"Y sin embargo, se mueve"
Por Carlos Santiago (*)
"La clase media no existe (...). Para que haya una clase
tiene que haber sujetos sociales con intereses comunes
y las capas medias son muy heterogéneas (...).
Hay sectores sociales que la gente vincula con las
capas medias por su nivel de ingreso que han mejorado.
Se ve, por ejemplo, en la reducción de la tasa de desempleo".
Alberto Couriel (1)
Cuando decimos qué nos preocupan, en el marco de esta campaña electoral, algunos conceptos que llevan implícitos un camino a la confrontación, afirmaciones que han estado tan el boga en muchos de los actores políticos que, es bueno decirlo, ahora han asordinado algo el tono porque, parecería, que les han hecho comprender que tienen que conquistar a los sectores de la población a los que les rechina la desestabilización implícita que provoca ese lenguaje dirigido a los descontentos. Que se entienda, no estamos centrando críticas en candidatos ni esbozado líneas de conducta para que otros repitan en el cuarto secreto. Estamos simplemente analizando una situación real que todos los avisados conocen.
Y, aunque algunos discrepen con la libertad de expresión que nos imponemos y reclamen -hasta públicamente - qué amoldemos nuestro discurso a algún pretendido canon oficial, es que decimos que trataremos de seguir pensando con cabeza propia, porque no sabemos hacer otro periodismo que no sea pluralista e independiente. Nos viene en este momento el recuerdo de ese adelantado a su época que vivió en carne propia la expresión más aberrante del pensamiento único. Para explicitar ello es qué recurrimos a un texto reciente de José Saramago.
"Y sin embargo, se mueve". Estas palabras las diría como si fuera un susurro casi inaudible Galileo Galilei al terminar la lectura de la abjuración a que fue forzado por los inquisidores generales de la Iglesia católica el 22 de junio de 1633. Se trataba, como se sabe, de obligarle a desmentir, condenar y repudiar públicamente lo que había sido y seguía siendo su profunda convicción, es decir, la verdad científica del sistema copernicano, según el cual es la Tierra la que gira alrededor del Sol y no el Sol alrededor de la Tierra.
El estudio del texto de la abjuración de Galileo debería hacerse con conveniente atención en todos los establecimientos de enseñanza del planeta, fuese cual fuese la religión dominante, no tanto para confirmar lo que hoy es una evidencia para todo el mundo, que el Sol está parado y la Tierra se mueve a su alrededor, sino como manera de prevenir la formación de supersticiones, lavados de cerebro, ideas hechas y otros atentados contra la inteligencia y el sentido común.
¿Por qué nos preocupan los discursos confrontativos? Simplemente porque filósofos de la enjundia filosófica de André Gorz han señalado los cambios que existen en las visiones sobre la llamada lucha de clases que, dentro de las modalidades del capitalismo moderno, ha tenido que ir adaptándose a una realidad cambiante aceptando que sin capital no existe la posibilidad de la existencia del trabajo, por lo qué en los países con organizaciones sociales más avanzadas, los llamados acuerdos sociales son los que rigen el mundo de la producción. Y al respecto se manejan ejemplos concretos que no vamos a enumerar en este trabajo para Bitácora. Pero sí vamos a utilizar algunos datos sobre la realidad uruguaya que muestra como sobre ese tema tan remanido existen por lo menos puntos a valorar para no contar con una visión distorsionada.
Según "Uruguay en cifras 2008", del INE, en el país existían 117.996 empresas, de las cuales 117.415 eran Pyme. De ellas, 100.771 (85,4%), eran micro, 13.598 (11,5%) pequeñas, 3.046 (2,6%) medianas y 581 grandes (0,5%). Durante el 2008, las micro y Pyme empleaban al 68,3% del total de la población. Las micro dieron trabajo al 27,1%, las pequeñas al 21,0%, las medianas al 20,2%. Mientras que las grandes empresas emplearon al 31,7% de la mano de obra ocupada.
¿La clase obrera organizada, de acuerdo a la definición marxista, en contra qué clase social daría la lucha en el Uruguay? ¿Contra los propietarios de las Pymes?, almaceneros, pequeños comercios, talleres mecánicos, supermercados de distinto porte, etc., que son el 85.4% de las empresas existentes y que emplean - repetimos - al 68.3% del total de la población. ¿O contra las micro?, que dan trabajo al 27.1%. Diremos que las consideradas medianas dan trabajo al 20.2%. Mientras tanto, el gran objetivo burgués, en donde están los asentados los grandes señores de la Cámara de Industrias a los que se debe torcer el brazo, significan según el mismo estudio del INE el 0,5% de la capacidad industrial instalada que da empleo al 31.7 de mano de obra ocupada. ¿Allí no es en donde está concentrada también la inversión extranjera que tanto trabajo a costado para su radicación en el país y que a la vez, como parece evidente, es la que tiene más facilidades para buscar nuevos horizontes?
¿No sería más adecuado, en este panorama, que se negociaran acuerdos en base a grandes coincidencias sociales tendientes a mejorar el nivel de vida de los asalariados, lo que significa a la postre mejorar su nivel de compra, para así favorecer al mecanismo económico en su conjunto? ¿No parecería necesario mantener un nivel de equilibrio para que no se desbarranque lo obtenido con tanto esfuerzo?
Entonces, seguimos interrogándonos: ¿Tiene algún sentido abroquelarse, tanto de un lado como del otro, en posiciones confrontativas, cuando en el Uruguay la lucha se clases es un tema en que se debe desbrozar la paga del trigo, porque las mismas clases - si vamos a la definición marxista del caso - son difusas y difíciles de definir? ¿Cómo se puede sostener, como hacen algunos "talibanes a la uruguaya" que están en el marco de una lucha de clases cuando ocupaban el CASMU en contra decisiones de una directiva, integrada por médicos y electa por el voto libre de los propios médicos?
En bastantes obras teóricas, Marx ofrece ejemplos profundos y brillantes de historiografía materialista, de análisis de la situación de cada clase concreta y a veces de los diversos grupos o capas que se manifiestan dentro de ella, mostrando hasta la evidencia por qué y cómo "toda lucha de clases es una lucha política"
Por ello muchos de los que se han quedado en el "Manifiesto Comunista" sería bueno que lo releyeran y luego, con ese marco teórico comenzaran a pensar en los avances sociales existentes en el Uruguay producidos también por el actual gobierno. No les pedimos que lleguen a filósofos tan avanzados como Gorz ni a quienes, en base al marxismo, están teorizando sobre los nuevos caminos para la izquierda en el mundo.
Estos últimos se han dado cuenta, por la experiencia europea, que el camino de la confrontación irracional y generalizada, además del usufructo posterior de los oropeles del gobierno, le ha servido a la izquierda europea para ingresar en un cono de sombra que por el momento no tiene vuelta atrás.
Al contrario de lo que generalmente se dice, el futuro ya está escrito, lo que ocurre es que nosotros no tenemos todavía la ciencia necesaria para leerlo. Es que las sociedades siguen derroteros establecidos y las fuerzas que se echan a andar, por una razón u otra, siempre desembocan provocando más o menos dolor en los mismos caminos. Uruguay solo tiene futuro en la regionalización que significa un MERCOSUR "aggiornado" y que funcione de acuerdo a las necesidades de sus socios. Un país pequeño que no puede evitar, además, la onda expansiva que significa su integración a un mundo globalizado para el cual cada uno de nosotros nos debemos preparar.
Por ello hay que tener en cuenta que las afirmaciones que se hacen hoy pueden convertirse en los acuerdos de mañana, y, por supuesto, también podría suceder lo contrario cuando son el resultado de la improvisación irresponsable. Sin embargo una cosa parece cierta, y la frase de Galileo tiene aquí perfecto encaje. El Frente, "E pur si muove"
(1) Senador de la República por el Frente Amplio.
(*) Periodista.




"Microbiología: básica, ambiental y agrícola", de la doctora Lillian Frioni, profesora de Microbiología de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República, de Montevideo, responsable de la Unidad Asociada Ecología Microbiana de la Facultad de Ciencias, de la misma Universidad, e investigadora del Programa de Desarrollo de Ciencias Básicas (PEDECIBA).
Fue profesora titular de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Rosario (Argentina) y de la Universidad Nacional de Rìo Cuarto (Argentina).
Este último libro de Frioni tiene fecha de ediciòn de mayo del 2006 y fue publicado por el Departamento de Publicaciones de la Facultad de Agronomìa.(464 páginas)
Email de contacto: (lfrioni@fagro.edu.uy) o/y (aeapublicaciones@fagro.edu.uy)
Facultad de Agronomía (Avenida Garzón 780, Montevideo, URUGUAY)


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NORBERTO LÒPEZ CORA dijo
Yo IBA A OTRA COSA, PERO TAL VEZ HAYA SIDO UN ERROR DESCUIDADO, UN DESPISTE ESCAPADO, UN SIMPLE GAZAPO, PERO SÈ BIEN QUE ALGO ASÌ O PARECIDO, CON HUMILDAD PIDO PERDÒN, MUY SANA ES MI INTENCIÒN. EL SOL NO ESTÀ PARADO, TAL VEZ YO NO CONOZCA ESTA ORACIÒN GRAMATICAL, PERO EL SOL TIENE UNA TRASLACIÒN DE 250 MILLONES DE AÑOS, EN UNA ELIPTICA DE 170 MIL AÑOS LUZ Y A UNA VELOCIDAD DE 20 KILÒMETROS POR SEGUNDO Y EL PLANETA TIERRA LE SIGUE DETRÀS Y A SU ALREDEDOR DE IGUAL MANERA. DE NUEVO PERDÒN Y SI ME EQUIVOCO SUPLICO DISCULPA PARA MI INTROMISIÒN.
3 Agosto 2009 | 12:08 AM