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La Coctelera

Bitácora de Charly

Un caminante incansable en busca de la verdad y un trabajador por la felicidad colectiva

22 Abril 2012

La peor crisis internacional desde el default

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Por Joaquín Morales Solá (*)

Una compra acordada de YPF a Repsol (que era posible) le hubiera amputado a la operación el trazo épico y el aspecto guerrero. Así no servía. En su lucha cuesta abajo con las encuestas, Cristina Kirchner necesitaba del teatro heroico que le gusta cultivar. Las encuestas le están dando a la expropiación una aceptación menor de la que el Gobierno esperaba; es posible, además, que a los argentinos les importe muy poco si YPF es manejada por Axel Kicillof o por Antonio Brufau. Según la encuesta de Poliarquía que publica hoy LA NACION, una mayoría social culpa más al Gobierno que a Repsol por la disminución de las reservas de petróleo y gas. También la mayoría espera negativas repercusiones en el exterior. Estos dos datos incuban un serio riesgo para la Presidenta en el futuro mediato.

A cambio de tan poco, Cristina Kirchner metió al país en la peor crisis internacional desde la guerra con la OTAN por las Malvinas y desde el campante default, el más importante en la historia de la humanidad. El mundo ha hecho saber públicamente, con menor o con mayor intensidad, su rechazo a la expropiación de YPF. Hay dos informaciones extraoficiales, sin embargo, que sobresalen. Una dio cuenta de que la mayoría de los países latinoamericanos avisó oficiosamente a España, al resto de Europa y a los Estados Unidos que no son como Cristina Kirchner o, lo que es peor, como la Argentina. Algunos países lo hicieron en declaraciones públicas (México, Colombia y Chile), pero otros lo deslizaron en ámbitos más reservados. Es exactamente lo mismo que sucedía con Hugo Chávez en el apogeo del chavismo. La aclaración de entonces (No somos como Chávez) incluyó varias veces al entonces presidente argentino Néstor Kirchner.

La otra información alude a la reacción de los Estados Unidos. A la Argentina no le fue bien en la reciente cumbre de Cartagena. Tiene pleitos pendientes con gran parte de los países asistentes por el virtual cierre de las importaciones y, además, sólo quería sacarle a la reunión un documento contra Gran Bretaña por las Malvinas. Washington no quiere desviarse del estrecho sendero de la neutralidad que eligió. El caso de Canadá es más comprensible aún: la reina de Gran Bretaña es su simbólica jefa de Estado. El consenso estaba roto.

A su vez, los países latinoamericanos tienen problemas más urgentes, como la economía y la droga, que la retórica de una vana declaración. La reunión de Cristina Kirchner con Barack Obama pudo ser el mejor saldo de ese viaje, pero la Presidenta insistió con las Malvinas, escuchó la preocupación norteamericana por la cuestión de las importaciones y calló su secreto mejor guardado: la expropiación de YPF.

Obama debió sentirse defraudado, 48 horas después, cuando se enteró por televisión de la decisión argentina. En la capital norteamericana se ratificó que Cristina no le dijo nunca nada a Obama lo que sucedería con YPF. Ante una consulta precisa, la embajada estadounidense en Buenos Aires fue tajante: Nadie le advirtió al presidente Obama sobre la expropiación, contestó. Hillary Clinton, primero, y su vocero, luego, precisaron que la expropiación había caído muy mal entre ellos. Es probable que pase mucho tiempo antes de que Cristina vuelva a tener una reunión cara a cara con Obama.

Varias empresas y bancos internacionales han decidido hacer un corralito con sus filiales en la Argentina. Temerosos de que la ola de confiscaciones no se haya agotado con YPF, no enviarán dinero para nuevas inversiones, sus sucursales se acomodarán al que mueven en el país y estarán jurídicamente en condiciones de cerrar las puertas en cualquier momento y entregar las llaves de las compañías. ¿Es para tanto? Todos estamos ahora en libertad condicional, explicó un empresario argentino.

La producción y comercialización del petróleo y el gas (no su propiedad, que siempre fue argentina) forman parte de un debate legítimo. Las preguntas son otras: ¿cómo y para qué se hacen las cosas? El Gobierno violó la Constitución porque no siguió ninguno de los pasos previstos, como la estipulación de un precio del bien expropiado y el depósito previo, aun en el desacuerdo. Pero hizo algo mucho más grave: confiscó en los hechos una empresa privada, un acto prohibido claramente por la Constitución. No existe ningún antecedente de una empresa intervenida por una ley; sólo un juez puede hacerlo.

El cómo importaba para preservar la inversión en el país. Podría haberse intentado una compra consensuada o una oferta hostil de compra del ciento por ciento de las acciones, que eran los mecanismos legales. Estaban previstos precisamente para evitar una expropiación de YPF. Una cosa es la legalidad y otra, el delito. Una es seguir los pasos de la ley y otra, la confiscación, el desalojo ultrajante y discriminatorio de sus dueños, y el insulto final. Es lo que hicieron desde Cristina hasta Kicillof. Ellos sacrificaron la confianza y la inversión aquí por muchos años.

El para qué era significativo para establecer la manera en que el Estado mejoraría la supuesta falta de inversión de Repsol. Hasta ahora, lo que reluce es la voracidad del Estado kirchnerista para hacerse de la caja de YPF cuando el dinero comienza a escasear. Es llamativo que ningún argentino exaltado por la expropiación se haya preguntado de dónde saldrán los millonarios recursos que necesitarán las imprescindibles inversiones de la petrolera. Los políticos, no sólo los del Gobierno, se han confirmado como fisiócratas, devotos de una teoría económica que atribuye exclusivamente a la naturaleza el origen de la riqueza.

El radicalismo ni siquiera se detuvo en las formas y en el porqué para apoyar la expropiación. La defensa de la Constitución y de la legalidad era su principal capital político, que también lo malvendió en un tributo a la fugacidad de las encuestas. El radicalismo define sus posiciones en contraposición con Mauricio Macri; teme que una asociación con él, aunque sea casual y precisa, lo contamine de ideas de derecha. Macri es el único político opositor que apostó claramente a ser en el futuro una opción electoral al eventual fracaso de las políticas kirchneristas. Elisa Carrió será la otra política que votará en contra del proyecto oficial: No votaré por el delito, la corrupción y el encubrimiento. Votaré mi propio dictamen, dijo. El problema es que los bloques parlamentarios de Macri y de Carrió son muy minoritarios en el Congreso.

La prepotencia kirchnerista y la deserción opositora provocaron un verdadero estado de shock en Madrid. Hay un antes y un después tras la expropiación, dijeron cerca de Mariano Rajoy. La Argentina y Alemania son -o eran- los países mejor vistos por los españoles. España y Brasil son los más queridos por los argentinos. Es difícil explicarle a un español que no hubo segregación cuando le sacaron una empresa donde habían incorporado, por presión de los Kirchner, a los argentinos Eskenazi. Los Eskenazi, que recibieron préstamos de la propia Repsol para adquirir parte de la propiedad de Repsol, se quedaron con sus acciones y los españoles fueron desplumados.

La filial argentina de la ítalo-española Endesa podría quebrar en los próximos 60 días por obra de las subsidiadas tarifas eléctricas del kirchnerismo. Será otro momento de tensión con España y con Italia. Cristina Kirchner elevó la tensión con España hasta convertir la situación en un drama histórico y emocional inexplicable. Las encuestas son importantes, pero no son un dios que merezca poner de rodillas a nadie..

(*) Tomado del diario La Nación

 

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22 Abril 2012

Cristina K. y el corto plazo

 

La "confiscación" de REPSOL-YPF

Por Carlos Santiago (*)

            Argentina no tiene buen acceso al crédito internacional y el poco que le llega es de tasas de interés que superan las posibilidades de cualquier economía, todo ello luego de la "fiesta del default" que impuso en su corto mandato el presidente Rodríguez Saa como corolario de la crisis del 2002. Ese fenómeno que determinó una muy corta "fiesta nacionalista" es uno de los factores que están mostrando la caducidad del modelo kirchnerista, en franco retroceso, sin fondos de caja para mantener uno de los caballitos de batalla que son los subsidios que paulatinamente están siendo eliminados y, menos aún, para lograr el autoabastecimiento de hidrocarburos como se prometió por estos días.

Sin embargo parecería que Cristina K al anunciar la confiscación de Repsol-YPF, que lesiona aún más, gravemente, la credibilidad argentina frente al mundo, sin tener en claro que la mecánica económica que están poniendo en marcha sirva para aumentar la producción de hidrocarburos y gas para lo cual se necesita algo que Argentina no tiene, capitales para invertir en prospección los de que ninguna manera podrán recabar en el exterior. ¿Qué petrolera o banco del mundo acordaría, en esta situación descontrolada, la inversión de capitales en tareas de busca de hidrocarburos, ante la imprevisibilidad de un gobierno que montado en un nacionalismo claramente falso, se inclina por la demagogia tratando de sostener un modelo que, en nuestra opinión, ha fenecido en su esencia?

Pero la decisión demagógica que anunció la Presidenta el lunes último, ¿provino en última instancia de ella misma o de la mayoría del pueblo que, según se lo decían las encuestas, se inclinaba por la estatización? Es bien posible que haya aparecido de nuevo el mentado ultranacionalismo que caracteriza a la Argentina, donde se saludara con vítores y bailes el dafault de Rodríguez Saa y antes, la irresponsable acción de la dictadura militar de invadir las islas Malvinas, dos hitos festivos negativos que el pueblo vecino sigue pagando con dolor y lágrimas. El dafault todavía es el que afecta el crédito de Argentina por el mundo. Fiestas que tuvieron finales inesperados y frustrantes para los deseos generales, que se volvieron en un corto plazo en un boomerang contrario a los intereses del país y que nunca dejó de tener consecuencias nefastas para las relaciones financieras de los con el mundo.

Cristina K eligió de nuevo la demagogia, que es en lo inmediato "políticamente" racional en el sentido de que, si el objetivo de un político es ganar momentáneo  poder y aplausos de claques regimentadas, el camino es el elegido.  Demagogia que cala tan hondamente que podría serle funcional a este objetivo si la mayoría del pueblo, desacostumbrando de las quemaduras con leche, aplaude.  Resistir a esta tentación es en lo imaginario  "económicamente" racional porque apunta al desarrollo de la nación, como ocurriera con la invasión a Las Malvinas, tras la cual los militares golpistas recibieron un apoyo popular masivo. La otra racionalidad es la del largo plazo, la de adoptar medidas que lleven realmente al progreso sostenido. ¿

Por cuál de estas dos racionalidades debe apostar el gobernante? El dilema entre lo político y lo económico sólo es posible cuando la mayoría del pueblo, aún fascinada por consignas finalmente contraproducentes, escoge el "hoy" en desmedro del "mañana" y aplaude a rabiar cualquier medida de corte populista que, solo en apariencia, reafirmen la nacionalidad de lo argentino. En esto la constante es que siempre los argentino se han equivocado y las "fiestas" se han convertidos en dramas de hondas repercusiones.

En una nota publicada en el diario argentino La Nación, el periodista Mariano Grondona, comenta que  "la dificultad de optar entre la demagogia "internista" del corto plazo y la sabiduría "externa" del largo plazo reside en el hecho de que tanto la demagogia como la responsabilidad vienen a ser, en diferentes aspectos, "racionales". (1)

"Analizando la historia hay mandatarios que no eligieron la demagogia cortoplacista sobre el largo plazo. En su momento a Kennedy no le impidió ganar las elecciones, fue porque el pueblo le dio la victoria gracias a su larga experiencia democrática de casi doscientos años, a la inversa de una convulsionada e inexperta democracia, que se halla todavía, quizás, en su edad adolescente. ¿Habrá que esperar por ello que esa democracia tan "sui géneris" madure el tiempo necesario para repudiar a los demagogos? Cuando la demagogia muestre al fin sus frutos venenosos, recién entonces las mayorías podrán desenmascarar el ardid de los demagogos. ¿Cuán lejos de nosotros se halla, todavía, esta venturosa iluminación como la que encendió la indignación luego del desastre de Las Malvinas y del default que determinó que el mundo financiero diera las espaldas a la Argentina?

Cada una de las iniciativas oficiales que ahora son presentadas como vinculadas al modelo K son puestas sobre la mesa como gestas patrióticas imposibles de rechazar. Igual que la expropiación y estatización de YPF, ¿quién se podría negar a convalidar el pago de la deuda externa, si eso, supuestamente, nos permitía a los argentinos liberarnos del yugo del Fondo Monetario Internacional?; ¿quién se podría oponer a que la Anses estatizara las administradoras de fondos de pensión, si supuestamente las empresas de jubilación privada se "timbeaban" el dinero de pensionistas o lo consumían en enormes gastos de administración y el Estado, en cambio, venía a reparar semejantes injusticia? ¿Quién sería capaz de cuestionar la recuperación de la aerolínea de bandera, luego del descalabro que, según Ricardo Jaime, protagonizaron los socios españoles de Marsans? Ahora el descalabro es mayor y la administración, como se sabe, está en manos de los jóvenes de La Campora y Jaime está siendo investigado por graves "maniobras" que lo han enriquecido a niveles siderales. Los fondos funcionarios se han ido vaciando para posibilitar que la "mano rota" del gobierno siga activa y el modelo K vigente.

Una buena parte de la sociedad puede estar entusiasmada con la movida aparentemente nacionalista en que Cristina K borró con el codo lo que votó con la mano, cuando su marido era el gobernador de una provincia petrolera. Allí se jugó por la privatización.  Esta película ahora le faltan unas cuantas escenas. No está, por ejemplo, la principal. La de la crisis energética que obliga a la Argentina a importar combustibles por 14 mil millones de dólares anuales y que empezó en 2004, que fuera denunciada por decenas de expertos en 2008 y ahora provoca un grave impacto en la balanza comercial y la economía general. Tampoco figura la escena del persistente aumento del costo de vida, que obligará al Gobierno a recurrir a las reservas del Banco Central y así distorsionar todavía más la lógica económica (la inflación se calcula en más del 20%). Nadie habla ahora sobre la olla a presión de miles de pequeños ahorristas que pretenden comprar dólares porque saben que está demasiado barato y que a corto plazo se concretará una devaluación drástica. Y, por supuesto, en este gobierno poblado de funcionarios no muy idóneos, nadie está dispuesto a hacer una mínima autocrítica a Cristina K., después de nueve años de intenso y abrumador ejercicio del poder kischnerista. De cualquier manera, deben computarse, otra vez, a favor de Cristina K. y su pequeño círculo íntimo, la audacia y el sentido de la oportunidad para anunciar la noticia del año y ejecutarla con energía y sin complejos, aunque esta tenga un aspecto demagógico enorme y sus resultados prácticos muy discutibles y el favor logrado entre la población más que de corto plazo.

Cristina K. volvió a recuperar la iniciativa política y la agenda. El escándalo que involucra a Amado Boudou, el costo político que venía pagando por la tragedia de Once, el aumento de la yerba, la preocupación por la quita de subsidios y el crecimiento de la inseguridad pasaron a segundo plano, porque ahora la discusión de café quedó reducida a la idea de que ya era hora de que la Argentina recuperara su petróleo y los dividendos no se fueran a España. Aunque los dos objetivos no sean más que falacias publicitarias.

Una discusión que es producto de una clara expresión de deseos, cortoplacista y que se acabara cuando se deban ajustar las tarifas de los combustibles a la realidad. Con el actual régimen tarifario - es evidente - la "recuperada" YPF no podrá recuperar las tareas de prospección ni lograr - como se anuncia insistentemente - el autoabastecimiento.

Y todo se acallará cuando los argentinos deban pagar un dólar apreciado lo que es el correlato lógico de esta política proteccionista que, pese a la eficiencia despótica de Moreno, no está dando los resultados buscados.

(1) Diario La Nación de Buenos Aires.

(*) Periodista (Publicado por Bitácora:www.bitacora.com.uy)

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22 Abril 2012

Argentina "K": un modelo en aprietos

Vecino peligroso. La nacionalización de YPF se enmarca en un modelo económico que requiere cada vez más caja.

Varios expertos cuestionan su viabilidad y avizoran inflación y devaluación

 

por PILAR BESADA (*)

Una crisis similar a la de 1989, con aumento de la inflación y devaluación del peso argentino -que reduzca el turismo y desacelere la economía local-, es el escenario que varios expertos avizoran ante una eventual caída del "modelo K". La nacionalización de la mayoría de las acciones de YPF anunciada esta semana por la presidenta argentina Cristina Fernández es para muchos una perla más de un collar de medidas para sostener el denominado "modelo kirchnerista", al igual que las trabas comerciales, el control del intercambio de divisas o el uso de las reservas del Banco Central. Para varios expertos, este modelo basado en los subsidios y en un creciente gasto del Estado tiene fecha de vencimiento en el mediano plazo, y su debacle afectará a Uruguay.

De hecho, Uruguay está padeciendo los efectos de una posible recesión argentina de forma anticipada por las trabas al comercio. Ante este escenario, esta semana el presidente José Mujica intentó un acercamiento con Brasil en una visita a la presidenta Dilma Rousseff, a quien le expresó su voluntad de lograr la libre circulación de bienes y servicios con el mayor socio del Mercosur.

La señal que recibió de Rousseff contrasta con la actitud asumida por Cristina Fernández, con quien, hasta el momento, no se han logrado avances significativos en la relación bilateral. No resulta llamativo entonces que Mujica haya elegido a Brasil para recorrer, aún dentro del Mercosur, un camino "codo a codo" para que asegure la libre circulación de bienes y servicios, aspecto clave del Tratado de Asunción que el bloque aún no cumple.

Pese a todo, el presidente espera recibir la próxima semana alguna señal "positiva" desde Argentina, pero más allá de soluciones parciales, el gobierno argentino sigue firme en su voluntad de profundizar el "modelo K" que derivó en las trabas cuando los dólares comenzaron a escasear.

Según el doctor en economía Michele Santo, el esquema "K" no se sostiene en el mediano o largo plazo. "Sin un ajuste fiscal significativo a nivel de gasto público y sin medidas que alienten la inversión a mediano plazo, es difícil que el modelo tal cual está pueda sostenerse en el tiempo", indicó.

"Más allá de que el precio de los productos agrícolas va a ayudar, todas las carencias estructurales que tiene Argentina -por años de desinversión en materia de infraestructura por precios fijados políticamente-, no van a resolverse profundizando el modelo, como se dice en estos meses, sino más bien que la profundización del modelo va a acentuar los problemas estructurales de fondo y eso difícilmente vaya a terminar bien", agregó.

Este año Argentina tiene vencimientos de deuda por unos US$ 10 mil millones, además de la necesidad de financiar el creciente gasto público, sin acceso a los mercados de deuda y con los ingresos fiscales que siguen bajando producto de la desaceleración de la economía. Las trabas comerciales y el control de las divisas son un intento de evitar el default.

Mario Brodersohn, director de la consultora argentina Econométrica, afirmó que la economía argentina tiene un antes y un después de 2008. Durante un primer período del gobierno kirchnerista (2003-2008), el país se benefició de una coincidencia de factores positivos: altos precios de los commodities, un aumento de la producción agropecuaria, una política de tipo de cambio alto y la brusca reducción de la deuda fiscal, que pasó a 140% del PIB a 30,6% a fines de 2008.

La bonanza de divisas permitió al gobierno financiar su modelo basado en subsidios y en una participación del Estado cada vez mayor. Desde el inicio del gobierno del matrimonio Kirchner-Fernández, el gasto público pasó del 24% del PIB a casi el 40%. Además de las acusaciones de financiar sus campañas electorales con fondos públicos y de un gasto excesivo en publicidad oficial, la mayor parte del gasto la han consumido los subsidios y el pago de salarios públicos.

Si bien los subsidios han ayudado a reducir la pobreza, según el Instituto para el Desarrollo Social (Idesa), US$ 3.000 millones fueron consumidos el año pasado en cubrir los malos resultados de las empresas estatales, como Aerolíneas Argentinas y otras firmas nacionalizadas.

Mientras que entre 2003 y 2008 el gobierno argentino registró un superávit fiscal promedio de 3% del PIB, el año pasado cerró con un déficit de 1,6% y, para este año, las proyecciones apuntan a un déficit de 2%.

El problema de falta de divisas se originó, según Santo, porque Argentina "pasó a ser un gran exportador a un gran importador el año pasado". Tras cerrar 2009 con una balanza de pagos a favor por más de US$ 8 mil millones, en 2011 el balance fue deficitario. La apreciación del peso desde 2008 llevó a que sea más barato importar que producir en el país.

Más alarmante para el gobierno de Fernández es que las importaciones de combustibles alcanzaran los US$ 9.400 millones. Argentina dejó de ser un exportador neto de combustibles, para convertirse en un importador con un déficit energético por US$ 3.200 millones el año pasado y que para 2012 se prevé sea el doble.

RUMBO AL PRECIPICIO. El doctor en economía Juan Carlos Protasi estimó que "Argentina se está encaminando hacia una crisis", aunque aún hace falta "un disparador". Para este economista, "una caída de credibilidad muy grande" puede desencadenar una recesión.

"La gente puede empezar a ver que el gobierno está pegando manotazos de ahogado, que el problema de caja es grave y que el equilibrio es insostenible", indicó.

Según Protasi, una de las señales más preocupantes en Argentina es que "hoy el Banco Central está autorizado a expandir la cantidad de dinero todo lo que se le antoje. Hasta ahora Argentina se venía manejando con algunos resabios de la ley de convertibilidad, como el hecho de que el 100% de la base monetaria tenía que tener su respaldo en reservas, y el Banco Central no podía otorgar créditos al gobierno. Ahora esas dos restricciones se eliminaron y el Banco Central ya está en un nivel de base monetaria que supera el nivel de las reservas", consideró. "La gente ya percibe que los pesos no tienen el respaldo que tuvieron", estimó, y consideró que esta pérdida de credibilidad puede llevar a una devaluación. En cuanto a los efectos en Uruguay, el experto señaló que "en este proceso de espiralización de la inflación que se va a producir por una emisión descontrolada del Banco Central y una huida del peso hacia el dólar, va a haber una caída de los precios en dólares en Argentina".

Ese abaratamiento de los precios en Argentina "va a tener un impacto para Uruguay importante en el gasto de consumo de los uruguayos que posiblemente comiencen nuevamente las excursiones a Argentina para comprar bienes más baratos", indicó Protasi. Además, con el aumento de la inflación "los argentinos se van a empobrecer y el gasto que van a hacer en turismo en Uruguay va a ser mucho menor. Eso nos va a inducir a una desaceleración importante", afirmó.

Por último, Protasi avizora un impacto en las inversiones inmobiliarias. "Los precios de los inmuebles en dólares en Argentina van a bajar y puede pasar lo que sucedió a finales de los 80 con la caída del austral y la llegada de Menem al gobierno. Si el precio de los inmuebles en Argentina se abarata mucha gente se va a dedicar a comprar en ese país, provocando que se desinflen los precios de inmuebles en Uruguay, sobre todo en Punta del Este", indicó. A su vez, "si se frena la construcción en Punta del Este, donde hay 20.000 personas ocupadas, se va a resentir el nivel de empleo".

En tanto, el economista Javier de Haedo cree que "el modelo kirchnerista ha sido sostenible gracias a un sector externo muy favorable, que le ha alargado la pista. Ellos están rumbo al precipicio, y el precipicio se ha ido corriendo hacia delante", sentenció.

Para De Haedo, la eventual crisis se puede "adelantar" con medidas como la de nacionalizar YPF, "que generan más incertezas en la economía, más fuga de capitales, más temores a que la próxima confiscación sea sobre activos sensibles de la gente como sus depósitos".

Al igual que Protasi, De Haedo vaticinó "una crisis al estilo de la del año 89". El escenario será "una situación en la cual empieza a haber una inflación muy alta, una devaluación y una caída del ingreso en dólares en Argentina", según De Haedo. Ello provocará "una Argentina muy barata donde los uruguayos van a ir a gastar su dinero", indicó.

QUÉ HACER. Ante el panorama actual en Argentina, los expertos coinciden en que la estrategia uruguaya debe ser marcar las diferencias con el país vecino. "Deberíamos tratar de diferenciarnos lo más posible de Argentina y pensar en captar el capital que todavía quiera venir a la región y que ya no va a ir a Argentina, y sobre todo el capital de argentinos que ante la profundización de medidas con un sesgo marcadamente populista van a querer seguir saliendo", comentó Santo.

"Creo que el negocio para Uruguay es estar conceptualmente lo más lejos posible de Argentina", agregó.

En tanto el abogado y exembajador uruguayo en Estados Unidos (1995-2000), Álvaro Diez de Medina, fue poco optimista en cuanto a las repercusiones de una eventual crisis argentina. "Es muy poco lo que la economía uruguaya podría hacer, y se va a ver arrastrada por cualquier movimiento brusco que haya por parte de Argentina", indicó. "En la medida en que Uruguay nunca ha planteado -ni en esta ni en las anteriores administraciones- una alternativa económica que se distancie de las que sigue la región, evidentemente vamos a acompañar el proceso", manifestó Diez de Medina.

Por su parte, el sociólogo y especialista en temas del Mercosur Romeo Pérez Antón, consideró que las consecuencias del modelo económico argentino "van a traer impactos, lamentablemente bastante graves sobre Uruguay".

Pérez Antón consideró que "las conductas expropiadoras pero sin legitimidad, en el caso de YPF, no sometidas al derecho internacional, afectan a Argentina y también a la región. Para bien y para mal, los países del Mercosur constituimos una región, que los inversores internacionales tienden a visualizar como un conjunto".

Recomendó que Uruguay "haga gestos que subrayen que su tradición y su conducta hasta la actualidad es de respeto a las reglas y a la seguridad jurídica". A su vez, criticó la postura inicial del presidente Mujica con respecto a la nacionalización. "Para subrayar que no somos como Argentina deberíamos evitar solidarizarnos con estas medidas, como lamentablemente ha hecho el presidente. Eso es exactamente lo contrario de lo que deberíamos en este momento estar comunicando al mundo".

Por otra parte, ante una eventual devaluación del peso argentino, Protasi estimó que la política del gobierno uruguayo será de "intentar contener lo más posible el tipo de cambio, dado que existen reservas como para hacerlo. No esperaría una devaluación importante del peso uruguayo, más bien creo que se va a tratar de absorber ese shock", indicó.

Según el economista, "algo así ya sucedió en el año 89, cuando Argentina tuvo una situación similar. Uruguay no hizo nada pero perdió una cantidad importante de reservas porque los flujos de capitales se revirtieron y los precios bajaron en Argentina, y eso nos ocasionó problemas, por ejemplo en el nivel de empleo", recordó. (Con aportes de El Mercurio/GDA)

Medidas para sostener el "modelo K"

Octubre de 2008: Estatización de las AFJP.

Los fondos de las Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones (AFJP), lo que en Uruguay son las AFAP, se estatizan, por lo que todos los aportes jubilatorios pasarán a manos del Estado, ampliando las arcas públicas. Se realizó el traspaso de los fondos en instituciones privadas a la Administración Nacional de Seguridad Social (ANSES).

Octubre de 2011: Medidas de control cambiario.

Se obliga a petroleras y mineras a liquidar en el país las divisas provenientes de sus exportaciones, y a las aseguradoras a repatriar sus activos en el exterior. También se reguló el mercado minorista de compra y venta de divisas extranjeras por la que la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) deberá aprobar cada operación, y finalmente en 2012 se agregó la disposición que para sacar dinero desde el exterior se deberá tener una cuenta en dólares.

Febrero de 2012: Implementación del Régimen de Declaración Jurada Anticipada de Importación de la AFIP.

Un mecanismo que obliga a quienes realizan operaciones a declarar las transacciones "en forma previa a la emisión de la nota de pedido" y que es también requisito para operar en cambios. En la misma línea el Banco Central de Argentina generó nuevas disposiciones en materia de pagos de importaciones. Asimismo, ello se extendió a la importación de servicios.

Marzo de 2012: Reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA).

Según esta reforma, los miembros del directorio del Banco Central serán quienes podrán determinar el nivel mínimo de reservas, para que el resto se aplique al pago de deuda o inversión pública, y serán también quienes estén autorizados a regular el crédito del sistema financiero en cuanto a destino, tasas y plazos. Asimismo prevé un mecanismo automático de adelantos al Tesoro argentino.

Abril de 2012: Reestatización del 51% de las acciones de la española Repsol en YPF en petróleo y gas.

La iniciativa comenzará a votarse el próximo miércoles en el Senado de Argentina y logró el apoyo de todo el arco político de ese país, incluso de los llamados "agrolegisladores", que obtuvieron sus bancas tras el "Conflicto del campo" en 2008 por el aumento de las retenciones móviles a las agroexportaciones y que significó la ruptura de la presidenta Cristina Fernández con el entonces vicepresidente, Julio Cobos.

ALBERTO COURIEL

Senador del Frente Amplio

"A Uruguay no lo afectará nada, porque los principales vínculos de Argentina con nuestro país son por el turismo y las intervenciones inmobiliarias. A quienes critican lo que hace el gobierno, nunca les escuché una propuesta".

SERGIO ABREU

Senador del Partido Nacional

Para el excanciller y exministro de Industria, "el error del presidente es tratar de manejarse con esa diplomacia presidencial, de diálogos entre presidentes cuando deben ser el último eslabón de la negociación y no el primero".

MAX SAPOLINSKY

Prosecretario Partido Colorado

"Las relaciones con Argentina han venido complicándose a pasos agigantados", opinó. Planteó la necesidad de que Uruguay "tome una posición más firme porque si no puede verse arrastrado por la situación argentina".

MICHELE SANTO

Doctor en economía

"El llamado `modelo K` se sustentaba en dos pilares: un cuidado muy estricto de la caja del sector público y un superávit fiscal muy grande. Esos dos pilares en el último año se han visto deteriorados muy significativamente".

JORGE NOTARO

Economista

"Creo que el `modelo K` es sostenible, y más que el uruguayo. Se pronostica una década de recesión de los países del norte. En ese contexto, se debe tender a sustituir la caída de la demanda de afuera por demanda interna".

ÁLVARO DIEZ DE MEDINA

Abogado y exembajador en EE.UU.

"Lo único que sostiene a Argentina es una balanza de pagos favorable. En el mediano o largo plazo es un modelo insostenible. A esta altura, la economía argentina es un barco al que le arrancan los tablones para alimentar la caldera".

 

Tomado del El País Digital

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21 Abril 2012

Una expresión de intolerancia racista

Otra muestra de la frustración uruguaya

Por Carlos Santiago (*)

Lo más fácil y lo más hipócrita en este caso escandaloso es atribuir sólo a veinte o treinta imbéciles, forajidos, pobres diablos, que se llaman desadaptados (en otro país, neonazis) sin probablemente saber siquiera qué es ni qué fue el nazismo.

Pero ellos no son más que la avanzadilla más repelente de una cultura de la antigua tradición de la intolerancia que repite con odio consignas, del peor pasado del mundo moderno cuando se impusieron en Alemania las hordas hitlerianas responsables de uno de los holocaustos más trágicos de la historia de la humanidad.

Lo difícil es desentrañar y llegar a conclusiones válidas de los síntomas que están apareciendo en nuestra sociedad, para combatir las causas profundas que están en esa enfermedad nacional que es la intolerancia.

Los hechos ocurridos el lunes pasado en el partido Hebraica - Aguada, un dechado de virtudes deportivas y un notable enfrentamiento deportivo, emotivo que estuvo disputado hasta el último momento, no son más que la repetición de lo que ocurre cada fin de semana de lo que son protagonistas las hinchadas de fútbol, que hoy deben ir separadas en distintas tribunas, muchos de sus integrantes que se identifican con camisetas y símbolos que tienen otro denominador común, la droga.

Grupos que vociferan consignas ofensivas durante horas y semana a semana destrozan las instalaciones de las canchas que visitan. Sobre el punto sería bueno recibir un informe de las autoridades de CAFO, que deben reconstruir baños que son destruidos en expresiones vandálicas inexplicables, que claramente expresan un odio despedido contra todo lo establecido. Y esto ocurre todo el tiempo, como también cuando se plantean enfrentamientos con otros hinchas, se arrancan butacas para ser lanzadas como proyectiles.

Las autoridades, como el negocio es (o debe ser) suficientemente rentable, dejan que las tribunas sean perímetros de expresiones bestiales y nos les importa, además, que se aleje a los espectadores pacíficos que ya no pueden asistir a muchos espectáculos deportivos. Imagino que alguien piensa que los energúmenos y desacatados debieran ser tenidos a una distancia preventiva de los seres normales porque corrompen al cuerpo social sano y lo inducen a la violencia. Pero, realmente, ¿alguien hace algo en contra de todo esto? Esa pasividad de los responsables del orden público nos lleva a pensar: ¿Dónde está quedando la calidad de vida de los uruguayos?

Ante estas expresiones de intolerancia, las ideologías políticas se funden en un solo ente de prejuicio, fanatismo y estupidez que los directivos de Aguada o quienes sean los involucrados en su momento, no resuelven - pobre de ellos - lavándose las manos con tibias declaraciones repudiando los hechos. Daba lastima escuchar a un directivo de ese club repudiar, casi con timidez, tratando de salvar la responsabilidad de Aguada de los desmanes racistas.

Creemos que el primer mensaje que debió dar ese directivo, en lugar de desligar a su club de esa estupidez humana, debería haber sido asegurar a la población medidas ejemplares, expulsiones de los registros societarios de los responsables y, por supuesto, denuncias policiales y judiciales, para que los organismos adecuados impartan justicia aplicando la ley en estos casos. Aunque dudamos que la "ley" hiciera algo medianamente adecuado para torcer hechos de esta gravedad que nos está destruyendo la sociedad.

Se hace poco, casi nada, en contra el crecimiento exponencial de la delincuencia juvenil, con ejemplos nítidos que se han producido en los últimos días, utilizando vericuetos legales, plazos que se vencen, para dejar libres a asesinos que cometieron atrocidades. ¿Estos jueces qué harían con estos estúpidos que expresan un racismo insultante ante una simple frustración deportiva?

Sabemos bien en lo que se refiere a la intolerancia, la izquierda y la derecha se confunden como una sola entidad devastada por el prejuicio y la estupidez. No solo la derecha tramontana se opone con terca insistencia y plantea problemas raciales. En Uruguay el afro descendiente, quienes hablan distinto y muchos más siempre han sido discriminados. Incluso existe la discriminación por sexos y ni hablar de la homofobia. Hay encuestas que reafirman y confirman lo que decimos.

Porque, en lo que se refiere a la homofobia, la izquierda y la derecha se confunden como una sola entidad devastada por el prejuicio y la estupidez. No sólo la Iglesia católica y las sectas evangélicas repudian al homosexual y se oponen con terca insistencia al matrimonio homosexual. Los dos movimientos subversivos que en los años ochenta iniciaron la rebelión armada para instalar el comunismo en el Perú, Sendero Luminoso y el MRTA (Movimiento Revolucionario Tupac Amaru), ejecutaban a los homosexuales de manera sistemática en los pueblos que tomaban para liberar a esa sociedad de "semejante lacra" (ni más ni menos que lo hizo la Inquisición a lo largo de toda su siniestra historia).

Ni hablar de uno de los períodos más oscuros de la revolución cubana, que castigaba a los homosexuales y los confinaba. La voz trágica y resonante fue la de Reinaldo Arenas.

Personalmente hemos sufrido también muestras de hostilidad y vivido la intolerancia por la simple tendencia a pensar con libertad e independencia en nuestra labor periodística. Durante un tiempo escribimos en un blog publicado por un importante portal que aparece en Internet. Allí expresábamos nuestro pensamiento, muchas veces con opiniones contrarias a las políticas oficiales.

Eran tales las diatribas que recibíamos, la intolerancia que se mostraba y expresaba en el insulto y no en la argumentación constructiva, que dejamos por un tiempo de hacerlo. Muchos uruguayos mostraron allí una incapacidad casi absoluta para la participación polémica, para el debate. Lo mayoritario - no lo único, porque también hubieron expresiones de disidencia altamente interesantes o aleccionadoras - fue el insulto, el buscar la minucia en el texto para tratar de ridiculizar al autor. Entonces bajamos la guardia y le dimos el gusto a los intolerantes, dejando de escribir. Intolerantes que muchas veces se escudaban en un seudónimo. ¡No valía la pena seguir!

Tampoco estábamos dispuestos a cerrarle la posibilidad a los lectores a expresarse, pues ello va en contra principios esenciales de nuestra vida, que es la defensa absoluta de la expresión libre, sin cortapisas. Sin embargo no valía la pena, entendimos, ser cartón ligador sin tener la capacidad de utilizar las respuestas para una polémica seria: la mayoría de las respuestas mostraba intolerancia.

Por ello ahora, ante este otro estallido de intolerancia estúpida que se produjo en el partido Hebraica - Aguada, lo que ocurre también cuando hinchadas fanatizadas copan alguna de las tribunas del Centenario, reiteramos nuestra alarma. Nos referimos también a lo que se vive en cada parque público, perdido como paseo de distensión que era utilizado en el pasado por ciudadanos de todos los sectores para escapar de las exigencias de lo cotidiano.

Hoy ni siquiera se puede transitar con tranquilidad por un parque, siendo conocido en que en Rodó una banda de más de una decena de menores asaltaba a los transeúntes. Podríamos contar lo que ocurre a la caída del sol en el parque Batlle y Ordóñez o cualquier otro, que hoy es un coto vedado como paseo recreativo de las familias o las personas.

¿Por qué ocurre esto? ¿La IMM es incapaz de organizar una mínima seguridad, con apoyo policial, en estos lugares, para impedir que sea coto de actividad de los delincuentes? Es lamentable pero es evidente que la Justicia, claramente "garantista" y benévola, con sus métodos está haciendo que los uruguayos nos encerremos cada día con más fuerza tras más rejas separándonos de un mundo que vemos por televisión y en que ocurren cosas, como en una final de basquetbol (que debió haber sido una fiesta), en una muestra de la más absoluta intolerancia antisemita, producto de una incapacidad cultural que es de la sociedad en su conjunto que debió repudiar masivamente esas expresiones brutales. Sin embargo en las redes sociales muchas expresiones de odio fueron del mismo tenor nazista, gravísimas en su forma y contexto para una democracia como la uruguaya.

La estupidez que hemos visto por estos días enquistada en nuestra sociedad es de una profundidad inédita, expresa una intolerancia que ya conocíamos pero que no habíamos enfrentado en toda su plenitud en su cara nazi-fascista. Y estoy seguro que esa barra de desacatados que gritaban los improperios era una expresión horizontal de nuestra sociedad, con integrantes de todos los sectores políticos y clases sociales. Fue una expresión racista pura.

Lo que hay que preguntarse es porque no ha incidido la caída de la pobreza y la indigencia en la elevación del nivel cultural. El fanatismo estúpido fue una demostración más del retraso cultural alarmante que vivimos.
Lo que hay que valorar en toda su magnitud.

(*) Periodista.

 

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13 Abril 2012

Uruguay de nuevo con grado inversor

Demostración de idoneidad y profesionalismo

Por Carlos Santiago (*)

No podemos ocultar que nos comprenden las generales de la ley pues, por una tendencia que no creemos inadecuada, nunca hemos ocultado nuestro pensamiento y, tampoco, atemperado críticas, entendiendo que es en el juego dialéctico de la confrontación de opiniones es que se crece y se ayuda, más allá de que, por razones obvias, muchas veces hemos fracasado en los intentos de aclarar nuestras posiciones y, en otras, el mensaje no motivó reacciones significativas.

También los pretendidos interlocutores en ocasiones optaron por darnos la espalda. Es que en el Uruguay, tememos, no existe una clara cultura del debate y menos, aún, de tratar de despejar las incógnitas que se plantean públicamente.

Nunca hemos creído -en definitiva- que el apoyo ciego y constante sirva de algo. La semana pasada desde Bitácora planteábamos nuestro temor de que estos años de crecimiento y paulatina holgura que estamos gozando los uruguayos por el crecimiento económico que vivimos ininterrumpidamente desde el año 2005, hayan sido desperdiciados por no haberse concretado cambios significativos en el país que determinaran el necesario desarrollo en una cantidad de rubros en que el país está claramente retrasado.

Y ello lo fundamentábamos en el hecho de que el mandamás de la Reserva Federal de EEUU, Ben Bernanke, máximo responsable de la política financiera de aquel país declaró que el ciclo de tasas de interés bajas de 0,25 % anual que viene observándose en los últimos 5 o 6 años va a durar hasta el 2014. Los movimientos del Banco Central Europeo, por su parte, van en la misma dirección, a tasas de interés cercanas a cero por el momento. El Banco Central de Japón hace ya tiempo que tiene tasas de interés de referencia del mismo tenor.

¿Qué efecto tendría tal modificación de los intereses básicos que se cobran en EEUU? Podrían comenzar los problemas para los países emergentes como Uruguay, pues los términos de intercambio se modificarán rápidamente.

Quisiéramos equivocarnos y que en esta coyuntura quedara demostrado que los ciclos económicos no son nada más que una ficción intelectual. Pero, si en realidad ocurre lo que se anuncia, la suba de las tasas en EEUU a cifras "normales", presuntamente se acabará el ciclo alcista de las materias primas agrícolas y de liquidez fácil para los países emergentes. Los países centrales van a volver a ser una "aspiradora" de liquidez internacional y se van a llevar la mayoría del sobrante que hoy circula por el mundo buscando alguna ocupación atractiva y los inversores sólo encuentran con dificultades.

De estimar que si esta información es cierta el país tiene a lo sumo 2 años para anticipar el problema sin contar que los mercados suelen adelantarse un poco, apenas vean los primeros signos efectivos de esta tendencia, es decir, las primeras subas de las tasas de interés de referencia. A ello sumémosle los contratiempos regionales, como la desaparición en los hechos de las reglas comerciales del MERCOSUR que ha determinado las restricciones argentinas al comercio con Uruguay y, además, la ya mensurada caída del PBI del país del otro lado del río de la Plata, que muestra la infecundidad de la estrategia proteccionista impulsada desde el gobierno de CFK, a lo que hay que estar atentos. Recordemos lo que ocurriera con el crac argentino del 2001 que fogoneó la brutal crisis uruguaya.

La actual coyuntura está mostrando además la infecundidad (absoluta utilidad práctica) de otros foros regionales, como la UNASUR, verdadero "sello" con absoluto contenido político que hoy, cuando sería necesaria su voz al reaparecer el proteccionismo que quebró el único vestigio de vigencia institucional del MERCOSUR, se mantiene en el mayor de los mutismos.

UNASUR creado por inspiración del presidente Chávez con el fin, inconfeso, de jaquear a la OEA, intentando reducir su influencia a términos de latencia. Por todo ello que la calificadora Standard & Poor's haya otorgado a Uruguay el grado inversor no es solo un simbólico acto de una empresa que no siempre a anticipado con justeza el futuro de la economía, sino que le sirve al país para apuntalar su futuro con más posibilidades de líneas de créditos. Sobre la calificadora de riesgo en cuestión recordemos el episodio de Lehman & Brothers en que no salió bien parada ya que pocos días antes de desencadenarse la crisis del 2008, había "aprobado" con buena nota a esta empresa.

Pero más allá de esas contingencias, a las que el propio ministro de Economía, Fernando Lorenzo, se ha referido, es evidente que Uruguay logró alcanzar el grado inversor, integrándose al selecto club que en continente solo integran pocos socios: Chile, Brasil, Perú, Colombia y México y ahora Uruguay.

En los hechos, Uruguay vuelve a ser un destino seguro para las inversiones, dada la consolidación de la economía y las políticas fiscales y financieras. La calificadora Moody's ya le había restituido el grado inversor a los títulos de deuda de Uruguay y, seguramente, en pocos días más se conocerá una resolución similar a la Standard & Poor's.

Recordemos que la pérdida del grado inversor se produjo tras la crisis de 2002-2003 cuando por reflejo de la situación de Argentina, comenzaron corridas bancarias, se derrumbaron varias entidades, las reservas internacionales cayeron de 3.000 millones de dólares a poco más de 400 millones de dólares y se perdieron miles de millones de dólares en depósitos. Ello provocó una situación social muy difícil de sostener, con un sector privado que debió desprenderse de miles y miles de trabajadores que, sin soluciones, pasaron a pauperizarse rápidamente. A ello se sumó la aplicación de medidas de "corralito" a depósitos bancarios, política que determinó otra grama de problemas.

Ante la negativa primigenia del FMI que negó todo tipo de ayuda al país, en agosto de 2003, Estados Unidos nos lanzó una tabla de salvación concediéndole al país un crédito puente de 1.500 millones de dólares que fue el comienzo de la recuperación del sistema financiero y de la economía. Esa actitud de Estados Unidos sirvió también para modificar la actitud del FMI

Luego que el país evitara entrar en el temido default, reestructurando el pago de su deuda externa con el novedoso método del canje a más plazo, el crecimiento de la economía comenzó a ser una constante desde 2005 cuando el Producto Interno Bruto (PIB) creció un 6,5%. La expansión fue de 4,3% en 2006, 7,3% en 2007, 8,6% en 2008, 2,6% en 2009, 8,5% en 2010 y 5,7% en 2011. Por su parte, las reservas monetarias superan los 10.000 millones de dólares. Todo el conjunto macroeconómico ha incidido en la decisión de la calificadora, aunque en el orden doméstico siguen las prevenciones por la inflación que supera el 7% anual y se tienen prevenciones sobre las tendencias exageradas al consumo desmedido.

Esta decisión de Standard & Poor's le abre a Uruguay una serie de nuevas posibilidades.

La primera es que se ampliará la base de potenciales inversores que están dispuestos a invertir en Uruguay tanto en papeles públicos, en títulos, como en lo que se refiere a otro tipo de inversiones de riesgo. En segundo lugar, en un escenario de crisis, de incertidumbre, en un escenario donde hay importantes países con dificultades fiscales y financieras, esto es algo que ayuda a distinguirnos en caso de que los mercados comiencen a penalizar y distinguir entre los países según su calificación crediticia.
Por otra parte - volviendo a los que decimos al comienzo de este trabajo - es evidente que con el logro del "grado inversor" se está premiando el trabajo profesional y altamente efectivo del frente económico, rebosante de eficiencia y con éxitos que redundan en la macroeconomía y, también, en la situación de todos y cada uno de los uruguayos.

Si en el gobierno existen fracasos, como la falta de relación entre el crecimiento y la consolidación del desarrollo, queda probado que de ello están exentos quienes manejan, con mano firme e idoneidad, la economía del país.

Idoneidad que lamentablemente no es contagiosa.

(*) Periodista. (Publicado en Bitácora on line (www.bitacora.com.uy)

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2 Abril 2012

El peligro de desperdiciar el crecimiento

¿Llegará el momento de rendir cuentas?

Por Carlos Santiago (*)

El panorama prospectivo del comercio mundial parece ser fluctuante y cambiante: Cuando suban las tasas norteamericanas a cifras normales o históricas, finalizará el ciclo alcista de las materias primas agrícolas y de liquidez fácil para los países emergentes.

Economistas como Carmen Reinhart, en nota del 18 de marzo, en la revista Emerging Markets, sostienen: "Las tasas de interés bajas han impulsado un boom de los términos del intercambio para los exportadores de commodities de America Latina", y también, ha habido una fuerte entrada de capitales a los países emergentes, sugiriendo que “esto no va a durar todo el tiempo”

Por su parte, Ben Bernanke, máximo responsable de la Reserva Federal norteamericana declaró públicamente que el ciclo de tasas de interés bajas de 0,25 % anual que viene observándose en los últimos 5 o 6 años va a durar hasta el 2014. Los movimientos del Banco Central Europeo, por su parte, van en la misma dirección, a tasas de interés cercanas a cero por el momento. El Banco Central de Japón hace ya tiempo que tiene tasas de interés de referencia del mismo tenor. (1)

En otras palabras, todos los países desarrollados se han visto obligados a adoptar medidas de incentivo extremas para evitar males mayores y sostienen a sus economías en el respirador artificial, hasta que estén en condiciones de volver a caminar por su cuenta. En ese momento se van a normalizar la tasa de interés y también otras variables económicas.

Y allí comenzarán los problemas para los países emergentes como Uruguay, pues los términos de intercambio se modificarán rápidamente. Quisiéramos equivocarnos y que en esta coyuntura quedara demostrado que los ciclos económicos no son nada más que una ficción intelectual. Pero, si en realidad ocurre lo que se anuncia, la suba de las tasas en EEUU a cifras “normales”, presuntamente se acabará el ciclo alcista de las materias primas agrícolas y de liquidez fácil para los países emergentes. Los países centrales van a volver a ser una “aspiradora” de liquidez internacional y se van a llevar la mayoría del sobrante que hoy circula por el mundo buscando alguna ocupación atractiva y los inversores sólo encuentran con dificultades.

“Tenemos a lo sumo 2 años para anticipar el problema sin contar que los mercados suelen adelantarse un poco, apenas vean los primeros signos efectivos de esta tendencia, es decir, las primeras subas de las tasas de interés de referencia”. Esto también lo dice Carmen Reinhart, en la revista Emerging Markets. A ello sumémosle los contratiempos regionales, como la desaparición en los hechos de las reglas comerciales del MERCOSUR que ha determinado las restricciones argentinas y brasileñas al comercio con Uruguay y, además, la ya mensurada caída del PBI del país del otro lado del río de la Plata, que muestra la infecundidad de la estrategia proteccionista impulsada desde el gobierno de CFK.

Por ello es doloroso ver como los ocho años de crecimiento que ha vivido el país, proceso inédito en su historia por su magnitud económica, que multiplicó el PBI a niveles importantes, ha pasado sin el acompañamiento del necesario desarrollo del país. ¿Cuáles serán los activos que nos quedarán a los uruguayos luego de este período notable de holgura económica?

Existen algunos vinculados a inversiones privadas en algunos rubros en qué Uruguay vivía un retraso muy agudo. En las últimas horas se inauguraron las instalaciones, enclavadas en una zona franca, se una empresa que se dedica al manejo de volúmenes de mercadería que es un apuntalamiento notable para todo nuestro comercio exterior. Está la productora de celulosa, un producto que está completando un buen tramo de las exportaciones. Y podríamos seguir.

¿Pero existe otro aspecto que no deja de ser trágico; que el bienestar de ingresos multiplicados se haya volcado en su mayoría en la futilidad del consumo en un proceso que durante el año que pasó pareció llegar a niveles muy altos? Claro, todo depende de la inteligencia de las inversiones: aquel que haya preferido volcarse al ahorro y a los bienes inmuebles, por ejemplo, quedará con activos positivos. Pero quién haya gastado sus ingresos en otros rubros, como los automóviles o modernas pantallas de televisión, verán que su inversión inicial con el paso de los meses se irá degradando rápidamente sin, siquiera, convertirse en un complemento del ahorro. Por supuesto que no podemos dejar de reconocer los avances en materia de reducción de la pobreza y la indigencia, logros humanos de significación. ¡No cabe duda!

Pero, por otra parte, nos preguntamos: ¿Cómo es posible que a nivel Estado no se produjeran logros que hayan aprovechado con desarrollo estos años de crecimiento en medidas de desarrollo significativas? En Montevideo, pese a la “sangría” impositiva que soportan los habitantes de la ciudad, la IMM no puede exhibir ninguna obra de importancia. A nivel de las empresas nacionales los años de ventura no han servido ni para lograr que las comunicaciones por Internet funciones como en el resto del mundo.

Seguimos atados a mecanismos rudimentarios que hacen insoportables la mayoría de las tareas on line, sin que además quede finalmente conectado el famoso cable subacuatico que une el país con Las Toninas, en la provincia de Buenos Aires. ¿No sabemos a quién se le ocurrió ser dependientes de Argentina también en este rubro, cuando anteriormente se había desechado la conexión al cable internacional que pasa cerca de la costa uruguaya? Cable, por otra parte, que ofrecería una conexión mucho más directa (y rápida) que la presunta que ANTEL establecerá cuando la conexión con Las Toninas quede activa.

En materia de producción energética solo se han levantado algunos incipientes parques eólicos, a los que UTE se opuso desde siempre, pero que la evidencia determino que debiera cambiar de política. Sin embargo la llamada matriz energética sigue vinculada a la utilización intensiva del carísimo petróleo, por lo cual UTE no se puede decir que ayuda – por sus tarifas – al desarrollo del país. Las consideraciones sobre ANCAP son también negativas, pues su deuda con el principal proveedor de crudo, Venezuela, ya llega casi a los mil millones de dólares, valor de mercado de la empresa en su conjunto sin que ello, además, se refleje en tarifas más “livianas” Lo peor es que el “desarrollo” de los negocios de esa empresa pública casi siempre se ha financiado con el remanente de ese precio del petróleo, diferencia que coincide casi a la perfección con las inversiones realizadas en los demás emprendimientos, por otra parte, siempre deficitarios.

Y ni hablar de la infraestructura del transporte existente. No se puede exhibir ni nuevas carreteras, ni la actualización de las existentes, tampoco avanzó la caminería rural. No existen logros significativos en saneamiento, etc,etc,etc. Hace pocas horas pasábamos junto a la hoy ruinosa estación central de AFE, recordando que en un viaje turístico que realizamos hace no más de un año veíamos en Estambul un edificio muy parecido, en pleno funcionamiento, perfectamente mantenido y que es utilizado como centro de interés en los circuitos turísticos que se realizan en la capital de Turquía. ¿Por qué manejos tan desiguales? ¿Cómo a nadie se le ocurre elaborar un plan para financiar, desde el Estado o la actividad privada, la refacción de esa joya de la arquitectura que se degrada en nuestra capital? Es realmente inexplicable.

Por esa ineficiencia que solo podemos atribuir a la totalidad de una sociedad indiferente que no advierte las cosas que tienen valor a su alrededor, por el proceso imparable e infecundo del consumo que, en muchos casos, ha determinado que las familias no atesoren ahorros ni activos de otro tipo, es que tememos el futuro. Uruguay no ha podido romper sus problemas estructurales endémicos pese a que, por el ingreso de productores argentinos, la tarea agropecuaria se multiplicó en mucho para cumplir con la voracidad de los mercados, convirtiendo lo que eran paramos improductivos de estancias cimarronas en vergeles de producción.

Es sabido por cualquier economista que los términos del intercambio a favor de las materias primas no solo están influenciados por factores estructurales (tendencia) sino también por factores coyunturales u oscilatorios (ciclo). Estos últimos factores han sido muy relevantes en los últimos años. Uno de esos factores cíclicos es la tasa de interés de referencia de la Reserva Federal americana. No es lo mismo para evaluar el precio de las materias primas que esta tasa de interés sea de casi cero, o de 6 % o de 14%, como ocurrió en el pasado.

O sea, hay que observar la realidad con inteligencia y ponderación, porque – sin querer ser catastrofistas – el “viento de cola” que como nunca llevó al país hacia el progreso puede comenzar a soplar en otra dirección y ello ocurrir antes de las próximas elecciones nacionales. Quienes puedan exhibir logros de los tiempos de ventura serán, seguramente, agraciados por el favor popular.
¿Los demás? Por nuestra formación somos incapaces de pronosticar las reacciones en el futuro.

(1) Tomado de “El ciclo termina en el 2013, trabajo de Orlando J. Ferreres ( Diario La Nación)

(*) Periodista.

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27 Marzo 2012

Asesinatos en los CTI

La política nada tiene que ver en esto

Con despotismo no se encubre la ineficiencia

Por Carlos Santiago (*)

"La cama 5 está rompiendo mucho los cocos, ¿entendés?"
Uno de los mensajes SMS que según la abogada Inés Masiotti uno de los implicados envió a su esposa, también procesada por encubrimiento

El primer "reflejo" oficial en el caso de los enfermeros asesinos sigue sosteniendo, con fuerza de discurso fundamentado, que los "controles no fallaron". Ante esto, nos preguntamos, ¿qué nos está pasando a los uruguayos, qué hemos perdido el mínimo poder de raciocinio advirtiendo que sigue preponderando - en cualquier tema - el más cerrado criterio de defensa política? ¿Cómo es posible que se sostenga tal cosa cuando ya se habían probado, por confesión de los psicópatas, 15 asesinatos de enfermos postrados y desvalidos, un número que para la Policía podía aumentar muchas veces? Algunas versiones mencionan que los muertos fueron más de 60, otras fuentes alrededor de 200. ¿Entonces?

Sin embargo para algunos "prohombres" de nuestro sistema igualmente es necesario sostener que "tout vas tres bien", se le otorga el más absoluto apoyo al responsable del área, el ministro de Salud Pública que, además, en conferencia de prensa, con tono agresivo, le responde a un periodista argentino con un exabrupto desubicado e insólito, diciéndole, que el Uruguay no es la Argentina, porque aquí se le tiene confianza a los trabajadores de la salud quienes - generalizó - trabajan por el bienestar de los enfermos.

Y dijo todo ello - sorprendente o enajenado por hechos que superan todo los límites de lo imaginable - cuando ya había tres procesados por 15 crímenes aberrantes en los CTI del Hospital Maciel y la Asociación Española. Asesinatos que mostraron, además, la no existencia de controles de ningún tipo en los CTI, contrariando claramente el discurso oficial.

Otro aspecto a tener en cuenta luego del largo período en que actuaron estos asesinos qué, obviamente, se sentían nadando en un mar de impunidad, es el que está mostrando una caída generalizada del sistema de valores de la sociedad en su conjunto, que exige que todos nos enfrasquemos en una profunda reflexión, porque una situación de estas características es insostenible.

No es posible que decenas de profesionales de la salud que compartían tareas con estos monstruos no advirtieran, hasta hace pocos meses en que una funcionaria denunció sus sospechas, lo que permitió que la Policía y la Justicia comenzara a tirar de un hilo que descubrió esta inédita y dramática realidad. Denuncia que previamente había llevado a las jerarquías del Hospital Maciel, en donde se la desestimó. A nadie se le ocurrió dar un paso para tratar de desentrañar lo que estaba ocurriendo en esos CTI con enfermos que morían por razones asintomáticas.

Se puso en conocimiento esa acción incalificable y algún jerarca prefirió "encajonarla" burocráticamente, barriéndose bajo la alfombra, "porque todo iba bien en los CTI" y si no iba bien, mejor no menear ningún fantasma que pudiera trastornar la dulce tranquilidad del efímero poder que algunos detentan. Ninguna de las autoridades intermedias en conocimiento de tamaños hechos, a quienes se les denunciaron, se le ocurrió llevar el tema ante la justicia o ante la Policía.

Todo un proceso que además de poner a la luz uno de los hechos criminales más horrendos de la historia del país, sirve también para mostrar de manera dramática algunas debilidades de parte de la superestructura política del país, en que las alineaciones se producen no por conocerse fehacientemente los hechos o las omisiones protagonizadas por los funcionarios, sino por razones político partidarias.

Se quiebran lanzas a favor de un personaje - en este caso el ministro de Salud Pública - antes de que comiencen las investigaciones, en una actitud de "confianza" política que lleva muchas veces - es evidente - a establecer la impunidad del error o la omisión funcional. Y solo causa molestias en las "alturas" del poder cuando, en una extralimitación brutal, el secretario de Estado juzga la situación de un país vecino y sale en defensa, de manera militante, de un grupo de trabajadores que, obviamente, no tuvieron responsabilidad de contar en su seno laboral a estos psicópatas asesinos ni tampoco a que las autoridades de la salud no hayan organizado una policía sanitaria que investigue cada caso de muerte dudosa.

Parece evidente - más allá de estas puntualizaciones - que el Ministerio de Salud Pública debe establecer normas para la utilización de los CTI que le sirvan al paciente para combatir la carencia total de referencias que vive en esos lugares, lugares casi siempre a media luz, acompañados por seres fantasmales, los enfermeros y las nurse, que solo intercambian monosílabos con quienes viven horas traumatizante y los inyectan con medicamentos que ellos desconocen.

Esa falta de referencias se solucionaría - como en el hospital Sirio Libanés de Brasil - simplemente dándoles una participación más intensa a los familiares que podrían acompañar a los pacientes sin que ello determine poner obstáculos a las acciones médicas. Se informó en las últimas horas que en la Sociedad Española se ha adoptado alguna resolución en ese sentido.

Existe profusa bibliografía al respecto en torno al tema la que muestra que esa solución no es aplicada solamente en ese prestigioso centro de Brasil, sino también por otros de EEUU y Europa. Aquí mantenemos un esquema de funcionamiento en que el enfermo, en algunos momentos, se siente totalmente desvalido y aislado, inerme en su soledad, sufriendo además la presencia de cánulas y respiradores. Inerme ante todos y todo, solo, desamparado y sin posibilidades de pedir ayuda a nadie, de compartir su dolor, de reducir sus miedos.

Veremos como sigue adelante esta investigación de los Justicia, apoyada en forma eficiente por la Policía. Sería bueno que se llegara hasta el fondo, que se supiera el volumen de la acción asesina de estos monstruos y que, los técnicos idóneos, establezcan mecanismos de control que eviten que otro psicópata sacie sus instintos con enfermos postrados que no pueden defenderse ni comprender lo que les están haciendo.

Y existe otro elemento que es fundamental tener en cuenta. No es posible que a ningún integrante del Poder Ejecutivo le pase por la cabeza el mantener en sus cargos a funcionarios ineficientes, que en cada declaración muestran su despotismo malamente aprendido quizás en textos vetustos de un pasado que ya caducó en el mundo, para escudar su incapacidad.

(*) Periodista.

 

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18 Marzo 2012

Los jueces los liberan y ellos vuelven a matar

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Por Mariano Grondona (*)

Se están repitiendo con alarmante frecuencia, y de manera creciente, aquellos casos en que los jueces sueltan de la prisión a criminales que, no bien se ven libres, vuelven a atacar y hasta a matar a víctimas inocentes. Podrían atribuirse estas aberraciones judiciales a diversas causas, entre ellas que los tribunales no dan abasto para procesar el aluvión de casos que los abruman, que los códigos de procedimientos son anticuados o, incluso, que el Estado no ha construido un número suficiente de cárceles. Todas estas causas, que existen, son en todo caso incidentales porque, por encima de la lenidad de la Justicia con los delincuentes peligrosos y reincidentes, que escandaliza a sus víctimas actuales o potenciales, sobrevuela una ideología que, habiéndose hecho carne en numerosos juzgados, recibe el nombre de abolicionismo .

Suele hablarse del debate entre dos escuelas del derecho penal: la "mano dura" y el "garantismo". Mientras los partidarios de la "mano dura" querrían asegurarse de que no queden delitos, sobre todo los graves, sin castigo, los "garantistas" hacen valer el principio de que todo sospechoso es considerado inocente hasta que se pruebe lo contrario y que debe gozar por ello de un pleno derecho de defensa. Digamos de entrada que este debate es legítimo. Es más: a veces los partidarios de la mano dura se han excedido en su celo por perseguir a los sospechosos, como en aquella ocasión en que el gobernador bonaerense Carlos Ruckauf habló de "meterles bala" a los delincuentes, por la sencilla razón de que nuestra Constitución es ella misma garantista, ya que obedece al espíritu liberal según el cual es preferible que un culpable salga libre a que un inocente quede preso.

Pese a que a veces la indignación colectiva por la difusión del delito puede llegar a albergar excesos próximos al linchamiento, la tradición liberal debería defenderse empeñosamente sobre todo en momentos como el actual, cuando la ofensiva autoritaria avanza en más de un área. Pero una cosa es el debate entre liberales y antiliberales frente al delito y otra muy distinta es la difusión de una tercera doctrina jurídica como el abolicionismo, que ha introducido una ideología radicalizada en las cuestiones penales. Es que la ideología abolicionista ya no es liberal ni antiliberal, aproximándose, en cambio, al anarquismo.

De Foucault a Zaffaroni

La doctrina abolicionista cuestiona radicalmente a la tradición clásica del derecho penal, cuyo máximo exponente fue el marqués de Beccaria con su célebre Tratado de los Delitos y las Penas , publicado en 1764. Aquella "radicalización" parte de una concepción revolucionaria sobre quién sea la víctima y quién el victimario de un delito. Según los abolicionistas, el delincuente, al que siempre se ha tenido por el "victimario", es en realidad una "víctima" de la injusticia social imperante porque las condiciones de pobreza extrema en las que creció desde niño lo han vuelto vulnerable y, en el límite, inimputable. Por eso, la sociedad, cuando castiga a un delincuente, según los abolicionistas vuelve a colocarlo en una situación de injusticia a la que no hace otra cosa que agravar, por su parte, las pésima condición de nuestras cárceles.

Podría decirse que, en sus versiones extremas, el abolicionismo supone que el delincuente, al obrar, no hace otra cosa que "devolverle" a la sociedad la injusticia que recibió de ella, de modo tal que hasta podría decirse que su víctima concreta, un miembro cualquiera de la sociedad, "representa" a sus victimarios. Cuando roba o mata a un transeúnte, entonces ¿viene el delincuente a retribuir la injusticia que él mismo padeció? Si aceptáramos esta premisa, ¿podríamos castigar a los delincuentes con buena conciencia?

La obra fundamental del abolicionismo es el libro del filósofo francés Michel Foucault Surveiller et punir. Naissance de la Prison. (Vigilar y castigar. El nacimiento de la prisión ), publicado en 1975. Y si llamamos a Foucault "anarquista" es porque aplicó a sus diversas obras sobre los hospitales, los manicomios, las escuelas o el sexo la idea de que todas estas instituciones despliegan un criterio abusivo de dominación. Entre nosotros, el principal abolicionista es el ministro de la Corte Suprema Eugenio Zaffaroni, quien, partiendo de las mismas premisas, apunta a la abolición o la reducción del derecho penal, al que juzga autoritario, aunque en sus numerosos escritos y sentencias modera este juicio para no romper del todo con el derecho vigente. Más allá de estos escritos y sentencias, el doctor Zaffaroni ha influido enormemente desde su cátedra universitaria, formando una legión de jueces que, en su condición de abolicionistas, tienden a despenalizar los castigos que corresponderían a los delincuentes. Esta es la causa "ideológica" de la inquietante difusión de la impunidad judicial que venimos de subrayar.

Fronteras de la impunidad

Hay algunas coincidencias, en sus zonas periféricas, entre el liberalismo de nuestra Constitución y el abolicionismo. ¿No establece acaso nuestra Carta Magna, en su artículo 18, que "las cárceles de la Nación serán sanas y limpias, para seguridad y no para castigo de los reos detenidos en ellas"? Pero el abolicionismo, en vez de promover la reforma de nuestras cárceles como cualquier ciudadano bien inspirado querría hacerlo, no utiliza el argumento de sus pésimas condiciones para mejorarlas sino para abolirlas o reducirlas.

La impunidad, por otra parte, ¿no es acaso una lacra general de nuestra vida en sociedad, como se comprueba cada día no sólo ante los casos de inseguridad sino también ante el espectáculo escandaloso de los funcionarios y empresarios corruptos que andan tranquilos por la calle sin que ningún juez se atreva a molestarlos? En esta materia, el principio que pretendió imponer desde el inicio de su presidencia Néstor Kirchner, según el cual "no hay que reprimir las protestas sociales", se ha visto distorsionado en varias direcciones. En primer lugar por el propio gobierno cuando hizo aprobar hace algunos días una equívoca "ley antiterrorista" que podría aplicarse a toda disidencia, a todo ejercicio de la libertad de expresión o a cualquier movimiento de capitales y divisas, pero cuya verdadera intención también resulta evidente apenas se advierte que las únicas protestas sociales que jamás se reprimen son aquellas cobijadas por el oficialismo.

La idea de que ninguna protesta social debería ser limitada por las autoridades parece además, aun cuando se cumple, poco democrática . Si la democracia consiste, como la definió Pericles cuando ella nacía en Atenas, en que "los más cuentan más que los menos", ¿cómo se compadece esta definición entre nosotros hoy, cuando vemos a diario que una veintena de manifestantes bloquea impunemente el paso a miles de automovilistas y transeúntes durante jornadas enteras, violándoles tanto el derecho de circular como el derecho de trabajar, que están garantizados por la Constitución, con la abierta complicidad de la policía? ¿Dónde queda aquí el "principio mayoritario" de la democracia?

A veces se cree, sin embargo, que la palabra "democracia" es sinónimo de "desorden". Pero un famoso autor que nada tiene de "derechista" y es más bien de izquierda, John Rawls, elogia pese a ello a las sociedades bien ordenadas . La democracia debe ser, entre otras cosas, una "sociedad bien ordenada". Con la impunidad que habilitan algunos jueces, con la inseguridad y la corrupción generalizadas, ¿cuán ordenada es nuestra sociedad.

(*) Tomado de La Nación de Buenos Aires.

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logo Nombre: Carlos Santiago. Fecha de Nacimiento: olvidada Profesión: periodista y escritor. Una persona que quiere estar comprometida con la libertad y particularmente la que me "impongo en cada una de mis notas periodísticas" Como escritor me gusta volar, caminar por un mundo imaginario, en el que me sumerjo con pasión, involucrándome con mis personajes que generalmente me llevan de un lado al otro sin respetarme en lo más mínimo. En lo formal estoy preparando algún nuevo libro, tarea de siempre - casi eterna - y en lo menos etéreo, integré la mesa de la secretaría de redacción del diario LA REPUBLICA de Montevideo. También la secretaría de redacción del suplemento Bitácora (http://www.bitácora.com)
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"Microbiología: básica, ambiental y agrícola", de la doctora Lillian Frioni, profesora de Microbiología de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República, de Montevideo, responsable de la Unidad Asociada Ecología Microbiana de la Facultad de Ciencias, de la misma Universidad, e investigadora del Programa de Desarrollo de Ciencias Básicas (PEDECIBA). Fue profesora titular de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Rosario (Argentina) y de la Universidad Nacional de Rìo Cuarto (Argentina). Este último libro de Frioni tiene fecha de ediciòn de mayo del 2006 y fue publicado por el Departamento de Publicaciones de la Facultad de Agronomìa.(464 páginas) Email de contacto: (lfrioni@fagro.edu.uy) o/y (aeapublicaciones@fagro.edu.uy) Facultad de Agronomía (Avenida Garzón 780, Montevideo, URUGUAY)  Bitacoras.com

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