Oportunidad de los soldados uruguayos en el Congo para completar su misión
Hay zapatos, en los que personalmente, no nos gustaría estar. Por ejemplo de quienes impulsaron la participación del contingente de tropas uruguayas en las tareas, supuestamente de conservar la paz, en el Congo, sin analizar en ese momento las distintas hipótesis de conflicto, la posible y luego evidente progresión del mismo que, puede derivar, en un enfrentamiento bélico totalmente desigual. Para el comandante del Ejército, general Rosales, los soldados uruguayos “no tendrían oportunidad”
(Publicada en el portal de Montevideo.comm.)
La violencia, que nunca se había ido, ha vuelto a adoptar una escasa masiva en el este de la República Democrática del Congo (RDC). Hace pocos días una milicia rebelde avanzó hasta los límites de la ciudad de Goma, haciendo retroceder a las fuerzas gubernamentales y a los soldados de la Misión de Naciones Unidas en el Congo (Monuc). El pasado 31 de octubre decretaron un alto el fuego que, aunque precario, continúa vigente. La población civil es el objetivo de todos los bandos, y miles de personas se han sumado al inmenso número de desplazados generado por este conflicto. La situación humanitaria es dramática, aunque en las últimas horas ha comenzado a llegar ayuda.
La ofensiva que iniciaron las fuerzas rebeldes al mando del general Laurent Nkunda ha vuelto a situar a este conflicto sin fin en el punto de mira de los medios de comunicación. Sin embargo, sería un error pensar que se trata de un brote aislado de violencia porque, en realidad, ésta ha sido la tónica dominante en esta región desde hace 14 años.
Ante el cariz dramático de los acontecimientos que progresan , y los enfrentamientos en que pueden devenir la situación, lo que es un temor avalado por las noticias que nos llegan diariamente desde esa región convulsionada de África, es que ahora nos preguntamos: ¿Para qué existen en las Fuerzas Armadas organismos, como el CALEM, que analizan y “dan cátedra” sobre estrategia, u otros servicios multiplicados por muchas veces, en que se analizan las situaciones de conflicto, sin que informaran adecuadamente de la situación a que se enfrentarían nuestras tropas, fundamentalmente más pertrechadas y sin una adecuada retaguardia que las pueda apoyar en una situación de combate. ¿Es que los distintos ministros de Defensa Nacional no tuvieron a su disposición análisis prospectivos sobre las distintas alternativas que el batallón Uruguay podría tener que enfrentar en el Congo, antes de impulsar esa misión, dándole casi carácter de indiscutible “tema político”, que se debía aprobar a toda costa?
Claro, los servicios que mencionamos son los que otrora, en épocas menos amables, se filmaba manifestaciones, o se analizaba el ingreso o el egreso de personajes de distinta índole a hoteles alojamiento, o se infiltraba agentes en organizaciones políticas y sindicales, construyendo legajos de ciudadanos que, por favor, en muchos casos parecen escritos por un autor de ciencia y ficción. Quizás se encuentren hoy ante una incapacidad técnica como para analizar una situación como la del Congo, sobre la que no es posible improvisar y tener objetivos subalternos, como el de mantener el flujo de los aportes que realiza Naciones Unidas por este “servicio”
La alternativas en el teatro de los acontecimientos son brutalmente negativas para nuestras tropas, no solo por los hechos mismos, sino por el factor sustancial y repetido de qué nuestros soldados no reciben los suministros adecuados para su misión y, mucho menos, para poder combatir con alguna posibilidad de éxito en una batalla, como la que ocurre en los alrededores de la ciudad congolesa de Goma, en que las tropas regulares del gobierno congoleño se repliegan constantemente ante el avance de los rebeldes, fuertemente armados con materiales de última generación de procedencia rusa y, al parecer, con el aval de empresas multinacionales y, posiblemente, con inteligencia brindada por algún servicio norteamericano.
La misión de los soldados uruguayos es proteger y garantizar la seguridad de la población civil y el comando de Nacional Unidas, ante la progresión de los acontecimientos, tiene ante sí una cartilla de procedimientos que pueden culminar en acciones bélicas, para las que los uruguayos no están pertrechados adecuadamente. Y ello ni remotamente.
Si se ordena que los “cascos azules” deben “combatir”, ¿qué ocurrirá con las tropas uruguayas? Ya no se tratará de patrullar y realizar tareas de policía, sino de concretar acciones armadas concretas, para las que las que, por razones inexplicables, nuestros soldados no tienen los pertrechos adecuados.
¿Esto se debe a la irresponsabilidad? No sabemos si esa calificación es la adecuada, pero el tradicional manejó del tema de las misiones de paz ha sido más que negativo, ¿invalidan te? y las actitudes pretendidamente adustas de las autoridades del Ministerio de Defensa Nacional, miradas en perspectiva, son nada más que gestos ampulosos que mirados con esta realidad presente, aparecen ahora como ridículos: es una manera de encubrir la total falta de adecuación con la realidad.
Los vehículos blindados de transporte de tropas, para manejar un ejemplo, que se encuentran en el Congo y que son utilizados por nuestros soldados, ya no tienen repuestos y no hay solución para ellos. El grueso no funciona (más del 70%) y están herrumbrándose en los depósitos de chatarra del Batallón Uruguay. Por lo menos, han servido para proveer repuestas para los que aún circulan, pero: ¿hasta cuándo?
Los vehículos canadienses comprados, también una chatarra insoportable de ver (sus fotos fueron publicadas por un medio de prensa y provocaron estupor), están siendo refaccionados en Chile, pero todavía no prontos para llevar al Congo. Sin embargo no dejan de ser una “chatarra” frente a las armas que utilizan los rebeldes, provistas por traficantes internacionales, de fabricación rusa, entre ellas rampas de misiles, tanques de combate y artillería, con una enorme capacidad de fuego frente a las que todavía funcionan en poder de los uruguayos.
¡Suponemos lo que estará ocurriendo en las oficinas respectivas del comando del ejército, que reciben la información desde el Congo! Allí se sabe que nuestras tropas, ante un avance de los rebeldes, combatir no pueden por carecer de elementos ofensivos adecuados y el camino que les queda es el repliegue, que significaría el abandono de su objetivo central, por el cual están llevando adelante esa misión desde hace varios años, de proteger a la población civil. Una verdadera afrenta para nuestro prestigio como país, del que son responsables quienes enviaron soldados a cumplir una misión complicada, sin organizar su retaguardia y la provisión ágil de suministros. Claro, no se comprendió que no es solo hacer caja. Hay que hacer las cosas con seriedad, método, inteligencia y responsabilidad. Pero en todo lo ocurrido se careció de casi todos estos factores.
Nuestros soldados están, sin duda, expuestos hoy a cualquier contingencia y, podríamos enumerar las más negativas. Y todo ello porque desde aquí, las autoridades que debieron medir todas las posibilidades, hicieron todo a la uruguaya, “más o menos”, suponiendo que en ese rincón de África los hechos se mantendrían dentro del desorden conocido y manejable.
Valía más recibir los aportes de la ONU, que son utilizados con dudosa seriedad administrativa, ya que en más de un caso se han olvidado las normas establecidas en el TOCAF (podríamos recordar algunas polémicas que se produjeron a raíz de esto) Un ejemplo de ello, es el insólito hecho que se compraran lanchas patrulleras para utilizar por las tropas apostadas en Haití, con cascos deportivos, sin blindaje de ningún tipo que sirva para mantenerlas a flote luego de una agresión que, en esa misión todavía no se ha producido. ¿Pero qué pasaría si en el pobrísimo país caribeño cambiaran de un día para otro las actuales condiciones, la situación empeorara, y las agresiones comenzaran a ganar en intensidad? ¿Nuestras tropas también quedarían indefensas porque las autoridades prefirieron reducir los gastos y resolver una licitación a favor de una empresa que no construye lanchas de uso militar?
En torno a toda esta problemática es notable confrontar algunas opiniones de las autoridades de la Defensa Nacional. Por ejemplo el ministro, José Bayardi, indicó que el gobierno no está pensando en el retiro de las tropas “y menos en estas circunstancias”. También remarcó que en el caso de tomarse una medida de esas características, esta “será decidida desde la cúpula política y no militar”
Por su parte el Comandante del Ejército, general Rosales, dio a entender que ante un ataque de las tropas rebeldes los soldados uruguayos “no tendrían oportunidad” Los tutsis "cuentan con tanques y artillería pesada", sostuvo. Las fuerzas uruguayas poseen tan solo carros blindados armados y ametralladoras.
Rosales manifestó que si bien "no es fácil de determinar" hay "un alto grado de probabilidad" de que "tropas de Ruanda estén actuando en la zona".
"Esto lo basamos en la observación de nuestro personal de que estas tropas (rebeldes) se encuentran apoyadas por tanques, cosa que en general Nkunda hasta ahora no ha tenido, y tenemos comprobado haber recibido fuego de artillería y Nkunda tampoco contaba con esto", manifestó Rosales.
Lo dicho al principio. No nos gustaría estar en los zapatos de quién tomó la decisión de mandar a los soldados uruguayos al Congo. Claro, esa sensación que a nosotros nos embarga proviene, quizás, de una educación que nos ha formado en la responsabilidad.
Y sabemos que no todos han tenido la misma suerte




"Microbiología: básica, ambiental y agrícola", de la doctora Lillian Frioni, profesora de Microbiología de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República, de Montevideo, responsable de la Unidad Asociada Ecología Microbiana de la Facultad de Ciencias, de la misma Universidad, e investigadora del Programa de Desarrollo de Ciencias Básicas (PEDECIBA).
Fue profesora titular de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Rosario (Argentina) y de la Universidad Nacional de Rìo Cuarto (Argentina).
Este último libro de Frioni tiene fecha de ediciòn de mayo del 2006 y fue publicado por el Departamento de Publicaciones de la Facultad de Agronomìa.(464 páginas)
Email de contacto: (lfrioni@fagro.edu.uy) o/y (aeapublicaciones@fagro.edu.uy)
Facultad de Agronomía (Avenida Garzón 780, Montevideo, URUGUAY)


GeoBitácoras:



Rioplate dijo
El articulo parece bien documentado, en cuanto a los aspectos de los equipamientos especificos bélicos y los riesgos reales que estan corriendo las tropas uruguayas en la actual coyuntura del Este del Congo.
Hay una pelicula, que no se si la estrenaron en Uruguay, que se llama "Shooting Dogs", co-produccion britanica y alemana. La traduccion literal es "Disparando a perros", pero yo pondria directamente "Matando perros".
Alli se muestra una situacion que ocurrio realmente en 1994 durante el comienzo del genocidio en Ruanda. Se desarrolla en una Escuela Tecnica de Kigali, en la cual trabajaba un docente britanico y habia un religioso catolico, que salvo a muchos de la matanza y perecio alli.
Cuando comenzo el genocidio de los tutsi, muchos de ellos se refugiaron en la Escuela, que recibio custodia de cascos azules del ejercito belga. La Escuela fue rodeada por los Hutus, que no atacaban por la presencia de las fuerzas de la ONU. Pero lo mas triste de todo es que en determinado momento, el mando superior de los cascos azules decide evacuar a todos los europeos y concentrar las tropas en el aeropuerto.
La terrible consecuencia, repito que fueron hechos reales, es que cuando pasa la caravana de los soldados franceses levantan a todos los blancos que habia alli y siguen viaje al aeropuerto.
Los soldados belgas que habian estado conviviendo con los cientos de tutsis alli refugiados, tambien reciben la orden de partir. Los que estaban adentro, muchas mujeres y niños, no tenian armas ni moral para resistir.
Es patetico cuando se reunen ante el inminente final y deciden implorar al oficial belga antes de partir, que los maten a tiros !! porque saben que los Hutus, mataban a machetazos. Pero ordenes son ordenes, las tropas de la ONU se van, y los sitiadores quedan liberados para exterminar a todos los refugiados.
Reitero que esto se baso en un hecho real, uno de los que escribio el libreto fue un periodista britanico, que estuvo al lado del religioso y fue de los primeros cronistas en alertar al mundo lo que estaba pasando.
Que conclusiones saco de esto?
1) No se que paso con los soldados belgas, pero la situacion que pasaron los puso ante una impotencia horrible. Supongo que la mayoria despues de esto deberian haber dejado el ejercito.
2) En estos conflictos con componentes etnicos, donde la mayoria de los muertos son civiles, las milicias raramente atacan frontalmente a las tropas de las Naciones Unidas.
3) Sin embargo hay excepciones, en ese periodo que relata la pelicula, fueron ejecutados 10 paracaidistas belgas, por las milicias. Como los que comandan las milicias son muy concientes de las implicaciones internacionales, estos actos pueden ser premeditados, para intentar generar determinadas reacciones internacionales.
Excepto la conclusion que las tropas de las fuerzas de las Naciones Unidas en general no son abiertamente atacadas, las demas son muy jodidas.
Por eso es preocupante eso de quedar a lo que decida el mando de la Monuc, porque si decide retirarse, a zonas mas seguras, van a masacrar a los civiles que hasta ahora supuestamente estan protegiendo.
Me parece entender que desde el punto de vista de la cadena de mandos, no hay otra opcion a esto, salvo que el gobierno decida cancelar su participacion y repatrie las tropas.
Claro, siempre se puede apostar a que suceda lo mas favorable y que finalmente no haya combates, ni matanzas de civiles.
Pero en una situacion de guerra con antecedentes tan terribles y tantos intereses en juego, pueden darse escenarios imprevistos y desfavorables.
13 Noviembre 2008 | 10:20 AM