Publicidad:
Terra
La Coctelera

Bitácora de Charly

Un caminante incansable en busca de la verdad y un trabajador por la felicidad colectiva

22 Febrero 2012

Argentina: peligrosa tendencia aislacionista

¿Volverá el Falcon?

Por Carlos Santiago (*)

¿Habrá algún tipo de solución que haga que en alguna ocasión confluyan los intereses de Uruguay y Argentina y se cumplan con los "sueños" del presidente Mujica de emprender y concretar obras en conjunto, como "socios" en el MERCOSUR?

Por supuesto que no descartamos que en algunos proyectos puntuales en que se pueda vencer la evidente "mala voluntad" antiuruguaya de buena parte de la dirigencia gubernamental argentina, haya posibilidades de concretar algún tipo de acuerdo que en el futuro se pueda exhibir como un logro de la política del gobierno frenteamplista. Pero hay diferencias esenciales entre los conglomerados políticos argentinos y uruguayos, diferencias abismales, verticalismos y continuos conflictos, que hacen de una y otra realidad muy diferente. Veamos, sino, lo que está ocurriendo con el vicepresidente Amado Bouduo, a quién se acusa se ser un integrante de un grupo de intereses que ya ha logrado ganancias fabulosas utilizando un clarísimo tráfico de influencias, del que tampoco estaría ajeno el ministro Moreno.

Sin embargo, más allá del origen político similar de los dos presidentes, Cristina Fernández y José Mujica, ambos integrantes de organizaciones que creían en el camino de la violencia armada y la utilizaron, siendo posteriormente víctimas de una despiadada represión de los ejércitos de ambos países, unidos por la Doctrina de la Seguridad Nacional y que coordinaban en el llamado Plan Cóndor. Cristina Fernández y "Pepe" Mujica son amantes de un pasado que los dos recuerdan como si fuera una etapa heroica de sus vidas y ello los une. Sin embargo no los apegan otras coincidencias y menos las comerciales.

La ex Montonera y el ex Tupamaro se llevan muy bien, existiendo una comunidad histórica entre los dos, pero más allá de ese fervor puntual con el que deben recordar el pasado, no les queda mucho más, solamente buenas intenciones, como la que llevó a poner en marcha el tren que une el gran Buenos Aires con la ciudad de Paysandú, un insólito proyecto sin estudio previo ni infraestructura adecuada en ninguno de los dos países. Para colmo en Uruguay el proyecto "amistoso" fue recibido con un paro del gremio ferroviario que siempre toma medidas de lucha cuando tiene que trabajar.

Por ello cuando el vicepresidente Astori afirma que en el fondo de las diferencias está que Argentina y Uruguay llevan adelante políticas económicas diametralmente opuestas, irreconciliables en los métodos y que - por supuesto - no pueden coincidir más allá de algunos temas puntuales, en ningún objetivo comercial.

Bien sabemos que a los uruguayos nos ha ido muy bien con la apertura de nuestro comercio exterior, importando y exportando abiertamente, tratando de aumentar los mercados, lo que se ha logrado de tal forma que en ocasiones nuestra producción - inclusive industrial - se está quedando corta para las exigencias externas. Todo ello respaldando por un mundo cambiante que ha ayudado a que el país creciera a ritmos históricos. La riqueza que ganaron nuestros productos de exportación sirvieron para que creciera la economía a ritmos chinos en los últimos ocho años, lo que realimentó la capacidad de compra de la gente haciendo estallar en consumo a niveles muy altos.

Ese viento a favor también favoreció a Argentina pero su crecimiento estuvo plagado se contrastes, porque el gobierno - claramente intervencionista - quiso sacar provecho del bienestar que llegaba por las condiciones externas -, el kirchnerismo enfrento a buena parte de los productores, imponiéndose detracciones a las toneladas exportadas, reduciendo sus ganancias y provocando un afecto que molestó vivamente al gobierno vecino. Qué cientos de productores, muchos agrupados en empresas productivas altamente tecnificadas, saltaran el río Uruguay, compraran o arrendaran enormes extensiones en nuestro territorio y produjeran a un ritmo desconocido para productores no acostumbrados a lograr estos altos rindes.

Muchas estancias cimarronas, acostumbradas a la producción extensiva, que explotaban peonadas que malvivían en los llamados "pueblos de ratas", pasaron a ser vergeles productivos, tecnificados, con cooperativas - nuevas empresas de máquinas y cosechadoras - que aparecieron como hongos requiriendo una mano de obra más tecnificada. La producción agraria se multiplicó muchas veces pasando la soya, en momentos, a ser el principal rubro de exportación. Sin embargo las nuevas formas modernas, altamente intensivas de nuestro campo, barriendo a las viejas estancias cimarronas, no fueron solución para las peonadas aún más empobrecidas, porque las viejas tareas de "hombres de campo" eran sustituidas por las de técnicos agropecuarios con formación muchas veces terciaria.

En medio de ese crecimiento uruguayo, apareció el tema de la pastera Botnia y por supuesto, el presidente Néstor Kirchner, no dudó en armar un escándalo en contra Uruguay, claramente resentido por las consecuencia de su política de retenciones que traslado enormes fuentes de riqueza que se producían en Argentina a Uruguay. No alcanzó que el gobierno frenteamplista estuviera integrado por ex tupamaros, con los cuales su grupo, Montoneros, había tenido tantas coincidencias en el pasado. Y fogoneo todo lo que pudo un conflicto, manteniendo cerrado el puente de Fray Bentos puerto Unzue, por casi cuatro años, alegando temas medioambientales. Lo malo es que cuando Uruguay puede demostrar al mundo que la razón lo asistía, que la empresa Botnia no provocaría problemas ambientales que si se producen frente al Fray Bentos, es por empresas argentinas que lanzan sus deshechos en el río Gualeguaychu, por la acción de un canciller mediocre y timorato, no se conocen los informes que lo prueban fehacientemente.

"Ahora, como un mal recuerdo, regresan a la vida argentina las legendarias zapatillas Flecha, íconos-junto al eterno Ford Falcon y los camioncitos Duravit-de la industria nacional, iniciándose su producción durante el mes en curso con la reapertura de la planta de Tucumán" (1)

"Muchos festejan su vuelta con un entusiasmo similar al que acompañó a la declaración del default de la deuda pública en enero del 2002. Otros se preguntan si se debe celebrar este eterno retorno de los productos que acompañaron su pasado o si, por el contrario, deberían anhelar que los jóvenes argentinos pudieran elegir-como los de los países desarrollados-entre las marcas locales y marcas globales como Nike, Reebok, Avia, Puma, por mencionar sólo algunas. Del mismo modo, si sería positivo que los niños argentinos pudieran acceder fácilmente a los mejores juguetes del mundo o deban resignarse a jugar con los mismos modelos "industria nacional" con que jugaron sus padres. También si es mejor que sólo unos pocos adultos adquieran caros vehículos producidos en el Mercosur o que una gran mayoría pueda comprar los elaborados globalmente" (2)

Ya Brasil, que se llevaba el 50% de la producción automovilista de Argentina, dejó trascender que esa política cambiaría, por no estar dispuestos a gastar divisas en vehículos estancados tecnológicamente que, además, tendrán dificultad en armarse ya que buena parte de su estructura también es importada, inclusive de Uruguay. Un nuevo problema para quienes, como Moreno, creen que en economía se puede actuar como elefante en el bazar, rompiendo a diestra y sinistra, sin leer historia, inclusive salteándose la misma de su país.

Esta especie de regreso de los muertos vivos es la consecuencia casi inevitable de vivir en una economía devaluada que-tras la salida de la convertibilidad-hizo inalcanzables para la mayoría de los argentinos el acceso a productos del mercado global así como encareció a la mayor parte de los bienes transables. Y claro, mucha industria uruguaya ante esta nueva modalidad proteccionista se ha visto perjudicada. La acción encabezada por el ministro Moreno, un matón al peor estilo peronista pero ahora, se comienza a conocer, también con pies de barro, que cuando se advierta el desastre que está comandando con su política "Cepalina" según se atreven a decir algunos que buscan explicaciones teóricas en libros perimidos, desaparecerá para siempre del escenario político.

Y, lamentablemente, Uruguay no tiene mucho para hacer. Lo de Argentina es una política decidida, vinculada a un pensamiento dirigista que ya ha fracasado, que solo ha servido en el pasado para favorecer a la más ineficiente producción "nacional" - el Batllismo "tardío" también la puso en práctica y el resultado final fue infame - logrando que se mantuvieran en pie algunos empresarios que por años fagocitaron al país sin lograr otro beneficio que el propio. Claro - hay que tenerlo claro - el proteccionismo fue defendido en el Uruguay por parte de la izquierda radical, entendiendo que el Estado debía subvencionar a los empresarios, aunque se demostrara su ineficiencia. Y para colmo hoy lo siguen diciendo.

En este contexto, Argentina experimenta un proceso de des-especialización sin precedentes. Exportaciones primarizadas y sustitución de importaciones podrían, sin duda, definir los pilares del modelo post-convertibilidad.
Tras la gran devaluación argentina existieron ganadores (muchos de ellos la impulsaron abiertamente) y perdedores. En esta situación, uno de los motores de la economía ha sido la sustitución de importaciones, es decir la producción local de lo que antes se importaba. Por lo general esta producción sustitutiva de importaciones no es competitiva internacionalmente ya que, de serlo, no hubiera necesitado-en este caso-una pérdida del poder adquisitivo de la población para nacer o resurgir.
Bajo el amparo del dólar alto, los sectores no eficientes internacionalmente que más crecieron fueron, entre otros, el textil, calzados, electrodomésticos, juguetes, etc. Además de la ventaja artificial que otorga una economía devaluada, debemos señalar que el sector calzado en la Argentina es uno de los más aislados de la competencia internacional, a través de impuestos de importación e instrumentos de "defensa de la competencia desleal".

Es fundamental dejar en claro que el mal llamado "proteccionismo" protege sólo a los productores que logran convencer a los gobiernos de que se les otorgue un privilegio a costa de que los millones de consumidores dispersos paguen precios mayores y se vean restringidos en su capacidad de elección.

La reaparición de Flecha no sería negativa si se diera, por ejemplo, en el mercado asiático, o en otro abierto a la competencia global - como ocurre, por ejemplo, con los productos Conaprole -, pues significaría que millones de personas han votado con su dinero y han elegido a esta marca por su calidad y precio. Pero hoy, en Argentina, es un síntoma más de la peligrosa tendencia aislacionista y de desintegración global que experimenta la economía del país y que, por razones de vecindad, también afectará a Uruguay.

La pregunta final que hace un comentarista en que nos informamos para esta nota es la siguiente: ¿Volverá el Falcon? ¿Cuándo?

(1) (2) MARTÍN SIMONETTA, economista y comentarista argentino.
(*) Periodista. (Nota publicada por Bitácora on line)

 

Atrás

servido por Carlos sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Los comentarios están cerrados


Sobre mí

Avatar de Carlos

Bitácora de Charly

Montevideo, Uruguay
ver perfil »
contacto »
Vota por este sitio en Los Mejores de RedFind
RelojesWebGratis!

Recomienda esta pagina!
logo Nombre: Carlos Santiago. Fecha de Nacimiento: olvidada Profesión: periodista y escritor. Una persona que quiere estar comprometida con la libertad y particularmente la que me "impongo en cada una de mis notas periodísticas" Como escritor me gusta volar, caminar por un mundo imaginario, en el que me sumerjo con pasión, involucrándome con mis personajes que generalmente me llevan de un lado al otro sin respetarme en lo más mínimo. En lo formal estoy preparando algún nuevo libro, tarea de siempre - casi eterna - y en lo menos etéreo, integré la mesa de la secretaría de redacción del diario LA REPUBLICA de Montevideo. También la secretaría de redacción del suplemento Bitácora (http://www.bitácora.com)
Google
"Microbiología: básica, ambiental y agrícola", de la doctora Lillian Frioni, profesora de Microbiología de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República, de Montevideo, responsable de la Unidad Asociada Ecología Microbiana de la Facultad de Ciencias, de la misma Universidad, e investigadora del Programa de Desarrollo de Ciencias Básicas (PEDECIBA). Fue profesora titular de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Rosario (Argentina) y de la Universidad Nacional de Rìo Cuarto (Argentina). Este último libro de Frioni tiene fecha de ediciòn de mayo del 2006 y fue publicado por el Departamento de Publicaciones de la Facultad de Agronomìa.(464 páginas) Email de contacto: (lfrioni@fagro.edu.uy) o/y (aeapublicaciones@fagro.edu.uy) Facultad de Agronomía (Avenida Garzón 780, Montevideo, URUGUAY)  Bitacoras.com

GeoBitácoras: Montevideo, Uruguay. More blogs about Bitacora de Charly.
Internautas por la Paz y La Libertad votar

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera