado, ni ha intentado hacerlo.
Envuelto en ese raro y discutible sistema de vida en que la jerarquía de esa organización, enteramente masculina, se niega a abrirse de cualquier manera a la presencia femenina. La mujer juega un papel secundario, menor, de “apoyo y servicio”, lo que ha determinado que durante toda la historia de occidente, haya sido colocada en un lugar secundario y ni siquiera se le pueda admitir que decida sobre su cuerpo.
Claro, se dice, “quitar la vida al feto, es el peor de los crímenes” Pero se olvida de todas las demás consideraciones que hacen a la vida y al desarrollo en una sociedad y al avance que sería contar con una norma que serviría para amparar la salud de las mujeres que deciden adoptar una decisión que es más qué difícil. Claro, las mujeres, no tienen el derecho – según este extremista con sotana – de decidir siquiera sobre sus propios cuerpos. No hemos escuchado que el señor Cotugno haya amenazado con la excomunión a quienes, por ejemplo, traficando con drogas se están convirtiendo en verdaderos asesinos seriales de los jóvenes uruguayos, en un flagelo brutal y creciente, ni tampoco lo hizo en torno a otros temas de fuerte contenido sexual, como la acción de sacerdotes pedófilos u otros que tienen relaciones abiertas, como la naturaleza admite, pero que en caso de embarazo, se encierran en la soledad de los claustros dejando a las mujeres en el más total abandono. Tenemos al respecto algunos testimonios que muestran la doble moral de una jerarquía que siempre, en estos casos, "barre para abajo de la alfombra"
Aquí, quizás porque no encabezaba la Iglesia este señor, esa organización no amparó, como en la Argentina, las peores acciones llevadas por la dictadura militar. Pero, ¿qué futuro le queda hoy a esa organización comandada por estos personajes medioevales?
Sin duda, convertirse en un grupo solo con vida latente, en una secta más envejecida de lo que está actualmente y sin ninguna incidencia moral sobre la sociedad, encaminándose hacia una vida meramente simbólica, casi lindante con su desaparición.
Porque para lograr lo contrario, o sea encabezarla, es necesario, sin duda, ofrecer una imagen como la de Cristo, llena de virtudes, de solidarias acciones hacia los demás. La influencia del cristianismo, pese a las visiones encontradas que da la existencia de las distintas iglesias y sus ramas, fue producto de una enseñanza moral gigantesca que cambio coordenadas sociales, echando a los mercaderes del templo, pero también ofrendando su vida a favor de abrir el reino de los cielos a todos los mortales.
Por supuesto que Cotugno, al querer una sociedad congelada en el pasado, sin soluciones a problemas de gravedad, como es la salud sexual y reproductiva, no está justamente colaborando para mejorar el futuro de todos. Porque en la sociedad actual quienes pueden pagar a la clínicas no tienen problema alguno. Las víctimas son las que no pueden llegar a las sumas adecuadas y Cotugno sobre este tema no dice nada. Solo quiere congelar a la sociedad en la actual situación, totalmente injusta.
Por lo demás lo que busca es mantener, con criterios cuasi medievales, el predominio de algunos dogmas que al ser analizados muestran lo que significan para nuestra realidad, en que conviven la clandestinidad con el drama, que Cotugno con hipocresía parece ignorar, en una posición lamentable, que consolida criterios diferentes para ricos y para pobres.
Se le súmanos a esa limitante ética las amenazas medievales proferidas por este monseñor, observamos que el sectarismo está llevando a la organización que encabeza a una carencia ideológica que se puede convertir en invalidante de su futuro.
Para colmo de descrédito, la Conferencia Episcopal del Uruguay, amparó en las últimas horas a Cotugno, tratando de contener su desbarranque y tratando de darle una justificación a la agresión del “monseñor” a los legisladores que votaron el proyecto que todavía no es Ley, que regula la Salud Sexual y Reproductiva, abriendo la posibilidades de atención médica a las madres que abortan. Claro, manteniéndose el aborto en el código penal, esa acción de amparo médico es imposible.
Sin embargo los obispos de todo el país hicieron lo contrario a lo que humanamente era lógico: ampararon al disparateador medieval que, ante la mirada asombrada de muchos, se colocó en una posición intransigente a favor de mantener el actual hipócrita “statu quo”, en que alrededor de 60 mil mujeres se practican el aborto.
Una situación que favorece a las que tienen más, porque pueden concurrir a las clínicas privadas que nadie molesta y que ofrecen altos niveles de asepsia. Nosotros le vamos a enviar al propio Cotugno una lista con las direcciones y los responsables de cada uno de estos negocios, con el fin de comprobar la sinceridad de su posición, encabezando seguramente las denuncias a los organismos adecuados o una muy fuerte campaña pública.
Pero no creemos que haga mucho. Hay clínicas que funcionan a ojos vista de todos, en cercanías de lugares religiosos, sin que nunca ningún responsable de la Iglesia haya efectuado alguna denuncia o acción al respecto. En muchos años.
Son las contradicciones del momento en que asistimos a un nuevo pujo oscurantista.




"Microbiología: básica, ambiental y agrícola", de la doctora Lillian Frioni, profesora de Microbiología de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República, de Montevideo, responsable de la Unidad Asociada Ecología Microbiana de la Facultad de Ciencias, de la misma Universidad, e investigadora del Programa de Desarrollo de Ciencias Básicas (PEDECIBA).
Fue profesora titular de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Rosario (Argentina) y de la Universidad Nacional de Rìo Cuarto (Argentina).
Este último libro de Frioni tiene fecha de ediciòn de mayo del 2006 y fue publicado por el Departamento de Publicaciones de la Facultad de Agronomìa.(464 páginas)
Email de contacto: (lfrioni@fagro.edu.uy) o/y (aeapublicaciones@fagro.edu.uy)
Facultad de Agronomía (Avenida Garzón 780, Montevideo, URUGUAY)


GeoBitácoras:



Claustrista dijo
En verdad los arzobispos (yo no conozco a monseñor Cotugno) tienen alguna autonomía para fijar las políticas terrenales de sus diósesis. Cuando el tema del aborto a estado sobre la mesa en Europa ha provocado también reacciones propias de la inquisición, tan atrasadas como sectarias, sin la más mínima reflexión humana. Se aplica la ley "divina", el machismo exultante de toda la doctrina de la Iglesia de occidente, que todavía mantiene su celibato antinatural, sosteniendo que el contacto con la mujer es pecaminoso. Cuando más célibes más puros, dicen, pero yo agregaría: cuando más celibes, más casos de pedofilia, de masturbación abierta, de desviaciones sexuales que, seguramente ese sacerdote, por su edad ya no debe tener. Quienes ignoran el impulso natural y no buscan salidas a su sexualidad, se reprimen de tal manera que tradicionalmente muestran una mentalidad sectaria, profundamente contestataria, que se afirma en las peores tradiciones medievales de la Iglesia y, por supuesto, toman coordenadas en su acción de la propia Inquisición. No te equivocas en ello.
8 Noviembre 2008 | 09:21 AM