Larrañaga y su lucha contra la libertad de expresión.
¡Por favor, basta de extremismos y tonterías! La nota del embajador argentino Hernán Patiño Mayer, por más que existan límites a las opiniones que emite por su condición de diplomático, no puede ofender a ningún uruguayo. Dicir lo contrario es no saber leer y protestar, encandalizar y protestar ante el ministro de Relaciones Exteriores, como hacen algunos dirigentes nacionalistas, encabezados por Larrañaga, es un exceso inaudito, que está mostrando un enfrentamiento casi personal con el funcionario argentino que, en definitiva, no hizo otra cosa que utilizar el inalienable derecho de cualquier ser humano que vive en una democracia, de exponer sus puntos de vista.
¿Qué significa ofenderse por una opinión valorativa sobre el Uruguay y qué respuesta puede tener ello? Lo primero es lìcito y adecuado, cualquier puede interpretar o mal interpretar cualquier opinión y si se quiere, se la puede refutar en el análisis. Tratar de acallar a un hombre, que escribe libremente a favor de nuestro país, es otra cosa, casi una enormidad que sorprende. ¿Qué es lo que ofendió a Larrañaga? Luego de leer detenidamente la nota publicada por el semanario "Perfil" el día 3 de enero, no vemos ningún punto ofensivo en contra de nadie y menos de alguna organización política uruguaya.
En todo caso el embajador argentino plantea a sus compatriotas en su interesante nota el ejemplo que deberían tener quienes observan nuestra realidad por el significado que ha tenido la gestión de los "tres Pepes", al último de ellos a quién solo se le asignan las virtudes de la coherencia y la austeridad, sin decir una palabra sobre una gestión que es todavía una incógnita.
Lo preocupante de todo esto es la militancia de los dirigentes nacionalistas en contra la libertad de opinión que, en esta nota, Patiño Mayer, utiliza dentro de los marcos de su competencia de hombre libre, en una publicación de su país, dirigiéndose a sus compatriotas. ¿Cómo se puede sostener que se está inmiscuyendo en los asuntos internos del Uruguay, cuando está poniendo como ejemplo lo qué ocurre aquí para que sea imitado allá?
Los dirigentes nacionalistas, en lugar de ocuparse de las opiniones expuestas libremente, podrían dedicarse a estudiar los grandes temas nacionales para llegar a grandes acuerdos de Estado en las comisiones que han sido creadas. Mientras tanto, pensarán, en las vacaciones, "iniciamos" otra campaña oscurantista. Y Patiño Mayer es hoy el cartón ligador.




"Microbiología: básica, ambiental y agrícola", de la doctora Lillian Frioni, profesora de Microbiología de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República, de Montevideo, responsable de la Unidad Asociada Ecología Microbiana de la Facultad de Ciencias, de la misma Universidad, e investigadora del Programa de Desarrollo de Ciencias Básicas (PEDECIBA).
Fue profesora titular de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Rosario (Argentina) y de la Universidad Nacional de Rìo Cuarto (Argentina).
Este último libro de Frioni tiene fecha de ediciòn de mayo del 2006 y fue publicado por el Departamento de Publicaciones de la Facultad de Agronomìa.(464 páginas)
Email de contacto: (lfrioni@fagro.edu.uy) o/y (aeapublicaciones@fagro.edu.uy)
Facultad de Agronomía (Avenida Garzón 780, Montevideo, URUGUAY)


GeoBitácoras:



Huchy Loriente dijo
Uno de tus tres "Pepes", Batlle, le partió el corazón de un balazo a un joven brillante y promisorio llamado Wáshington Beltrán por una opinión valorativa que no le gustó. Seguro que a Mujica no le debe hacer mucha gracia que lo pongan en una lista con semejante sujeto.
5 Enero 2010 | 01:35 PM