La difícil tarea de informar y pensar con independencia
¡
Qué dura se está convirtiendo en el Uruguay la tarea de ser periodista con criterios independientes! Claro, los que hemos dedicado una vida luchar por la comunicación, por imponer nuestra verdad vivimos un camino siempre plagado de vicisitudes provocadas por quienes encuentran fácil y sencillo ver conspiraciones, coordinaciones o “ejes del mal”, donde supuestamente la gente de prensa acuerda campañas en contra partidos, políticos, entidades, instituciones y el propio gobierno.
Una nota anterior publicada en este espacio de Montevideo.comm determinó que algunos lectores, haciendo uso de su derecho de opinión, el que respetamos y defendemos, en lugar de analizar en fondo del problema planteado (hablamos en la oportunidad de que los métodos utilizados en el Congreso del FA no fueron satisfactorios), hicieran especulaciones de todo tipo sobre las razones de nuestra posición e incluso manejaron informaciones malintencionadas sobre nuestra participación en una repartición oficial. Esa persona de basó en “chismeríos de pasillo” y no en información real.
Otro lector en el colmo del dislate llegó a decir que Esteban Valenti, seguramente para él una especie de “zar” del periodismo, coordinó la acción de “sus columnistas”, por el simple motivo (supongo), de que algunas de nuestras parrafadas fueron coincidentes con las del compañero de Bitácora. Insólito nivel de mala fe, demostrativo de estar imbuido en una cultura conspirativa que siempre ha sido carta de presentación de los grupos de raigambre totalitaria.Y, quiérase o no – más allá de que todos tengamos nuestro “corazoncito” – los que estamos metidos desde siempre, hasta las orejas, en esta difícil profesión no podemos sentirnos reos confesos de conspiraciones, más allá de que los medios periodísticos, cada uno de ellos o en coordinación, puedan utilizar su opinión editorial en lo que les plazca. Algo en que los periodistas de “a pie”” tienen poco que ver, y menos que hacer.
Todos podemos ser víctimas de estúpidas agresiones. No hace mucho tiempo el colega Raúl Legnani, cayó en la “lengua” de unos pocos dirigentes del FA – “no todos”, como él mismo señala – qué sostuvieron que el veterano periodista, de mil una luchas ganadas y perdidas en defensa de los intereses populares, con años de actuación en redacciones, tras micrófonos y luchas sin cuartel por la información, le estaba haciendo el juego a la derecha.
Y Como Legnani tiene también un corazón muy grande con sangre bien roja y popular, que siempre lo llevó a luchar por el triunfo de la izquierda, nunca hizo aspaviento por esas estúpidas agresiones, no desenmascaró a los lenguaraces. Sin embargo es bueno mencionar que su labor le ha costado años de desvelos, siendo por ello perseguido por la dictadura, lo que determinó su exilio en México luego de tener que refugiarse en la embajada del país hermano en Montevideo.
A Legnani no le sirvieron todos sus antecedentes, también cayó en la bolada de quienes livianamente facilitan su argumentación política utilizando la diatriba y el lápiz de tachar. ¿Saben por qué se acusó a Legnani de “estarle haciéndole el juego a la derecha”? Y ello por qué tituló una nota de análisis publicada en LA REPUBLICA, con una pregunta: “¿Las capas medias dejaron de ser aliadas fundamentales de la izquierda?”
Claro, meterse con Valenti es muy duro. Su carta de respuesta a algunas expresiones del candidato, José Mujica si bien tuvieron una resonancia muy grande el fin de la semana anterior, a la salida de Búsqueda, luego la tormenta amainó. Pero la situación se convirtió especialmente difícil de digerir por dos hechos periodísticamente graves.
El primero surge de la carta misma de respuesta, que es respondida por los dos periodistas de Búsqueda, con varias citas en las que tratan de demostrar en qué se basaron para realizarle varias preguntas al candidato oficial del Frente Amplio. Leímos el trabajo de los periodistas con la mayor atención y en términos generales podemos decir que las citas no justifican a la mayoría de las preguntas, no las avalan ni las convalidan.
O el trabajo de justificación se realizó demasiado rápido, “al cierre”, o realmente la argumentación deja mucho que desear.Pero hay más. Y no es nuevo para un periodista como el que esto escribe que ha trabajado en todo tipo de empresas editoriales, con directores de éticas fallidas (los más), que ante una situación difícil nunca defienden el derecho del periodista a dar su opinión. Prefieren quedar bien – como en este caso de Búsqueda – con el entrevistado.
A nosotros personalmente nos ocurrió más de una vez, que una nota crítica sobre un tema determinado, fuera conocida de inmediato por el personaje cuestionado que, además, en algunos caos intervino en cercenar nuestro derecho inalienable a la información. Según surge de la publicación de Búsqueda la carta de respuesta de Valenti le fue dada a conocer a Mujica antes de ser publicada, por eso la respuesta de que “lo espero en mi casa, que no sea belinún”, una frase más que liviana que rebajó el nivel de la polémica planteada que, evidentemente, va al centro mismo de la problemática frenteamplista.
La preocupación de Legnani en su momento y la de Valenti hoy, obviamente, es la suerte qué tendrá la coalición de izquierda dentro pocos meses (en octubre) y, por supuesto, pensar que le están haciendo el “juego a la derecha” es una elucubración más que trasnochada, propia de claques de pasillo, que no entienden ningún análisis y creen que alguien – como fue Vázquez en su momento – podrá finalmente atar todos los cabos sueltos, superar las diferencias, imbuir a todos de una mística ganadora y de cambio. Lo que no es nada fácil.
El electorado que apoyó al FA fue arrollador, poli clasista y multipartidario en el que desapareció, en la globalidad electoral, el valor testimonial de los distintos grupos del FA. ¿O a esta altura no recordamos las razones de mucha gente para votar una u otra opción? ¿Tenemos presente todavía lo que se llamó ese torrente de los llamados “votos prestados” de muchos ciudadanos que por primera vez apoyaron a la izquierda?
Hoy más de una empresa encuestadora afirma que la ecuación electoral se está poniendo compleja para el FA, que la población mayoritariamente no está de acuerdo con el IRPF tal como está concebido y aplicado, menos con el IIAS que cayó sobre los jubilados. Las señales de alerta, en su momento, fueron superadas sin mirar para el costado por el Ministerio de Economía. Ahora viene el fin de la ruta y quizás más adelante haya solo un muro infranqueable contra el que se estrellará el gobierno que quizás aguante hasta el final luchando a brazo partido contra mil y una contingencias negativas.
Parece claro qué “si las capas medias se caen, la fractura social va a ser más grande y el abismo entre ricos y pobres puede ser aún mayor”. Y se agrega: “¿Se previó el impacto de la reforma tributaria en las capas medias bajas? ¿Se tuvo en cuenta que esas capas son históricamente votantes del Frente Amplio? ¿Esas capas son las que están consumiendo y con ello reactivando el mercado interno?En que cabeza puede ingresar la idea que esas capas medias están de acuerdo con un funcionamiento poco democrático, solo ganador, como el ocurrido en el Congreso del FA y, además con la pretendida radicalización de un programa que maneja elementos preocupantes, poco claros, vinculados a una visión del país más que perimida.
Esa situación de los “ganadores” del Congreso dio lugar a una obcecación ideológica fuera de lugar, dictada por una soberbia que poco tiene que ver con el régimen que queremos construir la mayoría de los uruguayos. Esa mayoría de uruguayos que votaron al FA, no para emprender caminos testimoniales, sino por un cambio que determinara la modernización y el progreso y, por supuesto, saliendo de la influencia de partidos tradicionales agotados y, evidentemente, sin posibilidades de construir el progreso en un país que languidecía.
Hoy como observadores interesados de la interna frentista –porque nosotros también hemos recibido el sayo de la diatriba fácil, de la “borratina”, del tirón de orejas, para lo que no valieron historias, militancia, sinsabores, exilios y proyección profesional – , siendo “despedidos” antes de ser “contratados”, acción concretada – para colmo – a través de los medios y de los chismes de pasillo, sosteniéndose que materiales informativos colocados en un blog personal, de que nadie desmintió una línea, tenía el objetivo malsano de castigar políticamente a alguien, y acusándome de ser el responsable de trascendidos de “mala fe”, cuando hoy las mismas “filtraciones” parecen un mal endémico.
¡Nos asombra la mediocridad de esos detractores que nunca fueron capaces de dar la cara y contestar en el plano en el plano de los hechos o las ideas, cuando las puertas abiertas estuvieron siempre! Lo único que no sostuvieron, quizás para no jerarquizarme más de la cuenta, es quién esto escribe era uno de los integrantes del “eje del mal”. Pero la verdad es que muchas veces almuerzo con compañeros de la profesión en restaurantes de la Ciudad Vieja y, quizás, ello le sirviera a alguien para “ficharme” en ese rubro de los “enemigos”
Lo que realmente importa. Porque, nos importa, que la izquierda siga en el gobierno entendiendo que los otros caminos por los que podría optar la ciudadanía serían nefastos para el futuro.
Pero, una izquierda que tenga claro el camino y plantee una clara modernización del país y su inserción en el mundo.
Una izquierda que profundice la democracia.




"Microbiología: básica, ambiental y agrícola", de la doctora Lillian Frioni, profesora de Microbiología de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República, de Montevideo, responsable de la Unidad Asociada Ecología Microbiana de la Facultad de Ciencias, de la misma Universidad, e investigadora del Programa de Desarrollo de Ciencias Básicas (PEDECIBA).
Fue profesora titular de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Rosario (Argentina) y de la Universidad Nacional de Rìo Cuarto (Argentina).
Este último libro de Frioni tiene fecha de ediciòn de mayo del 2006 y fue publicado por el Departamento de Publicaciones de la Facultad de Agronomìa.(464 páginas)
Email de contacto: (lfrioni@fagro.edu.uy) o/y (aeapublicaciones@fagro.edu.uy)
Facultad de Agronomía (Avenida Garzón 780, Montevideo, URUGUAY)


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Ursula dijo
Hola Carlos... es doloroso que nuestra democracia se esté degradando de esta manera tan evidente. Ya no importa argumentar a favor o encontra, lo que vale es destruir al oponente, insultarlo, tratar de taparle la boca. Y es una actitud propia de la izquierda, cada vez màs encerrada en sus disputas y miedos. Es lamentable realmente.
15 Enero 2009 | 10:05 AM