Frente Amplio: otra incógnita para izquierdistas
Sobre danza de nombres y debates que no hay
Por Carlos Santiago (*)
"Cuando las direcciones políticas se desligan de los mecanismos de consulta que las llevan a reconocer los sentimientos de las bases, ocurren los resquebrajamientos partidarios. Buscar la unidad propia no es negociar puntualmente en la cúpula, sino acordar propuestas comunes que contemplen al conjunto", decía en una conferencia el general Líber Seregni, ducho negociador y conocedor de las debilidades que ocurrieron dentro de los sectores componentes de la coalición de izquierda.
Por ello es sorprendente lo que está ocurriendo en el seno del frenteamplismo, en que las decisiones cupulares están sustituyendo la necesaria consulta a las bases. Un ejemplo de ello es qué comunistas históricos participan en actos de Carámbula, apoyando obviamente al que todavía se mantiene prendido a la bandera de la "tercera vía", mientras el PCU rígidamente en el Congreso del FA, "Zelmar Michelini" votó a Mujica y trabajará por su imponer su candidatura en las elecciones internas.
Algo parecido ocurre en el PS, donde desde el miércoles pasado se vive un proceso acrecentado en su virulencia luego de que Daniel Martínez, que contaba con el apoyo explícito de importantes departamentales y sectores de su partido, entre ellos el encabezado por el senador Reinaldo Gargano, declinó postularse en ese tercer camino. Otros, como el sector que orienta el doctor Manuel Laguarda, se manifestaron públicamente por la candidatura del contador Astori.
Por razones obvias no conocemos lo que resolverá el Comité Central de esta organización política que se reunió ayer sábado. Pero toda decisión deberá ser muy sabia para evitar lo mismo que inevitablemente ocurrirá en otras fuerzas, que es la dispersión de los votantes, con lo que ello significa como perjuicio electoral propio. Sin embargo el miércoles se conocieron alentadoras declaraciones de la senadora Mónica Xavier, que indicó que se están recogiendo el sentimiento de las bases en todo el país para tenerlas en cuenta en la reunión que se realizó ayer sábado.
Otro ejemplo de resolución cupular es la adoptada por la dirección de la Vertiente Artiguista, que en el afán de lograr perfilamientos presuntamente propios que le permitan tener peso para una futura negociación, se inclinó por la candidatura de Carámbula. Pensamos que la dirección de este sector frenteamplista no tuvo mayormente en cuenta el perfil de sus bases que, en todo caso, tienen definiciones claras por otro pre candidatos que justamente no son el ahora señalado por la dirección.
Todas estas contradicciones que, por supuesto, muchos negarán pero que son absolutamente reales, se producen en el marco de una obvia y cada vez mayor indiferencia de las bases.
La superestructura partidaria que integra el Frente Amplio (Encuentro Progresista) vive una profunda crisis por diversas razones a analizar. Eso le ha impedido ahondar la discusión de los diferentes perfilamientos para llegar a las elecciones internas de la mejor manera posible y resolver en ellas cual será, en definitiva, la fórmula del triunfo o qué llevará al "Waterloo" de la coalición de izquierda y ello cuando se cumplen tan solo cuatro años de uno de los mejores gobiernos que ha tenido el país.
Ya el proceso de "vaciamiento" de la coalición de izquierda lo habíamos advertido en un trabajo anterior, en una nota titulada "Frente Amplio: incógnita para izquierdistas", que levantó algunas "indignadas" reacciones porque en la misma se manejaron elementos críticos contra el actual presidente de la coalición, defendido casi con sumisa "religiosidad" por una "nomenclatura" directriz cuyos integrantes tienen, por supuesto, las manos ya rojas porque su única actividad política es aplaudir. Ni siquiera estuvieron de acuerdo en que se había producido un lógico desgaste de Jorge Brovetto en la función quién, además, tuvo que sortear complicados problemas de salud.
No hubo acuerdo mayoritario, ni consenso, ni caminos parciales, para que el Congreso acordara una formula de sucesión de Brovetto, medianamente aceptable. El Congreso "Liber Seregni" fue una larga reunión en que viejos y jóvenes frenteamplistas se reencontraron y, por supuesto, no se pusieron de acuerdo en las cosas fundamentales. Brovetto siguió adelante, indicándose que se sumarían al equipo de dirección, vicepresidentes que, pese a los decidido en la oportunidad, todavía se mantiene en un "tintero" que ya está seco y es incapaz de producir un elemento que es esencial en política: la creación y el trabajo denodado por ampliar las fuerzas.
Ni siquiera el tema de salud de Brovetto sirvió como corolario previo para un proceso paralelo iniciado un tiempo antes cuando las dirigencias de algunos sectores políticos comenzaron a barajar nombres de posibles candidatos para sustituir al actuar presidente de la coalición y por ese momento también ministro de Educación y Cultura.
Parecía qué, por el triturante mecanismo que se puso en marcha en la coalición política, que el camino de Brovetto al frente de la misma, había finalizado, pese a haber cumplido acabadamente la difícil tarea representando estrictamente los deseos políticos del presidente de la República, de "aplacar la fieras", echando aceite sobre las aguas embravecidas de los conflictos internos, evitando que los mismos quebraran una unidad partidaria que cada día fue más difícil de sostener.
Esa política determinó una situación indeseada que se verificó a lo largo de estos últimos cuatro años; la evidente desmovilización de las bases con el consiguiente debilitamiento real de los comités, además de algunas resonantes renuncias, como la del general Víctor Licandro al Comité de Ética, que significó otro contraste evidente en la alicaída situación interna de la coalición.
Ese proceso interno provocó que aparecieran en el candelero algunos nombres que en primera instancia sorprendieron por tratarse de personalidades independientes, alejadas de la militancia partidaria, que obviamente, por lo tanto, no tendrían, en apariencia, influencia alguna sobre la escuálida militancia que le está quedando al FA, por lo que - de pique - por más que contaran con el apoyo del Movimiento de Participación Popular (MPP) que las propuso. Candidatos qué, en primera instancia, parecerían que no tendrían posibilidad alguna de manejarse dentro de la pesado estructura frenteamplista.
Sin embargo ello no prosperó: solamente los que apoyaron a Constanza Moreira mantuvieron en alto esa bandera que, más allá de las flaquezas que podría provocar su falta de previa tarea orgánica, significaba una muy interesante experiencia renovadora ante la evidente "flacidez" interna del conjunto. Se prefirió seguir con el mismo mecanismo que hoy hace languidecer a la coalición la que ni siquiera ha logrado imponer como válidas las resoluciones de sus Congresos.
Toda la expectativa estuvo puesta, indiscutiblemente, en el último Congreso llamado "Zelmar Michelini", en que se definiera la candidatura presidencial, lo "qué ocurrió", pero "que no ocurrió". Se habló hasta el cansancio de la necesidad de que la coalición evitara "la fragmentación de la militancia" Esa fue la posición de varios sectores que miraban mal y calificaban peor a quienes, hablando de la necesidad de profundizar la democracia, entendiendo que el camino es el que hoy se va a recorrer, el de las elecciones internas.
Fue cuando apareció un nuevo tipo de "volatilidad", que es la de los grupos que apuntalan a los distintos candidatos, reflejo primigenio del exitismo. Si la última compulsa de opinión colocaba a tal candidato en una posición ganadora, se manejaba la línea de valorar decisivamente lo que se resolvería en el Congreso del FA. Cuando la ecuación cambiaba, la visión de la realidad también, ya no importaba tanto la resolución interna y había que darle participación a la gente en la elección interna, lo "que es el camino más democrático" - dijeron todos con distinto énfasis.
Y, el último Congreso, fue una trampa para los habladores, que no pudieron negarse - pese a que los aparatos de dos grupos "jugaron" su papel- sacando un candidato "oficial" por aplastante mayoría, a habilitar todas las pre candidaturas para que se presentaran a competir en las elecciones internas que se realizarán en el mes de junio.
Como se recordará estas elecciones internas se llevarán a cabo el domingo 28 de junio de este año. En las mismas, los diversos partidos elegirán sus respectivos candidatos únicos para las elecciones presidenciales que se realizan en el mes de octubre., midiendo allí también su peso electoral los posibles candidatos para las elecciones municipales de 2010.
Pero una vez finalizado el Congreso, su resultado fue anecdótico. Si bien Mujica es el candidato "oficial" del FA, los demás postulantes también están habilitados a participar. O sea que el valor del Congreso "Zelmar Michelini" lo único que logró fue multiplicar la confusión entre los frenteamplistas que tienen las más diversas posiciones.
A muchos les molesto que los "aparatos" partidarios de los dos sectores mencionados votaran disciplinadamente, a "mano militari" a un candidato, tratando de imponerlo al conjunto y humillara a otro votando a un tercero. Claro, esa mayoría y quienes la impulsaron no tuvieron en cuenta que en los mecanismos de la democracia representativa, el acto de votar es soberano.
A diferencia de un Congreso el ciudadano se encuentra solo, en el cuarto secreto, y vota lo que su conciencia le dicte.
Y estamos en el Uruguay.
(*) Periodista, autor de la novela "Los Testaferros"
.




"Microbiología: básica, ambiental y agrícola", de la doctora Lillian Frioni, profesora de Microbiología de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República, de Montevideo, responsable de la Unidad Asociada Ecología Microbiana de la Facultad de Ciencias, de la misma Universidad, e investigadora del Programa de Desarrollo de Ciencias Básicas (PEDECIBA).
Fue profesora titular de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Rosario (Argentina) y de la Universidad Nacional de Rìo Cuarto (Argentina).
Este último libro de Frioni tiene fecha de ediciòn de mayo del 2006 y fue publicado por el Departamento de Publicaciones de la Facultad de Agronomìa.(464 páginas)
Email de contacto: (lfrioni@fagro.edu.uy) o/y (aeapublicaciones@fagro.edu.uy)
Facultad de Agronomía (Avenida Garzón 780, Montevideo, URUGUAY)


GeoBitácoras:



Ipòlito desanimado dijo
Obviamente coincido con casi todos las conclusiones de tu análisis. Lo que ocurre es que de ella surge lo que es un lugar comùn en muchos frenteamplistas, que es el total desencantamiento con la izquierda. Nos encontramos sin futuro, con un gobierno que si bien a administrado bastante bien el "viento a favor" de una situación exterior pocas veces vista, no hizo nada para terminar con los perniciosos privilegios públicos y no tocó nada de nada. Solamente colocó a algunos políticos frustrados, como Carlos Pita, que no tuivo votos para nada, o Gerónimo Cardozo, más funcionario de Chávez que diplomático uruguayo, o José Korseniak, por razones inconfesables, etc.etc. en cargos de embajadores. Tipos sin experiencia diplomática que fueron a atesorar los 15 mil dolares más viáticos que les llegan mensualmente, además de otras escandalosas prevendas. Estos son algunos ejemplos y nada más. ¿Es posible tanto desinterés por la suerte del conjunto del país, cuando los maestros, los enfermeros, los policías y los soldados, siguen sumergidos?
9 Febrero 2009 | 08:48 AM