El Frente Amplio busca su propia imagen
Un baño en una revulsiva realidad
Por Carlos Santiago (*)
"No cabe ninguna duda que la contaminación con el trabajo
real de gobernar nivela. Ahora no hay puros absolutos y pecadores absolutos.
Ahora hay grises y los uruguayos estamos jugando un partido nuevo"
Luis Eduardo González
En ocasiones es doloroso ver el obstáculo en el horizonte y, pese a multiplicar los gritos de alarma, no poder evitar un accidente que, si no cambiamos algunos elementos rápidamente, podría convertirse en mortal para quienes desde hace muchos años buscamos un camino nuevo y progresista, experiencia en el que el pueblo sea el protagonista. Lo ocurrido hace hoy una semana fue un baño en una dura realidad, en que visiones que se quisieron imponer contra viento y marea sus concepciones chocaron de frente contra la pared de la indiferencia activa y de miles y miles de votantes que resolvieron no participar en el comicio interno, protagonizando una protesta pacífica que contiene una definición política que no puede encasillarse en especulaciones sobre las inclemencias del invierno o de la falta de impulso militante de los distintos sectores políticos.
Se sorprenden por el resultado de las internas o el obnubilado por los oropeles de su propia visión, quizás encerrada en las cuatro paredes de un ahora machucado triunfalismo, o quienes se limitaron a escuchar la catarata de números con visiones "triunfalistas" manejadas por las empresas encuestadoras que, sin valorar los elementos inherentes a las características propias de los candidatos, sostuvieron que al final el resultado de la elección de los candidatos a la Presidencia de la República era nada más que la suma de cifras y más cifras.
Encuestadoras que no tuvieron en cuenta ni valoraron la incidencia de las expectativas acuciantes de la gente que sigue reclamando definiciones sobre temas fundamentales, como la aclaración de qué medidas se adoptarán en materia de seguridad interna, cómo se solucionará la gravísima situación de los menores infractores y de los lugares de contención (INAME), cómo se defenderán los puestos de trabajo en un país que ha comenzado a ser tocado por coletazos de la crisis mundial que nos encuentra, además, con un déficit del 1.8 del PBI, qué se hará con las lamentables deficiencias de la enseñanza pública, si se solucionará la falta de afectación de miles de jubilados de los sistemas de salud, los temas de la marginalidad y la miseria, etc.
Tampoco los analistas de la opinión pública tuvieron en cuenta que las fidelidades se modifican o no existen, porque en la mayoría de los casos juega también la imagen y el discurso del candidato y, seamos claros, una cosa fue el doctor Tabaré Vázquez, qué en la elección anterior logró sumar votos frentistas y "prestados" y otra son los actuales candidatos que, en la lucha por el primer lugar, expresaron líneas divergentes.
Uno de ellos con un discurso "más izquierdista" que, evidentemente, no es aceptado por quienes quieren vivir en un país donde no exista la confrontación, en que se puede trabajar y crecer en la tranquilidad de una sociedad con cada día mejor calidad jurídica. Romper, por ejemplo, con una cerrazón ideológica que determina cosas tan absurdas como el hecho de que un aparato para la detención de tumores, en estado precoz, sea negado a privados, porque se estima que debe funcionar en manos del Estado y, mientras tanto, los enfermos que "puedan" deban viajar a Buenos Aires o Porto Alegre para recibir la ayuda.
Un discurso "a la izquierda" que no fue aceptado por mucho elector que detesta ingresar a un período donde impere la confrontación y busca la tranquilidad de cambios en paz, dentro de una inserción mundial que haría totalmente infecundo y "suicida" (por el lugar geográfico del país y por su riqueza, que es producto del trabajo y no de los recursos naturales), el emprender caminos seudo populistas - estatistas, parecidos a los de algún mandatario latinoamericano que, a diferencia de los nuestros, está amparado por incontables riquezas petroleras.
Ese despegue del apoyo a la candidatura frenteamplista por parte de diversos sectores que, evidentemente, se abstuvieron de ir a votar o que buscaron otra opción, es uno de los puntos de mayor importancia de los ocurridos el pasado domingo. El escaso 44% de la suma de votantes totales, 10 puntos menos de los que habían previsto la mayoría de las empresas encuestadoras, así parece demostrarlo.
En el advenimiento de Tabaré Vázquez la presencia de un candidato de sus quilates era determinante de los demás movimientos y nunca de una tarea hegemónica hacia la propia interna, como parece haberse dado en esta ocasión. Evidentemente las opciones propuestas en esta oportunidad no fueron aceptables para importantes sectores, especialmente integrantes de la llamada clase media y estos, aunque alguien tenga otras visiones distorsionadas, son los que todavía definen la elección.
Se maneja que el panorama ha cambiado a nivel mundial, qué en EEUU votaron por un hombre de color y que en Bolivia gobierna un indígena. Se critica que aquí, en Uruguay, se tiene una imagen de cómo debe actuar un presidente y cuales deben ser formas y estilos, sus planteos y su imagen, que es demasiado "anquilosado"
Pero hay algo que está claro: ni Obama ni Morales rompieron los esquemas de los grandes sectores de electores en sus países, por el contrario, abrieron perfiles nuevos, impensados y atrayentes. Mujica, por el contrario, acercó un discurso que no conformó, confrontativo para algunos y contradictorio para otros. Por lo demás Obama es un egresado de Harvard y recordemos que el 75% de la población de Bolivia es de las etnias de Evo Morales.
Por lo tanto - más allá de las preferencias ideológicas de cada uno - es evidente que la imagen del candidato no tuvo la potencia que se creía y que le fuera asignada por la mayoría de las empresas que estudian a la opinión pública. Ese hecho, por más que se sostenga que el FA actuó a "media máquina", se reflejó en el magro resultado electoral, sin desconocer que Mujica es un dirigente que tiene aspectos carismáticos, con un discurso atractivo para algunos sectores de la población. Pero no para todos.
Luego de conocida la fórmula final del ganador de las internas, el Partido Nacional, el Frente Amplio comenzó de quemar etapas para conformar la suya, que cuando escribimos estas líneas todavía no había sido concretada. Las bases finales de la misma que, obviamente, además de contener elementos programáticos (algunos han trascendido públicamente), deberá determinar estrictas cuotas de poder para el grupo de Astori y sus aliados que es otra condición básica para conformar una fórmula final, que pueda conformar un camino nuevo y esperanzador. ¡Veremos!
Por otra parte el astorismo tiene en claro un fenómeno que se vivió durante el acto electoral del último domingo, en que la votación por esa opción fue mucho más alta de lo que los analistas pronosticaban. Es que algunos electores optaron por esa opción - en contra la opinión de las encuestadoras - en un voto con contenido opositor a Mujica.
Saben muy bien que quizás la fórmula Mujica - Astori determine en octubre abstenciones o cambios de partido de muchos, lo que no se puede dejar de tener en cuenta.
Allí entra a jugar de nuevo la imagen del candidato principal y, por supuesto, el discurso confrontativo, radical, que han ensayado muchos de sus colaboradores, especialmente los vinculados a la dirigencia sindical. Pero en ello la negociación iniciada por Astori no tiene mayor incidencia si no se logra instrumentar un proceso de entusiasmo que atraiga a los que no votaron y a los que nos los conforma el rumbo que han tomado las cosas.
Los politólogos han seguido hablando sobre todos los temas, pero no se han referido a sus flagrantes errores. Sería bueno que las empresas encuestadoras explicaran sus falencias, sus equivocadas estimaciones, algunas al nivel del absurdo, como la poca incidencia que le asignaban en la votación a Astori.
Lo que ocurrió el pasado domingo ha modificado diversas visiones y, quizás determine el intento de emprender nuevas estrategias. Pero al respecto nos preguntamos: ¿Cómo hará el Frente Amplio para superar las contradicciones de la imagen y de discurso de un candidato tan fuertemente arraigado que, evidentemente, no cumple con los cánones estimados por muchos votantes de centro?
¿Cómo se hará, con la actual constitución de la mayoría que se verificó en el último Congreso del FA, para morigerar el discurso de izquierda confrontativa, que, es evidente, "le rechina" al votante de centro que en la elección anterior, sumado al tradicional de la izquierda, fue el que le dio el triunfo al doctor Tabaré Vázquez?
Si se despejan estas interrogantes y algunas más, quizás la ecuación de los votantes se modifique y el FA vuelva a convertirse en una esperanza.
(*) Periodista, autor de la novela "Los testaferros"




"Microbiología: básica, ambiental y agrícola", de la doctora Lillian Frioni, profesora de Microbiología de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República, de Montevideo, responsable de la Unidad Asociada Ecología Microbiana de la Facultad de Ciencias, de la misma Universidad, e investigadora del Programa de Desarrollo de Ciencias Básicas (PEDECIBA).
Fue profesora titular de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Rosario (Argentina) y de la Universidad Nacional de Rìo Cuarto (Argentina).
Este último libro de Frioni tiene fecha de ediciòn de mayo del 2006 y fue publicado por el Departamento de Publicaciones de la Facultad de Agronomìa.(464 páginas)
Email de contacto: (lfrioni@fagro.edu.uy) o/y (aeapublicaciones@fagro.edu.uy)
Facultad de Agronomía (Avenida Garzón 780, Montevideo, URUGUAY)


GeoBitácoras:


